(Redirigido desde «Martin Lutero»)
| Martín Lutero | ||
|---|---|---|
Retrato por Lucas Cranach el Viejo en 1529 | ||
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Martin Luder | |
| Nombre nativo | Martin Luther | |
| Nacimiento | 10 de noviembre de 1483 Eisleben (Sacro Imperio Romano Germánico) | |
| Fallecimiento | 18 de febrero de 1546 (62 años) Eisleben (Sacro Imperio Romano Germánico) | |
| Sepultura | Iglesia de Todos los Santos | |
| Religión | Católico (hasta 1519) Protestante (desde 1519) | |
| Familia | ||
| Padres | Hans Luder Margarette Luder | |
| Cónyuge | Catalina de Bora (1525-1546) | |
| Educación | ||
| Educado en | University of Erfurt (1392-1816) (Maestría; 1501-1505) | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Teólogo, filósofo y traductor | |
| Cargos ocupados | Profesor universitario (desde 1508juliano) | |
| Información religiosa | ||
| Festividad | 18 de febrero | |
| Venerado en | Luteranismo[1] Comunión anglicana[2] | |
| Empleador | Leucorea | |
| Movimiento | Luteranismo Protestantismo Reforma Protestante Magisterial | |
| Obras notables | ||
| Orden religiosa | Orden de San Agustín | |
| Firma | ||
Martín Lutero (en alemán: Martin Luther; Eisleben, 10 de noviembre de 1483-Eisleben, 18 de febrero de 1546), nacido como Martin Luder,[3] fue un teólogo, filósofo y fraile católico agustino alemán que comenzó e impulsó la Reforma protestante en Alemania y cuyas enseñanzas inspiraron la doctrina teológica y cultural denominada luteranismo.[4]
Lutero exhortaba a la Iglesia a regresar a las, según él, enseñanzas originales de la Biblia,[5] lo que produjo una reestructuración de las iglesias católicas romanas en Europa. La reacción de la Iglesia católica ante la Reforma protestante fue la Contrarreforma. Sus contribuciones a la civilización occidental se extienden más allá del ámbito religioso, ya que sus traducciones de la Biblia ayudaron a desarrollar una versión estándar de la lengua alemana y se convirtieron en un modelo en el arte de la traducción. Su matrimonio con Catalina de Bora, el 13 de junio de 1525, inició un movimiento de apoyo al matrimonio sacerdotal dentro de muchas corrientes cristianas.[6]
Tres años antes de morir, en 1543, escribió varios tratados de antijudaísmo cristiano, siendo el más famoso llamado Sobre los judíos y sus mentiras.[7][8] Según este tratado, los judíos son un pueblo abyecto, parasitario y despreciable, es decir, no un pueblo de Dios, y su jactancia de linaje, su circuncisión y su ley son pura vanidad. La sinagoga (las iglesias del pueblo judío) era, para él, "una novia impura, una ramera y una mujerzuela impía".
Tras leer las publicaciones de Anthon Margaritha y la traducción del Talmud, Lutero propugnó que las sinagogas y escuelas rabínicas fuesen consumidas por el fuego, sus libros de oración destruidos, que se prohibiese a los rabinos (los sacerdotes del pueblo judío) predicar y enseñar, que sus casas fuesen arrasadas y sus propiedades y dinero confiscados. «No se les debe facilitar protección legal alguna»,[9] y «estos infectos gusanos venenosos deben prepararse para el trabajo forzado o la expulsión definitiva», según sus palabras.[10]
El último sermón de Martín Lutero, tres días antes de morir, declara Una advertencia contra los judíos (1546):[11] «Si los judíos se convirtieran y dejaran de blasfemar y de hacer todo lo demás que nos han hecho, entonces los perdonaríamos gustosamente. Si no, entonces no debemos tolerarlos ni permitir que estén con nosotros».
