| Maria Goeppert-Mayer | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Maria Göppert | |
| Nacimiento | 28 de junio de 1906 Kattowitz, Imperio Alemán | |
| Fallecimiento | 20 de febrero de 1972 (65 años) San Diego, California, Estados Unidos | |
| Causa de muerte | Insuficiencia circulatoria | |
| Sepultura | El Camino Memorial Park | |
| Nacionalidad | Alemania/Estados Unidos | |
| Familia | ||
| Padre | Friedrich Göppert | |
| Cónyuge | Joseph Edward Mayer (desde 1930) | |
| Educación | ||
| Educada en | Universidad de Gotinga | |
| Supervisor doctoral | Max Born | |
| Alumna de | Max Born | |
| Información profesional | ||
| Área | Física | |
| Conocida por | Modelo de capas nuclear | |
| Empleador | Los Alamos Laboratory Argonne National Laboratory University of California, San Diego | |
| Obras notables | modelo de capas nuclear | |
| Miembro de | ||
| Distinciones | ||
| Firma | ||
Maria Goeppert-Mayer (Katowice, 28 de junio de 1906-San Diego, California, 20 de febrero de 1972) fue una física teórica estadounidense de origen alemán, ganadora del Premio Nobel de Física en 1963 por proponer el modelo de capas nuclear. Fue la segunda mujer galardonada con el Premio Nobel de Física después de Marie Curie.
Carrera
Maria Goeppert nació en Kattowitz (ahora Katowice), por entonces parte de la provincia de Silesia del Imperio alemán. Su familia se trasladó a Gotinga en 1910, cuando su padre Friedrich Goeppert fue nombrado profesor de pediatría de la universidad de dicha ciudad.[1]
Por el lado de su padre, Goeppert-Mayer pertenecía a una familia de larga tradición académica. Desde temprana edad, se vio rodeada por los estudiantes y profesores de la universidad, intelectuales eminentes incluyendo científicos como Enrico Fermi, Werner Heisenberg, Paul Dirac y Wolfgang Pauli.
En 1920, Goeppert se matriculó en la Universidad de Gotinga. Entre sus profesores estuvieron tres los futuros premios Nobel: Max Born, James Franck y Adolf Otto Reinhold Windaus.[2]
Goeppert completó su título de doctor en física (Ph.D.) en la Universidad de Gotinga en 1930, y en ese mismo año, se casó con Joseph Edward Mayer, por entonces un asistente de James Franck. La nueva pareja se mudó a Estados Unidos, país de origen de Mayer, en concreto a Baltimore, donde tenía su plaza como profesor en la Universidad Johns Hopkins.
En su tesis doctoral calculó la probabilidad de que un átomo sea capaz de absorber dos fotones simultáneamente y excitar al átomo tal como lo haría un solo fotón con energía igual a la suma de energía de ambos fotones. Su aventurada teoría fue confirmada experimentalmente en la década de 1960 con el advenimiento del láser.[3]
En aquella Universidad (1931-39), como posteriormente en la Universidad de Columbia (1940-46) y en la de Chicago, en las que su marido fue contratado, a María Goeppert-Mayer se le permitió trabajar como investigadora voluntaria pero sin tener derecho a remuneración, en gran parte por sexismo.
De hecho, a pesar de su valía y capacidad casi la totalidad de su carrera la desarrolló como profesora e investigadora voluntaria no-remunerada, no alcanzando un puesto remunerado a tiempo completo hasta cumplir los 53 años.[4]
A pesar de ello, fue capaz de desarrollar un trabajo investigador brillante y encontrar otras oportunidades laborales, incluyendo un puesto de profesora en el Sarah Lawrence College.
También pudo colaborar, si bien en una línea de investigación más bien secundaria, en el Proyecto Manhattan para el desarrollo de la bomba atómica en Los Álamos (Nuevo México).[2]
Durante el tiempo que su marido fue profesor en la Universidad de Chicago, Goeppert-Mayer fue profesora voluntaria asociada de Física (sin derecho a sueldo). Además, cuando se fundó el cercano Laboratorio Nacional Argonne en 1946, Goeppert-Mayer se ofreció para trabajar allí a tiempo parcial en la División de Física Teórica. Fue durante su tiempo en Chicago y Argonne cuando desarrolló el cálculo matemático que demostraba el modelo de capas nuclear, trabajo por el que fue galardonada con el Premio Nobel de Física en 1963, compartido con los investigadores alemanes J. Hans D. Jensen y Eugene Paul Wigner.[5]
Los científicos alemanes con los que compartió el premio trabajaron en paralelo exactamente la misma teoría. Después de haber publicado sus resultados, Goeppert-Mayer colaboró con ellos. Un miembro del equipo alemán, J. Hans D. Jensen, se desplazó a Estados Unidos y trabajó con ella para editar un libro en 1950 titulado Teoría elemental de la estructura de capas nuclear.
