| Robert Metcalfe | ||
|---|---|---|
Robert Metcalfe llevando la Medalla Nacional de Tecnología de Estados Unidos (2003). | ||
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Robert Melancton Metcalfe | |
| Nombre en inglés | Bob Metcalfe | |
| Nacimiento | 7 de Abril de 1946 (80 años) Brooklyn, Nueva York, Estados Unidos. | |
| Residencia | Estados Unidos | |
| Nacionalidad | Estadounidense | |
| Educación | ||
| Educado en | MIT, Universidad Harvard. | |
| Supervisor doctoral | Jeffrey P. Buzen y Thomas A. Standish | |
| Información profesional | ||
| Área | Redes informáticas | |
| Conocido por | Coinvención de Ethernet. | |
| Empleador | MIT, Xerox PARC, 3Com. | |
| Obras notables | ||
| Miembro de | ||
| Distinciones | Medalla Nacional de Tecnología, Medalla de Honor del IEEE, Medalla IEEE Alexander Graham Bell, Premio Grace Murray Hopper de la ACM. | |
Robert «Bob» Metcalfe (Brooklyn, Nueva York, 7 de abril de 1946) es un ingeniero eléctrico estadounidense, coinventor de Ethernet, fundador de 3Com, enunció la Ley de Metcalfe. Desde 2006 es miembro principal de la compañía de capital riesgo Polaris Venture Partners.
Metcalfe ha recibido varios premios, entre ellos la Medalla de Honor del IEEE y la Medalla Nacional de Tecnología e Innovación por su trabajo en el desarrollo de la tecnología Ethernet. En 2023, recibió el Premio Turing, la máxima distinción en informática.[1] De 2011 a 2021, fue profesor de innovación y emprendimiento en la Universidad de Texas en Austin.[2]
Biografía
Desde pequeño tuvo un ávido interés por la tecnología, que de grande lo llevó a desarrollar el estándar de red más popular del mundo, Ethernet. También fundó la empresa 3Com y formuló la Ley de Metcalfe.
Metcalfe hizo sus estudios de grado en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), donde se graduó en 1969 con los títulos de Bachiller en Ingeniería Eléctrica y de Administración de Negocios (este último por la Sloan School of Management del MIT). Solo un año después, obtuvo la maestría en Matemáticas Aplicadas en la prestigiosa Universidad Harvard, para terminar sus estudios en 1973 doctorándose en Ciencias de la Computación con una tesis sobre conmutación de paquetes escrita mientras trabajaba en el Proyecto MAC del MIT.[3]
Mientras finalizaba su doctorado, 1972, Metcalfe comenzó a trabajar para Xerox en el centro de desarrollo de Palo Alto (Xerox PARC), donde conoció a David R. Boggs. Metcalfe y Boggs[4] inventaron lo que llegó a conocerse como Ethernet, la tecnología de área local que hoy se utiliza para conectar a millones de computadoras en todo el mundo.[5]

Mientras realizaba su doctorado en informática, Metcalfe aceptó un trabajo en el Proyecto MAC del MIT después de que Harvard le denegara el permiso para conectar la universidad a la entonces nueva ARPAnet. En MAC, Metcalfe se encargó de construir parte del hardware que enlazaría los miniordenadores del MIT con ARPAnet. Metcalfe hizo de ARPAnet el tema de su tesis doctoral, pero Harvard lo rechazó inicialmente.[6] Metcalfe decidió cómo mejorar su tesis mientras trabajaba en Xerox PARC, donde leyó un artículo sobre la red ALOHA en la Universidad de Hawái. Identificó y corrigió algunos errores del modelo AlohaNet y añadió ese trabajo a su tesis revisada. Fue aceptada por Harvard, que le concedió el doctorado.[7]
Metcalfe trabajaba en PARC en 1973 cuando inventó, junto con David Boggs, Ethernet, inicialmente como estándar para conectar ordenadores a corta distancia. Más tarde recordó que Ethernet nació el 22 de mayo de 1973, día en que hizo circular un memorándum titulado «Alto Ethernet» que contenía un esquema aproximado de cómo funcionaría. «Esa es la primera vez que Ethernet aparece como palabra, al igual que la idea de utilizar coaxial como éter, donde las estaciones participantes, como en AlohaNet o ARPAnet, inyectarían sus paquetes de datos, viajarían a megabits por segundo, habría colisiones, y retransmisiones, y retrocesos», explicó Metcalfe. Boggs argumentó que otra fecha fue el nacimiento de Ethernet: El 11 de noviembre de 1973, el primer día en que el sistema funcionó realmente.[5]
En 1979, Metcalfe abandonó Xerox para fundar 3Com en Santa Clara (California). Desde 3Com, Metcalfe trabajó para promover la conectividad entre PC utilizando la tecnología Ethernet. A pesar de no lograr la participación de IBM, Metcalfe logró el apoyo de DEC, Xerox e Intel, y logró imponer Ethernet como el estándar más popular en conectividad de redes LAN.
