martes, 13 de octubre de 2026

EPÓNIMOS

 

Erik Adolf von Willebrand
Información personal
Nacimiento1 de febrero de 1870 Ver y modificar los datos en Wikidata
Vaasa (Gran Ducado de Finlandia, Imperio ruso) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento12 de septiembre de 1949 Ver y modificar los datos en Wikidata (79 años)
Pernå (Finlandia) Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadFinlandesa (desde 1917)
Lengua maternaSueco Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
PadresFredrik Magnus von Willebrand Ver y modificar los datos en Wikidata
Signe Estlander Ver y modificar los datos en Wikidata
Educación
Educacióndoctor en ciencias Ver y modificar los datos en Wikidata
Educado enUniversidad de Helsinki Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
OcupaciónMédico, internista, profesor universitario y biólogo Ver y modificar los datos en Wikidata
EmpleadorUniversidad de Helsinki Ver y modificar los datos en Wikidata

Erik Adolf von Willebrand (Vaasa, 1 de febrero de 1870-Pernaja, 12 de diciembre de 1949) fue un médico internista de Finlandia, conocido en el ámbito de la hematología.

Hijo de un ingeniero de distrito en Vaasa, Willebrand calificó como médico en la Universidad de Helsinki. Obtuvo su primer grado académico en 1896, luego completó su tesis doctoral en 1899 sobre los cambios que se producen en la sangre después de una pérdida importante de sangre.[1] Para el resto de su carrera profesional, las propiedades de la sangre y su coagulación continuaron siendo el foco de su interés.

Willebrand fue el primero en describir el trastorno de coagulación de la sangre que más tarde fuera nombrado en su honor como la enfermedad de von Willebrand. Esta condición llamó por primera vez su interés en el caso de una niña de cinco años de edad, de Åland cuya familia tenía un amplio historial de sangrado. Analizando su historia familiar, Willebrand encontró que 23 de 66 miembros de la familia de la niña fueron afectados por esta enfermedad, y también que la enfermedad era más común entre las mujeres que entre los hombres. En 1926 publica en sueco Hereditär pseudohemofili, donde da a conocer los resultados de su descubrimiento.[2]

En su vida personal, Willebrand fue descrito como muy modesto. También publicó dos artículos sobre el uso de aire caliente (como en el sauna) como una forma de tratamiento médico.

EPÓNIMO :

(Redirigido desde «Enfermedad de von Willebrand»)
Enfermedad de von Willebrand
Especialidadhematología
Sinónimos
Síndrome de Von Willebrand

La enfermedad de von Willebrand (EvW) es la anomalía en la coagulación de carácter hereditaria más común entre los humanos, aunque también puede ser adquirida como consecuencia de otras enfermedades. Se debe a una deficiencia cualitativa o cuantitativa del factor de von Willebrand (FvW), una proteína multimérica requerida para la adhesión y agregación plaquetaria. Hay cuatro tipos de EvW y se sabe que afecta a seres humanos y perros. Otros factores, como los grupos sanguíneos ABO, también pueden desempeñar un papel en el grado de la enfermedad. El FvW es esencial para la adhesión y la agregación plaquetaria en el sitio de la lesión vascular, donde actúa como puente entre los receptores plaquetarios y el colágeno del subendotelio.[1] Su nombre se debe a Erik Adolf von Willebrand (1870–1949), un pediatra finlandés que descubrió la enfermedad en 1926.[2][3]

Historia

La enfermedad de von Willebrand adquirida (EvWa) es una enfermedad hemorrágica poco común. Fue descrita por primera vez en el año 1968 asociada con el lupus eritematoso sistémico (LES)1; siete años más tarde, en 1975, se identificaron 8 pacientes con EvWa2 y en 1976 Handin y colaboradores definieron el nuevo síndrome como "una enfermedad de von Willebrand inducida por un anticuerpo" y la denominaron "enfermedad de von Willebrand adquirida". En la década de los 90 se incrementó significativamente el número de casos con EvWa descritos en la literatura médica y se reconocieron las enfermedades con las que se asocia. Ya en 1999 se habían identificado 226 casos con EvWa, y a pesar de ello no se habían realizado grandes estudios. Además el diagnóstico era difícil y el tratamiento de los pacientes afectados era empírico. Estas consideraciones llevaron a organizar un Registro Internacional de EvWa adscrito al Subcomité de von Willebrand del Comité Científico en Estandarización de la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasia; este subcomité obtiene los datos de los departamentos de hematología-oncología y centros de hemofilia.[4]

Epidemiología

La prevalencia de la enfermedad es de aproximadamente una de cada cien personas.[5] Sin embargo, la mayoría de esas personas no presentan síntomas. La prevalencia de casos significativos clínicamente es de cien por millón.[5] Debido a que buena parte de las formas son más bien leves, se detectan con mayor frecuencia en mujeres, cuya tendencia al sangrado se muestra durante la menstruación. Puede ser más severa o aparente en personas con sangre tipo O.

Genética

El gen del FvW se localiza en el cromosoma doce (12p13.2). Tiene 52 exones que abarcan 178kbp. Los tipos 1 y 2 se heredan como dominantes y el tipo 3 se hereda como recesivo. Ocasionalmente, el tipo 2 también se hereda de forma recesiva.

Clasificación

Los tipos 1 y 2 son heredados como dominante.
El tipo 3 (y en ocasiones el 2) se hereda como recesivo.

Hay cuatro tipos hereditarios de la enfermedad: tipo 1, tipo 2, tipo 3 y tipo plaquetas. La mayoría de los casos son hereditarios, pero se han dado formas adquiridas de la enfermedad. La clasificación de la Sociedad Internacional de Trombosis y Hemostasis depende de la definición de los defectos cualitativos y cuantitativos.[6]

Tipo 1

El tipo 1 de EvW (60-80% de los casos) es un defecto cuantitativo (heterocigotos para el gen defectuoso) pero puede no tener perjudicada la coagulación, llevando la mayoría de los pacientes una vida casi normal. Los problemas pueden surgir en forma de sangrado después de una intervención quirúrgica (incluidos los procedimientos dentales), dolor intenso o metrorragia. La disminución de los niveles de FvW son detectados (10-45% de lo normal).

Tipo 2

El tipo 2 de EvW (20-30%) es un defecto cualitativo y la tendencia de sangrado puede variar entre individuos. Hay niveles normales de FvW pero los oligómeros son estructuralmente anormales o subgrupos de grandes o pequeños oligómeros están ausentes. Existen cuatro subtipos:

Tipo 2A

Se trata de una alteración de la síntesis o proteólisis de oligómeros de FvW dando resultado a la presencia de pequeñas unidades en circulación. El factor VIII vinculante es normal. Tiene una baja y desproporcionada actividad del co-factor ristocetin en comparación con el antígeno de von Willebrand.

Tipo 2B

Este es un defecto de "ganancia de función", llevando a una espontánea unión a las plaquetas y la posterior limpieza de las plaquetas y los oligómeros del FvW. Puede ocurrir una leve trombocitopenia. Los oligómeros del FvW están ausentes en la circulación y el factor VIII vinculante es normal. Al igual que en el tipo 2A, el co-factor ristocetin es bajo cuando el plasma pobre de plaquetas del paciente es ensayado con donantes de plaquetas normales. Sin embargo, cuando el ensayo se realiza con las plaquetas del propio paciente (plasma rico en plaquetas), una cantidad de ristocetin menor de la normal causa que se produzca agregación. Esto es debido a los oligómeros del FvW restantes ligados a las plaquetas del paciente. Los pacientes con este subtipo no pueden utilizar la desmopresina como tratamiento contra el sangrado ya que puede dar lugar a una agregación plaquetaria no deseada.

Tipo 2M

Este tipo es causado por la disminución o ausencia de unión a GPIb sobre las plaquetas. El factor VIII vinculante es normal.

Tipo 2N

Esta es una deficiencia de la unión del FvW y el factor VIII. Este tipo da un nivel normal de antígeno FvW y resultados de la prueba normales, pero tiene un bajo factor VIII. Esto ha llevado a que algunos pacientes de 2N fueran diagnosticados en el pasado como hemofilia A, debiendo ser sospechosos si el paciente tiene los hallazgos clínicos de la hemofilia A pero sugiere una filiación autosómica no ligada al cromosoma X, la herencia.

Tipo 3

El tipo 3 es la forma más grave de la enfermedad (homocigótica para el gen defectuoso) y puede tener graves hemorragias de mucosas, antígeno de FvW no detectable y suficientemente bajo el factor VIII que puede ocasionar hemartrosis (sangrado conjunto), como en casos de leve hemofilia.

Tipo plaquetario

El tipo plaquetario (también conocido como pseudo-EvW) es dominante autosómico, causado por mutaciones de ganancia de función del receptor de FvW en plaquetas; específicamente, la cadena alfa de la glicoproteína del receptor. Esta proteína es parte del complejo que forma el pleno receptor de FvW en las plaquetas. La actividad de ristocetin y la pérdida de oligómeros de FvW son similares al tipo 2B, pero las pruebas genéticas de FvW no revelan mutaciones.






Max Wilms (5 de noviembre de 1867 - 14 de mayo de 1918) fue un cirujano alemán. Nació en Hunshoven, Aachen, cerca de la frontera con Bélgica y Holanda. Fue bautizado como Carolus Maximilianus Wilhemus Wilms. Fue al colegio en Solgen y luego en Cologne, adonde su padre trabajaba en el consejo judicial. Fue su padre, también, quien lo estimuló a estudiar leyes, pero luego de un semestre, en 1886, decidió cambiarse a Medicina. Concurrió a las escuelas de Munich, Marburg, Berlín, y obtuvo su diploma de médico en Bonn, en 1890.

En mayo de 1918, mientras realizaba una cirugía de emergencia en un prisionero de guerra francés que tenía una laringe inflamada ocasionada por una difteria, Wilms se contagió con la enfermedad y murió a los pocos días a la edad de cincuenta años. Según se informa, logró salvar la vida del soldado francés. Después de su muerte, su puesto en Heidelberg fue ocupado por el cirujano Eugen Enderlen (1863-1940).

Max Wilms es recordado por su trabajo en el campo de la nefrología y sus estudios patológicos sobre el desarrollo de células tumorales. En su investigación de los tumores renales, propuso que las células tumorales se originan durante el desarrollo del embrión. Publicó sus hallazgos en una influyente monografía de 1899 titulada Die Mischgeschwülste der Niere. Como resultado de su extenso trabajo en tumores renales, el nefroblastoma también es conocido como tumor de Wilms, un tumor maligno del riñón.

Wilms hizo varias contribuciones como cirujano y se le atribuye la introducción de una resección costal parcial utilizada en el tratamiento de la tuberculosis pulmonar. También introdujo la prostatectomía perineal a través de una incisión lateral.

Realizó un extenso trabajo en el campo de la radiología, utilizando la radioterapia para el tratamiento de tumores y la tuberculosis. A Wilms también se le atribuye el desarrollo de un manómetro para medir la presión del líquido cefalorraquídeo. En colaboración con el cirujano Ludwig Wullstein (1864-1930), publicó Lehrbuch der Chirurgie, un libro de texto de cirugía que se tradujo a varios idiomas.

EPÓNIMO :

Tumor de Wilms

Células tumorales (las células estrelladas) de un nefroblastoma. Microscopía electrónica.
Especialidadoncología
Sinónimos
  • Tumor de Wilms
  • Nefroblastoma

Un nefroblastoma o tumor de Wilms es una neoplasia maligna del riñón y el segundo tipo más frecuente de cáncer abdominal en niños, después del neuroblastoma de glándula suprarrenal.[1] Se presenta típicamente en la infancia (1 de cada 200 000 a 250 000 niños) y es muy infrecuente en mayores de 8 años así como en recién nacidos.[2] Toma el nombre de Max Wilms (1867-1918), cirujano alemán que lo identificó por primera vez.

Un 75 % de los casos se presentan en niños sanos, mientras un 25 % se asocian a anormalidades del desarrollo como malformaciones en el tracto urinario, ausencia del iris (aniridia) y hemihipertrofia (crecimiento desproporcionado de un lado del cuerpo).[2] Este tumor responde muy bien al tratamiento médico, citándose unas tasas de supervivencia del 90% al cabo de 5 años.[1]

Fisiopatología

La mayoría de los nefroblastomas son unilaterales, siendo bilaterales en menos del 5 % de los casos. Se ubican con más frecuencia en el polo superior del riñón; tienden a ser tumores encapsulados y vascularizados que no rebasan la línea media hacia el lado opuesto del abdomen. Cuando existe metástasis tiende a ser en el pulmón.

Un tumor de Wilms puede desgarrarse, poniendo al paciente en un importante riesgo de hemorragia y diseminación por el peritoneo del tumor. De ocurrir un desgarro o rotura del tumor se debe expeditar la intervención quirúrgica por un cirujano con experiencia en la remoción de tumores de tal fragilidad.[3]

Patogenia

Nefroblastoma in situ en un riñón seccionado por la mitad sagital.
Micrografía del tumor mostrando el característico patrón trifásico que consta de túbulos, láminas sólidas de pequeñas células redondas, y estroma Tinción hematoxilina-eosina.
Micrografía a gran aumento mostrando el componente epitelial (túbulos). Tinción hematoxilina-eosina.

Patológicamente, un nefroblastoma consta de tres elementos:

  • Blastema: una masa de células indiferenciadas capaces de crecimiento y regeneración en los órganos o partes del cuerpo, normalmente se encuentran en las primeras etapas de un organismo de desarrollo embrionario, y en la regeneración de tejidos, órganos y huesos.
  • Mesénquima: un tipo de tejido conjuntivo reticular, que es de origen mesodérmico y situada en el mesodermo embrionario.
  • Epitelio: el grupo de células que alinean las superficies del tumor.

El tumor de Wilms es un tumor maligno que contiene blastema metanéfrico, epitelio y estroma. Es característica su presencia en los glomérulos y túbulos renales rodeado por un estroma celular. El estroma puede incluir músculo estriado, cartílago, hueso, tejido graso y tejido fibroso. El tumor suele comprimir el parénquima renal normal.

El componente mesenquimal puede incluir células que muestran diferenciación rabdomioide, el cual puede por sí mismo mostrar elementos de malignidad: nefroblastoma rabdomiosarcomatoso.

Tumor de Wilms pueden ser separados en 2 grupos de pronósticos basados en las características patológicas:

  • Favorable - Contiene componentes celulares bien desarrollados
  • Anaplásicos - Contiene anaplasia difusa (escaso desarrollo de las células)

El tumor de Wilms ocurre con una frecuencia elevada en pacientes con aniridia, criptorquidia, hipospadias y otros trastornos congénitos genitourinarios. El riesgo de desarrollar este tumor es también aumentado en niños con el síndrome de Beckwith Wiedemann, el síndrome de Denys-Drash, el síndrome de Bloom y el síndrome WAGR.[3]

Genética

Proteína codificada por el gen WT1.

Se ha notado una asociación genética en muchos casos de nefroblastoma. A comienzos de los años 1970 se propuso un modelo genético como parte de la etiología de este tipo de cáncer, fundamentando en un gen de supresión tumoral alterado denominado WT1 localizado en el brazo corto del cromosoma 11p13.[4] Los cambios en este cromosoma predisponen al portador a un alto riesgo de trastornos congénitos, incluyendo el nefroblastoma.[5][6] Otros candidatos involucrados en la patogenia de esta enfermedad neoplásica renal incluyen las proteínas IGFII, H19 y p57kip2[7] y se han implicado otros cromosomas como el 16, 7 y 17.[1] Al menos la mitad de los pacientes con un tumor de Wilms y mutaciones en WT1 también cursan con mutaciones en el gen CTNNB1, que codifica el protooncogen β-catenina.[8]

Un trabajo de investigación demostró que hasta un 30% de los pacientes estudiados con nefroblastoma tenían un gen inactivado en el cromosoma X, llamado WTX.[9] La mayoría de los casos no cursan con mutaciones en ninguno de estos genes.[10]

Cuadro clínico

Ilustración que compara un cromosoma 11 normal y un cromosoma 11 anormal con el segmento suprimido que causa el tumor de Wilms.

En un 95 % de los casos el tumor se presenta como una masa palpable. La mayoría de los pacientes con un tumor de Wilms tienen poca afectación general. Algunos de los síntomas son inespecíficos:[2]

Diagnóstico

Cuando el examen físico de un niño revela la presencia de una masa abdominal, se indica un ultrasonido a ser completado en las siguientes 24 horas por un radiólogo con experiencia pediátrica. Si el ultrasonido no esclarece el origen de la lesión, se sugiere correlacionar con una tomografía.[3] De confirmarse un tumor de origen renal, se debe de inmediato referir a un oncólogo pediatra con experiencia quirúrgica.

Tratamiento

Primero es obligatorio conocer la extensión de la enfermedad para optimizar el plan terapéutico. La extirpación quirúrgica del tumor es necesaria, así como otros tejidos adyacentes que puedan estar afectados. Desde la administración de radioterapia coadyuvante la sobrevida de pacientes con este tipo de cáncer mejoró en un 40 % y desde el comienzo del uso de quimioterapia se han visto tasas de sobrevivencia entre un 80 y 90 %.[

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