En 1963, ambos fueron galardonados conjuntamente con el Premio Nobel de Física «por sus descubrimientos sobre la estructura de las capas nuclear». En su discurso de aceptación Goeppert-Mayer dijo: «Ganar el premio ha sido la mitad de apasionante que hacer el trabajo».
Cuando la Real Academia de las Ciencias de Suecia anunció que había ganado el premio Nobel, un periódico local de San Diego encabezó la noticia con la frase ««Madre de San Diego gana el premio Nobel».[6]
Desde 1960, Goeppert-Mayer fue nombrada para un puesto como profesora (a tiempo completo) de Física en la Universidad de California en San Diego y se trasladaron a vivir a la vecina localidad de La Jolla. A pesar de que sufrió un derrame cerebral poco después de llegar allí, continuó enseñando e investigando durante varios años.
EPÓNIMO :
Dieciséis premios Nobel han impartido docencia en la Universidad de California San Diego. Este año se cumplen sesenta desde que, después de muchos años de esfuerzos insuficientemente reconocidos y nada o mal retribuidos, una mujer se incorporó por primera vez como catedrática a esa universidad. Tres años después, obtuvo el Premio Nobel de Física.
Desde que se otorgó por primera vez en 1901, únicamente tres mujeres han ganado el Premio Nobel de Física. Tuvieron que pasar sesenta años desde que Marie Curie lo obtuviera en 1903 para que una mujer volviera a recibir el galardón. Fue la alemana Maria Goeppert-Mayer (Katowice, 1906-San Diego, California, 1972), quien formuló un modelo de capas que permitió entender cómo funciona el núcleo atómico.
Goeppert brilló en un campo tradicionalmente reservado a los hombres (hasta 2018 ese premio no volvió a reconocer a otra mujer, la canadiense Donna Strickland). El reconocimiento le llegó tras una larga carrera científica como “meritoria”: pasó muchos años como investigadora y docente universitaria ad honorem.
Ese largo camino, lleno de obstáculos, empezó cuando el padre de Maria se convirtió en catedrático de Pediatría de la Universidad de Gotinga (Alemania), entonces un referente mundial en estudios matemáticos y físicos. Allí floreció la vocación de Maria, que en 1924 superó el examen de acceso y fue admitida como estudiante de Matemáticas.
Pero aquella vocación inicial pronto tropezó con la que le despertó la Física Cuántica, entonces en plena ebullición, tras asistir a un seminario impartido por Max Born. Finalmente, Maria se decidió a estudiar Física. Sin embargo, nunca renunció a su primera pasión y, de hecho, su sólida formación matemática fue una formidable ventaja a lo largo de su trayectoria, permitiéndole alcanzar explicaciones teóricas de procesos que no pudieron ser comprobados experimentalmente hasta muchos años después.
Tras completar sus estudios, se doctoró en 1930 con una innovadora tesis en la que elaboró la teoría de la posible absorción de dos fotones por los átomos. Los miembros del tribunal fueron tres ganadores del Premio Nobel: Max Born, James Franck y Adolf Otto Reinhold Windaus (en 1954, 1925 y 1928, respectivamente). Más tarde, Eugene Wigner, que compartió el Nobel con Maria, describió la tesis como “una obra maestra de claridad y concisión” . En ese momento, las posibilidades de verificar experimentalmente su tesis parecían remotas, pero el desarrollo del láser permitió la primera verificación experimental en 1961 cuando se detectó fluorescencia excitada por dos fotones en un cristal dopado con europio. Para honrar su contribución fundamental a esta área, la unidad para la sección transversal de absorción de dos fotones, el GM, lleva sus iniciales.
