| Hubert von Luschka | ||
|---|---|---|
Hubert von Luschka en un cuadro expuesto en la galería de docentes de la Universidad de Tubinga | ||
| Información personal | ||
| Nacimiento | 27 de julio de 1820 Constanza (Gran Ducado de Baden) | |
| Fallecimiento | 1 de marzo de 1875 (54 años) Tubinga (Alemania) | |
| Educación | ||
| Educado en | Universidad de Friburgo | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Biólogo, anatomista, escritor y profesor universitario | |
| Área | Anatomía | |
| Empleador | Universidad de Tubinga | |
| Miembro de | Academia Alemana de las Ciencias Naturales Leopoldina | |
Hubert von Luschka, nacido con el nombre de Hubert Luschka (Constanza, 27 de julio de 1820 – Tubinga, 1 de marzo de 1875), fue un anatomista alemán que dio nombre a varias estructuras anatómicas, entre las que se incluyen los agujeros de Luschka, las criptas de Lushka y el conducto de Luschka. De igual manera, su nombre se halla asociado a la Ley de Lushka, una ley anatómica sobre la localización de los uréteres.[1]
Biografía
Hijo de un guardabosques, Hubert von Lushka nació el 27 de julio de 1820 en Constanza, una población situada en el sudoeste de Alemania. Lushchka era el octavo de 12 hijos. En el año 1841, expresó su voluntad de estudiar medicina, pero debido a la situación económica familiar, comenzó estudiando farmacología en las universidades de Friburgo y Heidelberg. Más tarde, sus hermanos pudieron proporcionarle el apoyo necesario para que pudiese dar comienzo a sus estudios de medicina, los cuales cursó en la Universidad de Heidelberg desde 1843 a 1844. En ese último año, Luschka aprobó el examen a nivel estatal en Karlsruhe que le habilitaba para practicar la medicina y la cirugía, lo cual llevó a cabo en la ciudad de Meersburg.
En el año 1845, terminó su doctorado en la Universidad de Friburgo en calidad de Privatdozent (profesor privado), que era tradicionalmente la certificación otorgada a aquellos que cumplían los criterios para ejercer tanto la investigación como la docencia. Tras graduarse, fue nombrado prosector de anatomía en la Universidad de Tubinga, donde pasó el resto de su carrera profesional, llegando a ser designado director del departamento. En 1845, se convirtió en asistente del cirujano militar y pionero de la cirugía ortopédica Ludwig Stromeyer y trabajó como cirujano general del Reino de Hannover en la guerra austro-prusiana.[2]

Lushka realizó viajes de carácter científico a París, Viena y el norte de Italia, y ejerció la cirugía en su ciudad natal en Constanza. De 1848 a 1849, siguió las prácticas del anatomista Friedrich Arnold en Tubinga, tiempo durante el cual estudió profundamente materias como la osteología y la antropología. En 1849, se le ofreció una plaza en Tubinga como profesor asociado y, tras retirarse Arnold de la vida profesional, fue nombrado profesor titular en 1853. Posteriormente, en 1855, sería nombrado director del Instituto de anatomía.
Una copia de uno los manuscritos que repartía a sus alumnos en sus clases de anatomía quirúrgica en Tubinga forma parte de la Colección de Manuscritos Médicos de Mánchester de la Universidad de Mánchester.
Se casó por primera vez en 1853, matrimonio a partir del cual tuvo un hijo y una hija. En 1866, su primera esposa falleció y, en 1870, volvió a contraer matrimonio. Su segunda mujer falleció en 1872, año en el que volvió a casarse con una tercera esposa.
Murió a los 55 años en Tubinga en 1874, un año después de ser nombrado doctor honoris causa.[2]
Obra y contribuciones
Su obra trataba principalmente la necesidad de vincular la anatomía a la práctica en medicina y cirugía. Con este objetivo, impulsó el uso de información anatómica en cirugía, por ejemplo, a través de la uso de agujas finas y largas antes de realizar el corte sobre el cuerpo del paciente previa a la manipulación de órganos internos. Asimismo, fue el uno de los primeros en llevar a cabo disecciones en cuerpos sanos, sobre los cuales publicó una serie de libros detallados que trataban aspectos específicos de la anatomía, como los nervios de las manos o los vasos del cerebro.[2]
Dentro de sus avances en neuroanatomía, destacan sus contribuciones en cuanto a estructuras anatómicas, como el agujero de Luschka. De igual modo, a partir de sus estudios en sujetos criminales sanos, descubrió la existencia de una continuidad entre los espacios subaracnoideos craneales, los ventrículos cerebrales y el espacio subaracnoideo medular; conclusión a la que llegó mediante la suspensión de los cuerpos de los pies durante varias horas, tras las cuales encontró que el espacio subaracnoideo se hallaba lleno y protuberante. Esto fue corroborado tras inyectar tinta en el espacio subaracnoideo cervical, la cual fluía de forma retrógrada hacia el cuarto ventrículo. Como parte de sus estudios del sistema nervioso humano, demostró la existencia de los nervios sinuvertebrales, encargado de la inervación de la duramadre espinal, el ligamento vertebral común posterior y la parte posterior del anillo fibroso del disco intervertebral. También se le atribuye el descubrimiento de las articulaciones uncovertebrales, también conocidas como articulaciones de Luschka, las cuales denominó semi-articulaciones. Además, sus estudios de la neurología de la laringe le permitieron identificar conexiones entre los nervios vago y glosofaríngeo e hipotetizó que el aumento presión sobre el nervio hipogloso por la dilatación de una arteria podría provocar la pérdida de función de los músculos de la lengua.