Su retórica no solo estaba dirigida contra los judíos, sino también contra los papistas, musulmanes, anabaptistas, usureros, socinianos, unitarios, profetas de Zwickau, revolucionarios campesinos, epicúreos/escépticos, humanistas seculares, sacramentarianos, antinomianos y toda agrupación antitrinitaria.[12] Está catologado entre las figuras más antisemitas de toda la historia. Lutero murió en 1546 acompañado de sus amigos y dos de sus hijos.[13]
Biografía
Primeros años


Hijo de Hans y Margarethe Luder, Martín Lutero nació el 10 de noviembre de 1483 en Eisleben y fue bautizado a la mañana siguiente, día de san Martín de Tours, por lo que le dieron el nombre de ese santo. En 1484 la familia se trasladó a Mansfeld, donde su padre dirigía varias minas de cobre. Habiéndose criado en un medio campesino, Hans Luder ansiaba que su hijo llegara a ser funcionario civil para darle más honores a la familia. Con este fin, envió al joven Martín a varias escuelas en Mansfeld, Magdeburgo y Eisenach.[3]
En 1501, a los 18 años, Lutero ingresó en la Universidad de Erfurt, donde tocaba el laúd y recibió el apodo de "El filósofo".
Recibió el grado de bachiller en 1502 y una maestría en 1505, como el segundo de 17 candidatos.[14] Siguiendo los deseos de su padre, se inscribió en la Facultad de Derecho de esta universidad. Pero todo cambió durante una tormenta eléctrica el 2 de julio de 1505. Un rayo cayó cerca de él mientras regresaba de una visita a la casa de sus padres. Aterrorizado, gritó: «¡Ayuda Santa Ana! ¡Me haré monje!». Salió con vida y abandonó la carrera de Derecho, vendió sus libros con excepción de los de Virgilio y entró en el monasterio agustino de Erfurt el 17 de julio de 1505.[15][16]
Vida monástica y académica
Lutero pertenecía a la orden de los agustinos. Su actividad monacal consistía en rezar, ayunar, peregrinar y confesarse.[17]
Johann von Staupitz, el superior de Lutero, concluyó que el joven necesitaba más trabajo para distraerse de su excesiva reflexión, y ordenó al monje que comenzara una carrera académica.
En 1507 Lutero fue ordenado sacerdote y en 1508 comenzó a enseñar Teología en la Universidad de Wittenberg. Lutero recibió su grado de bachiller en Estudios Bíblicos el 9 de marzo de 1508.
El 21 de octubre de 1512 fue "recibido en el Senado de la Facultad de Teología", dándole el título de Doctor en Biblia. En 1515 fue nombrado vicario de su orden, quedando a su cargo once monasterios.[18]
Durante esta época estudió el griego y el hebreo para profundizar en el significado y los matices de las palabras utilizadas en las escrituras, conocimientos que luego emplearía para la traducción de la Biblia.
Teología de la gracia de Lutero

Las ansias de obtener grados académicos llevaron a Martín Lutero a estudiar las Escrituras en profundidad. Influido por la vocación humanista de ir ad fontes («a las fuentes»), se sumergió en el estudio de la Biblia y de la Iglesia primitiva. Debido a esto, términos como la penitencia y la probidad tomaron un nuevo significado para Lutero, convencido ahora de que la Iglesia había perdido la visión de varias verdades centrales que el cristianismo enseñaba en las Escrituras, siendo una de las más importantes de ellas la doctrina de la justificación solo por la fe. Lutero empezó a enseñar que la salvación es un regalo exclusivamente de Dios, dado por la gracia a través de Cristo y recibido solamente por la fe.[19]
Más tarde, Lutero definió y reintrodujo el principio de la distinción propia entre la Ley de Moisés y los Evangelios que reforzaban su teología de la gracia. Como consecuencia, Lutero creía que su principio de interpretación era un punto inicial esencial en el estudio de las Escrituras. Notó que la falta de claridad al distinguir la Ley Mosaica de los Evangelios era la causa de la incorrecta comprensión del Evangelio de Jesús en la Iglesia de su época, institución a la que responsabilizaba de haber creado y fomentado muchos errores teológicos fundamentales.
