Caesar Cardini (nacido con el nombre de Cesare) (Baveno, 24 de febrero de 1896 - Los Ángeles, 3 de noviembre de 1956) fue un chef italiano e inventor de la popular receta de la ensalada César.
Fue propietario de un hotel-restaurante en Italia y más tarde fundó su propio restaurante, del cual era chef, en Tijuana, México.
En Tijuana sigue activo el restaurante "Caesars" ubicado en la Avenida Revolución, dónde hasta la fecha se sigue preparando frente a los comensales la famosa ensalada César. En dicho establecimiento cuentan con una gran colección de fotos de los años 1920 y 1930 además de obsequiar a los comensales folletos con la historia de la ensalada César y de los hermanos Caesar Cardini y Alessandro Cardini.
El día 4 de julio de 1924 entró a un concurso de cocina en el que resultó ganador con la receta de la ensalada César, que hoy es mundialmente famosa.
Otro nombre que se menciona al hablar de la ensalada César es el de Alex (Alessandro) Cardini, hermano de César, que se asentó en México y colaboró en el restaurante de César en Tijuana, de modo que algunos lo consideran coautor de la famosa receta. Luego, Alex fue el chef del famoso Hotel Peñafiel de Tehuacán, Puebla, México, y más tarde fundó su célebre restaurante Cardini en la Ciudad de México. La receta original (o sus variantes) puede aún saborearse en el Restaurante New Orleans, de la Ciudad de México, donde el chef Alex Cardini III continúa poniendo en práctica la sabiduría familiar en la preparación de la deliciosa ensalada.
| César Cardini | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nombre en italiano | Cesare Cardini | |
| Nacimiento | 24 de febrero de 1896 Baveno (Italia) | |
| Fallecimiento | 3 de noviembre de 1956 (60 años) Los Ángeles (Estados Unidos) | |
| Sepultura | Cementerio Inglewood Park | |
| Nacionalidad | Italiana (desde 1946) | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Restaurador | |
| Tipo | Ensalada | |
|---|---|---|
| Consumo | ||
| Origen | Tijuana, Baja California, México | |
| Distribución | ||
| Datos generales | ||
| Ingredientes | Lechuga romana, croûtons, queso parmesano | |

La ensalada César es una ensalada de lechuga romana y croûtons (trozos de pan tostado) con jugo de limón, aceite de oliva, huevo, salsa Worcestershire, anchoas, pollo, ajo, mostaza de Dijon (opcional), queso parmesano y pimienta negra.
El inventor de esta ensalada fue el chef del restaurante Cardini Remigio Murgia, en México, en la ciudad de Tijuana, Baja California, aunque el plato se nombró ensalada César en honor al dueño y también cocinero César Cardini. Esta ensalada es muy popular y ha llegado a internacionalizarse, siendo posible encontrarla en variados restaurantes del mundo.
En su forma original, esta ensalada era preparada al momento delante del comensal y servida a un lado de la mesa.[1]
Historia
La creación de la ensalada generalmente se atribuye al hostelero Caesar Cardini, un inmigrante italiano que operaba restaurantes en México y los Estados Unidos.[2] Cardini vivía en San Diego, California, pero también estaba trabajando en Tijuana, Baja California donde evitó las restricciones de la ley seca.[3] Su hija Rosa (1928–2003) contaba que su padre inventó la ensalada cuando el Cuatro de julio de 1924 se agotaron los suministros de la cocina. Cardini se las arregló con lo que tenía, y agregó el estilo llamativo de preparación a un lado de la mesa y mezclando enérgicamente todos los ingredientes a la vista del comensal.[4] Varios empleados de Cardini se han atribuido la invención del plato.[5][6]
El hotel Caesar's y el restaurante Caesar's todavía operan en la Avenida Revolución en Tijuana, Baja California.
Julia Child afirmó haber comido una ensalada César en el restaurante de Cardini de niña en la década de los años 1920.[7] En 1946, la columnista del periódico Dorothy Kilgallen escribió de un César que contiene anchoas, difiriendo de la versión de Cardini:
La última moda en Hollywood, California, la ensalada César, será presentada a los neoyorquinos por Gilmore's Steak House. Es una intrincada mezcla que demora siglos en prepararse y contiene (zowie!) gran cantidad de ajo, huevos crudos o ligeramente mimos, crotones, romana, anchoas, queso parmesano [sic], aceite de oliva, vinagre y mucha pimienta negra.[8]
Según Rosa Cardini, la ensalada César original (a diferencia de la ensalada de aviador de su hermano Alex, que más tarde fue rebautizada como ensalada César)[5] no contenía trozos de anchoa; el ligero sabor a anchoa proviene de la salsa Worcestershire. Cardini se opuso al uso de anchoas en su ensalada.[9]
En la década de los años 1970, la hija de Cardini dijo que la receta original incluía hojas de lechuga enteras, que estaban destinadas a ser sostenidas por el tallo y comidas con las manos; huevos pochados; y aceite de oliva italiano.[7]
Aunque la receta original no contiene anchoas, las recetas modernas suelen incluir anchoas como ingrediente clave, y con frecuencia se emulsiona en versiones embotelladas de la salsa,[10] que son producidas y comercializadas por muchas compañías, como por ejemplo Heinz.
