| Hasan i Sabbah Tovar | ||
|---|---|---|
El Viejo de la Montaña en una representación cristiana medieval. | ||
| Misionero Líder y fundador de los nizaríes por Egipto y El Cairo | ||
| 1071-12 de junio de 1124 | ||
| Monarca | Add Yassir | |
| Jefe de Gobierno | Abd al-Malik ibn at-Tash | |
| Líder de los nizaríes | ||
| 1097-12 de junio de 1124 | ||
| Predecesor | Nadie | |
| Sucesor | Buzurg-Ummid | |
| Canciller militar | ||
| Hasta el 12 de junio de 1124 | ||
| Junto con | Kiya Ba Ya'far | |
| Predecesor | Nadie | |
| Sucesor | Dehdar Abu Alí | |
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | الحَسن بن عَلي بن مُحمد الحِميري | |
| Nombre en árabe | الحسن الصبّاح | |
| Nombre en persa | حسن صباح | |
| Apodo | El Viejo de la Montaña | |
| Nacimiento | c. 1050 Qom, Provincia de Qom, Irán | |
| Fallecimiento | 12 de junio de 1124 Alamut, Irán | |
| Causa de muerte | Enfermedad infecciosa | |
| Sepultura | Hassan Sabbah Mausoleum | |
| Residencia | Alamut | |
| Religión | Ismaelismo | |
| Lengua materna | Árabe | |
| Familia | ||
| Hijos | Ustad Husain Muhammad | |
| Educación | ||
| Educado en |
| |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Líder religioso, líder militar, político, gobernador, herborista, escritor, autobiógrafo, da'i, teólogo, alfaquí, astrónomo, astrólogo, matemático, filósofo y profesor (desde 1090juliano) | |
| Área | Calam, fiqh, Sharia, herbología, astronomía, filosofía y ocultismo | |
| Tratamiento | Líder de los nizaríes | |
| Empleador | Alamut Library | |
| Movimiento | Filosofía islámica | |
| Conflictos | Conflictos selyúcido-nizaríes | |
Hasan i Sabbah (en árabe: حسن الصباح; Qom, Irán, c. 1050 - Alamut, 12 de junio de 1124),[1][2] también conocido como El Viejo de la Montaña, fue un reformador religioso, autor y precursor de la nueva predicación o da'wa de los ismailitas nizaríes que pretendía reemplazar la antigua da'wa de los ismailitas fatimíes de El Cairo.
Hasan-e Sabbah (حسنى صباح) es la variante persa de su nombre. También suele aparecer citado por la forma árabe Hasan al-Sabbah (حسن الصباح) o sus variantes Hasan ibn al-Sabbah (حسن بن الصباح), Al-Hasan ibn al-Sabbah (الحسن بن الصباح) o el sobrenombre Alauddin (علاء الدين).
Es conocido sobre todo por haber sido el inspirador y jefe de los llamados hashshashín (حشاشين palabra que ha pasado a numerosas lenguas como "asesino") o Secta de los Asesinos, ya que la comunidad que fundó y dirigió utilizaba con frecuencia el homicidio político como estrategia. La mayor parte de los datos sobre Hasan y sus seguidores proceden de sus enemigos, ya que la documentación generada por la secta fue destruida por los mongoles cuando arrasaron la fortaleza de Alamut, sede de la misma.
Rashid al-Din Sinan, uno de sus dos biógrafos, describe a Hasan como descendiente directo de los reyes Himyaríes del Yemen y que su padre llegó procedente de Kufa, en el actual Irak. Por el contrario, Ata Malik Juvayni, su otro biógrafo, sugiere que el padre de Hasan vino desde el Yemen, pasando por Kufa.
Primeros años
El propio Hasan escribió una autobiografía de los primeros años de su vida en una obra llamada Sargozašt-e-sayyedna (Aventuras de nuestro Señor), que se encontraba en la biblioteca de Alamut, la cual no ha sobrevivido. Esto se sabe solo por las citas hechas por autores persas posteriores.[3] Tras la toma de la fortaleza en 1256 por el mongol Hulagu Jan, la obra sería destruida.