El mismo año que defendió su tesis se casó con Joseph Mayer, un químico estadounidense y emigró a Baltimore, donde su marido había sido contratado por la Universidad Johns Hopkins. Las estrictas reglas contra el nepotismo impidieron que la Johns Hopkins la aceptara como profesora, pero le permitieron colaborar como asistente de laboratorio.
Aquel traslado marcó el inicio de una semioculta trayectoria profesional. Mientras sus más reputados colegas valoraban el talento de Maria y deseaban contar con su colaboración, durante años ninguna institución académica le ofreció un puesto de trabajo retribuido. Acompañó a su marido en un periplo por diferentes universidades estadounidenses y trabajó como voluntaria en sus departamentos de Física para poder seguir investigando.
En la Universidad de Columbia, donde trabajaba su marido y ella se incorporó como investigadora no remunerada, pudo colaborar con Enrico Fermi (uno de los arquitectos de la Era Nuclear y Premio Nobel de Física en 1938), con quien estableció una relación decisiva en su carrera. Fue el genial físico italiano quien le propuso que profundizase en el estudio de la estructura interna de los átomos. En 1941 recibió su primera oferta de trabajo como profesora de Ciencias, en el Sarah Lawrence College, una universidad privada dedicada a lo que se denominan Artes Liberales en los Estados Unidos; y, al año siguiente, comenzó a colaborar como investigadora en el programa atómico estadounidense. Su participación en el Proyecto Manhattan le llevó también a realizar una estancia en 1945 en Los Alamos, donde colaboró con Edward Teller en las investigaciones para desarrollar la bomba de hidrógeno.
En 1946 los Mayer se trasladaron de nuevo, esta vez a la Universidad de Chicago, donde su marido obtuvo el puesto de catedrático en el nuevo Instituto de Estudios Nucleares. Ella continuó trabajando allí sin remuneración alguna. Poco después, y a instancias de Fermi, Maria, que ya tenía cuarenta años, fue fichada como investigadora senior en el recién inaugurado Argonne National Laboratory.
Allí comenzó a estudiar el origen y formación de los átomos de los distintos elementos químicos, en función de la composición de su núcleo. Esa era entonces una de las cuestiones candentes de la ciencia, sobre la que llamaba mucho la atención que hubiera unos “números mágicos” (2, 8, 20, 28, 50, 82 y 126) de nucleones: los átomos que tenían esos números exactos de neutrones y de protones resultaban mucho más estables y abundantes que el resto.
Hasta entonces, en la comunidad científica prevalecía la idea de que el núcleo atómico era como una gota líquida, una mezcla homogénea; sin embargo, Maria Goeppert tenía claro que, dentro del núcleo, los protones y los neutrones se distribuían en capas, según su nivel de energía. Esas capas podrían explicar los números mágicos. Pero algo no acababa de encajar: las fuerzas de repulsión entre esos nucleones son tan elevadas que tal estructura ordenada parecía imposible.
Ella y Fermi debatían una y otra vez sobre el tema, hasta que un día el italiano le dio la pista clave: «¿Has encontrado algún indicio de acoplamiento spin-órbita?». Gracias a su dominio de las matemáticas, Maria Goeppert pudo elaborar inmediatamente una demostración de que así era: el núcleo estaba formado por capas cerradas en las que parejas de neutrones y protones tendían a acoplarse juntos, «como en un vals en el que algunos bailarines giran en un sentido y otros en el contrario», tal y como a ella le gustaba explicar.
Aquella idea, y sobre todo su demostración matemática, le valieron el premio Nobel de Física en 1963. Poco antes, en 1960, por fin había alcanzado un puesto acorde a sus méritos como catedrática en la Universidad de San Diego. Allí, el periódico local, The San Diego Union Tribune, anunció el premio de Maria Goeppert con un titular propio de un extraño suceso: «Una madre de San Diego gana el premio Nobel». El encabezamiento de la noticia continuaba: «La pelirroja profesora universitaria, madre de dos hijos, es la primera mujer residente en Estados Unidos en ganar un premio Nobel de Física y la segunda mujer en la historia». Un titular y un encabezamiento propios de otra época.