Las marcas registradas "Cardini's", "Caesar Cardini's" y "The Original Caesar Dressing" supuestamente datan de febrero de 1950, aunque se registraron décadas después,[11] y más de una docena de variedades del aderezo embotellado de "Cardini" están disponibles hoy en día, con varios ingredientes.
Receta

La ensalada César consta de los siguientes ingredientes, comunes en muchas recetas:[12][13]
- lechuga
- aceite de oliva
- ajo
- sal
- mostaza (opcional)
- pimienta negra
- jugo de limón
- pollo
- queso parmesano rallado
Carlos I de Inglaterra y de Escocia Rey de Inglaterra, Escocia e Irlanda
Carlos I, retrato por Anthony van Dyck, c. 1632
Rey de Inglaterra27 de marzo de 1625 - 30 de enero de 1649 Predecesor Jacobo I Sucesor Mancomunidad de Inglaterra (de facto)
Carlos II (de jure)
Rey de Escocia27 de marzo de 1625 - 30 de enero de 1649 Predecesor Jacobo VI Sucesor Carlos II Otros títulos Información personal Coronación 2 de febrero de 1626 Nacimiento 19 de noviembre de 1600
Dunfermline,
Reino de EscociaFallecimiento 30 de enero de 1649 (48 años)
Whitehall,
Reino de InglaterraSepultura Capilla de San Jorge, Castillo de Windsor Religión Iglesia de Escocia
(hasta 1603)
Iglesia de Inglaterra
(desde 1603)Familia Casa real Estuardo Padre Jacobo I de Inglaterra y VI de Escocia Madre Ana de Dinamarca Consorte Enriqueta María de Francia Hijos Firma 
Carlos I de Inglaterra y de Escocia (en inglés: Charles I of England and Scotland; Dunfermline, Escocia, 19 de noviembre de 1600-Palacio de Whitehall, Londres, 30 de enero de 1649) fue rey de Inglaterra, Escocia e Irlanda, desde el 27 de marzo de 1625 hasta su ejecución en 1649.
Biografía
Primeros años
Carlos Estuardo nació en el palacio de Dunfermline, el 19 de noviembre de 1600, siendo el segundo hijo varón de los nueve vástagos de Jacobo VI de Escocia y I de Inglaterra y Ana de Dinamarca (Cust, 2005, p. 2). En 1604, cuando Carlos tenía tres años y medio, era capaz de caminar por el gran vestíbulo del palacio de Dunfermline sin ayuda, y se decidió que era lo bastante fuerte como para viajar a Inglaterra y reunirse con su familia (Carlton, 1995, p. 3). A mediados de julio de 1604, partió de Dunfermline hacia Inglaterra, donde pasaría la mayor parte del resto de su vida (Gregg, 1981, p. 9). En Inglaterra, Carlos fue puesto a cargo de Elizabeth, Lady Carey, esposa del cortesano Sir Robert Carey, quien le puso botas de cuero español y latón para ayudar a fortalecer sus débiles tobillos (Gregg, 1981, p. 11). Su desarrollo del habla también fue lento, y fue tartamudo el resto de su vida (Gregg, 1981, p. 12).
Carlos no era tan bien visto como su hermano mayor, Enrique Federico, príncipe de Gales. El propio Carlos adoraba a su hermano e intentaba emularlo. En 1605, como era entonces acostumbrado en el caso del segundo hijo del soberano inglés, Carlos fue nombrado duque de York en Inglaterra. Dos años antes, en 1603, había sido nombrado duque de Albany en Escocia.
Cuando Enrique murió de tifus en 1612, Carlos se convirtió en el heredero del trono y fue nombrado duque de Cornualles. Sin embargo, no fue nombrado príncipe de Gales y conde de Chester, los títulos habituales del heredero al trono inglés, hasta noviembre de 1616. Su hermana Isabel se casó en 1613 con Federico V, elector palatino, lo que dejaba a Carlos virtualmente como único hijo.
Viaje a España
El nuevo Príncipe de Gales se vio notablemente influido por el favorito de su padre, George Villiers, I duque de Buckingham, el cual lo llevó a una expedición a España en 1623 para buscar una alianza con este país mediante un eventual matrimonio con la hija menor del rey español Felipe III, la infanta María Ana. El enlace nunca se celebró debido a que la Corona española exigía la conversión del príncipe de Gales al catolicismo. Cuando volvieron a Inglaterra, tanto Carlos como el duque de Buckingham exigieron al rey Jacobo que declarara la guerra a España.
El viaje a Madrid es considerado por los historiadores como determinante en el posterior interés de Carlos por el coleccionismo de arte, afición a la que destinaría cuantiosas sumas de dinero y que en parte le acarreó su creciente impopularidad. En Madrid el rey Felipe IV obsequió al príncipe inglés con cuadros y también con ejemplares de caballos de raza española, lo que más adelante contribuyó a que en Inglaterra surgiesen los purasangre.