Hasan también escribió un tratado en persa, sobre la doctrina del ta'līm (las enseñanzas del imán), llamado al-Fusul al-arba'a.[4] El texto tampoco existe ya, pero Al-Shahrastani y varios historiadores persas lo han citado o parafraseado.[4]
De acuerdo con su autobiografía, Hasan-i Sabbāh nació en la ciudad de Qom, en Persia, en una familia chiita duodecimana.[3] Nacido y criado en Persia,[5][6] su padre era un árabe de origen yemení, que abandonó Kufa (en la actual Irak) para establecerse en Qom.[7][8][9]
Más tarde, la familia se trasladó a Rayy, en Irán,[3] ciudad con una historia de pensamiento radical desde el siglo IX. Aquí desarrolló Hasan un gran interés por cuestiones metafísicas, y se adhirió al código de instrucción duodecimano. Desde los siete años hasta los diecisiete,[10] estudió en casa, llegando a dominar distintas materias, como quiromancia, lenguas, filosofía, astronomía y matemáticas (especialmente la geometría).[11]
Rayy era también el centro de la actividad de misioneros ismailitas en la región. En este tiempo, el ismailismo estaba creciendo en Persia y otros lugares al este de Egipto.[12] Los ismailitas persas apoyaban a la da'wa dirigida por el Califato Fatimí de El Cairo, y reconocían la autoridad del Imán-Califa al-Mustanṣir.
En Rayy, un joven Hasan entró en contacto con Amira Zarrab, un misionero que le introdujo en la doctrina ismailita. Hasan al principio no estuvo muy impresionado, pero su interés creció gradualmente, tras participar en muchos apasionados debates. La convicción de Zarrab convenció a Hasan de profundizar en las doctrinas ismailitas, y en última instancia en cambiar su fe.
Conversión al ismailismo
Una grave enfermedad haría reflexionar a Hasan sobre las enseñanzas de Zarrab. La idea de morir antes de conocer una nueva verdad fue suficiente para abrazarse a la nueva fe. Otro misionero ismaelí, Abu Najm Sarraj, le iniciaría en la adquisición de nuevos y recónditos puntos de vista. Por último, Mu'min, un tercer misionero, le tomó un juramento de fidelidad al califa fatimí de El Cairo, pasando de este modo a formar parte de la secta ismailí, en la cual no tardaría en alcanzar una posición importante.
En 1071, Abd al-Malik ibn at-Tash, jefe de los ismailíes en la región, nombró a Hasan como da'i oficial, ordenándole misionero, y aconsejándole ir a Egipto, para completar sus estudios. Sin embargo, no se dirigió directamente a El Cairo, sino que este fue el inicio de un período de veinte años dedicado a la misión y los viajes, que terminaría cuando Hasan decidió establecerse en Alamut.
La leyenda afirma que en su juventud, Hasan llegó a entablar amistad con dos de los hombres más grandes de su tiempo: el astrónomo y poeta Omar Jayyam y el político Nizam al-Mulk. Este último, años más tarde, mandaría perseguirlo para impedir que siguiera propagando su ideología revolucionaria, y sería ajusticiado por un miembro de la secta.
EPÓNIMO :
| Nizaríes | ||
|---|---|---|
Caligrafía chiita que simboliza a Ali como tigre de Dios | ||
| Fundador(es) | Nizar ibn al-Mustansir | |
| Fundación | Siglo IX | |
| Escrituras sagradas | Ismailismo | |
| País o región de origen | Oriente Medio | |
| Lugares sagrados | Salamíe, Siria | |
| País con mayor cantidad de seguidores | Pakistán, India, Asia Central, Siria, Irán, Arabia Saudita, África Oriental y América del Norte[1] | |
| Sede | Lisboa, Portugal | |
| Presidente | Aga Khan[2] | |

Los nizaríes, cuyos detractores denominan hashshashin (en persa: حشیشیان en árabe: حشّاشين, romanizado: Ḥashshāshīn)[3] assassins o asesinos (deriv. del árabe "حشيش", tr. "ḥašīš" [haˈʃi:ʃ]), son una secta de Oriente Medio, activa entre los siglos X y XIII, refundada en el siglo XIX.[4][5] Se hizo famosa a partir del siglo XI cuando tuvo su máximo poder en la dinastía Fatimí, por su actividad estratégica de asesinatos selectivos contra dirigentes políticos, militares y reyes.