La controversia por las indulgencias



Además de sus deberes como profesor, Martín Lutero servía como predicador y confesor en la iglesia de Santa María de la ciudad. Predicaba habitualmente en la iglesia del palacio, llamada también "de todos los santos", debido a que tenía una colección de reliquias proveniente de una fundación creada por Federico III de Sajonia. Fue durante este periodo cuando el joven sacerdote se dio cuenta de los efectos negativos de ofrecer indulgencias a los feligreses a cambio de una limosna.[20]
Una indulgencia es la remisión (parcial o total) del castigo temporal que aún se mantiene por los pecados después de que la culpa ha sido eliminada por absolución. En aquella época cualquier persona podía obtener indulgencias,[21] ya fuera para sí misma o para sus parientes muertos que permanecían en el Purgatorio a cambio de una limosna. El fraile dominico Johann Tetzel había sido reclutado para viajar por los territorios episcopales de Alberto de Brandeburgo (arzobispo de Maguncia) ofreciendo indulgencias a quienes colaboraran caritativamente; con esto se esperaba financiar la edificación de la basílica de San Pedro en Roma, y comprar un obispado para Alberto de Hohenzollern.[20]
Lutero vio en este acto no solo un abuso de poder, sino una mentira, que, no teniendo base directa en las Escrituras, podría confundir a la gente y llevarla a confiar solamente en las indulgencias, dejando de lado el sacramento de la confesión y el arrepentimiento verdadero. Lutero predicó tres sermones contra las indulgencias en 1516 y 1517. Una noche leyó un pasaje de la Carta a los Romanos 1:16 y 17 que le llevaría a hacer la Reforma: "Porque no me avergüenzo del mensaje del evangelio porque es poder de Dios para que todos los que creen alcancen la salvación, los judíos en primer lugar y luego a los griegos. Pues este mensaje nos muestra de qué manera Dios nos libra de culpa: es por fe y solamente por fe. Así lo dicen las Escrituras: El justo por la fe vivirá."[20][22] Pero su enojo siguió creciendo y, según la tradición, el 31 de octubre de 1517 fueron clavadas las noventa y cinco tesis en la puerta de la iglesia del Palacio de Wittenberg como una invitación abierta a debatirlas.[23][24] Las tesis condenaban la avaricia y el paganismo como un abuso que él creía estaban presentes en la Iglesia, y pedían una disputa teológica en lo que las indulgencias podían dar. Sin embargo, en sus tesis no cuestionaba directamente la autoridad del papa para conceder indulgencias.[25]
Las noventa y cinco tesis de Martín Lutero[26] fueron traducidas rápidamente al alemán y ampliamente copiadas e impresas. Al cabo de dos semanas se habían difundido por toda Alemania y, pasados dos meses, por toda Europa. Este fue uno de los primeros casos de la Historia en los que la imprenta tuvo un papel importante, pues facilitaba una distribución más sencilla y amplia de cualquier documento.[27]
Respuesta del papa
Después de hacer caso omiso a Lutero diciendo que era un «borracho alemán quien escribió las tesis» y afirmando que «cuando esté sobrio cambiará de parecer»,[28] el papa León X ordenó en 1518 al profesor dominico de teología Silvestre Mazzolini que investigara el tema. Este denunció que Lutero se oponía de manera implícita a la autoridad del sumo pontífice, al mostrar desacuerdo con una de sus bulas, por lo que declaró a Lutero hereje y escribió una refutación académica de sus tesis. En ella mantenía la autoridad papal sobre la Iglesia y condenaba cada "desviación" como una apostasía. Lutero replicó de igual manera y se desarrolló una controversia.
Mientras tanto, Lutero escribió su Sermón sobre la indulgencia y la gracia y posteriormente tomó parte en la convención agustina en Heidelberg, donde presentó una tesis sobre la esclavitud del hombre al pecado y la gracia divina. En el curso de la controversia por las indulgencias, el debate se elevó hasta el punto de que puso en duda el poder absoluto y la autoridad del papa, debido a que las doctrinas de "Tesorería de la Iglesia" y la "Tesorería de los Méritos", que servían para reforzar la doctrina y práctica de las indulgencias, se basaban en la bula Unigenitus (1343) del papa Clemente VI. En vista de su oposición a esa doctrina, Lutero fue calificado de hereje, y el papa, decidido a suprimir sus puntos de vista, ordenó llamarlo a Roma, viaje que no se realizó por problemas políticos.
Lutero, que antes profesaba obediencia implícita a la Iglesia, negaba ahora abiertamente la autoridad papal y apelaba a que se celebrara un concilio. También declaraba que el papado no formaba parte de la inmutable esencia de la Iglesia original.
Deseando mantenerse en términos amistosos con el protector de Lutero, Federico el Sabio, el papa realizó un intento final de alcanzar una solución pacífica al conflicto. Una conferencia con el chambelán papal Karl von Miltitz en Altenburgo, en enero de 1519, llevó a Lutero a decidir guardar silencio en tanto así lo hicieran sus oponentes, escribir una humilde carta al papa y componer un tratado demostrando sus respetos a la Iglesia católica. La carta escrita nunca fue enviada porque no contenía retractación alguna. En el tratado que compuso más tarde, Lutero negó cualquier efecto de las indulgencias en el Purgatorio.