En 1980 recibió el Premio Grace Murray Hopper de la Association for Computing Machinery por su trabajo en el desarrollo de redes locales, específicamente Ethernet.
En 1990 abandonó 3Com tras una disputa con la junta directiva. Durante ese tiempo logró que su empresa se convirtiese en una de las empresas que aparecen en la lista de Fortune 500 y un referente en el área de conectividad.
Todavía, hoy, Metcalfe sigue presente en el mercado informático, tanto con sus ensayos como con sus charlas, sobre todo para Pop!Tech, una conferencia ejecutiva de tecnología cofundada por él en 1997.
Se puede decir también que en 1993 empezó una nueva aventura financiera como miembro principal de la empresa Polaris Venture Partners.
En noviembre de 2010, Metcalfe fue seleccionado para dirigir las iniciativas de innovación en la Escuela de Ingeniería Cockrell de la Universidad de Texas en Austin. Comenzó su nombramiento en enero de 2011.[8]
Metcalfe fue uno de los principales oradores en el Congress of Future Science and Technology Leaders (Congreso de Futuros Líderes de la Ciencia y la Tecnología) de 2016 y en 2019 presentó la Conferencia Conmemorativa Bernard Price en Sudáfrica.[9]

Galardones y reconocimientos
En 1996, Metcalfe recibió la Medalla de Honor del Institute of Electrical and Electronics Engineers de EE. UU. (IEEE) por su «liderazgo ejemplar y sostenido en el desarrollo, estandarización y comercialización de Ethernet».[10]
En 1997, fue elegido miembro de la Academia Nacional de Ingeniería por el desarrollo de Ethernet.
Metcalfe recibió la National Medal of Technology de President Bush en la Casa Blanca en una ceremonia del 14 de marzo de 2003, «por liderar la invención, estandarización y comercialización de Ethernet», habiendo sido seleccionador para este homenaje en 2003.[11]
En mayo de 2007, Metcalfe, junto con otras 17 personas más, fue incluido en el Salón de la fama de inventores nacionales (National Inventors Hall of Fame) en Akron, Ohio, por su trabajo con la tecnología Ethernet.[12]
En octubre de 2008, Metcalfe recibió el premio Fellow Award del Computer History Museum «por sus contribuciones fundamentales a la invención, estandarización y comercialización de Ethernet».[13][14]
En 2022 fue galardonado con el Premio Turing.[15]
Predicciones fallidas
Fuera de sus numerosos logros, Bob Metcalfe es también conocido por sus numerosas predicciones fallidas.
La más famosa fue en 1995, cuando Metcalfe afirmó que Internet sufriría un catastrófico colapso en los años siguientes. Tras decir esto, prometió comerse sus palabras si esto no fuera así. Solo dos años después, durante su discurso en 1997 en la Sexta conferencia internacional de la World Wide Web enseñó una copia de la columna de la noticia donde estaba su predicción, y tras mezclarla con un líquido literalmente se la comió delante de todos.[16][17]Un asistente a aquel evento añade una nota teatral adicional y cuenta que Metcalfe había preparado para la ocasión un gran pastel con la forma de las palabras que había prometido comerse, pero su audiencia protestó y Metcalfe terminó comiéndose literalmente la copia en papel de la columna.[18]
Pero Metcalfe no cuenta en su haber solo con una predicción fallida.
Ya en 1993, había predicho que las redes inalámbricas se extinguirían a mediados de la década de 1990:[19]
Después de que la burbuja de los móviles inalámbricos estalle este año, volveremos a ensartar fibras... los baños siguen siendo predominantemente de cañerías. Más o menos por la misma razón, los ordenadores seguirán conectados por cable.Metcalfe, agosto de 1993.
El año 1999 volvió a hacer una predicción arriesgada, a pesar de que durante un evento en el que habló sobre predicciones en la Octava Conferencia Internacional de la World Wide Web, un participante le había preguntado: «¿Cuál es la apuesta?» y Metcalfe prudentemente dijo que esta vez no había apuesta, ya que no estaba dispuesto a «comerse otra columna».
Sin embargo, a las pocas semanas, volvería a arriesgarse. Sería en la revista Infoworld, donde Metcalfe escribió una columna en la que criticaba duramente al software de código abierto y a Linux, prediciendo que este último sería arrasado después de que Microsoft lanzara Windows 2000:[20]
La ideología del movimiento de código abierto es una utopía [... que] me recuerda al comunismo. [...] Linux [es como] un software orgánico cultivado en la utopía por espiritistas [...] Cuando llevan la fruta orgánica al mercado, se paga un extra por las manzanas pequeñas con llagas abiertas - el Movimiento de las Llagas Abiertas. Cuando llegue [Windows 2000], adiós Linux.Metcalfe, junio de 1999.