De la palabra «asesino» suele decirse que deriva de la palabra árabe hashishin o «consumidores de hachís»,[6] un nombre incorrecto que se cree que ha sido de carácter peyorativo y utilizado por sus adversarios durante la Edad Media. Originalmente aplicada a los ismailitas nizaríes por los mustalitas ismailitas durante la caída del decadente califato Fatimí ismailita y la separación de las dos corrientes,[7] es posible que el término hashishiyya o hashishi en las fuentes musulmanas fuera utilizado metafóricamente en un sentido ofensivo (por ejemplo: "marginados sociales", "turba de clase baja", etcétera), mientras la interpretación literal de este término en referencia a los nizaríes (como asesinos borrachos consumidores de hachís) puede tener raíz en las fantasías de los occidentales medievales.[8]
Mucho después de su casi erradicación en manos del Imperio mongol, menciones de los Asesinos fueron preservadas en fuentes europeas como son los escritos de Marco Polo, en los que son representados como asesinos entrenados, responsables de la eliminación sistemática de figuras de la oposición. A partir de ello, la palabra en inglés "assassin" fue utilizada para describir a un magnicida,[9] diferenciándose de "murderer" (que es quien mata voluntariamente por motivos no necesariamente políticos).[10]
Historia

El grupo, en origen, era una comunidad de partidarios del ismaelismo en Irán (por eso recibió el nombre de Orden de los Ismaelitas), es decir, una secta minoritaria del chiismo, a su vez minoritario en un país eminentemente suní. El gran centro de poder ismaelí era el Califato Fatimí, con sede en El Cairo. En el año 1090, para ponerse a salvo de las persecuciones, y dirigidos por el carismático Hasan-i Sabbah, tomaron la fortaleza de Alamut, una posición inexpugnable en las montañas, al sur del mar Caspio.
Aunque su principal y más conocida sede era Alamut, poseían muchas otras plazas fuertes en Irán y Siria, de modo que conformaban una red cohesionada y bien comunicada, a la que algunos autores califican de "Estado". Los castillos nizaríes eran difícilmente conquistables: se construían en lugares poco accesibles, aprovechando accidentes del terreno, y solían estar bien provistos en cuanto a fuentes de agua y alimentos. Desde estos lugares, los nizaríes extendieron su predicación por Irán y Siria, lo que fue visto como una amenaza por los sultanes de la dinastía turca de los selyúcidas, que controlaban Irán. Estos emprendieron varias acciones militares contra los ismailíes, que no tuvieron gran éxito. En revancha, los ismailíes emprendieron su estrategia de asesinatos contra dirigentes políticos o militares. Una de sus primeras víctimas fue Nizam al-Mulk, visir del sultán selyúcida Malik Shah, en 1092.
Dos años más tarde, en 1094, murió el califa fatimí al-Mustansir, cabeza del ismailismo, y estalló una guerra de sucesión entre sus hijos Al-Musta'li y Nizar. Los ismailíes de Irán tomaron partido por este último, que finalmente fue derrotado, provocando una ruptura entre los seguidores de Hasan-i Sabbah (que en lo sucesivo se llamarían nizaríes) y la mayoría de los ismailíes.
Del Viejo de la Montaña a la invasión mongola
| Nombre | Mandato | |
| 1 | Hasan bin Sabbah | 1097-1124 |
| 2 | Buzurg-Ummid | 1124-1138 |
| 3 | Hassan Ala Dhikrihi’s Salam | 1138-1162 |
| 4 | Rashid ad-Din Sinan | 1162-1192 |
| 5 | Mohammed II | 1192-1210 |
| 6 | Haman III | 1210-1221 |
| 7 | Mohammed III | 1221-1255 |
| 8 | Rukh al-Din Khurshah | 1255-1256 |
El nombre Viejo de la Montaña —en árabe Sheij al-Yebal, príncipe de la montaña— no designa a una persona individual, sino que era el título de una serie de jefes que presidieron de 1090 a 1258 una comunidad u orden militar de fanáticos sectarios musulmanes, llamados los asesinos, repartidos por Persia y Siria, aunque tenían sus guaridas en las áreas montañosas. Si bien no cabe duda de que las palabras asesino y asesinato, relativos a la acción de dar muerte con alevosía, y concretamente mediante apuñalamiento, son una reminiscencia de los hábitos de esta vieja comunidad persa y siria, la etimología original de la palabra asesinos para referirse a una comunidad no es tan segura. Skeat considera que se trata tan solo de la palabra árabe hashishim "bebedores de hashish", y la atribuye al hecho o a la suposición, de que, cuando los esbirros del viejo de la montaña partían en misión criminal, lo hacían fortalecidos por la embriaguez del hachís o "cáñamo indio".[11] La época de Hasan bin Sabbah, llamado también el Viejo de la Montaña, ha pasado a la historia como la del auge de la secta, del mismo modo que se ha considerado a Alamut como el principal centro de irradiación nizarí.