Cuando Johann Eck retó a Andreas Karlstadt, un amigo de Lutero, a un debate en Leipzig, Lutero se sumó a este debate (27 de junio-18 de julio de 1519), en el curso del cual negó el derecho divino del solio papal y la autoridad de poseer el "poder de las llaves", que según él había sido otorgado a la Iglesia (como congregación de fe). Negó que la pertenencia a la Iglesia católica romana bajo la autoridad del papa fuera necesaria para la salvación, manteniendo la validez de la Iglesia ortodoxa griega. Después del debate, Johann Eck aseguró que Lutero se vio forzado a admitir la similitud de su propia doctrina con la de Jan Hus, quien había sido quemado en la hoguera.
La brecha se ensancha
Lutero a través de los acontecimientos

De esta forma, no había esperanzas de paz. Los escritos de Lutero circulaban ampliamente por Francia, Inglaterra e Italia en 1519, y los estudiantes se dirigían a Wittenberg para escuchar a Lutero, quien publicaba ahora sus comentarios sobre la Epístola a los Gálatas y su Operationes in Psalmos (Trabajo en los Salmos).
Las controversias generadas por sus escritos llevaron a Lutero a desarrollar sus doctrinas más a fondo, y su "Sermón en el Sacramento Bendecido del Verdadero y Santo Cuerpo de Cristo, y sus Hermandades" extendió el significado de la eucaristía para el perdón de los pecados y el fortalecimiento de la fe en aquellos quienes la reciben, apoyando además a que se realizara un concilio para restituir la comunión.
El concepto luterano de "iglesia" fue desarrollado en su Von dem Papsttum zu Rom (En el Papado de Roma), una respuesta al ataque del franciscano Augustín von Alveld en Leipzig (junio de 1520); mientras que su Sermon von guten Werken (Sermón de Buenas Obras), publicado en la primavera de 1520, era contrario a la doctrina católica de las buenas obras y obras de supererogación (aquellas efectuadas por encima de los términos de la simple obligación), y mantenía que las obras del creyente son verdaderamente buenas en cualquier llamado secular (o vocación) ordenado por Dios.
EPÓNIMO :
| Luteranismo | ||
|---|---|---|
La Rosa de Lutero, símbolo del luteranismo. | ||
| Fundador(es) | Entre otros. | |
| Fundación | 31 de octubre de 1517jul. y 25 de mayo de 1521jul. | |
| Deidad o deidades principales | Dios (véase Dios en el cristianismo) | |
| Tipo | Protestantismo | |
| Número de seguidores estimado | 75 000 000 | |
| Seguidores conocidos como | Luteranos | |
| Escrituras sagradas | Biblia (canon protestante) | |
| Lengua litúrgica | Lengua vernácula | |
| País o región de origen | ||
| Lugares sagrados | ||
| País con mayor cantidad de seguidores | ||
| Organización internacional | Federación Luterana Mundial (mayoritaria; otras existen) | |
El luteranismo es una de las principales ramas del cristianismo protestante, que se identifica con la teología de Martín Lutero (1483-1546), un reformador doctrinario, teólogo y fraile alemán, iniciador de la Reforma Protestante.
Los intentos de Lutero de reformar la teología y las prácticas de la Iglesia católica dieron pie a la reforma luterana en las zonas germanoparlantes del Sacro Imperio Romano. Tras la publicación de las 95 tesis en 1517, los escritos de Lutero se difundieron a escala internacional gracias a la recién inventada imprenta, al margen de la influencia y control de la curia romana ni del Sacro Emperador.[2] Tras la Dieta de Worms de 1521, la separación absoluta entre luteranos y católicos se hizo pública y clara: los edictos de la Dieta condenaron a Lutero y a sus ideas y prohibieron a los ciudadanos del Sacro Imperio Romano la propagación o defensa de las ideas luteranas.[3] Los principales temas de disensión eran dos: el origen de la autoridad en la iglesia (el principio formal), y la doctrina de la justificación, frecuentemente llamada el principio material.