Solo dos semanas más tarde se retractó cuando la misma revista escribió lo siguiente:[21]
Me avergüenzo de mí mismo por no haber resistido la tentación de lanzar golpes bajos en mi columna... No debería haber avivado el fuego bromeando sobre la iniciativa de Código Abierto.Metcalfe, julio de 1999.
Otra predicción polémica fue cuando en 2006 predijo que Windows y Linux no serían capaces de manejar el vídeo:[22]
Bob Metcalfe concedió recientemente una entrevista televisiva en la que afirmó que los sistemas operativos actuales (Windows y Linux) son cacharros anticuados que no serán capaces de manejar adecuadamente la llegada del «internet del vídeo» y sugiere que es necesario desarrollar nuevos sistemas operativos para que se impongan en unos años.Metcalfe, enero de 2006.
EPÓNIMO :

La ley de Metcalfe dice que el valor de una red de telecomunicación aumenta proporcionalmente al cuadrado del número de usuarios del sistema (n2).
Formulada por primera vez en 1976 por Robert Metcalfe en relación con Ethernet, la ley de Metcalfe explica muchos de los efectos de red de las tecnologías y redes de comunicación, como Internet o la World Wide Web.
La ley suele ilustrarse con el ejemplo de aparatos de fax: una única máquina de fax es inútil, pero su valor se incrementa con el número total de máquinas de fax de la red, debido a que aumenta el número de personas con las que se puede comunicar.
Aplicaciones de la ley de Metcalfe
La ley de Metcalfe puede aplicarse no solo a las telecomunicaciones, sino también a casi cualquier sistema que intercambie información. Algunos ejemplos de estos sistemas son los teléfonos, los aparatos de fax, los sistemas operativos, las aplicaciones de software, las redes sociales y, más recientemente, los activos digitales basados en Cadena de bloques.
La Ley de Metcalfe predice frecuentemente si un producto o estándar tenderá a dominar el mercado. Esto tiene implicaciones por las cuales una solución innovadora puede introducirse en un mercado que requiere otras interfaces.
Revisiones
Ha habido posteriores revisiones, sin embargo, al valor añadido estimado; por ejemplo, la Ley de Metcalfe exagera el beneficio. Dado que un usuario no puede conectarse con él mismo, el cálculo se reduce al número de aristas de un grafo completo de n vértices.
En marzo de 2006, Andrew Odlyzko y Benjamin Tilly publicaron un borrador de un artículo que concluía en que la Ley de Metcalfe sobreestimaba significativamente el valor de las conexiones añadidas. La regla dice: "el valor de una red con n nodos no es el cuadrado de n, sino n veces el logaritmo de n." Su principal justificación es la idea de que no todas las conexiones potenciales en una red tienen el mismo valor. Por ejemplo, la mayoría de las personas telefonean a su familia más a menudo que a un ciudadano de otro país. En la IEEE Spectrum de julio de 2006, Bob Briscoe, Odlyzko y Tilly afirman: "La Ley de Metcalfe es errónea". Robert Metcalfe respondió al artículo de IEEE, defendiendo la ley que lleva su nombre, en la bitácora de un compañero.
Por el contrario, la ley de Reed muestra que la ley de Metcalfe minusvalora el valor de las conexiones añadidas. No solo es un miembro conectado a la red como un todo, sino que además a muchos subconjuntos de este todo. Estos subconjuntos añaden valor independiente del individuo o de la red como un todo. Incluir los subconjuntos en el cálculo del valor de la red aumenta su valor con mayor velocidad que incluir solo los nodos individuales.
Limitaciones
Además de la dificultad de cuantificar el valor de una red, la justificación matemática de la ley de Metcalfe únicamente mesura el número potencial de contactos; el lado tecnológico de una red. Así mismo, la utilidad social de una red depende del número de nodos en contacto.Si hay barreras de idiomas u otras razones por las cuales gran parte de una red no esta en contacto, el efecto puede ser menor.
La ley de Metcalfe da por hecho que el valor de cada nodo es igual. Pero si no es el caso, el valor relativo de una conexión adicional disminuirá. Del mismo modo, en las redes sociales, si los usuarios que se acaban de unir a ellas las utilizan menos que los usuarios que se han unido hace más tiempo, el beneficio de cada usuario adicional puede disminuir, haciendo que la red general sea menos eficiente si los costes por usuario son fijos.
Validación de cifras reales
Durante 30 años no hubo pruebas reales a favor o en contra de la ley de Metcalfe. No fue hasta julio de 2013 cuando investigadores holandeses consiguieron analizar los patrones de uso de Internet en Europa durante tiempo suficiente y encontraron la proporcionalidad de para valores pequeños de n i la proporcionalidad (n log n) para valores grandes de n. Meses después, Metcalfe aportó pruebas adicionales: utilizó los datos de Facebook de los últimos diez años para mostrar una buena adaptación a la ley de Metcalfe.