EPÓNIMO :
Los agujeros de Luschka son dos orificios situados en los ángulos laterales del cuarto ventrículo en una estrecha relación con el Agujero de Magendie.[1]
Fueron descritos por primera vez por el anatomista alemán Hubert von Luschka.[2]
Anatomía y fisiología
Dan paso a vasos sanguíneos de la piamadre que entrando en la cavidad ventricular, se arborizan, constituyendo los plexos coroides; estos agujeros también constituyen un papel fundamental en la circulación del líquido cefalorraquídeo drenando el líquido hacia la médula espinal y hacia la aracnoides craneal subiendo por detrás del cerebelo.
| Agujeros de Luschka | ||
|---|---|---|
Animación del cuarto ventrículo (en rojo). Los puntitos que sobresalen a izquierda y derecha son las dos partes del receso lateral, que terminan en el foramen de Luschka. |
El conducto de Luschka es un conducto biliar que comunica el hígado con la vesícula biliar o el conducto cístico. Se llama así por su descubridor Hubert von Luschka.
En la literatura quirúrgica, el término conducto de Luschka se utiliza para referirse a un conducto biliar accesorio. Son pequeños conductos que entran claramente en el lecho de la vesícula biliar, o pequeños afluentes de radicales intrahepáticos menores del sistema ductal hepático derecho.[1] Originándose en el parénquima hepático, el conducto biliar accesorio puede entrar en un conducto biliar grande o en la vesícula biliar en cualquier localización.[2] En raras ocasiones se encuentra conectado directamente al tracto gastrointentinal.[3] No siempre drenan bilis y a veces pueden tener extremos distales ciegos.[4] Un estudio mostró que se originaban en el parénquima hepático del subsegmento dorsal inferior anterior derecho o en el tejido conjuntivo del lecho de la vesícula biliar. El estudio mostró que las conexiones distales terminaban en la rama dorsal inferior anterior derecha hepática, la rama anterior derecha hepática, el conducto hepático derecho o el conducto hepático común.[5]
El término conducto de Luschka es ambiguo, ya que puede referirse a conductos supravesiculares[4][6] o subvesiculares.[5][7] Los conductos supravesiculares suelen estar en el lecho de la vesícula biliar. Una revisión de 2012 sugirió que el término conducto de Luschka debería abandonarse debido a esta ambigüedad y sustituirse por el término más específico conducto biliar subvesical.[8] Además, el origen exacto y las localizaciones de drenaje del conducto o conductos en cuestión variaban mucho de un paciente a otro.
| Lucía de Siracusa | ||
|---|---|---|
Santa Lucía de Giovanni Do | ||
| Información personal | ||
| Nacimiento | 283 Siracusa, Italia | |
| Fallecimiento | 13 de diciembre de 304 (21 años) Siracusa, Sicilia | |
| Causa de muerte | Decapitación | |
| Sepultura | Venecia | |
| Nacionalidad | Italiana | |
| Religión | Iglesia católica | |
| Familia | ||
| Padres | Eutychia | |
| Información religiosa | ||
| Canonización | Pre-Congregación | |
| Festividad | 13 de diciembre y 16 de septiembre | |
| Atributos | Palma del martirio, ojos en un plato, lirio, libro de los Evangelios, antorcha o vela encendida, puñal o espada en el cuello o empuñada en mano. | |
| Venerada en | Iglesia Católica Iglesia Ortodoxa Comunión Anglicana Luteranismo y en todas las iglesias que se permitan el culto a todos los santos. | |
| Patronazgo | Siracusa, Belpasso, Santa Lucia del Mela, Santa Lucia di Serino, Savoca, Massa Santa Lucia, Carlentini, Atella, Santa Lucia di Piave, Prata di Pordenone, Assemini, Diócesis de Mossoró, Castrocielo, Santa Lucía de Tirajana. Los Ciegos, oftalmólogos, electricistas, contra las enfermedades oculares y el hambre. | |
| Santuario | Santuario de Santa Lucía al Sepolcro, Iglesia de San Geremia, Venecia | |
| Miembro de | Lucía y Geminiano | |
Santa Lucía (Siracusa, 283-Siracusa, 304) fue una mártir cristiana de origen siciliano, que padeció el martirio durante la persecución de Diocleciano. Es venerada en la Iglesia católica, ortodoxa y luterana. Es una de las ocho mujeres (incluida la Virgen María) conmemoradas explícitamente por los católicos en el Canon de la Misa. Es una de las vírgenes mártires más conocidas, junto con Ágata de Sicilia, Inés de Roma, Cecilia de Roma, Bárbara de Nicomedia y Catalina de Alejandría.