Maria Goeppert-Mayer murió en San Diego el 20 de febrero de 1972, después de que un ataque al corazón la dejara en estado de coma el año anterior. Está enterrada en El Camino Memorial Park en San Diego.
| Samuel Goldwyn | ||
|---|---|---|
Samuel Goldwyn en 1919 | ||
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Szmuel Gelbfisz | |
| Nombre en yidis | שמואל געלבפֿיש | |
| Nacimiento | 17 de agosto de 1879 | |
| Fallecimiento | 31 de enero de 1974 (94 años) | |
| Causa de muerte | Enfermedad | |
| Sepultura | Forest Lawn Memorial Park | |
| Nacionalidad | Polaca y estadounidense | |
| Familia | ||
| Cónyuge | Blanche Lasky (1910-1915) Frances Howard (1925-1974) | |
| Hijos | Samuel Goldwyn, Jr. | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Productor de cine | |
| Años activo | 1917-1953 | |
| Premios artísticos | ||
| Premios Óscar | Mejor película 1946 • The Best Years of Our Lives Premio Humanitario Jean Hersholt 1957 • Premio a la Labor en Causas Humanitarias | |
| Globos de Oro | Mejor película - Drama 1946 • The Best Years of Our Lives | |
| Premios BAFTA | Mejor película 1946 • The Best Years of Our Lives | |
| Distinciones |
| |
Samuel Goldwyn, nacido como Szmuel Gelbfisz (Varsovia, 17 de agosto de 1879[1]-Los Ángeles, 31 de enero de 1974) fue un productor de cine polaco-estadounidense de origen judío, ganador del Óscar y del Globo de Oro, fundador de varias productoras. Cofundador junto a Louis B. Mayer de la Metro-Goldwyn-Mayer.
Dotado de gran talento e inventiva, en su casi medio siglo de actividad produjo numerosas películas de calidad, especialmente en el género del melodrama y de la comedia musical, siendo a su vez descubridor de grandes talentos, tanto en el mundo de la dirección, como Cecil B. DeMille y William Wyler, como en el de la interpretación, con actores como Gary Cooper, David Niven, Danny Kaye, Lili Damita y Eddie Cantor.
Fue galardonado en 1973 con el Globo de Oro Cecil B. DeMille Award,[2] el Irving G. Thalberg Memorial Award (1947) y el Jean Hersholt Humanitarian Award (1958).
Biografía
Primeros años
Szmuel Gelbfisz[3] nace en Varsovia en el seno de una familia de judíos polacos jasídicos, Aaron Dawid Gelbfisz (1859–1894),[4] un vendedor ambulante, y su mujer, Hanna Frymet ( con apellido de soltera Fiszhaut; 1860–1925).[5]
La familia abandonó Varsovia después de la muerte del padre y comenzaron una nueva vida en Hamburgo. Allí residió con conocidos de su familia donde se formó como fabricante de guantes. El 26 de noviembre de 1898, Gelbfisz dejó Hamburgo para trasladarse a Birmingham, donde convivió con parientes durante seis semanas con el nombre de Samuel Goldfish. El 4 de enero de 1899, se embarcó en Liverpool con dirección a Filadelfia donde llegaría el 19 enero, y de allí continuó a Nueva York. Encontró trabajo en Gloversville en el negocio de los guantes. Pronto, sus habilidades innatas de marketing lo convirtieron en un hombre de ventas muy exitoso en Elite Glove Company. Después de cuatro años como vicepresidente de ventas, se mudó de nuevo a la ciudad de Nueva York y se estableció en el 10 de la West 61st Street.[6]
Paramount
En 1913, Goldwyn, junto a su cuñado Jesse L. Lasky, Cecil B. DeMille y Arthur Friend formaron una sociedad, The Jesse L. Lasky Feature Play Company, para producir películas. Compraron los derechos de la obra de teatro The Squaw Man por 4,000 dólares y Dustin Farnum fue contratado como actor protagonista. El rodaje de la película, bajo el mismo nombre, empezó en Hollywood el 29 de diciembre de 1913.[7]