En 2015, Zhang, Liu i Xu ampliaron los resultados de Metcalfe mediante datos de Facebook y Tencent, la compañía de redes sociales más grande de China. Su trabajo demostró que la ley de Metcalfe se mantenía para los dos, pese a la diferencia de público entre los dos sitios; Facebook atiende una audiencia mundial y Tencent solo sirve a los usuarios chinos. Las funciones de Metcalfe de los dos sitios eran las siguientes:
En 2018, Peterson aplicó la ley de Metcalfe a la criptomoneda Bitcoin, y demostró que la ley de Metcalfe determinaba más del 70% del valor del Bitcoin. En un trabajo aún no publicado, Peterson proporcionó una derivación matemática que relacionaba conceptos tradicionales de valor de dinero al valor de Metcalfe, y utilizó Bitcoin y Facebook como ejemplos numéricos de la prueba.
| Franz Anton Mesmer | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Franciscus Antonius Mesmer | |
| Nacimiento | 23 de mayo de 1734 Iznang (Moos, Sacro Imperio Romano Germánico) | |
| Fallecimiento | 5 de marzo de 1815 Meersburg (Gran Ducado de Baden, Confederación Germánica) | |
| Sepultura | Meersburg | |
| Residencia | París, Viena y Frauenfeld | |
| Religión | Catolicismo romano[1] | |
| Familia | ||
| Padres | Anton Mesmer Maria Ursula Mesmer | |
| Cónyuge | Anna Maria von Posch (desde 1768) | |
| Educación | ||
| Educación | Doctor en Medicina | |
| Educado en |
| |
| Alumno de | Gerard van Swieten | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Médico, magnetizer y astrónomo | |
| Área | Hipnosis | |
| Empleador | Society of Universal Harmony | |
| Alumnos | Armand-Marie-Jacques de Chastenet | |
| Miembro de | Academia de Ciencias de Baviera (desde 1775) | |
| Distinciones |
| |
| Firma | ||
Franz Anton Mesmer, nacido Friedrich Anton Mesmer (Iznang, Suabia, Alemania, 23 de mayo de 1734-Meersburg, Alemania, 5 de marzo de 1815)[2][3] fue un médico y filósofo alemán. Descubrió lo que él llamó magnetismo animal y otros después llamaron mesmerismo. La evolución de las ideas y prácticas de Mesmer hicieron que James Braid (1795-1860) desarrollara la hipnosis en 1842.
Mesmer nació en la aldea de Iznang (Suabia). Después de estudiar en las universidades jesuitas de Dilinga e Ingolstadt, estudió medicina en la Universidad de Viena en 1759. En 1766 publicó una tesis cuyo título en latín fue De planetarum influxu in corpus humanum, el cual estudiaba la influencia de la Luna y los planetas sobre el cuerpo humano y las enfermedades (astrología médica). Evidencia recolectada por Frank A. Pattie sugiere que Mesmer plagió su tesis de un trabajo de Richard Mead (1673-1754).
Biografía
Mozart
Pronto después de recibir su grado, Mesmer se casó con una viuda adinerada y se estableció como médico en Viena. Vivió en una espléndida situación y se dedicó a patrocinar las artes. Tan pronto como se enteró de la presentación de Bastien und Bastienne, la primera ópera compuesta por el músico prodigio de doce años Mozart, Mesmer ofreció sus propios jardines para la producción. Más adelante Mozart inmortalizó a su anterior patrón incluyendo una graciosa referencia a Mesmer en su ópera Cosi fan tutte.
Imanes
En 1774 Mesmer usó un imán para producir una «marea artificial» en una paciente. Mesmer le hizo beber una preparación que contenía hierro, y luego le sujetó imanes en varias partes de su cuerpo. La paciente dijo que percibía corrientes de un fluido misterioso corriendo a través de su cuerpo y por varias horas se sintió aliviada de sus síntomas. Mesmer inicialmente creyó en los imanes como medio para equilibrar los humores de la paciente en cuestión y siguió practicando con ellos por mucho tiempo logrando "curaciones" de diversas enfermedades, o mejora de síntomas en otros. Conforme sus prácticas fueron evolucionando, Mesmer posteriormente no creyó que habían sido los imanes los que habían logrado la cura por sí mismos, sino que pensó que él mismo había contribuido al magnetismo animal que se había acumulado dentro de su cuerpo, y que ahora el podía trasmitir a sus pacientes. Pronto dejó de usar imanes como parte de su tratamiento, y comenzó a hacer imposición de manos y otro tipo de terapias de "energía", dado que los efectos curativos seguían manifestándose, el creyó que el magnetismo animal que el poseía era lo que realizaba las curaciones.