El luteranismo cree en la justificación solamente por la gracia, que se obtiene solamente mediante la fe. Los luteranos creen que el cristianismo, en cuestiones de fe y doctrina (no así de liturgia u otros asuntos, en los que apela a la Tradición de la Iglesia) se basa solamente en la Escritura, es decir, que la Biblia es la autoridad suprema en todas las cuestiones relativas a la doctrina cristiana, dejando a la sagrada Tradición sujeta a la Escritura. A diferencia de los luteranos, la Iglesia Católica define que la autoridad doctrinal proviene tanto de la Biblia como de la Sagrada Tradición.[4] El luteranismo acepta las resoluciones de los siete primeros concilios ecuménicos.[5][6] Según las Confesiones de Augsburgo, uno de los principales credos luteranos, «la fe confesada por Lutero y sus seguidores no es nada nuevo, sino que es la verdadera fe católica, y sus iglesias representan la verdadera iglesia católica o universal».[7] Los luteranos que presentaron las Confesiones de Augsburgo al emperador Carlos V creían que todos sus artículos de fe y prácticas litúrgicas eran fieles a la Biblia, pero también a las enseñanzas de los Padres de la Iglesia y a los concilios ecuménicos.[7]
La Federación Mundial Luterana es la principal comunión de iglesias luteranas y representa a más de 74 millones de personas.[8] También existen otras organizaciones internacionales, como el Concilio Luterano Internacional, el cual es un sínodo formado por iglesias meramente confesionales y conservadoras, o la Conferencia Luterana Evangélica Confesional. Además, algunas iglesias luteranas se organizan de forma independiente y autónoma.
Surgimiento
Algunos luteranos consideran el 31 de octubre de 1517 como el día de surgimiento de esta rama del cristianismo, fecha en la que se colocaron las noventa y cinco tesis sobre las indulgencias en la puerta de la "Iglesia de Todos los Santos" en Wittenberg, Alemania.
No obstante, cabe destacar que Lutero, personalmente, no fundó la Iglesia luterana como una institución, ni planeaba que sus enseñanzas derivaran en una nueva confesión cristiana. Por el contrario, expresó, con sus propias palabras, su deseo de que eso no ocurriera, cuando declaró:
«Ruego por que dejen mi nombre en paz. No se llamen a sí mismos 'luteranos', sino Cristianos. ¿Quién es Lutero?, mi doctrina no es mía. Yo no he sido crucificado por nadie . ¿Cómo podría, pues, beneficiarme a mí, una bolsa miserable de polvo y cenizas, dar mi nombre a los hijos de Cristo?. Dejen, mis queridos amigos, de aferrarse a estos nombres de partidos y distinciones; fuera a todos ellos, y dejen que nos llamemos a nosotros mismos solamente cristianos, según aquel de quien nuestra doctrina viene.»
A pesar de ello, en la historicidad de la reforma luterana, se designó el apelativo "luterano" y "luteranismo" para referirse a la doctrina interpretativa y enseñanzas que Lutero hizo acerca del cristianismo. Este término fue usado de igual forma por la Iglesia católica para apelar a los simpatizantes de las interpretaciones cristianas que tenía Lutero, hasta que paulatinamente, fueron consolidándose diversas Iglesias autodenominadas luteranas, y con ello se fue formando una confesión cristiana propiamente dicha.
Creencias
Los luteranos creen en Jesucristo como su fundador espiritual, y comparten la creencia de que Dios es uno y trino (Santa Trinidad), es decir: Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Además, se comparte la interpretación bíblica que hizo Lutero de que Dios no justifica a los hombres por sus obras buenas, sino más bien por su fe, lo que representa una creencia base fundamental del pensamiento luterano.
El pensamiento de Lutero se basa en el concepto de la justificación por la fe, que negaba cualquier teoría católica, ortodoxa o copta respecto a los méritos personales aplicables a la salvación, además de rechazar completamente la mediación de los santos y la virgen María, además de la veneración de las imágenes. Lutero denunció la venta de indulgencias y la obtención de los perdones a cambio de bienes, así como la venta de cargos eclesiásticos, prácticas que por lo tanto son rechazadas en la Iglesia luterana.
El luteranismo rechaza la primacía y autoridad universal del papado como institución divina. Niega la doctrina católica de la existencia del purgatorio y la oración a María y los santos. El movimiento de reforma iniciado por Lutero afirma el valor único de las Escrituras y la supremacía de la fe en Jesucristo. Lutero desarrolla la doctrina del Sacerdocio Universal, en donde afirma que cada creyente puede acudir a Dios sin necesidad de un mediador, no quitando la importancia de los pastores como los encargados de administrar la palabra y los sacramentos. Según Lutero, todos los creyentes son sacerdotes en virtud de los sacrificios espirituales de un corazón arrepentido en oración.