Con el estímulo de sus consejeros protestantes, Jacobo convocó al Parlamento para solicitar subsidios para la guerra. Jacobo también solicitó que el Parlamento sancionara la unión entre el príncipe de Gales y la princesa Enriqueta María de Francia, a la que Carlos había conocido en París en su camino de regreso a Inglaterra. Era una buena unión, puesto que ella era la hija del anterior rey francés Enrique IV y la hermana del rey actual Luis XIII. El Parlamento aceptó la unión, pero mostró una actitud muy crítica debido a la tentativa anterior de arreglar una alianza matrimonial con España. Jacobo estaba senil y en consecuencia era cada vez más difícil controlar al Parlamento (que fue el mismo problema que tendría más adelante Carlos durante su reinado). Durante el último año de reinado de Jacobo I, el poder real quedó en manos de su hijo y del duque de Buckingham.

George Villiers, I Duque de Buckingham, valido de Carlos I, retratado por Peter Paul Rubens (1625). Reinado de Carlos I
Matrimonio e hijos
El rey Jacobo I muere el 27 de marzo de 1625, ascendiendo, entonces, Carlos al trono como Carlos I; el 1 de mayo se casó por poderes con Enriqueta María de Francia, que aún estaba en París. Su primer Parlamento, inaugurado en mayo, se opuso a su matrimonio con la princesa francesa, que era católica, porque temían que Carlos levantara las restricciones a los católicos y minara el establecimiento oficial del protestantismo. Aunque él convino con el Parlamento que no relajaría las restricciones referente a los católicos, había prometido hacer exactamente lo contrario en un tratado secreto con su cuñado, el rey Luis XIII de Francia. La ceremonia formal, con ambos presentes, se llevó a cabo en la iglesia de Santa Agustina, en Canterbury, el 13 de junio de 1625. El 2 de febrero de 1626, Carlos fue coronado en la abadía de Westminster, pero sin su esposa a su lado, para evitar la controversia.
De este matrimonio nacieron nueve hijos:
- Carlos Jacobo (n. y m. Palacio de Greenwich, 13 de mayo de 1629), nombrado al nacer duque de Cornualles y Rothesay.

Enriqueta María de Francia, esposa católica de Carlos I, retratada por Anthony van Dyck (1632). - Carlos (Palacio de St. James, Londres, 29 de mayo de 1630-Palacio de Whitehall, 6 de febrero de 1685), sucesor de Carlos I y rey de Inglaterra y Escocia tras la restauración de la monarquía en 1660.
- María (Palacio de St. James, 4 de noviembre de 1631-Palacio de Whitehall, 24 de diciembre de 1660), casada con Guillermo II de Orange-Nassau, conde de Nassau, Estatúder de los Países Bajos.
- Jacobo (Palacio de St. James, 14 de octubre de 1633-Saint-Germain-en-Laye, Francia, 6 de septiembre de 1701), duque de York (1644) y de Albany (1660); sucede a su hermano como rey Jacobo II de Inglaterra y VII de Escocia.
- Isabel (Palacio de St. James, 29 de diciembre de 1635-Castillo de Carisbrooke, 8 de septiembre de 1650).
- Ana (Palacio de St. James, 17 de marzo de 1637-Palacio de Richmond, 5 de noviembre de 1640).
- Catalina (n. y m. Palacio de Whitehall, 29 de junio de 1639).
- Enrique (Oatlands, Surrey, 8 de julio de 1640-Palacio de Whitehall, 13 de septiembre de 1660), nombrado conde de Richmond (1644) y duque de Gloucester (1659).
- Enriqueta Ana (Bedford House, Exeter, 16 de junio de 1644-Palacio de Saint Cloud, París, 30 de junio de 1670), casada con Felipe I de Orleans, duque de Orleans, hermano del rey Luis XIV de Francia.
Política exterior: guerra contra España y Francia
La preocupación principal de Carlos durante el inicio de su reinado fue la política exterior. Federico V, Elector Palatino, marido de su hermana Isabel, había perdido sus tierras hereditarias en el Palatinado a manos del emperador Fernando II de Habsburgo, comenzando la llamada guerra de los Treinta Años, la cual originalmente era sólo una guerra para mantener la hegemonía de los Habsburgos católicos como reyes electos de Bohemia, aunque esto terminó convirtiéndose en una espiral sin control que acabaría en una guerra civil y confesional entre los protestantes y los católicos en Europa. Carlos se vio obligado a apoyar a su cuñado para que recuperara el Palatinado, emprendiendo una guerra con el rey Felipe IV de España, al cual esperaba poder forzar para que intercediera con el emperador en su favor.

Carlos I inició su reinado en guerra contra la España de Felipe IV, retratado aquí por Gaspar de Crayer (c. 1630). El Parlamento se mostraba a favor de un ataque naval barato contra los territorios españoles en el Nuevo Mundo, esperando que la captura de las flotas españolas que llevaban los tesoros americanos podría financiar la guerra. Carlos, sin embargo, prefirió una acción más agresiva (y más costosa) en el continente. El Parlamento votó solamente para conceder un subsidio de £140.000; una suma escasa para el rey. Por otra parte, la Cámara de los Comunes acordó permitir que el rey recaudara el tonelaje y el peso (dos variedades de derechos de aduanas), pero solamente por un período de un año, aunque a soberanos anteriores desde 1414 les habían sido concedidos estos derechos de por vida. De este modo, la Cámara de los Comunes esperaba tener una forma de menoscabar el poder del rey, forzándolo a buscar la renovación de la concesión cada año.