Huida de Viena
En 1775 Mesmer fue invitado a dar su opinión ante la Academia de Ciencias de Múnich sobre los exorcismos llevados a cabo por Johann Joseph Gassner (1727-1779), un sacerdote y curandero. Mesmer dijo que aunque Gassner fue sincero en sus convicciones, sus curas eran debido al hecho que él poseía un alto grado de magnetismo animal. Este enfrentamiento entre las ideas seculares de Mesmer y las creencias religiosas de Gassner marcaron el fin de la carrera de Gassner así como también —según Henri Ellenberger— el surgimiento de la psiquiatría dinámica. El escándalo que siguió al fracasado intento de Mesmer de tratar la ceguera de una música de 18 años, Maria Theresia von Paradis, lo llevó a dejar Viena en 1777.
París

El siguiente año Mesmer se mudó a París, arrendó un departamento en un lugar de la ciudad preferido por los ricos y poderosos y estableció un consultorio médico. París pronto se dividió entre aquellos que pensaban que él era un charlatán, que había sido forzado a huir de Viena, y aquellos que pensaban que había hecho un gran descubrimiento.
En sus primeros años en París, Mesmer intentó obtener la aprobación oficial de la Real Academia de Ciencias o de la Real Academia de Medicina para sus doctrinas, pero falló. Solo consiguió un discípulo: Charles d’Eslon, médico de elevada reputación profesional y social. No obstante a esto, en poco tiempo consiguió una gran clientela y una gran fortuna personal. Amplió su consulta, creando "habitaciones de crisis" y, dado que tenía más pacientes de los que podía atender, instauró un procedimiento de terapia de grupo que llamó "baquet": una especie de vasija, diseñada siguiendo el modelo de un condensador eléctrico, de unos 50 cm., de la que salían barras de hierro y cuerdas que comunicaban con los "pacientes". Para aquellos que no podían pagar sus honorarios, Mesmer "magnetizó" un árbol en las proximidades de su casa. En 1779, con el estímulo de D’Eslon, Mesmer escribió un libro de 88 páginas: Mémoire sur la découverte du magnétisme animal (Memorias del descubrimiento del magnetismo animal), donde incluyó sus famosas «27 proposiciones». Estas proposiciones dieron una idea general de su teoría en aquel entonces. Algunos estudiosos actuales equiparan el magnetismo animal de Mesmer con el chi (Qì) de la medicina tradicional china y el mesmerismo con las prácticas médicas del Chi kung .[4][5][6]
De acuerdo con D’Eslon, Mesmer entendió a la salud como el flujo libre del proceso de la vida a través de cientos de canales eléctricos que recorren el cuerpo humano. La enfermedad sería causada por los obstáculos a este flujo. Superando aquellos obstáculos y restaurando el flujo se producían crisis que restauraban la salud. Cuando la Naturaleza fallaba en hacer esto simultáneamente, el contacto con un conductor de magnetismo animal era necesario y un remedio suficiente. Mesmer se propuso ayudar o provocar los actos de la Naturaleza. La cura de una persona demente, por ejemplo, involucraba el provocarle un ataque de locura. Según Mesmer, la ventaja del magnetismo era que aceleraba esas crisis sin peligro.
Juicio

En 1784, sin que Mesmer lo hubiera pedido, el rey Luis XVI designó a cuatro miembros de la Facultad de Medicina para que investigaran el magnetismo animal que practicaba D’Eslon. A pedido de estos comisionados, el rey designó a cinco más, de la Academia Real de Ciencias, entre quienes estaba el químico Lavoisier, el médico Joseph Ignace Guillotin, el astrónomo Jean Sylvain Bailly y el embajador estadounidense Benjamin Franklin.
La comisión llevó a cabo una serie de experimentos que no apuntaban a determinar si el tratamiento de Mesmer funcionaba, sino a establecer si había descubierto un nuevo fluido magnético animal. La comisión concluyó que no había evidencias de la existencia de tal sustancia. Los beneficios producidos por el tratamiento fueron atribuidos a la «imaginación».
1785, Mesmer abandona Francia, reprochando a sus alumnos de no haber guardado su «secreto». Es principalmente debido a luchas internas de naturaleza económica en el seno de la «Sociedad de la Harmonie» que Mesmer, que pensaba igualmente que la contabilidad había sido deliberadamente falsificada, decide conformarse con 20.000 francos y dejar el país en lugar de preocuparse por resolver estas trifulcas.