En sentido estricto, no se puede hablar de una sola Iglesia luterana, pues son varias las Iglesias o subramas que surgen del movimiento luterano. Actualmente una rama del luteranismo está empezando a incorporarse progresivamente al resto del evangelicalismo (protestantismo), mientras que hay un movimiento luterano (emparentado con la tradición de la High Church anglicana) que se acerca al catolicismo, como lo fue desde un principio. También existen movimientos de avivamiento carismáticos en el luteranismo, especialmente en África.
Biblia

Tradicionalmente, los luteranos creen que la Biblia es el único libro escrito bajo inspiración divina y, por tanto, es la única fuente del conocimiento divino y el fundamento y base del pensamiento cristiano.[15][16] Solo la Biblia es el principio formal de la fe, y la autoridad suprema para todas las materias relacionadas con la doctrina y fe cristiana. En el luteranismo, la Biblia se caracteriza por su autoridad, claridad, eficacia y suficiencia.[17][18]
Trinidad

Los luteranos son trinitarios. Los luteranos rechazan la idea de que Dios Padre y Dios Hijo son simplemente caras de la misma persona, sino que son dos entidades diferentes. Creen que esta afirmación se comprueba tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento.[19] Asimismo, creen que el Espíritu Santo procede tanto del Padre como del Hijo.[20]
Postulados
Las ideas básicas de la teología luterana, que suelen concordar en su gran mayoría con la fe protestante, se sintetizan en tres fórmulas latinas:
- Sola gratia (solo por la Gracia): Cristo es el único que puede justificarnos. Las obras, incluidos los ritos eclesiales y cualquier otro tipo de esfuerzo humano, no son la causa de la salvación del hombre. Cristo murió por nosotros y a través de Él, por medio de la fe, somos salvos, para que nadie crea que fue salvo por su propio mérito, ni para que se glorifique de sus propias obras. Por lo tanto, la salvación es obra de la sola gracia de Dios (Efesios 2:8-10)
- Sola Scriptura (solo por la Escritura): La única fuente de revelación y base de la doctrina cristiana son las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento.
- Sola fide (solo por la fe): La fe es lo único que, mediante la gracia de Dios, nos salva. Ninguna obra puede salvarnos, sino solo la fe. Dice el apóstol Pablo: "Porque en el Evangelio la justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: mas el justo por la fe vivirá." (Romanos 1:16-17)
También basan su enseñanza en algo llamado teología de la cruz. Por tanto, enseñan que Cristo y su cruz es el principal fundamento de la fe. "Porque nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto, el cual es Jesucristo" (I Corintios, 3:11). "Porque hay un solo Dios y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (I Timoteo, 2:5). "Y, estando entre ustedes, no quise saber de otra cosa sino de Jesucristo y, más estrictamente, de Jesucristo crucificado." (I Corintios, 2:2)
Matrimonio
La mayoría de las Iglesias Luteranas en el mundo sólo apoyan el matrimonio entre un hombre y una mujer. [21] Algunas Iglesias Luteranas dejan que las iglesias locales decidan sobre las bendiciones del matrimonio entre personas del mismo sexo, como la Iglesia Evangélica Luterana en Canadá, la Iglesia Evangélica Luterana en América y la Iglesia Evangélica Luterana de Finlandia. [22] [23] [24]
ReconcilingWorks reúne a 1138 iglesias, 2 universidades y 5 seminarios inclusivos en 2 países en 2025 que apoyan las bendiciones de matrimonios entre personas del mismo sexo.[25][26]
Doctrina luterana

Es importante señalar que la doctrina del luteranismo es esencialmente distinta y contrastante al catolicismo, y que a su vez, guarda algunas diferencias con las otras confesiones protestantes.
- Sacramentos: Para los luteranos, Cristo instituyó dos sacramentos: el bautismo y la eucaristía o Santa Cena (con la concepción de la unión sacramental). Sin embargo, los luteranos practican los otros cuatro ritos, como la confirmación, la unción de los enfermos, el matrimonio y las sagradas órdenes, los cuales, según la Apología de la Confesión de Augsburgo, pueden ser llamados sacramentos pero niegan que son instituidos por Cristo.