Los aliados de Carlos en la Cámara de los Lores, dirigida por el duque de Buckingham, rechazaron aprobar el decreto. Aunque no se pudo obtener ninguna autoridad parlamentaria para la recaudación del tonelaje y del peso, Carlos continuó tomando los derechos aduaneros de todos modos.
El primer parlamento de Carlos fue disuelto en agosto de 1625. El rey había presionado para la guerra con España, pero el ataque naval contra Cádiz terminó en una estrepitosa derrota para Carlos, causándole el descrédito ante sus súbditos. De nuevo con necesidad de dinero, Carlos convocó su segundo Parlamento en febrero de 1626. Para mantener a sus enemigos fuera del Parlamento, Carlos los designó sheriffes; como oficiales de la Corona, quedaban inmediatamente descalificados para el servicio en la Cámara de los Comunes. Por lo que se refiere a la Cámara Alta, Carlos había rechazado conceder una escritura de emplazamiento -sin la cual nadie podía ser admitido en la Cámara de los Lores- a John Digby, I conde de Bristol. Asimismo, encarceló a Enrique Howard, XXV conde de Arundel, acusado de un delito menor. La Cámara de los Lores, ante las dificultades de estos dos condes, declaró que no había precedente para negar a un par su petición o para encarcelarlo por un mero delito menor.
Las tentativas de Carlos de privar a miembros del Parlamento de sus oficinas y libertades sin el debido proceso conforme a la ley enfurecieron a muchos miembros de ese cuerpo, al igual que los sucesivos impuestos creados sin su consentimiento. Culparon al duque de Buckingham, mientras tanto, del desastre en Cádiz. La Cámara de los Comunes intentó acusarlo de alta traición, y amenazó con retrasar todos los votos en el asunto de los impuestos hasta que la Cámara de los Lores lo encontrara culpable. Las protestas de la Cámara de los Lores habían forzado a Carlos I a liberar a los condes de Bristol y Arundel, y con estos dos pares en el centro de la atención, parecía más que probable que se diera una mayoría parlamentaria contra el duque de Buckingham. En venganza y como una muestra de desafío contra el Parlamento, en junio de 1626, Carlos ordenó su disolución.

Carlos I de Inglaterra, retratado por Anthony van Dyck. Al año siguiente, el duque de Buckingham condujo una expedición para ayudar a los protestantes franceses (hugonotes) perseguidos por su rey en la localidad de La Rochelle, pero fracasó estrepitosamente, aumentando su impopularidad. Por otra parte, Inglaterra comienza una guerra contra Francia, mientras que todavía continuaba su guerra anterior contra España. Las arcas del tesoro, mientras tanto, continuaban disminuyendo. Para reducir gastos militares, Carlos ordenó a varios ingleses recibir y alimentar, a sus propias expensas, a los soldados. Él también exigió que sus súbditos le concedieran "préstamos", que no tenía ninguna intención de pagar después. Las ordenanzas de Carlos fueron declaradas ilegales en las cortes en 1627; en respuesta, el rey depuso de su cargo y encarceló al Lord Jefe de Justicia, sir Ranulph Crewe, y designó a sir Nicolás Hyde en su lugar. Este animó al clero anglicano, que estaba en su nómina de pago, a que en sus sermones apoyara los préstamos y aconsejara la obediencia a todos los decretos reales. Cuando George Abbot, arzobispo de Canterbury, rehusó sancionar oficialmente un sermón pro-real, fue privado de sus poderes, aunque no fue depuesto formalmente de su cargo. Las funciones del arzobispo fueron transferidas a una comisión de obispos, encabezada por William Laud, el obispo de Bath y de Wells (luego obispo de Londres).
Todo aquel que rechazara apoyar al Tesoro con los préstamos era encarcelado sin titubear por el rey, de acuerdo a sus prerrogativas reales, ordenanzas totalmente en desacuerdo con las cortes de leyes comunes y descalificadas por la mayoría de los juristas de ese tiempo, aunque no estuvieron explícitamente -pero si de hecho- bajo el cargo de crimen. El caso más notorio fue el conocido como el caso de los "Cinco caballeros" o "caso de la cizaña", en donde el nuevo Lord Jefe de Justicia, sir Nicolás Hyde, sostuvo que estaba permitido que el rey pidiera la detención de individuos sin ningún tipo de acusación y sin ofrecerles la posibilidad de fijar una fianza.
Las guerras de Carlos contra Francia habían estado menoscabando considerablemente sus arcas. Encontrándose en la necesidad acuciante de fondos para continuar la guerra, Carlos convocó al tercer Parlamento de su reinado en marzo de 1628. Inmediatamente, en vez de tratar los problemas financieros de Carlos, la Cámara de los Comunes procedió a considerar el abuso de poder del rey durante los años precedentes. Aprobó la Petición de Derechos, en la cual intentó que se pagaran los préstamos forzados, acabar con las detenciones arbitrarias, el encarcelamiento sin proceso, y la creación de impuestos sin consentimiento parlamentario. Aunque se oponía inicialmente a la petición, Carlos le concedió su asentimiento en junio, después de asegurarse de que sus jueces no lo interpretarían en un sentido contrario a sus deseos. Finalmente, el Parlamento acordó conceder a Carlos los subsidios que deseaba, y poco después el monarca ordenó un receso temporal en sus funciones.