Vida
Nacida en Siracusa, ciudad de la provincia romana de Sicilia, de acuerdo con la tradición Lucía era de padres nobles y ricos, hija de Eutiquia; del padre se dice que murió cuando Lucía era joven. Probablemente se llamaba Lucio, dada la costumbre romana de poner a las hijas el nombre del padre. Según algunos, está inspirado en el texto paulino, «Los hijos de la luz». Lucía ciertamente significa "Luz" o "la que lleva luz". Fue educada en la fe cristiana. Consagró su vida a Dios e hizo un voto de virginidad. Su madre, que estaba enferma, la comprometió a casarse con un joven pagano y ella, para que se librase de ese compromiso, la persuadió para que fuese a rezar a la tumba de Águeda de Catania a fin de curar su enfermedad. Como su madre sanó, Lucía le pidió que la liberara del compromiso, le dejara consagrar su vida a Dios y donara su fortuna a los más pobres. Su madre accedió. Pero su pretendiente la acusó ante el procónsul Pascasio debido a que era cristiana, en tiempos del emperador Diocleciano.
Martirio y muerte

El martirio de Lucía no está atestiguado por fuentes contemporáneas o inmediatamente posteriores a la persecución de Diocleciano, sino por relatos hagiográficos. El más antiguo de estos relatos es un martyrion griego (BHG 995),[1] y su redacción latina correspondiente (BHL 4992)[2] es al menos un siglo más tardía.[3]
Cuando Lucía fue arrestada bajo la acusación de ser una cristiana, Pascasio le ordenó que hiciera sacrificios a los dioses. Entonces Lucía dijo: "Sacrificio puro delante de Dios es visitar a las viudas, los huérfanos y los peregrinos que pagan en la angustia y en la necesidad, y ya es el tercer año que me ofrecen sacrificios a Dios en Jesucristo entregando todos mis bienes". Irritado Pascasio, ordenó a sus soldados a que la llevaran a un prostíbulo para que la violaran y luego se dirigió a Lucía diciéndole: "Te llevaré a un lugar de perdición así se alejará el Espíritu Santo". Los soldados la tomaron para llevársela, la ataron con cuerdas en las manos y en los pies, pero por más que se esforzaban no podían moverla: Lucía permanecía rígida como una roca. Al enterarse de lo sucedido, Pascasio ordenó someterla a suplicio con aceite y pez hirviendo, pero no logró hacerla desistir. Condenada a ser martirizada, antes de morir profetizó su canonización y su patronazgo como protectora de Siracusa, junto con la caída de Diocleciano y Maximiano.[3]
El relato griego —que data del siglo V— y el relato latino —datado del siglo VI al VII— son idénticos en lo fundamental, aunque difieren en algunos detalles finales: según el martiryon griego Lucía fue decapitada, en tanto que según la passio latina, fue martirizada por uno o varios golpes de espada.[3]
Fue sepultada en el mismo lugar donde en el año 313 se construyó un santuario dedicado a ella, que fue lugar de destino de las peregrinaciones en su honor. Según la tradición, su historia se divulgó por toda Siciliaː "consagró su virginidad con el martirio, pues a Dios agrada tu pureza y santidad".
EPÓNIMO :
Santa Lucía (en inglés: Saint Lucia; en criollo santalucense: Sent Lisi) es un país insular de América, ubicado en el mar Caribe, al norte de San Vicente y las Granadinas y al sur de la isla de la Martinica. Cubre una superficie terrestre de 617 km² con una población estimada de 183 629 habitantes en el año 2020. La capital y ciudad más grande de la nación es Castries, donde vive más de un tercio de la población total. Santa Lucía es una de las islas de Barlovento, el nombre proviene de Santa Lucía de Siracusa.