En 1914, Paramount era una empresa de intercambio de películas y de exhibición dirigida por W. W. Hodkinson. Buscando más películas para distribuir, Paramount firmó un contrato con la Lasky Company el 1 de junio de 1914 para suministrar 36 películas por año. Otro de los proveedores de Paramount era la Famous Players Film Company de Adolph Zukor. Las dos empresas se fusionaron el 28 de junio de 1916 formando la Famous Players-Lasky Corporation. Pero Zukor había estado comprando discretamente acciones de Paramount, y dos semanas antes de la fusión, fue elegido presidente de la Paramount Pictures Corporation y sustituyó a Hodkinson por Hiram Abrams, un socio de Zukor.[8]

Con la fusión, Zukor fue elegido presidente tanto de Paramount como de Famous Players-Lasky, y Goldfish fue nombrado presidente de la junta de Famous Players-Lasky y Jesse Lasky primer vicepresidente. Después de una serie de conflictos con Zukor, Goldfish renunció como presidente de la junta de accionistas, y como miembro del comité ejecutivo el 14 de septiembre de 1916. Goldfish ya no era un miembro activo de la administración, aunque todavía poseía acciones y era miembro de la junta directiva. Famous Players-Lasky se integraría más tarde en la Paramount Pictures Corporation, y Paramount en uno de los principales estudios de Hollywood.[9]
Goldwyn Pictures
En 1916, Goldfish se uniría con productores de Broadway Edgar y Archibald Selwyn,[10] y usaron una combinación de ambos nombres para llamar a su empresa cinematográfica Goldwyn Pictures. Al ver esta oportunidad, también cambió su nombre legalmente para pasar a llamarse Samuel Goldwyn en diciembre de 1918,[6] nombre que usaría el resto de su vida. Goldwyn Pictures se presentaba con el "León de la Metro" por el que se le recuerda todavía a día de hoy.
El 10 de abril de 1924, Goldwyn Pictures fue adquirida por Marcus Loew y se fusionó con su Metro Pictures Corporation, convirtiéndose en la Metro-Goldwyn-Mayer. A pesar de la inclusión de su nombre, Samuel Goldwyn nunca tuvo ninguna conexión con la gerencia o la producción de Metro-Goldwyn-Mayer.
Samuel Goldwyn Productions


Antes de la venta y fusión de Goldwyn Pictures en abril de 1924, Goldwyn ya había creado Samuel Goldwyn Productions en 1923 como una productora, pero sin rama de distribución. Su primer largometraje fue "Potash and Perlmutter", lanzado en septiembre de 1923 a través de First National Pictures. Algunas de las primeras producciones llevan el nombre "Howard Productions", llamada así por la esposa de Goldwyn, Frances Howard.
Con 35 años, Goldwyn se había creado una reputación como productor y había desarrollado un ojo para encontrar el talento para hacer películas. William Wyler dirigió muchas de sus producciones más famosas y contrató a escritores como Ben Hecht, Sidney Howard, Dorothy Parker y Lillian Hellman. Según la leyenda, en una acalorada discusión sobre historias, Goldwyn regañó a alguien, en la mayoría de los casos la Sra. Parker, quien le recordó su pasado como fabricante de guantes, con la respuesta: "No me señale con el dedo. ¡Le conocí cuando tenía un dedal!")[11]
Durante ese tiempo, Goldwyn hizo muchos largometrajes y reinó como el productor independiente de Hollywood de mayor éxito. Muchas de sus producciones fueron olvidables, pero algunas de ellas, títulos inolvidables, como su colaboración con John Ford con el que consiguieron una nominación del Óscar a la mejor película por El doctor Arrowsmith en 1933. Goldwyn y Ford trabajaron de manera exitosa seis años después con The Hurricane (1937). William Wyler también fue responsable de los otros éxitos de Goldwyn y con nominaciones del Óscar a la mejor película por Desengaño (Dodsworth) (1936), Callejón sin salida (Dead End) (1937), Cumbres borrascosas (1939), La loba (The Little Foxes) (1941) y Los mejores años de nuestra vida (1946), esta última llevándose la estatuilla. Varios de los actores protagonistas en esas películas fueron nominados a los Óscar también. Durante la década de los 30 las producciones de Goldwyn se estrenaban a través de United Artists pero, a partir de 1941, pasaron a distribuidas por RKO Pictures.