- Imágenes: Los luteranos permiten las imágenes como medio de enseñanza y no tienen ningún problema con ella, pero no les rinden culto alguno. (Arte luterano)
- Liturgia: Los luteranos tienen una liturgia histórica proveniente de la misa pretridentina y en casi todos los casos es más conservadora que la católica. En algunos casos, no obstante, en los sectores con mayor influencia del pietismo, el protestantismo y el movimiento prusiano se puede apreciar cierta similitud en los cultos con las formas contemporáneas de adoración de otras Iglesias evangélicas de hoy en día.
- Vestimentas y costumbres: Los ministros pueden contraer matrimonio y pueden ejercer actividades económicas lucrativas en favor propio o de la Iglesia. Una característica que se conserva del catolicismo es la vestimenta que emplean algunos pastores, tales como albas, estolas, casullas, sotanas, etc.
- A diferencia de los sacerdotes católicos, los pastores luteranos carecen de Sucesión apostólica. Pueden contraer matrimonio y tener familia. Los luteranos confesionales siguen preservando, bajo la interpretación tradicional de las Sagradas Escrituras y la Sagrada Tradición, la ordenación pastoral estrictamente masculina. Sin embargo, otros sectores luteranos, más inclinados al movimiento progresista y a la teología liberal, ordenan mujeres como clérigos de sus instituciones.
| Trofim Lysenko | ||
|---|---|---|
Lysenko, en 1938. | ||
| Información personal | ||
| Nombre en ucraniano | Трохим Денисович Лисенко | |
| Nacimiento | 17 de septiembre de 1898jul. Kárlivka (Ucrania) | |
| Fallecimiento | 20 de noviembre de 1976 Moscú (Unión Soviética) | |
| Sepultura | Cementerio de Kúntsevo | |
| Residencia | Belaya Tserkov, Poltava, Uman, Ganyá, Kiev y Odesa | |
| Nacionalidad | Rusa y soviética (desde 1923) | |
| Educación | ||
| Educado en |
| |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Biólogo, genetista, botánico, inventor, político, agrónomo y agricultural biologist | |
| Área | Biología | |
| Cargos ocupados | Diputado del Sóviet Supremo de la Unión Soviética | |
| Empleador |
| |
| Obras notables | Lysenkoísmo | |
| Miembro de |
| |
| Firma | ||
Trofim Denisovich Lysenko (en ucraniano: Трохи́м Дени́сович Лисе́нко; en ruso: Трофи́м Дени́сович Лысе́нко; 29 de septiembre de 1898– 20 de noviembre de 1976), citado como Trofim Lysenko, fue un ingeniero agrónomo soviético quien, durante la década de los años 1930, condujo una campaña agrícola pseudocientífica, conocida como lysenkoísmo, que explícitamente iba contra la ciencia agrícola y la genética y duró hasta mediados de los años 1960 en la Unión Soviética.[1][2]
Biografía
Hijo de Denís y Oksana Lysenko, provenía de una familia campesina de Karlivka, Imperio ruso, y asistió al Instituto Agrícola de Kiev. En 1927, a la edad de 29 años, mientras trabajaba en una estación experimental en Azerbaiyán, el diario soviético Pravda informó que había descubierto un método para abonar la tierra sin utilizar fertilizantes o minerales; también habría demostrado que una cosecha invernal de guisantes podía crecer en Azerbaiyán, «reverdeciendo los yermos campos del Transcáucaso en el invierno de tal manera que el ganado no moriría por falta de comida y que los campesinos turcos vivirían durante el invierno sin temor por el futuro». La cosecha invernal de guisantes, sin embargo, no prosperó en los años subsiguientes. Lysenko murió en 1976.
Trabajo con la agricultura
Así sería el patrón del éxito de Lysenko en los medios de comunicación soviéticos desde 1927 hasta 1964: reportes de sorprendentes (e improbables) éxitos que serían reemplazados con supuestos nuevos éxitos una vez que los anteriores se demostrasen como un fracaso. Lo más importante para la prensa era que Lysenko era un «científico descalzo», la encarnación del mítico genio campesino soviético, oposición a aquellos científicos de formación académica.