El duque de Buckingham, entretanto, planeó otro ataque contra La Rochelle, en Francia, pero un oficial naval, John Felton, lo asesinó el 23 de agosto. Carlos y sus cortesanos intentaron que Felton fuese torturado en la rueda antes de ser ejecutado, pero esto fue descartado unánimemente por los jueces. En su lugar, Felton fue colgado por el delito.
Once años de tiranía: absolutismo en el trono inglés

Carlos I a comienzos del período absolutista de su reinado, conocido como los Once años de Tiranía, obra de Daniël Mijtens. En enero de 1629, Carlos abrió la segunda sesión del Parlamento que había ordenado temporalmente clausurar en junio de 1628. Esperaba que, tras el asesinato del duque de Buckingham, el Parlamento finalmente cooperara con él y le concediera otros subsidios. En vez de eso, los miembros de la Cámara de los Comunes comenzaron a expresar su oposición al impuesto del tonelaje y del peso sin consentimiento parlamentario. Aunque Carlos solicitó un aplazamiento parlamentario en marzo, los miembros lo ignoraron y leyeron tres resoluciones contrarias al rey. La última de estas resoluciones declaró que cualquier persona que pagara el tonelaje o el peso no autorizado por el Parlamento "sería declarado un traidor de las libertades de Inglaterra, y enemigo de las mismas". Aunque la resolución no fue aprobada formalmente, muchos miembros declararon su aprobación. Más tarde, cuando los Comunes aprobaron otras medidas desagradables para el rey, Carlos ordenó la disolución del Parlamento. Las controversias con el Parlamento inglés se recrudecían para el rey.
Carlos resolvió no ser forzado a confiar en el Parlamento para la ayuda monetaria adicional. Inmediatamente, firmó sendas paces con Francia (Tratado de Suza) y España (Tratado de Madrid). Los once años siguientes, durante los cuales Carlos gobernó sin un Parlamento, son conocidos como los Once años de Tiranía o Ley personal. Los historiadores que desean ser imparciales se refieren simplemente a este período como su gobierno personal. La tentativa de Carlos de gobernar sin el Parlamento no era ilegal bajo precedentes en aquella época: constituyó un ejercicio válido de la prerrogativa real, aunque debe ser observado que lo que se consideraba legal en épocas anteriores puede también ser tiránico ante los ojos contemporáneos. Tal era el caso de la tiranía de Carlos: sin embargo en épocas anteriores su gobierno de hecho sería considerado justo y con todo derecho por la mayoría de los ingleses a mediados del siglo XVII, y que fue considerado por la mayoría de sus súbditos como un ejercicio de poder absoluto en su calidad de soberano. De hecho, los colonialistas americanos repetirían los mismos cargos de tiranía (impuestos sin la representación; privación del derecho de ley común; uso de varias torturas, etc.) contra la Corona británica un siglo más tarde en la Revolución americana.
Entretanto, Carlos I todavía tuvo que adquirir fondos para mantener sus arcas y solucionar el déficit monetario. Recurrió entonces a un olvidado estatuto feudal decretado en 1278, requiriendo a cualquier persona que ganara el 40% o más cada año al presente desde la coronación del rey, para formar parte del ejército real como caballero. Carlos multó (con ello obtuvo los ansiados fondos) a todos los individuos que no pudieron ni cumplieron con el estatuto desde su coronación en 1626. Para mayor impopularidad, reintrodujo el impuesto feudal obsoleto conocido como Impuesto de los buques (en inglés shipmoney) aconsejado por su hábil político y ministro Thomas Wentworth, conde de Strafford. En una ordenanza publicada en 1634 pidió la recaudación del impuesto de buque en tiempos de paz, a pesar de que los estatutos de Eduardo I y de Eduardo III habían prohibido tal impuesto excepto durante las guerras. Esta primera ordenanza de 1634, sin embargo, no animó mucha oposición en argumentos legales, como la causó una segunda ordenanza en el año 1635. El impuesto de buque exigido en la tercera ordenanza de Carlos I, publicada en 1636, fue duramente debatida por la antigua prohibición de recoger el impuesto de buque durante tiempo de paz. Muchos de los jueces procuraron oponerse al pago, pero Carlos I, que tenía en sus manos sus arrendamientos, dependió de su "buen parecer" y declararon que el impuesto estaba dentro de la prerrogativa del rey. Este impuesto había sido aplicado durante las invasiones danesas y por él obligaba a los pueblos costeros a entregar barcos para defender el territorio. Carlos I decidió aplicar nuevamente el antiguo gravamen, pero esta vez extensivo a todo el territorio. Un noble llamado John Hampden, se negó a pagarlo, pero fue sometido a proceso y condenado a la confiscación de sus bienes (1637). El pueblo siguió atentamente el juicio y la sentencia final despertó nuevos odios contra la Corona, que violaba sin miramientos la Carta Magna y la Declaración de Derechos.