En 1793 se va de París, donde se encontraba de nuevo después del Terror , y llega a Viena donde, sospechoso de simpatías revolucionarias, es encarcelado durante dos meses.[7] Liberado el 18 de diciembre, se establece en Suiza. Mesmer ya había adquirido en 1794 los derechos civiles de Turgovia y había elegido a Suiza como su país de adopción. Después de su deportación desde Viena se establece en Wagenhausen , Turgovia en el suroeste de Stein am Rhein .[8] Los médicos suizos no estaban muy impresionados por los métodos de Mesmer, ya que antes de él otros médicos habían propuesto imanes como curación y había resultado una terapia ineficaz.[9]
En 1798, bajo el Directorio , regresó a París con la esperanza de recuperar algunos de sus activos. Entre 1798 y 1801 se estuvo en París y Versalles .[10] En Francia, se había convertido en un millonario. Su inversión en valores del gobierno francés (lavas viagères) había sido cancelada después de la revolución. Recibió en 1798 como créancier de État ("acreedor de Estado") una pensión compensatoria de 3.000 francos (en Alemania). En 1799 escribió su Mémoire sur ses découvertes y en 1800 sus Cartas sobre el origen de la viruela . En febrero de 1801, se trasladó a Versalles.[11]
Últimos años
Entre 1809 y 1812 Mesmer vivió retirado en Frauenfeld , Suiza, donde tenía su consulta en la casa con arcadas de la Zürcherstrasse 153, anteriormente Casa N°47.ª[12] A pesar de su avanzada edad, cuidaba gratuitamente de enfermos pobres de los alrededores.[12] Mesmer leyó sus manuscritos a Wolfart que los tradujo al alemán desde los originales publicados en francés y los publicó a partir de 1814.[13][14]
De 1812 a 1814 vivió en Constanza en el edificio Zum Hardthaus situado en la Hussenstraße 17, Anteriormente Haus Nr. 560. La Hardthaus funcionó como oficina de correos entre 1897 y 1929.
A principios de 1815 enfermó y murió en Meersburg el 5 de marzo de 1815 de un derrame cerebral .[
EPÓNIMO :
El mesmerismo (en francés mesmérisme), también conocido como la doctrina del «magnetismo animal»,[1] se refiere a un supuesto fluido invisible que permite el funcionamiento del cuerpo humano, pero cuya distribución errónea o un desequilibrio en el cuerpo es la causa de las enfermedades. Fue postulado junto con el método terapéutico por primera vez en el mundo occidental por el médico Franz Mesmer (1734-1815), proveniente de Alemania.[2] Fue un término muy usado en la segunda mitad del siglo XIX.
Historia
Mesmer es considerado como el padre de la hipnosis moderna.[3] Fue el primer occidental en creer en la capacidad de toda persona para curar a su prójimo usando el hipotético «magnetismo animal».

La hipnosis tiende más al dominio del sujeto. En cambio el mesmerismo, que plantea la existencia del "Magnetismo animal", se encaminaba más al cuidado del paciente. En sus inicios Mesmer, en su establecimiento curativo fundado en Viena, no solo usó el supuesto magnetismo animal, sino que también empleó electricidad, metales y maderas.
Quizás sus creencias tenían un ligero vaho, proveniente de la tradición europea de la alquimia. Creía que todo el universo se había desarrollado de una sustancia homogénea primordial, luego diferenciada en la diversidad que conocemos. Por tanto, la madera, metales, piedras, plantas que él usaba se basaban en la afinidad con el cuerpo del enfermo, más directo aún, en la afinidad y correspondencia de los átomos y mediante el uso ya sea interno (bebidas) o externo (brazaletes y otros debidamente magnetizados) de este agente, el paciente recibía fuerza adicional para combatir la enfermedad. Según es reportado[cita requerida], Franz Mesmer hizo muchas curaciones para su tiempo, pero fue en 1774 cuando realmente dijo dar con el secreto del magnetismo, y quedar tan altamente interesado que abandonó el uso de imanes naturales. Fue aquí cuando le dio el conocido nombre de magnetismo animal y la nueva fuerza fue entonces empleada por toda Europa por una multitud de seguidores. En 1778, Mesmer ya se había instalado en París, donde huyó desde Viena por problemas personales y problemas con la "medicina oficial". Unos años después alcanzaba la fama y ocupaba un lugar en las publicaciones del país desbancando a la política.[4]
El médico y físico alemán Karl Christian Wolfart rescató el mesmerismo en 1814.[3] Este tuvo una gran influencia en pensadores, poetas y novelistas del Romanticismo alemán. Tanto el Misticismo alemán de Jakob Böhme y Emanuel Swedenborg beben de él. La Filosofía natural también guarda una estrecha relación con el mesmerismo. Así podemos ver claros ejemplos en las obras de Friedrich Schelling Sistema del idealismo trascendental e Ideas para una filosofía de la naturaleza y en la obra de G. H. von Schubert Vistas de los aspectos nocturnos de la ciencia natural. Aunque el libro que tuvo una mayor difusión fue Teoría del conocimiento de los espíritus del Johann Heinrich Jung en el que identifica el éter con el fluido magnético. A partir de 1810 proliferaron numerosas obras como Archivo del magnetismo animal de D. G. von Kiese en el que argumenta que el agente magnético es el poder interior de la tierra frente a los poderes antitelúricos que proceden del sol. También en esta época son famosas las parejas de pacientes y magnetizadores, siendo la más famosa de ellas la formada por Justinus Kerner y una vidente de Prevorst[5].
Comisión Real
Mesmer nunca dio una explicación científico-natural de su terapia por lo que el mesmerismo fue examinado científicamente por una Comisión Real Francesa creada en 1784 por Luis XVI. La comisión incluía a Michel Joseph Majault, Benjamin Franklin, Jean Sylvain Bailly, Jean-Baptiste Le Roy, Charles Louis Sallin, Jean Darcet, Jean François Borie, Joseph-Ignace Guillotin, Antoine Lavoisier, Poissonnier, Claude-Antoine Caille, Mauduyt de la Varenne, Andry, y de Jussieu.[4]
La Comisión tomó como objetivo el demostrar la existencia de un «nuevo fluido magnético animal», no corroborar que las prácticas de Mesmer fuesen efectivas . Concluyeron que no había evidencia de la existencia de tal fluido, por lo que menospreciaron la obra de Mesmer y aseguraron que sus incidencias y progresos eran producto de «imaginaciones»,
En 1825 hubo una segunda investigación, pero el reporte fue nuevamente dejado de lado una vez más.
Mesmerismo, Socialismo utópico y Socialismo premarxista
Además de Jean-Paul Marat, entre sus seguidores se encontraban los que serían las figuras revolucionarias de Francia: Nicolas Bergasse, Lafayette, Jacques Pierre Brissot, Adrien Duport y Jean-Louis Carra entre otros. Esto llevó a convertir el mesmerismo en una teoría social.[4]

Nicolás de Bonneville y Claude Fauchet, influenciados por Mesmer, Mably y Rousseau; desarrollaron un comunismo utópico de constructos especulativos que ayudados por los ideales revolucionarios tuvieron cierto recorrido. También Charles Fourier estuvo influenciado por el mesmerismo para conseguir «relaciones armónicas de producción» que acabasen con el «caos social». A través de los discípulos de Mesmer, Henri de Saint-Simon, gran admirador de Newton,[6] entró de lleno en contacto con sus teorías.[7]
En Inglaterra entre 1780 y 1800 tuvo un gran florecimiento y nunca llegó a acabar su influencia entre la clase obrera.[7][8] Según Mesmer los derechos y medios para que el hombre sea feliz se los ha procurado la naturaleza. La sociedad habría interrumpido esto según su discípulo Bergasse. Para volver a formar parte de la naturaleza haría falta una ciencia natural orientada hacía el bienestar del hombre como es el mesmerismo.
Robert Owen estaba totalmente convencido del mesmerismo. Atribuye al capitalismo el diseño deficiente del hombre y la inhibición natural que tiene. Le atribuye al capitalismo corrupto la creación de un hombre corrupto. Es por lo que se debe escapar de la influencia que ejerce el capitalismo sobre la educación del hombre. La manera de conseguirlo es la reorganización de la sociedad según el modelo y los rasgos característicos de la Naturaleza. Esta reorganización exige el acceso de los hombres pobres a la Ciencia y por lo tanto a la Cuba de Mesmer. Mediante ésta las personas y el cosmos estarían vinculados armónicamente eliminando la alienación. Con ayuda del mesmerismo se reuniría al hombre bajo una ciencia que se centra en la vida y no en los mecanismos sociales que el capitalismo había convertido en máquinas. El mesmerismo exigiría dignidad, comunidad y democracia. Owen mostraba que el ser humano podía tomar parte en ello si se dispone de ganas de entrenar y un mínimo de talento.[9][10]
Entre los seguidores de Owen y de Mesmer en Inglaterra se da la variante del freno-mesmerismo para alcanzar esa sociedad ideal. El freno-mesmerismo se basa en tres pilares fundamentales en los que también se basaran las primeras teorías proletario-biologistas antes de la aparición de Darwin: «El hombre es plástico, educable para el bien», «Las circunstancias determinan al hombre» y «El hombre es algo más que un miembro funcional dentro de un mecanismo social».[11] Friedrich Engels, que cuando llega a Mánchester esta teoría estaba en auge gracias al médico mesmerista Spencer Timothy Hall y al owenista Edward Thomas Craig,[12][13] ve en ella un galimatías de gran peligro para el Socialismo científico.[14] Karl Marx que desconfiaba de la teoría que expuso Roland Daniels en su Mikrokosmos, se mostró interesado por el mesmerismo y el propio Daniels, para quien el mesmerismo es «charlatanería» le recomendó bibliografía en una carta en la que escribía «como sé de tu entrega al mesmerismo, te señalo como compensación el título de un breve tratado» escrito por John Forbes en 1845: Mesmerism True-Mesmerism False: A Critical Examination of the Facts, Claims, and Pretentions of Animal Magnetism. With an Appendix Containing a Report of Two Exhibitions by Alexis. (Mesmerismo Verdad-Mesmerismo Mentira: Un examen crítico de los hechos, afirmaciones y pretensiones del magnetismo animal. Con un apéndice que contiene un informe de dos exposiciones de Alexis.[15][16]
Técnica
El flujo Mesmer entendía la salud calibre del proceso de la vida a través de cientos de canales eléctricos que recorren el cuerpo humano. La enfermedad sería causada por los obstáculos, sin tocarlo.