Se cree que los primeros habitantes de la isla, los arahuacos, se establecieron en ella entre los años 200 y 400 d. C. En el año 800, la isla pasó a manos de los kalinago. Los franceses fueron los primeros colonos europeos que se establecieron en la isla y firmaron un tratado con los caribes nativos en 1660. Los ingleses tomaron el control de la isla en 1663. En los años siguientes, Reino Unido y Francia lucharon 14 veces por el control de la isla; en consecuencia, el control sobre esta posición geopolítica muy importante cambió con frecuencia. Finalmente, los británicos tomaron el control total en 1814, poco después de la victoria sobre el emperador francés Napoleón I.[3] Debido a que la isla cambió tan a menudo entre el control británico y francés, Santa Lucía también fue conocida como la "Helena de Occidente" en honor al personaje mitológico griego, Helena de Troya.[4]
El gobierno representativo se introdujo en 1924 y el sufragio universal se estableció en 1951.[5] De 1958 a 1962, la isla fue miembro de la Federación de las Indias Occidentales. El 22 de febrero de 1979, Santa Lucía se convirtió en un estado independiente, aunque permaneció como un reino de la Mancomunidad.[6] Santa Lucía es miembro de las Naciones Unidas, la Organización de los Estados Americanos, la Organización Mundial del Comercio, CARICOM y la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO). También es miembro de la Organización Internacional de la Francofonía.[7] También forma parte del Caribe anglófono.
Etimología
El nombre del país hace referencia a Lucía de Siracusa, una mártir cristiana que padeció durante la persecución de Diocleciano. Es venerada en la Iglesia católica, ortodoxa y luterana. Se nombró así debido a que Cristóbal Colón arribó a la isla el 13 de diciembre, día consagrado a Santa Lucía.[8] Antiguamente, los arahuacos, los primeros habitantes de la isla, la nombraron Iouanalao, que significa «lugar de iguanas», por la abundancia de estos reptiles.[9]
Historia

Periodo precolonial
Los primeros habitantes probados de Santa Lucía fueron los arahuacos, aunque es posible que hubiera otros pueblos nativos antes que ellos. Se cree que procedían del norte de Sudamérica, en torno a los años 200-400 d. C., ya que existen numerosos yacimientos arqueológicos en la isla donde se han encontrado muestras de su cerámica. Los arahuacos llamaban a la isla Iouanalao, que significa "Tierra de las Iguanas", debido al gran número de animales de este tipo presentes en el lugar.[10]
Los caribes llegaron en torno al año 800 d. C. y arrebataron el control a los arawaks matando a sus hombres y asimilando a las mujeres a su propia sociedad. Llamaron a la isla Hewanarau, y más tarde Hewanorra, que significa "allí donde se encuentran iguanas".[11]
Colonización Europea
Es posible que Cristóbal Colón avistara la isla durante su cuarto viaje en 1502, pero no la menciona en su diario. El explorador español Juan de la Cosa anotó la isla en su mapa de 1500, llamándola El Halcón, y otra isla al sur Las Agujas. Una cédula española de 1511 menciona la isla dentro del dominio español, y un globo terráqueo del Vaticano realizado en 1520, muestra la isla como Sancta Lucia.[12] A finales de la década de 1550, el pirata francés François le Clerc (conocido como Jambe de Bois, debido a su pata de palo) estableció un campamento en la isla Pigeon, desde donde atacaba a los barcos españoles que pasaban por allí.
En 1605, un navío inglés llamado Oliphe Blossome se desvió de su ruta hacia Guyana, y los 67 colonos iniciaron un asentamiento en Santa Lucía, tras ser recibidos inicialmente por el jefe caribe Anthonie. El 26 de septiembre de 1605, sólo sobrevivían 19 tras los continuos ataques del jefe caribe Augraumart, por lo que los colonos huyeron de la isla. Los ingleses intentaron asentarse de nuevo en la isla en 1638, pero los caribes siguieron mostrándose hostiles. Finalmente, los franceses reclamaron la isla en 1650 y firmaron un tratado con los caribes en 1660.[13] En 1664, Thomas Warner (hijo de Sir Thomas Warner, gobernador de San Cristóbal) reclamó Santa Lucía para Inglaterra, pero los ingleses huyeron de nuevo en 1666, y los franceses obtuvieron el control total de la isla tras la firma del Tratado de Breda. Santa Lucía se convirtió en colonia oficial de la Corona francesa en 1674, como dependencia de Martinica.[

No hay comentarios:
Publicar un comentario