Política religiosa

Alegoría satírica de Carlos I como mártir de la causa cristiana, publicado en 1649, año de su ejecución. La desconfianza ante la política religiosa de Carlos se vio aumentada por la controversia que rodeaba al eclesiástico Richard Montagu. En un panfleto, Montagu discutió en contra de las enseñanzas de Juan Calvino, atrayéndose inmediatamente el desprestigio entre los puritanos. Un miembro puritano de la Cámara de los Comunes, John Pym, atacó el panfleto de Montagu durante una discusión en el Parlamento, lo que motivó que Montagu solicitara la ayuda de Carlos I en un folleto titulado "Appello Caesarem" ("Apelo al César", una referencia a la súplica contra la persecución judía hecha por el Apóstol San Pablo). Carlos I ofreció al clérigo su protección, provocando que muchos puritanos se volvieran hostiles hacia él.
Al mismo tiempo, la reforma religiosa fue conducida por William Laud, elevado al rango de arzobispo de Canterbury en 1633. Laud procuró asegurar uniformidad religiosa despidiendo al clero no conformista y clausurando organizaciones puritanas, de tal modo que estaba violando la libertad de conciencia del hombre libre y común. Para castigar a los que rechazaron conformarse con las normas religiosas establecidas por la iglesia de Inglaterra, utilizó las más temidas y arbitrarias cortes del reino, la Corte de la Comisión Suprema y la Corte de la Cámara estrellada. La primera podía obligar a individuos a que proveyeran testimonio contra uno mismo, mientras que en la segunda podía infligir cualquier castigo (incluyendo tortura), con la excepción única de la muerte.
Es destacable que la anarquía de la Corte de la Silla de Estrella durante el gobierno personal de Carlos excedió ampliamente a cualesquiera de sus precursores. Bajo el reinado de Carlos, los demandados fueron llevados ante dicha corte sin una acusación, algo que iba contra el derecho procesal inglés y contra la ley en general, así como sin el derecho de enfrentarse a los testigos acusadores; y sus testimonios fueron extraídos rutinariamente por los miembros de dicho tribunal mediante largas sesiones de tortura.
Los primeros años de la Tiranía de los Once Años fueron marcados por la paz (garantizada por lo que esencialmente era un estado de hecho o policial, que no de derecho) en Inglaterra. Muchos se opusieron a los varios impuestos de Carlos y la política religiosa de Laud, pero permanecieron bajo el control del régimen. Cuando, sin embargo, Carlos procuró imponer sus políticas religiosas en Escocia, tuvo que enfrentarse a numerosas dificultades. El rey pidió el uso de un libro nuevo de oraciones bajo el modelo del inglés Libro de Oración Común o Book of Common Prayer, que, aunque fue apoyado por los obispos escoceses, fue rechazado por muchos feligreses escoceses presbiterianos, porque vieron el libro nuevo como un vehículo para introducir el Anglicanismo en Escocia. Cuando la Asamblea General de la Iglesia de Escocia suprimió el gobierno episcopalista (es decir, gobierno de la iglesia por los obispos) en 1638, sustituyéndola por el gobierno presbiteriano (es decir, gobierno de los sacerdotes y de los diáconos), Carlos trató de desbaratar lo que vio como rebelión contra su autoridad.
En 1639, cuando explotó la Primera Guerra de los Obispos, intentó recaudar impuestos de sus súbditos, pero ellos rechazaron dar más dinero. La guerra de Carlos terminó en una tregua humillante, en junio del mismo año. En la Paz de Berwick, Carlos acordó conceder a sus súbditos escoceses libertades civiles y eclesiásticas.

Retrato ecuestre de Carlos I con el señor de Saint Antoine, por Anthony van Dyck, representación del poder absoluto a que aspiraba el rey inglés. El «Parlamento corto» y el «Parlamento largo»
Las disputas con respecto a la interpretación del tratado de la paz entre Carlos y la iglesia de Escocia condujeron nuevamente a otro conflicto. Para someter a los escoceses, Carlos necesitó más dinero; por lo tanto, tomó la peligrosa medida de reunir al Parlamento en abril de 1640. Aunque Carlos ofreció derogar el impuesto de buque, la Cámara de los Comunes se mostró inamovible. Exigió la discusión de varios abusos de poder durante su gobierno personal. Mientras que el Parlamento estaba tomando fuerza rápidamente, fue disuelto en mayo de 1640, menos de un mes después de que fuera convocado; así, este parlamento fue conocido como el "Parlamento corto".
Entretanto, Carlos intentó derrotar a los escoceses, pero falló estrepitosamente. El humillante tratado de Ripon, firmado después de la Segunda Guerra de los Obispos en octubre de 1640, requirió al rey pagar los costos del ejército escocés contra el que acababa de luchar. Carlos tomó la inusual medida de convocar el Magnum concilium, el antiguo consejo de todos los pares del reino, que eran considerados los consejeros hereditarios del rey. El Magnum concilium no había sido convocado en siglos, y no se había convocado durante el reinado de Carlos. En este consejo de los pares, Carlos convocó al Parlamento de nuevo, que, en contraste con la anterior vez, se denominó "Parlamento largo".
El "Parlamento largo" se reunió en noviembre de 1640 bajo la dirección de John Pym, y se mostró tan difícil de negociar como el "Parlamento corto". El Parlamento emprendió medidas que amenazaron la posición política de Carlos. Los miembros conservadores de la Cámara de los Comunes defendían al rey, la Iglesia y el gobierno parlamentario contra determinadas innovaciones en la religión y la tiranía de los cortesanos de Carlos. Sin embargo, sus actitudes hicieron que Carlos viera a muchos de ellos como rebeldes peligrosos que intentaban minar el gobierno tradicional. Por ejemplo, Carlos no pudo oponerse a las demandas para la ejecución de su consejero Thomas Wentworth, conde de Strafford, (12 de mayo de 1641).
Para evitar que el rey lo volviera a disolver a su entera voluntad, el Parlamento aprobó el Acto Trienal, al que le fue concedido el asentimiento real en febrero de 1641. El Acto requería que el Parlamento debiera ser convocado por lo menos una vez cada tres años, y que cuando el rey no pudiera publicar el emplazamiento apropiado, los miembros podrían reunirse por sí mismos. En mayo, Carlos I consintió un Acto de mayor envergadura, que era la condición de que el Parlamento no podría ser disuelto sin su propio consentimiento. Carlos fue forzado a una concesión tras otra. Accedió en autorizar las ejecuciones de Thomas Wentworth y luego la de William Laud (10 de enero de 1645). Además, fue forzado a declarar que el dinero de buque y otros impuestos eran ilegales, y las odiadas Cortes de la Silla de Estrella y de la Alta Comisión fueron suprimidas. Aunque el rey hizo varias concesiones importantes, Carlos mejoró su propia posición militar asegurando el favor de los escoceses. Finalmente convino en el establecimiento oficial del presbiterianismo en Escocia; en contrapartida, podía alistar una considerable ayuda antiparlamentaria.

La reina Enriqueta María partió al extranjero en 1642 en busca de financiación para su marido cuando la oposición parlamentaria a Carlos I se recrudeció. No volvería nunca más a Inglaterra. En noviembre de 1641, la Cámara de los Comunes aprobó el Grand Remonstrance, que era nada menos que una lista de denuncias contra todos los abusos de poder en los que Carlos había incurrido desde el principio de su reinado. La tensión se vio aumentada cuando los irlandeses se rebelaron contra el dominio inglés protestante y los rumores de la complicidad de Carlos llegaron al Parlamento. Se armó un ejército para aplastar la rebelión, pero muchos miembros de la Cámara de los Comunes temieron que Carlos pudiera utilizarlo más adelante contra el mismo Parlamento. La Cuenta de la Milicia fue pensada para poder controlar de esta forma el ejército del rey, pero Carlos rechazó dar su consentimiento pues consideraba que era una disminución de una parte importante de su prerrogativa real.
La Cámara de los Comunes entonces amenazó con acusar a la reina de católica, Enriqueta María de Francia, lo que finalmente obligó al rey a tomar una acción desesperada. Su esposa lo persuadió para que arrestara a cinco miembros de la Cámara de los Comunes que eran los líderes de la facción de anti-Estuardo bajo el cargo de alta traición, pero, cuando el rey ya había tomado su decisión, ella incurrió en el error de informar a un amigo que a su vez alertó al Parlamento. Carlos entró en la Cámara de los Comunes con una fuerza armada el 4 de enero de 1642, pero encontró que sus opositores ya se habían escapado. Violando al Parlamento con una fuerza armada, Carlos creó una brecha permanente entre ambos poderes. Muchos en el Parlamento pensaron que las acciones de Carlos eran indignantes, pero otros tenían sentimientos similares sobre las acciones del mismísimo Parlamento. Varios miembros de la Cámara de los Comunes se fueron para unirse al partido realista, dejando a los opositores del rey con una mayoría. Ya no era seguro que Carlos permaneciera en Londres, y decide marchar al norte a levantar un ejército contra el Parlamento; la reina, entretanto, parte al extranjero a recaudar dinero para poder pagar al ejército. Los reyes no volverían a verse nunca más.
EL EPÓNIMO ES :
Carolina del Norte (en inglés, North Carolina; pronunciación AFI: [ˈnɔɹθ ˌkæɹəˈlaɪ̯nə]) es uno de los cincuenta estados que, junto con Washington D. C., forman los Estados Unidos de América. Su capital es Raleigh y su ciudad más poblada, Charlotte.
Está ubicado en la región Sur del país, división Atlántico Sur, limitando al norte con Virginia, al este con el océano Atlántico, al sur con Carolina del Sur, al suroeste con Georgia y al oeste con Tennessee. Con 9,535.483 habs. en 2010 es el noveno estado más poblado, por detrás de California, Texas, Nueva York, Florida, Illinois, Pensilvania, Ohio, Míchigan y Georgia. Fue admitido en la Unión el 21 de noviembre de 1789, como el estado número 12.
Aquí se fundó la primera colonia británica en América y fue una de las Trece Colonias británicas secesionistas. El nombre del estado fue elegido por el rey Carlos II de Inglaterra, en honor a su padre, el rey Carlos I. Carolina del Norte tiene tres áreas metropolitanas cuyas poblaciones superan el millón de habitantes. Según el censo de los Estados Unidos de 2010, su población era de 9 535 483 habitantes, un 18,46 % más que en el censo del año 2000. Es el tercer estado más poblado del sudeste del país, por detrás de Florida y de Georgia. Carolina del Norte es el vigésimo octavo mayor en los Estados Unidos y el décimo más poblado de los 50 estados de los Estados Unidos.[3][4]
Debido a la variedad de elevaciones, desde el nivel del mar en la costa hasta 2.000 metros en las montañas, Carolina del Norte tiene uno de los climas más variados de los estados del sureste del país. El clima en la costa y el centro de Carolina del Norte es similar al clima de Georgia y Carolina del Sur, mientras que en las montañas del oeste es similar al de Nueva Inglaterra. Siendo así, el clima del estado varía desde un cálido y húmedo clima subtropical cerca de la costa, hasta un clima húmedo continental en las montañas.