Hasan es fácilmente representable como el arquetipo de personaje astuto, escurridizo, poderoso y muy poco conformista. Se cree que Hasan ponía a sus seguidores bajo los efectos del hachís, donde disfrutaban de cualquier tipo de deseos carnales y, cuando despertaban de los efectos de la droga, hacían lo que Hasan les ordenara para poder volver a dicho paraíso. Una leyenda cuenta que un forastero amenazó con conquistar Alamut, pronunciando que sus hombres eran los más valientes de todos, pero Hasan, poniendo en duda las palabras de dicho forastero, ordenó a uno de sus hombres que se lanzara desde la torre más alta hacia el vacío, demostrado así que sus hombres eran los más valientes, pues no temían a la muerte. En contrapartida, muchos autores, y desde luego los actuales ismailíes, hablan de su gran producción intelectual, su carácter piadoso y austero, su convicción y su genio militar. Lo cierto es que los nizaríes siguieron existiendo tras su muerte en 1124, y desde varios puntos de vista, los aspectos más importantes de la secta son posteriores al carismático líder. Los dirigentes de la secta residieron en otros lugares aparte de Alamut, y muchos de ellos fueron conocidos también con el sobrenombre de «Viejo de la montaña», lo que es lógico teniendo en cuenta que se les aplicaba el tratamiento de jeque, que etimológicamente significa «anciano» (en el sentido de 'venerable'), y que forzosamente residían en la montaña, pues las fortificaciones nizaríes se construían en lugares escarpados para defenderse mejor de sus múltiples enemigos.
A Hasan le sucedió su lugarteniente, Buzurg Ummid («Gran esperanza»), y tras él su hijo, Muhammad I, en 1138. Los nizaríes seguirán practicando sus estrategias de asesinato contra los turcos y otros enemigos políticos de manera intermitente, aunque sonada: algunos de sus asesinatos más famosos son de esta época posterior a Bin Sabbah, como se ha dicho más arriba.
En tanto que rama minoritaria del ismailismo, que a su vez es rama minoritaria del chiismo, y este rama minoritaria del islam, los nizaríes eran percibidos por la población (mayoritariamente suní) como la heterodoxia dentro de la heterodoxia, lo que explica que la mayor parte de la documentación que existe sobre la secta dé a entender que su carácter islámico era solamente aparente. Se suele insistir en su aspecto batiní, esto es, esotérico, y se dice que incluso llegaron a negociar con el rey Amalarico I de Jerusalén su conversión al cristianismo por razones de conveniencia, pretensión que habría sido abortada por las maquinaciones de los templarios.
El hecho es que el islam ismailí, aunque se atiene al ritual y las prescripciones legales de la religión, considera que éstas son secundarias respecto a la finalidad realmente importante, que es el conocimiento esotérico de los mensajes ocultos en el Corán. Esto ha propiciado que del ismailismo hayan surgido, en una nueva vuelta de tuerca, derivaciones cuya «islamicidad» está puesta en tela de juicio por la mayoría de los musulmanes, como las de los drusos y alauíes.
En 1162, Hasan II sucede a su padre Muhammad I. Bajo su mandato se produce una de esas vueltas de tuerca, uno de los hechos más notables en la historia de los nizaríes. En el mes de Ramadán de 1164, anunció, en nombre del Imán oculto, que había llegado el momento de la «gran resurrección» (qiyama), con lo que ya no tenía sentido cumplir las prescripciones musulmanas ni seguir la sharia. El ayuno de Ramadán fue prohibido, y se alentó a los fieles a beber libremente alcohol. El reinado de Hasan II sería breve, ya que 18 meses más tarde fue asesinado por un partidario de la vieja doctrina. Sin embargo, su hijo Muhammad II siguió los pasos de su padre. Fue el hijo de este, Hasan III, quien puso fin a la herejía tras la muerte de Muhammad II, en 1210. Además, los nizaríes seguirán en adelante los rituales suníes y no los chiíes.
Declive
El poder nizarí desapareció al tener que enfrentarse a dos enemigos muy poderosos. De un lado, la dinastía de los mamelucos, que había sucedido en Egipto al Sultanato Ayubí, y cuyos ejércitos, dirigidos por el sultán Baibars, tomaron el último baluarte nizarí en Siria en 1273. Por otro lado, en Irán, tras el reinado insignificante y violento de Mohamed III, que duró hasta 1255, su hijo Jur Shah debió enfrentarse al avance de las tropas mongolas dirigidas por Hulagu Kan, nieto de Gengis Kan, dispuesto a arrasar Oriente Medio.
Los mongoles conseguirán asediar y destruir una a una todas las fortificaciones nizaríes, incluida Alamut, que quedó reducida a los cimientos, desapareciendo con ella su gran biblioteca. Jur Shah moriría camino de Mongolia, y de su familia sólo sobreviviría uno de sus hijos, al parecer ocultado a tiempo para preservar la sucesión. Muchos nizaríes fueron masacrados.
Se sabe poco de la historia de los nizaríes tras este periodo de destrucción y masacre. Los restos de la comunidad se dispersaron en grupos aislados y sobrevivieron discretamente, amenazados y débiles ante los musulmanes ortodoxos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario