jueves, 10 de septiembre de 2026

EPÓNIMOS

 Un epónimo es el nombre de una persona (real o ficticia) que designa a un pueblo, lugar, concepto u objeto de cualquier clase.


Robert Boyle
Información personal
Nacimiento25 de enero de 1627
Waterford (Irlanda), Reino Unido
Fallecimiento31 de diciembre de 1691 (64 años)
Londres, Reino Unido
Causa de muerteParálisis
SepulturaCementerio de la iglesia St Martin-in-the-Fields
ResidenciaReino Unido
NacionalidadBritánica
ReligiónAnglicanismo Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
PadresRichard Boyle, conde de Cork Ver y modificar los datos en Wikidata
Catherine Fenton Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educado enEton College (1635-1638) Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
ÁreaFísica y química
Conocido porLey de Boyle, bomba de Aire, propagación del sonido en el vacío, cofundador de la Royal Society
EmpleadorUniversidad de Oxford
Estudiantes doctoralesRobert Hooke Ver y modificar los datos en Wikidata
AlumnosRobert Hooke Ver y modificar los datos en Wikidata
Obras notables
Miembro deRoyal Society
Distinciones

Robert Boyle (Waterford, 25 de enero de 1627-Londres, 31 de diciembre de 1691).[1] De origen anglo-irlandés, perteneciente a la nobleza inglesa establecida en Irlanda, fue el decimocuarto hijo del conde de Cork. Su familia le procuró la mejor formación posible, enviándolo a estudiar a las mejores universidades de Europa de la época. Ya con doce años se trasladó a Ginebra, donde vivió durante cinco años. En este periodo viajó por Italia y en Florencia tuvo conocimiento de los trabajos de Galileo, recientemente fallecido, regresando a Inglaterra en 1644, donde desarrolló su carrera científica.[2]

Considerado como filósofo de la naturaleza, nombre con el que se conocía a los primeros científicos, más teóricos que experimentales, sus estudios y disertaciones científico-filosóficas se dirigieron principalmente hacia la química y la física, así como al diseño de aparatos de laboratorio, por lo que también se le considera un inventor. También fue un prominente teólogo cristiano.

Como científico es conocido principalmente por la formulación de la ley de Boyle,[3] además de ser generalmente considerado como el primer químico moderno y, por lo tanto, uno de los fundadores de la química moderna. Su obra The Sceptical Chymist (El químico escéptico) es considerada una obra fundamental en la historia de la química. Descubrió los indicadores ácido-base, sustancias que permiten distinguir los ácidos de las bases y en 1659, con la ayuda de Robert Hooke, descubrió la ley que rige el comportamiento de los muelles.[4]

Biografía

Robert Boyle nació en el castillo de Lismore, a orillas del río Blackwater, condado de Waterford, Irlanda, en 1627. Fue el decimocuarto hijo —de un total de quince— del aristócrata inglés Richard Boyle, conde de Cork, y Catherine Fenton, su segunda esposa. Richard Boyle había llegado a Irlanda en 1588, dedicándose a la política y a la industria, y para cuando nació Robert ya poseía grandes extensiones de tierra y se interesaba en administración, en la que llegó a Lord Tesorero del Reino de Irlanda.

Aun siendo niño Robert aprendió a hablar latín, griego y francés, siendo enviado, tras la muerte de su madre, con tan solo ocho años entró al colegio de Eton, del cual era director sir Henry Wotton, amigo de su padre. A los quince años partió de viaje con un tutor francés. Boyle vivió cerca de dos años en Génova y visitando Italia en 1641, pasó el invierno en Florencia estudiando las paradojas de Galileo Galilei, quien murió al año siguiente.

Juventud

Boyle regresó a Inglaterra desde el continente a mediados de 1644 con un gran interés por la investigación científica.[5] Su padre había muerto el año anterior y le había dejado la casa solariega de Stalbridge en Dorset, Inglaterra, y propiedades importantes en el Condado de Limerick en Irlanda que había adquirido durante la Guerra de Cromwell. A partir de ese momento, Robert dedicó su vida a la investigación científica y pronto ocupó un lugar destacado en el grupo de investigadores, conocido como el "Colegio Invisible", que se dedicaron al cultivo de la "nueva filosofía". Se reunían con frecuencia en Londres, a menudo en el Gresham College, y algunos de los miembros también se reunían en Oxford.

Escultura de un muchacho joven, se piensa que puede ser Boyle, en el monumento de sus padres en la catedral de San Patricio de Dublín.

A partir de 1647 realiza varias visitas a sus propiedades de Irlanda, y en 1652 decide trasladarse a Irlanda, pero se frustró en su incapacidad para progresar con sus trabajos en química. En una carta, describió a Irlanda como «un país bárbaro donde los espíritus químicos son tan mal comprendidos no se pueden obtener instrumentos químicos por lo que era difícil tener cualquier pensamiento hermético allí».[6] En 1654, Boyle parte de Irlanda hacia Oxford para continuar con su obra. En el University College, en la High Street de Oxford, existe una placa que indica el sitio en el cual se encontraba el Cross Hall hasta comienzos del siglo XIX. Aquí, Boyle alquiló varias habitaciones del boticario que era el propietario del Hall.

Después de leer en 1657 sobre la bomba de aire de Otto von Guericke, se dedicó, con ayuda de Robert Hooke, a diseñar mejoras en su construcción y en 1659 desarrolló la "máquina Boyleana" o "motor neumático", con la que inicia una serie de experimentos sobre las propiedades del aire. La reseña de la labor de Boyle con la bomba de aire se publicó en 1660 bajo el título Nuevos experimentos físico-mecánicos, sobre la elasticidad del aire, y sus efectos. Entre los críticos de este libro se encontró el jesuita Francis Line (1595-1675), y mientras respondía a sus objeciones Boyle hizo la primera mención a la ley que establece que el volumen de un gas varía inversamente con la presión del gas, la que se conoce en honor a él como Ley de Boyle en Inglaterra y en Europa continental como ley de Boyle-Mariotte.

Sin embargo, quien originalmente formuló esta relación fue Henry Power, en 1661. Boyle incluyó una referencia a un documento escrito por Power, pero por error lo atribuyó a Richard Towneley. En Europa continental, la hipótesis a veces se atribuye Edme Mariotte, aunque este no la publicó hasta 1676 y ya estaba probablemente al tanto de la labor de Boyle.[7]

En 1663 el Colegio Invisible se convirtió en la Royal Society de Londres para la Mejora de Recursos Naturales Conocimiento, y la carta de constitución otorgada por Carlos II de Inglaterra, designó a Boyle miembro del consejo. En 1680 fue elegido presidente de la sociedad, pero declinó el honor por escrúpulos acerca de los juramentos.

Boyle escribió una lista de 24 posibles inventos que incluía "La prolongación de la vida", el "Arte de Volar", la "Luz perpetua", "fabricar armaduras muy livianas y extremadamente duras", "Un barco capaz de navegar con todo tipo de vientos, y un buque inhundible", "una manera práctica y certera de determinar longitudes", "drogas lo suficientemente poderosas como para alterar o exaltar la imaginación, despertar la memoria y otras funciones y apaciguar el dolor, adquirir sueño inocente, sueños inofensivos", etc. La lista es extraordinaria porque excepto algunas pocas excepciones casi todos, se han hecho realidad.[8]

Durante su residencia en Oxford, Boyle fue Cavalier (realistas, impulsores del poder real). Se cree que los cavaliers fueron creados por orden real unos pocos años antes que Boyle llegara a Oxford. La primera época de la estancia de Boyle estuvo marcada por las acciones exitosas de las fuerzas reaccionarias parlamentarias, por lo que este período fue el más secreto en cuanto a los movimientos de los Cavalier y por lo tanto se sabe muy poco acerca de la participación de Boyle.

En 1668 parte de Oxford hacia Londres, donde reside en casa de su hermana, lady Ranelagh, en Pall Mall.

Últimos años

En 1689 su salud comienza a debilitarse y poco a poco se fue retirando de sus compromisos públicos, cesando sus comunicaciones con la Royal Society, e hizo público su deseo de ser excusado de recibir invitados, «a no ser en ocasiones muy extraordinarias», en martes y viernes por la mañana y el miércoles y sábado por la tarde. En su tiempo libre Boyle se centraba en «su contratación espiritual, ordenar sus papeles», y preparar algunas investigaciones químicas importantes que se proponía dejar "como una especie de legado hermético a los discípulos, estudiosos de este arte". Su salud empeoró en 1691, y fallece el 31 de diciembre de ese año,[9] justo una semana después de la muerte de la hermana con quien había vivido durante más de veinte años. Robert Boyle murió de parálisis. Fue enterrado en el cementerio de St Martin-in-the-Fields, su oración fúnebre estuvo a cargo de su amigo, el obispo Gilbert Burnet.

Conferencias Boyle

En su testamento, Robert Boyle dejó fondos para establecer una serie de conferencias anuales con el fin de defender la religión cristiana y contra ateístas y otros infieles.[10][11]

La primera conferencia, «Una refutación al ateísmo», fue celebrada en 1692.[12] Fue dirigida por Richard Bentley, quien antes de presentar la ponencia, mantuvo correspondencia con Isaac Newton. En la primera carta el físico había escrito que al realizar sus tratados sobre el sistema, su creencia en Dios había determinado sus estudios.[13][14] Las conferencias se continuaron celebrando durante el resto del siglo XVII, durante los siglos XVIII y XIX, hasta finales del siglo XX.

Desde 2004 las Conferencias Boyle han sido restablecidas en la iglesia de St Mary-le-Bow, en Londres (Inglaterra). Anualmente se invita a un teólogo o científico prominente a abordar temas relacionados con el cristianismo y la comprensión actual del mundo natural.[11]

Actividad científica

Bomba de aire de Boyle.

Robert Boyle fue, en cierto modo, representativo de un tipo de científico que existió en Inglaterra durante el siglo y medio siguiente; el científico por afición que se costeaba sus experimentos con su propia fortuna. En la Europa continental, este tipo de científico era más bien raro de encontrar, ya que la mayoría de los avances científicos provenían de ingenieros, farmacéuticos y de gente con algún tipo de preparación técnica. Al gozar de independencia económica y de una posición que les permitía dedicar mucho tiempo al estudio científico, pudieron desarrollar nuevas hipótesis, lo que supuso un importante avance en el aspecto teórico de la ciencia.[15]

El gran mérito de Boyle como investigador científico es que materializó los principios que Francis Bacon predicó en su obra Novum Organum, aunque no se considerara a sí mismo como seguidor de Bacon o de cualquier otro maestro. Dado que estaba "provisto de experimentos" para hacerse sus propios juicios, manifestó en numerosas ocasiones que, con el propósito de mantenerse tan libre de prejuicios como le fuera posible, eludía el estudio de los sistemas atómico y cartesiano, así como del mismo Novum Organum, aunque admitía «consultarlos ocasionalmente». Nada era más ajeno a su temperamento que el desenredo de hipótesis. Apreciaba la adquisición de conocimiento como un fin en sí mismo y, en consecuencia, se benefició de una perspectiva más amplia acerca de los fines de la investigación científica que la que tuvieron sus predecesores durante siglos. Esto, por otro lado, no significa que no prestara atención a las aplicaciones prácticas de la ciencia, ni que despreciara el conocimiento que servía al uso.

Boyle fue un alquimista convencido de la posibilidad de la transmutación de los metales, llegando a realizar experimentos con la esperanza de lograrlo. En 1689 pidió al gobierno británico la abolición de la ley de Enrique IV contra la creación de oro y plata por medio de la alquimia (Act Against Multipliers, 1404).[16]

Realizó importantes contribuciones en el campo de la física: la ley de Boyle, el descubrimiento del papel del aire en la propagación del sonido, las investigaciones acerca de la fuerza expansiva en la congelación del agua, acerca de la densidad relativa, la refracción en cristales, electricidad, color, hidrostática, etc. A pesar de ello, la química fue siempre su área predilecta. En 1661 publicó The Sceptical Chemist (El químico escéptico) en el que criticaba los «experimentos por los cuales vulgares espagíricos se esfuerzan en probar que su sal, azufre y mercurio son los verdaderos principios de las cosas».[16]

Para Boyle, la química era la ciencia de la composición de las substancias y no un arte auxiliar para el alquimista o el físico. Avanzó hacia la visión moderna de los elementos como los constituyentes de los cuerpos materiales, y comprendió la diferencia entre las mezclas y los compuestos, realizando progresos considerables en las técnicas para la determinación de sus componentes, un proceso que bautizó como "análisis". Más aún, llegó a suponer que los elementos estaban compuestos en última instancia de partículas de varios tipos y tamaños. Además, realizó estudios acerca de la combustión y la respiración descubriendo la intervención del oxígeno, así como experimentos en fisiología en los que se veía obstaculizado por la "sensibilidad de su naturaleza", que le impedía realizar disecciones anatómicas, especialmente de animales vivos, a pesar de saber que eran "más instructivos".

Interés teológico

Además de ser un atareado filósofo de la naturaleza, Boyle dedicó mucho tiempo a la teología cristiana, mostrando una inclinación a los aspectos prácticos e indiferencia por las polémicas. Con la Restauración era bien recibido en la corte, y en 1665 pudo haber sido nombrado director del colegio de Eton de haberse ordenado, algo a lo que se negó en la creencia de que sus escritos sobre temas religiosos tendrían un mayor valor en la medida en que fueran obra de un laico y no de un ministro a sueldo de la iglesia.

Como director de la Compañía de las Indias Orientales gastó grandes sumas en la misión evangelizadora, contribuyendo a sociedades misioneras y a la traducción de la Biblia o fragmentos de la misma a diferentes idiomas.

Su magna obra publicada un año antes de morir: El Cristiano Virtuoso (1690), sería más tarde una influencia que fue retomada por John Locke en The Reasonableness of Christianity, as Delivered in the Scriptures.

Principales trabajos

Portada de la primera edición de The Sceptical Chymist, 1661.
Matraz de autollenado de Boyle, una imposible máquina de movimiento perpetuo, que se rellena a sí misma por la acción de un sifón ("movimiento hidrostático perpetuo").

Científicos

Las siguientes son algunas de las más importantes de sus obras:

  • 1660 - Nuevos experimentos físico-mecánicos: Notas sobre la elasticidad del aire y sus efectos
  • 1661 - El químico escéptico
  • 1663 - Consideraciones sobre la utilidad de la filosofía natural experimental (seguido de una segunda parte en 1671)
  • 1664 - Experimentos y consideraciones referentes a colores, con observaciones sobre un diamante que brilla en la oscuridad
  • 1665 - Nuevos experimentos y observaciones sobre el frío.
  • 1666 - La paradoja hidrostática.[17]
  • 1666 - Origen de las formas y cualidades de acuerdo a la filosofía corpuscular.
  • 1669 - Una continuación de nuevos experimentos físico-mecánicos. Sobre la elasticidad y peso del aire y sus efectos.
  • 1670 - Tratados sobre las cualidades cósmicas de las cosas, la temperatura de las regiones subterránea y submarina, el fondo del mar, etc. con una introducción a la historia de cualidades particulares.
  • 1670 - Nuevos experimentos neumáticos sobre la respiración. (Demostró que una reducción de la presión ambiental puede conducir a la formación de burbujas en el tejido vivo. Esta descripción de una víbora en un vacío fue la primera descripción registrada del síndrome de descompresión)[18]
  • 1672 - Origen y virtudes de las gemas.
  • 1673 - Ensayos sobre la extraña sutileza, gran eficacia, determinar la naturaleza de los efluvios.
  • 1674 - Dos volúmenes de escritos sobre la salinidad del mar, las sospechas acerca de las realidades ocultas del aire, frío, imanes celestes
  • 1674 - Críticas a los problemas de Hobbes sobre el vacío.
  • 1676 - Los experimentos y las Notas sobre el origen mecánico o de producción de cualidades particulares, incluyendo algunas notas sobre la electricidad y el magnetismo.
  • 1678 - Observaciones sobre una sustancia artificial que brilla sin ninguna ilustración anterior.
  • 1680 - La noctiluca aérea.
  • 1682 - Nuevos experimentos y observaciones sobre la helada noctiluca (una continuación más de su trabajo sobre el aire).
  • 1684 - Memorias para la historia natural de la sangre humana.
  • 1685 - Memorias breves sobre la historia natural experimental de las aguas minerales
  • 1686 - Una consulta libre sobre la noción vulgarmente recibida de la naturaleza
  • 1690 - Medicina hidrostática
  • 1691 - Observaciones y experimentos físicos

Religiosos y filosóficos

  • 1648/1660 - "Amor Seráfico", escrito en 1648, pero no publicado hasta 1660
  • 1663 - "Un ensayo sobre el estilo de las Sagradas Escrituras"
  • 1664 - "La Excelencia de Teología en comparación con la filosofía natural"
  • 1665 - "Reflexiones ocasionales sobre varios temas"
  • 1675 - "Algunas consideraciones acerca de la reconciliación entre la razón y religión, con un discurso acerca de la posibilidad de la Resurrección"
  • 1687 - "El martirio de Teodora y Dídimo"
  • 1690 - "El Cristiano Virtuoso"
  • En 1835, Henry Rogers recopiló una serie de ensayos de Robert Boyle, publicados bajo el nombre de ‘Tratados sobra la gran veneración que el intelecto del hombre le debe a Dios, en las cosas por encima de la razón, y en el estilo de las Sagradas Escrituras'.

EL EPÓNIMO ES :


(Redirigido desde «Ley de Boyle»)
Animación: masa y temperatura constantes

La ley de Boyle Mariotte (ley de Boyle) es una de las leyes de los gases que relaciona el volumen y la presión de una cierta cantidad de gas mantenida a temperatura constante.

La ley de Boyle expresa que:

La presión absoluta ejercida por una dada masa de un gas ideal es inversamente proporcional al volumen que ocupa si la temperatura y la cantidad de gas permanecen invariables dentro de un sistema cerrado.[1][2]

Matemáticamente, la ley de Boyle puede expresarse como:

La presión es inversamente proporcional al volumen

o

PV = kEl producto de la presión y el volumen es un número constante (aquí indicado como k)

donde P es la presión del gas, V es el volumen del gas, y k es una constante para una dada temperatura y cantidad de gas.

La ley de Boyle establece que cuando la temperatura de una masa dada de gas confinado es constante, el producto de su presión y volumen también es constante. Cuando se compara la misma sustancia bajo dos conjuntos diferentes de condiciones, la ley puede expresarse como:

que muestra que a medida que aumenta el volumen, la presión de un gas disminuye proporcionalmente, y viceversa.

La ley de Boyle-Mariotte fue formulada independientemente por el físico y químico irlandés Robert Boyle en 1662 y el físico y botánico francés Edme Mariotte en 1676.[3]

Historia

Gráfico de los datos originales de Boyle mostrando la curva hiperbólica de la relación entre la presión (P) y el volumen (V) de la forma P = k/V.

Esta relación entre presión y volumen fue notada por primera vez por Richard Towneley y Henry Power en el siglo XVII.[4][5] Robert Boyle confirmó su descubrimiento a través de experimentos y publicó los resultados.[6] Según Robert Gunther y otras autoridades, fue el asistente de Boyle, Robert Hooke, quien construyó el aparato experimental. La ley de Boyle se basa en experimentos con aire, al que consideraba un fluido de partículas en reposo entre pequeños resortes invisibles. En ese momento, el aire todavía se consideraba uno de los cuatro elementos, pero Boyle no estaba de acuerdo. Probablemente el interés de Boyle fue entender el aire como un elemento esencial de la vida;[7] por ejemplo, publicó trabajos sobre el crecimiento de las plantas sin aire.[8] Boyle usó un tubo cerrado en forma de J y, después de verter mercurio por un lado, obligó al aire del otro lado a contraerse bajo la presión del mercurio. Después de repetir el experimento varias veces y utilizando diferentes cantidades de mercurio, descubrió que, en condiciones controladas, la presión de un gas es inversamente proporcional al volumen que ocupa.[9] El físico francés Edme Mariotte (1620–1684) descubrió la misma ley independientemente de Boyle en 1679,[10] pero Boyle ya lo había publicado en 1662.[9] Sin embargo, Mariotte descubrió que el volumen del aire cambia con la temperatura.[11] Por lo tanto, esta ley a veces se denomina ley de Mariotte o ley de Boyle-Mariotte. Más tarde, en 1687 en el Philosophiæ Naturalis Principia Mathematica, Newton demostró matemáticamente que en un fluido elástico formado por partículas en reposo, entre las que se encuentran fuerzas de repulsión inversamente proporcionales a su distancia, la densidad sería directamente proporcional a la presión,[12] pero este tratado matemático no es la explicación física de la relación observada. En lugar de una teoría estática, se necesita una teoría cinética, que fue proporcionada dos siglos más tarde por Maxwell y Boltzmann.

Esta ley fue la primera ley física que se expresó en forma de ecuación que describía la dependencia de dos cantidades variables.[9]

Simbología

Simbología
SímboloNombreUnidad
Constante[13]Pa m3
PresiónPa
Presión inicialPa
Presión finalPa
Volumenm3
Volumen inicialm3
Volumen finalm3

Definición

La propia ley puede enunciarse de la siguiente manera:

Para un gas a temperatura constante, el volumen es inversamente proporcional a la presión sobre éste.[2]
Ley de Boyle

Se puede explicar matemáticamente con: 

Cuando aumenta la presión, el volumen baja, mientras que si la presión disminuye, el volumen aumenta.

La ley de Boyle es una ley de los gases, que establece que la presión y el volumen de un gas tienen una relación inversa. Si el volumen aumenta, entonces la presión disminuye y viceversa, cuando la temperatura se mantiene constante.

Por lo tanto, cuando el volumen se reduce a la mitad, la presión se duplica; y si el volumen se duplica, la presión se reduce a la mitad.

No es necesario conocer el valor exacto de la constante () para poder hacer uso de la ley: si consideramos las dos situaciones de la figura, manteniendo constante la cantidad de gas y la temperatura, deberá cumplirse la relación:

Además, si se despeja cualquier incógnita se obtiene lo siguiente:

Deducción
1
Ecuaciones
Despejando
También conocido como la regla de tres.

Esta ley es una simplificación de la Ley de los gases ideales particularizada para procesos isotérmicos de una cierta masa de gas constante.

Junto con la ley de Charles, la ley de Gay-Lussac, la ley de Avogadro y la ley de Graham, la ley de Boyle forma las leyes de los gases, que describen la conducta de un gas ideal. Las tres primeras leyes pueden ser generalizadas en la ley de los gases ideales.

Experimento de Boyle

Esta teoría explicaba que los átomos y moléculas, en el estado gaseoso, se comportan como centros puntuales de masa que sólo en el rango de las altas presiones y bajas temperaturas son afectadas por las fuerzas atractivas. Fuera de estos límites, las propiedades físicas de un gas se deben principalmente al movimiento independiente de sus moléculas.

Si se considera a un gas contenido en un recipiente, la presión que este ejerce es la fuerza por unidad de área sobre las paredes debida a los impactos elásticos de las moléculas.

Robert Boyle descubrió en 1662 la relación matemática entre la presión y el volumen de una cantidad fija de gas a temperatura constante. Según la ley de Boyle, el volumen de una masa dada de gas varía en forma inversamente proporcional a la presión cuando la temperatura se mantiene en un valor fijo. La expresión matemática de la ley se escribe:

 (proceso isotérmico) (12.1)

La magnitud de la constante k es función de la cantidad química de gas y de la temperatura.

Para dos estados diferentes 1 y 2, la ley implica:

 (12.2)

Es decir, si se explora el comportamiento físico de un gas de acuerdo con la ley de Boyle y asumiendo comportamiento ideal, se puede concluir que, a temperatura constante:

Si se duplica la presión sobre una masa dada de gas, su volumen se reduce a la mitad. Si el volumen de una masa dada de gas se triplica, la presión se reduce en un tercio.

Es usual en los experimentos sobre la ley de Boyle obtener un conjunto de datos de presión y volumen, los cuales se pueden representar gráficamente para obtener el valor de (). Un gráfico de () versus () (figura 13.1) da como resultado la hipérbola característica que corresponde a la ecuación 13.1. Si se repite el experimento a temperaturas diferentes se genera una familia de hipérbolas, y debido a que la temperatura es constante a lo largo de cada línea, éstas curvas se denominan isotermas.


Para poder verificar su teoría, Mariotte introdujo un gas en un cilindro con un émbolo y comprobó las distintas presiones al bajar el émbolo.[14] A continuación hay una tabla que muestra algunos de los resultados obtenidos en este fenómeno siendo así:

Experimento de Mariotte
×P (atm)V (L)P · V
0,56030
1,03030
1,52030
2,01530
2,51230
3,01030

Si se observan los datos de la tabla se puede comprobar que al aumentar la presión, el volumen disminuye. Por ello se usa una diagonal isotérmica para representarlo en una gráfica. () aumenta y que al multiplicar () y () se obtiene  .

Sistema de respiración humana

La ley de Boyle se usa a menudo como parte de una explicación sobre cómo funciona el sistema de respiración en el cuerpo humano. Esto comúnmente implica explicar cómo el volumen pulmonar puede aumentar o disminuir y, por lo tanto, causar una presión de aire relativamente más baja o más alta dentro de ellos (de acuerdo con la ley de Boyle). Esto forma una diferencia de presión entre el aire dentro de los pulmones y la presión del aire ambiental, que a su vez precipita la inhalación o la exhalación a medida que el aire se mueve de alta a baja presión.[

[

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