Carolina del Sur
State of South CarolinaEstado federado 

Otros nombres: The Palmetto State Lema: Dum spiro spero (en latín: «Mientras respiro, espero») 
Coordenadas 34°N 81°O Capital Columbia • Población 136.632 Ciudad más poblada Charleston Idioma oficial inglés[1] Entidad Estado federado • País Estados Unidos Gobernador
Vicegobernadora
Senadores
Órgano LegislativoHenry McMaster (R)
Pamela Evette (R)
Tim Scott (R)
Darline Graham (R)
Asamblea GeneralSubdivisiones 46 condados Fundación
Admisión23 de mayo de 1788
8.º estadoSuperficie Puesto 40.º de 50 • Total 82.940,5[2] km² • Tierra 77.866,0 km² • Agua 5074,5 km² Altitud • Media n/d m s. n. m. Población (2025) Puesto 23.º de 50 • Total 5 570 274[3] hab. • Densidad 71,54 hab./km² Gentilicio surcarolino, -a PIB (nominal) • Total (2025) USD 378.830,6
(x 1.000.000)[4]Huso horario Horario del este de Norteamérica y America/New_York Código ZIP SC ISO 3166-2 US-SC Sitio web oficial Carolina del Sur (en inglés, South Carolina) es uno de los cincuenta estados que, junto con Washington D. C., forman los Estados Unidos de América. Su capital es Columbia, y su ciudad más poblada es Charleston. Está ubicado en la región Sur del país, división Atlántico Sur, limitando al norte con Carolina del Norte y al suroeste con el río Savannah que lo separa de Georgia. Fue admitido en la Unión el 23 de mayo de 1788, como el estado número ocho. A pesar de su pequeña extensión territorial, es uno de los líderes nacionales de producción textil y el segundo mayor productor de tabaco de Estados Unidos, solo superado por Carolina del Norte.
La región que actualmente constituye Carolina del Sur formó parte inicialmente de la colonia inglesa de Carolina, nombrada en homenaje al rey Carlos II de Inglaterra (en latín Carlos es Carolus). En 1712, la colonia de Carolina se separó en dos: Carolina del Norte y Carolina del Sur.
Carolina del Sur fue una de las Trece Colonias que se rebelaron contra el gobierno británico en la guerra de Independencia de los Estados Unidos. Carolina del Sur se convirtió en el octavo estado de la Unión el 23 de mayo de 1788. Fue el primer estado en separarse de la Unión, el 20 de diciembre de 1860, tras la elección de Abraham Lincoln, para fundar los Estados Confederados de América. La guerra civil estadounidense se inició en Carolina del Sur, el 12 de abril de 1861, cuando tropas confederadas invadieron Fort Sumter. Después del fin de la guerra, el estado sería readmitido nuevamente en la Unión, el 25 de junio de 1868.
El apodo de Carolina del Sur, The Palmetto State, se originó durante la guerra por la independencia. Palmetto es una palabra inglesa que en castellano significa palmera. Al inicio de la revolución, fuerzas británicas intentaron capturar sin éxito el fuerte Moultrie hecho con troncos de palmeras, abundantes en el estado. Al día siguiente, el comandante del fuerte, al ver un navío de guerra británico en llamas, comentó que el humo emitido por el navío en llamas se asemejaba a una palmera.
Historia
Descubrimiento y exploración
Cerca de 30 tribus diferentes de nativos americanos vivían en la región que constituye actualmente Carolina del Sur en la época de la llegada de los primeros exploradores europeos a la región. De estas tribus, los más importantes eran los catawba (parte del grupo nativo americano de los siouan), los cheroqui y los yamasee (muskhogean). Se cree que los primeros humanos en asentarse en la actual Carolina del Sur lo hicieron hace unos 15 000 años.
El primer explorador europeo en avistar y desembarcar en la actual Carolina del Sur, fue el español Francisco Gordillo, en 1521. Cinco años después, en 1526, otro español, Lucas Vázquez de Ayllón, fundó el primer asentamiento europeo en el territorio que actualmente constituye Estados Unidos. Este asentamiento fue nombrado por Ayllón como San Miguel de Guadalupe y fue fundado con 600 expedicionarios. San Miguel de Guadalupe sería abandonado al año siguiente, en 1527. La región de Carolina del Sur sería reivindicada por los españoles y por los franceses, a lo largo del siglo XVI. Los franceses realizaron diversas tentativas de colonización de la región, que fallaron a causa de la hostilidad de tribus indígenas locales y a causa de la falta de provisiones.
Inglaterra reivindicó la actual Carolina del Sur al inicio del siglo XVII. En 1629, el rey Carlos I de Inglaterra cedió el sur de las Trece Colonias a Robert Heath. Esta colonia incluía las regiones que actualmente constituyen Carolina del Norte, Carolina del Sur, Georgia y Tennessee. Heath nombró esta colonia Carolana, una palabra latina que significa 'Tierra de Carlos'.
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