EPÓNIMO :
| Metro-Goldwyn-Mayer | ||||
|---|---|---|---|---|
| Tipo | Filial | |||
| Industria | Cine | |||
| Forma legal | sociedad de Delaware | |||
| Fundación | 17 de abril de 1924 (102 años) | |||
| Fundador | Marcus Loew Samuel Goldwyn Louis B. Mayer | |||
| Sede central | Beverly Hills, California | |||
| Director de operaciones | Chris Brearton | |||
| Presidente, Motion Picture Group | Michael De Luca | |||
| Personas clave | Pamela Abdy | |||
| Productos | Películas Programas de televisión | |||
| Propietario | Amazon | |||
| Empresa matriz | Amazon MGM Studios | |||
| Divisiones | MGM Television MGM+ MGM Music MGM Sports MGM On Stage MGM Consumer Products | |||
| Coordenadas | 34°03′25″N 118°25′03″O | |||
| Sitio web | www.mgm.com | |||
| Cronología | ||||
| ||||

Metro-Goldwyn-Mayer Studios, Inc. (también conocido como Metro-Goldwyn-Mayer Pictures, inicializado como MGM; a menudo denominado Metro; metonimia común: el León o Leo) es una compañía estadounidense de producción y distribución de películas de cine y programas de televisión, propiedad de Amazon a través de Amazon MGM Studios. Sus principales subsidiarios fueron MGM Studios Inc., United Artists Corporation y Orion Pictures Corporation (adquirida en 1997).
En una importante operación mercantil, la empresa fue comprada por la empresa multinacional japonesa Sony, una oferta que superó a sus concurrentes y el 14 de septiembre de 2004, MGM es vendida a Sony por una cantidad de $5 mil millones, de la cual cerca de $2 mil millones serían destinados para pagar los débitos de la empresa.[1] MGM tiene su sede en Beverly Hills, California desde el 22 de agosto de 2011. Antes de esta fecha, MGM tenía su sede en la MGM Tower de Century City, Los Ángeles.[2]
El nombre nace de las tres compañías que formaron una fusión corporativa para crear MGM Studios en 1924; Metro Pictures Corporation (fundada en 1915), Goldwyn Pictures Corporation (fundada en 1917), y Louis B. Mayer Pictures (fundada en 1918).
Metro-Goldwyn-Mayer no está afiliado con MGM Resorts International, MGM Grand Las Vegas, MGM Grand Garden Arena, The Signature at MGM Grand ni con MGM Distribution.
El 26 de mayo de 2021, Amazon anunció que tenía la intención de adquirir el estudio por $8.450 millones.[3] La compra se cerró el 17 de marzo de 2022.[4]
Historia
Fundación
Todo esto comenzó con Metro Pictures Corporation, fundada en 1915 por Richard A. Rowland (1880-1947). Louis B. Mayer trabajó para Metro Pictures, pero en 1918 abandonó y creó su propia compañía, Louis B. Mayer Pictures.
Goldwyn Pictures fue fundado en 1917 con el característico logotipo de Leo el León. En 1924 Marcus Loew compró Louis B. Mayer Pictures y Goldwyn Pictures, fusionándolos con Metro Pictures Corporation, creando así, el estudio veterano Metro-Goldwyn-Mayer. Louis B. Mayer e Irving Thalberg formaron el nuevo equipo directivo.[5]
Con la fusión, cada una de las tres pequeñas compañías aportarían sus propias cualidades: Mayer incorporaría a sus estrellas y personal técnico; Goldwyn contribuiría, principalmente, con un extraordinario estudio situado en Culver City, una pequeña cadena de cines y el emblemático símbolo del león rugiendo; finalmente, Metro traería a sus más celebrados directores y estrellas.
Paulatinamente, la MGM se fue convirtiendo en uno de los estudios más importantes de Hollywood. Producían películas que giraban en torno a sus estrellas, para promocionarlas, y mantenían una factura fílmica de gran nivel gracias a sus principales técnicos. La creatividad individual se respetó siempre y cuando no entrara en conflicto con la premisa del estudio: las estrellas son lo primero.
En 1927, Marcus Loew falleció, y el control pasó a ser de Nicholas Schenck. William Fox, el rival de Loew, intentó comprar las propiedades de la familia, Loew's Inc., que controlaba los estudios de MGM. Cuando la familia accedió a vender, se anunció la fusión entre Fox y Loew's Inc. Pero Mayer –no incluido en el acuerdo– se rehusó, y con sus conexiones políticas llamó a la Unidad Anti-monopolios y evitó la fusión.
La suerte de Mayer cambió cuando Fox sufrió un accidente automovilístico y cuando se recuperó, la caída de la bolsa de 1929 se apoderó de casi toda su fortuna y terminó su sueño de la fusión.
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