La «ciencia» de Lysenko era prácticamente inexistente. Cuando tenía alguna teoría claramente formulada, normalmente se trataba de una mezcla de lamarquismo y varias formas confusas de darwinismo; la mayor parte de su trabajo consistía en las, así llamadas, «instrucciones prácticas» para la agricultura, tales como enfriar el grano antes de plantarlo.[3][2] Su procedimiento principal era una mezcla de «vernalización» (con la cual generalmente Lysenko se refería a cualquier cosa que hacía para sembrar semillas y tubérculos) y de hibridación.[4] En una época, por ejemplo, tomó un trigo de primavera que había tenido un corto «período de vernalización» y un largo «período de luz», y lo cruzó con otra variedad de trigo con un largo «período de vernalización» pero un corto «período de luz»; pero nunca explicó qué significaban estos períodos. Concluyó, basándose en esta teoría de los períodos, lo que sabía de antemano: que el cruce produciría cosechas fuera de la temporada de primavera que madurarían más rápido, y las sucesivas cosechas lo harían más rápido que las anteriores, por lo cual no habría que experimentar en muchas plantas a través de las generaciones. Aunque científicamente defectuosas en varios niveles, las pretensiones de Lysenko deleitaban a los periodistas soviéticos y a los funcionarios agrícolas, ya que aceleraban el trabajo de laboratorio y lo abarataban considerablemente.[4] Lysenko obtuvo en 1935 su propia revista, Vernalization, en la cual normalmente alardeaba de sus próximos éxitos.[5]

La prensa soviética reportaba grandes éxitos de las primeras iniciativas de Lysenko, aunque al final casi todas resultaran un fracaso. Sin embargo, lo que más llamaba la atención del gobierno soviético acerca de él era su éxito en la motivación de los campesinos. La agricultura soviética había sido dañada severamente por la colectivización forzada a comienzos de la década de los años treinta, y muchos campesinos estaban, en el mejor de los casos, apáticos; en el peor, dispuestos a destruir sus cosechas con tal de no cederlas al gobierno soviético. Lysenko elevó el ánimo de los campesinos, haciéndolos sentir participantes y, en cierta medida, responsables del gran experimento revolucionario soviético. A finales de la década de los años 1920, los dirigentes políticos soviéticos le habían dado su apoyo.[1]
El propio Lysenko invertía mucho tiempo en desacreditar a los científicos académicos y a los genetistas, argumentando que sus experimentos aislados en laboratorios no ayudaban al pueblo soviético.[5] Por su personalidad, entraba rápidamente en cólera y no toleraba críticas. Hacia 1929, quienes se mostraban escépticos hacia Lysenko eran censurados políticamente por criticar en vez de proponer nuevas soluciones. En diciembre de 1929, José Stalin dio un famoso discurso colocando la «práctica» por encima de la «teoría», poniendo el juicio de los líderes políticos por encima del de los científicos y especialistas técnicos.[5] Aunque en sus comienzos el gobierno soviético había dado mayor apoyo a los auténticos científicos agrícolas, desde 1935 el poder se inclinó abruptamente hacia Lysenko y sus seguidores.[2]
Fue puesto a cargo de la Academia de Ciencias Agrícolas de la Unión Soviética, siendo responsable de poner fin a la propagación de ideas «dañinas» entre los científicos soviéticos.[6] Lysenko cumplió este cometido fielmente expulsando, encarcelando y causando la muerte de cientos de científicos y el fin de la genética (un floreciente campo científico) en toda la Unión Soviética. Este período es conocido como lysenkoísmo. Particularmente, Lysenko es responsable de la muerte del biólogo soviético Nikolái Vavílov —quién intentaba justificar teorías darwinistas— a manos de la NKVD (antecesora de la KGB).
EPÓNIMO :

Lysenkoísmo (o lysenkismo) es un término derivado del nombre del ingeniero agrónomo soviético Trofim Denísovich Lysenko (1898-1976), que puede ser interpretado en varios sentidos:
Desde el punto de vista científico, el lysenkoísmo se centraría en las ideas sobre biología (específicamente sobre ciencia agrícola) de Lysenko, centradas en su oposición a la genética, apoyándose en las nociones de Lamarck sobre «herencia de caracteres adquiridos». Basándose en ella, Lysenko afirmaba ser capaz de realizar prodigiosos avances para la agricultura soviética, reduciendo tiempos de maduración o multiplicando las cosechas. También se denomina «michurinismo», como Lysenko mismo denominó su teoría en reconocimiento a Iván Vladímirovich Michurin, o «minchurismo-lysenkismo».[
No hay comentarios:
Publicar un comentario