Hoy en día, y al margen de la evidencia científica, supone que — como afirman otros métodos de inducción de trance hipnótico —, aquellos pases favorecían la liberación del espíritu, abriendo el subconsciente del paciente, cuya voluntad quedaba vulnerable a toda suerte de sugestiones.
Otro método

Otros aseguran que Mesmer hacía que un grupo de curiosos voluntarios formaran un círculo, permaneciendo sentados, tomándose de las manos y formando una cadena humana, en cuyos extremos, dos de los asistentes introducían sendas barras metálicas en diferentes soluciones hidroelectrolíticas (cuba de Mesmer), de manera que hacían circular por sus cuerpos una suave corriente eléctrica. Ésta trasmitía al sistema nervioso cierta clase de sensaciones, producto de la propia corriente y de los cambios provocados en la propia composición electrolítica de los fluidos corporales.[17]
Propósito
Se supone que Mesmer no entendía claramente la naturaleza de sus experimentos ni de sus consecuencias, aunque lo explotaba con fines comerciales.
Tuvo mucha oposición de parte de los catedráticos de su época. Muchas de las fuentes de hoy son debidas al informe de Bailly, que quiso eliminarlo por completo. En esencia el propósito del mesmerismo era la curación de enfermedades.
El mesmerismo en la cultura popular
- En el libro de E. T. A. Hoffmann, El magnetizador, se toca el tema del magnetismo animal.
- Este término también fue empleado en el siglo XIX por una congregación religiosa llamada "Ciencia cristiana". Describía las influencias mentales maliciosas o ignorantes (imperceptibles o a las que no se les presta atención), y que dependen de que los sujetos crean en ellas.
- Arthur Schopenhauer escribió un tratado titulado Ciencias ocultas y magnetismo animal, así como el Ensayo sobre las visiones de fantasmas.

- En su ópera Cosi fan tutte, Mozart incluye una escena -cómica- de un falso doctor curando a dos falsos envenenados con la ayuda de una "piedra mesmérica": "Aquí tenéis el famoso imán, piedra mesmérica, originaria de Alemania y que se hizo célebre en Francia" (Acto I, escena 4.ª: "Questo é quel pezzo di calamita:/pietra mesmerica,/ch'ebbe l'origine nell'Alemagna/che poi si celebre/là in Francia fu").
- Edgar Allan Poe en los cuentos La verdad sobre el caso del señor Valdemar y en Revelación mesmérica describe los hipotéticos efectos de la mesmerización en un moribundo. También la teoría mesmérica, un médico adepto a ella, y el propio Mesmer, son mencionados en su cuento Un cuento de las Montañas Escabrosas.
- En la novela La guarida del Gusano Blanco de Bram Stoker, uno de los villanos principales es descendiente de un discípulo de Mesmer, y tiene poderes mesméricos que usa para el mal; además de una serie de herramientas e instrumentos que pertenecieron al propio Mesmer heredadas de ese antepasado.
- En la novela El Ejército de los Sonámbulos de Wu Ming, D'Amblanc, el médico discípulo de Mesmer, recibirá el encargo de investigar qué hay de cierto y quién puede estar creando un ejército de sonámbulos para los contrarrevolucionarios monárquicos de la Revolución Francesa.
- El cuarto disco de estudio de la banda de rock System of a Down se llama Mezmerize(mesmerizar).
- En la canción The Caterpillar de la banda de rock británica The Cure, termina una estrofa con la frase "you got me hypnotized/I´m mesmerized/ your flames´re the flames/ that kiss me dead.
- Episodio El pacto, de Historias para no dormir, de Narciso Ibáñez Serrador.
- En la novela Monsieur Pain del escritor chileno Roberto Bolaño, se utiliza este método para curar el hipo de César Vallejo.
- Tanto la figura de Mesmer como sus postulados gravitan en torno a la novela de Peter Sloterdijk El árbol mágico.
- El grupo gótico ambiental Dead Can Dance publicó una canción titulada Mesmerism, incluida en su álbum Spleen and Ideal en 1985.
- En Vampyr (2018), Jonathan Reid, tiene la habilidad de "mesmerizar" ciudadanos tanto para acceder a sus secretos como para dominarlos.
- Es un elemento importante en la trama de la primera temporada de la serie estadounidense de la cadena HBO, Watchmen, de 2019.
- Morbius, el villano y antihéroe de Marvel Comics, la adquirió como habilidad tras su metamorfosis vampírica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario