miércoles, 7 de octubre de 2026

EPÓNIMOS

 

Axel Paulsen

Axel Paulsen fotografiado por Joh. Thorsen.
Datos personales
NacimientoAker
18 de julio de 1855
PaísNoruega
Nacionalidad(es)noruega
FallecimientoNesodden
9 de febrero de 1938
Carrera deportiva
DeportePatinaje sobre hielo
DisciplinaPatinaje de velocidad
Patinaje artístico

Axel Paulsen (18 de julio de 1855, Aker-9 de febrero de 1938, Nesodden) fue un patinador sobre hielo noruego, que destacó tanto en patinaje de velocidad como en patinaje artístico. Se proclamó campeón de patinaje de velocidad en la primera competición de patinaje a nivel mundial, celebrada en Viena en 1882 y, en los años posteriores, estableció cinco marcas mundiales en diferentes distancias. Inventó un salto de patinaje artístico, que recibió su nombre, el «axel».

Biografía

Axel Paulsen nació en Aker, una localidad de Noruega cercana a Oslo, el 18 de julio de 1855.[n. 1] Sus padres eran Johan Peter Paulsen, un comerciante de café, y Haagine Olsen. Axel Paulsen creció en la ciudad de Oslo, entonces conocido como Christiania, donde su padre tenía su negocio.[1] Destacó pronto en el patinaje sobre hielo y se embarcó en una exitosa carrera deportiva, participando en competiciones y exhibiciones en Europa, Estados Unidos y Canadá.[2] [3]

Paulsen se casó con Kathryn Williams en 1885 o 1886, pero el matrimonio se disolvió en 1890. Contrajo segundas nupcias en 1893 con Anna Elise Nicolaisen. Su hijo, Harry, siguió sus huellas y fue campeón noruego de patinaje artístico en cinco ocasiones.[1] Tras su retirada deportiva, tomó las riendas del negocio paterno junto con su hermano Edvin. Fue director hasta 1936, dos años antes de su muerte a la edad de 83 años.[1]

Carrera deportiva

Dibujo de Axel Paulsen patinando.

Johan Paulsen era un ávido patinador sobre hielo y llevaba a todos sus hijos a patinar los fines de semana a Østensjøvannet, un lago de la capital noruega. Axel se entusiasmó rápidamente por el deporte y practicaba incluso los días de diario, antes de la escuela. Con el tiempo llegó a ser el mejor patinador noruego en patinaje de velocidad y patinaje artístico.[1]

Paulsen ganó la carrera de 5000 metros en una competición nacional de importancia en 1880.[4] Su debut deportivo internacional tuvo lugar en el Gran Torneo Internacional de Patinaje, la primera competición a nivel mundial de patinaje sobre hielo, celebrada en Viena en 1882. Ganó la carrera de velocidad y quedó tercero en la competición de patinaje artístico, aunque obtuvo un premio por su figura especial, consistente en un salto de una revolución y media en el aire, que pasó a conocerse como el «salto de Axel Paulsen» o, simplemente, «axel».[1][3]

El 8 de febrero de 1883 participó en una competición de velocidad en el parque Washington, en Brooklyn, Estados Unidos, donde derrotó a los diecisiete patinadores más veloces de Noruega, Inglaterra, Estados Unidos y Canadá.[5] En el mismo año sufrió una derrota en Halifax, Canadá, en una pista con curvas muy cerradas que no podía tomar a mucha velocidad.[4] En 1884 regresó a América y ganó todas las carreras gracias a un cambio de diseño de sus patines para adaptarlos a las curvas pronunciadas, por lo que recibió el título de «campeón amateur del mundo».[1][3][4] Según el autor Brian Flood, los récords de velocidad que estableció durante las carreras y exhibiciones en Estados Unidos y Canadá durante sus visitas a estos países inspiraron a aficionados y profesionales, que hasta entonces raramente tomaban nota de los tiempos empleados en cubrir las distancias y contribuyeron a una renovada afición por el deporte del patinaje de velocidad en América.[5]

En enero de 1885 se celebró un campeonato internacional de patinaje sobre hielo en Hamburgo, donde Paulsen, en excelente forma, ganó la carrera de patinaje de velocidad y quedó en tercer puesto en patinaje artístico.[6] En febrero de 1885, participó junto con su compatriota Carl Verner en un desafío contra los holandeses Renke van der Zee y Benedictus Kingma para determinar quién era el mejor patinador mediante una carrera de 4827 metros en Frognerkilen, Noruega. Asistieron entre 20 000 y 30 000 espectadores. Paulsen obtuvo la victoria, llegando a la meta un minuto y cinco segundos antes que van der Zee.

EPÓNIMO :

Axel

El axel fue inventado por el patinador noruego Axel Paulsen, que ejecutó este salto en la primera competencia internacional de patinaje, celebrada en Viena en 1882.[1] El despegue del axel se realiza desde el filo externo del pie contrario al de aterrizaje. Puesto que el salto se inicia patinando hacia delante, incluye media vuelta más que los otros saltos — es decir, un axel triple cuenta en realidad con tres revoluciones y media o 1260°, por lo que es considerado el salto más difícil.

Richard Button completó el doble axel en 1948. El canadiense Vern Taylor realizó el primer axel triple en el Campeonato Mundial de 1978. La primera mujer que logró hacer el axel triple fue la patinadora Japonesa Midori Ito, en el Campeonato mundial de 1989. El estadounidense Ilia Malinin fue el primer patinador en lograr un axel cuádruple en competencia, durante el US International Classic en 2022.

Otros saltos

Los saltos no listados se pueden utilizar en las secuencias de pasos, como inicio o transición en las piruetas, o como elementos coreográficos y no reciben una puntuación individual, sino que se evalúan en el contexto global del elemento que los incluye o del programa. Ciertos saltos no listados son importantes por su frecuencia o por su valor como etapas de aprendizaje para los saltos de más dificultad. Entre estos se pueden destacar los siguientes:

Los saltos no listados pueden usarse por su efecto coreográfico, como por ejemplo el «salto ruso», una común variación del medio flip mostrada aquí.
  • Salto de vals: Se inicia y aterriza exactamente igual que el axel, pero solo se efectúa media rotación (180°) en el aire. Es uno de los primeros saltos que aprenden los patinadores principiantes y muy utilizado como ejercicio para el aprendizaje correcto del axel.[15]
  • medio bucle o half loop: Se inicia como el bucle o loop, pero aterriza sobre el filo interno del otro pie. Por ser un salto no listado hasta 2010 no se puntuaba, pero en el Congreso General que tuvo lugar en enero de ese año la ISU decidió hacer una excepción si se efectúa en combinación, y otorgar en este caso el mismo valor base que el bucle.[16]
  • walley: Se considera que este salto fue realizado por primera vez por el estadounidense Nate Walley, aunque en Gran Bretaña se atribuye su invención al escocés Pat Low. Parte del filo interno y se aterriza sobre el mismo pie tras efectuar una rotación. Como ocurre con el toe walley, lutz, la trayectoria de entrada discurre en el sentido opuesto de la de aterrizaje; sin embargo, el walley, al no ser un salto picado, no cuenta con asistencia del pie opuesto para cambiar la dirección de rotación durante el despegue, lo cual dificulta el salto y have difícil efectuar múltiples revoluciones en el aire. Se suelen realizar varios en secuencia, encadenándolos con un cambio del filo externo al interno.[3]
  • medio flip y medio lutz: despegan como un flip o lutz, pero solo se realiza media rotación en el aire y se aterrizan patinando hacia delante. Estos saltos se utilizan por su efecto coreográfico, y existen muchas variantes, dependiendo de la postura que el patinador adopta en el aire.

Los saltos mortales están penalizados en el patinaje de competición, pero son comunes en programas de exhibición, galas y en el patinaje profesional.[17]

Combinaciones y secuencias de saltos

Las combinaciones y secuencias consisten en el enlace de dos o más saltos ejecutados consecutivamente. En una combinación, el segundo salto debe realizarse desde el mismo filo sobre el que se aterrizó el salto anterior. Los únicos saltos que parten del filo exterior en el que acaban los saltos multirotacionales son el toe loop y el loop, por lo cual la totalidad de las combinaciones de dos saltos y la mayoría de las de tres o más saltos cuentan con uno o ambos de estos saltos. La excepción la constituyen las combinaciones de tres saltos con un medio bucle como el segundo salto en la combinación; en este caso el tercer salto puede ser un salchow o un flip.[16] El primer salto debe efectuarse con muy buena técnica y gran velocidad para poder conseguir el mayor número de revoluciones posibles en el segundo salto. En el patinaje masculino se han llegado a aterrizar combinaciones de saltos cuádruple–triple y en el femenino, de triple–triple.

En las secuencias puede haber un giro (cambio de dirección), cambio de filo o de pie entre los saltos. Un ejemplo de secuencia común es el axel–axel. Las secuencias suelen considerarse más fáciles que las combinaciones, pues el movimiento adicional puede utilizarse para corregir el equilibrio o recobrar velocidad entre saltos, por lo tanto la puntuación recibida por una secuencia es algo menor que si los mismos saltos hubieran sido efectuados en combinación.[18]

Saltos en pareja

Salto lanzado

Los saltos también son un elemento obligatorio en le patinaje en pareja. Los elementos de saltos en pareja pueden ser de dos tipos:

  1. saltos en paralelo, realizando los dos miembros de la pareja el mismo salto o combinación en sincronía
  2. saltos lanzados, en los que el hombre lanza a la mujer en el despegue. Con el impulso adicional, esta puede llegar a recorrer 6 o 7 metros en el aire antes de aterrizar.[4]

Existe además un elemento de pareja, los twist lifts, a medio camino entre un salto y una elevación. Se inician de manera similar a un salto lanzado, pero el lanzamiento se realiza exclusivamente en la dirección vertical, de tal manera que la mujer efectúa las rotaciones por encima del hombre, en una posición horizontal o casi horizontal. EL hombre debe atrapar a la mujer en el aire antes de que esta aterrice.

Los saltos son los mismos que realizan los patinadores individuales. Los saltos en paralelo más comunes son el triple toe loop y el doble axel. Los saltos lanzados y suelen ser de más dificultad, debido a la mayor altura alcanzada en ellos, pero el axel triple y los cuádruples son poco comunes. El primer triple axel lanzado fue efectuado en los Juegos Olímpicos de 2006, por los estadounidenses Rena Inoue and John Baldwin.[19] En la primera década del S XXI, varias parejas chinas intentaron el cuádruple salchow y toe loop, pero no fue hasta 2007 que los estadounidenses Tiffany Vise y Derek Trent lograron realizar el cuádruple salchow lanzado por primera vez.






(Redirigido desde «San Pedro»)
Pedro Apóstol, Papa y Mártir

San Pedro, representado en un icono encáustico del siglo VI, ubicado en el Monasterio de Santa Catalina del Monte Sinaí.


Obispo de Roma[1]
30/33-64/67[nota 1][2]
SucesorLino


Obispo de Antioquía
37/45-53/67
SucesorEvodio

Otros títulosApóstol, Príncipe de los Apóstoles[3] y Mártir
Culto público
CanonizaciónCulto inmemorial
Festividad
AtributosLlaves, Libro (por sus epístolas), roca, barca, atributos papales, gallo, mitra, cruz invertida (por la forma en que fue martirizado)
Venerado enIglesia católica
Iglesia ortodoxa
Iglesias ortodoxas orientales
Iglesia asiria del Oriente
Comunión anglicana
Patronazgo
SantuarioBasílica de San Pedro, Ciudad del Vaticano
Información personal
NombreSimón Bar-Jona[5]
NacimientoFinales del siglo I a. C.
Betsaida, Galilea
Fallecimientoc. 64 o 67 d. C.[2]
Roma, Italia, Imperio Romano
CónyugeNombre desconocido
PadresJonás (padre)
HijosPeronella de Roma

Simón Pedro (Betsaida, finales del siglo I a. C.-Roma, c. 67 d. C.),[nota 2] conocido también como san Pedro, Cefas o simplemente Pedro, fue, de acuerdo con múltiples pasajes neotestamentarios, uno de los discípulos más destacados de Jesús de Nazaret. Su nombre de nacimiento era Simón bar-Jona[5] (en hebreo: שמעון בר יונה‎, romanizado: Shim'on bar Yonah)[6] y era pescador de oficio en el mar de Galilea. Por su seguimiento de Jesús de Nazaret, se constituyó en el apóstol más conocido y citado en el «Nuevo Testamento» en general, de los cuatro evangelios canónicos, y en los «Hechos de los Apóstoles» en particular, que lo presentan bajo muy variados aspectos. También es citado por Pablo de Tarso en sus Epístolas paulinas, incluyendo la Epístola a los gálatas donde lo refiere como una de las tres columnas de la Iglesia de Jerusalén.[a] Figura de primer orden para la teología cristiana, es también conocido como el príncipe de los apóstoles.[7] Dado el prestigio del que gozó en la Iglesia primitiva, proliferaron los textos escritos por autores anónimos que se titularon a su nombre, tanto canónicos (la Primera y Segunda epístola de Pedro), como extracanónicos (el Evangelio de Pedro, el Apocalipsis de Pedro, los Hechos de Pedro y los Hechos de Pedro y Pablo, entre otros).[7]

La Iglesia católica lo identifica a través de la sucesión apostólica como el primer papa, basándose, entre otros argumentos, en las palabras que le dirigió Jesús: «Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder de la muerte no prevalecerá contra ella. Yo te daré las llaves del Reino de los Cielos. Todo lo que ates en la tierra, quedará atado en el cielo, y todo lo que desates en la tierra, quedará desatado en el cielo» (Mateo 16, 18-19).[8] Las demás iglesias apostólicas, como la Iglesia ortodoxa, históricamente reconocieron la primacía del apóstol Pedro y de sus sucesores, patriarcas de Occidente, pero solo de forma honorífica y no con las atribuciones que la Iglesia católica le otorga.[9] Además del papa, obispo de Roma, los patriarcas de Antioquía (sirio-ortodoxos, greco-ortodoxos, maronitas, sirio-católicos y greco-católicos) también se consideran sus sucesores.

La persona de Pedro ha sido representada por innumerables artistas, que se inspiraron en pasajes tanto del Nuevo Testamento como de los textos apócrifos, entre ellos: su llamado al seguimiento de Jesús de Nazaret, la confesión de Pedro y la entrega de las llaves del Reino, el lavatorio de los pies durante la Última Cena, sus negaciones durante la pasión de Jesucristo, la comisión de apacentar la grey por parte de Jesús resucitado, sus predicaciones y curaciones después de Pentecostés, sus controversias con Pablo de Tarso y su martirio en Roma. Se lo caracteriza iconográficamente con unas llaves que simbolizan el reino de Dios, el gallo que recuerda sus negaciones, la cruz invertida que es emblema de su martirio, el báculo que se le atribuye como pastor, y también el pez, símbolo de la promesa de Jesús de Nazaret de hacerlo «pescador de hombres».[b]

Simón Pedro en el «Nuevo Testamento»

Nombre

Todos los evangelios mencionan el nombre de Simón (en griego: Σίμων; en hebreo: שמעון‎, romanizado: Shim'on), un nombre hebreo cuya raíz שמע (shamá') es "escuchar" y puede interpretarse como quien "escucha a Dios" o a quien "Dios escucha". Mateo y Juan llaman al apóstol Simón "hijo de Jonás"[c] o "hijo de Juan",[d] pues Mateo translitera el nombre completo desde el hebreo (שמעון בר יונה) al griego (Σίμων βαρϊωνᾶ, Símōn Bariōnâ), mientras que Juan escribe el nombre propio del padre de Simón en griego (Σίμων ὁ υἱὸς Ἰωάννου, Símōn ho hyòs Iiōánnou), alejándose de su nombre nativo (יונה, Yonah).[6]

En la historia de la llamada de los discípulos, Jesús se dirige a Simón con la palabra griega Κηφᾶς (Cefas) que significa "roca" o "piedra".[6][10][11] Así pues, Jesús llama "roca" a Simón,[6][11] y a continuación, el autor del Evangelio de Juan traduce el nombre arameo ܟ݁ܺܐܦ݂ܳܐ (Kepha) a sus destinatarios grecoparlantes como Pedro (πέτρος, Petros)[12] una masculinización del griego πέτρα (petra).[6]

ἐμβλέψας αὐτῷ ὁ Ἰησοῦς εἶπεν σὺ εἶ Σίμων ὁ υἱὸς Ἰωάννου, σὺ κληθήσῃ Κηφᾶς ὃ ἑρμηνεύεται Πέτρος.
Mirándole Jesús, dijo: "Tú eres Simón, el hijo de Jonás [o "hijo de Juan"]; tú serás llamado Cefas, que quiere decir Pedro".
Juan 1:42[12]

Por otra parte, en sus cartas Pablo siempre llamó a Pedro con el nombre de "Cefas",[11] excepto en un pasaje de la carta a los Gálatas.[e][10] Este no habría sido un nombre propio, pero Pablo y Jesús se lo asignan como tal.[13]

Fragmentos del Codex Sinaiticus de Mateo 16, 18

En el griego ático, petros significa 'piedra' (una piedra que se puede arrojar), y petra significa 'roca' (una roca inamovible); no obstante, el Nuevo Testamento no fue escrito en griego ático sino en koiné, en el cual no habría existido ninguna distinción entre petros y petra, sino que ambos significarían simplemente 'roca';[14] mientras que la palabra λίϑος (lithos), vendría a señalar una piedra del camino, que podría ser una piedra pequeña.[15]

Griego original del Códice Sinaítico:

καγω δε ϲοι λεγω οτι ϲυ ει πετροϲ και επι ταυτη τη πετρα οικοδομηϲω μου την εκκληϲιαν και πυλαι αδου ου κατιϲχυϲουϲιν αυτηϲ

Yo también te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella.
Mateo 16:18[16]

En cualquier caso, la distinción entre petros y petra, es irrelevante considerando que Jesús hablaba arameo, idioma en el cual la palabra para Petros y petra habría sido kepha, que significa roca.[6] De esta forma, por ejemplo, en la Peshitta y el Diatessaron, escritos en idioma siríaco, una variedad del arameo, se usa la palabra ܟ݁ܺܐܦ݂ܳܐ (Kepha) donde las versiones griegas usan Petros y petra.

ܐܳܦ݂ ܐܶܢܳܐ ܐܳܡܰܪ ܐ݈ܢܳܐ ܠܳܟ݂ ܕ݁ܰܐܢ݈ܬ݁ ܗ݈ܽܘ ܟ݁ܺܐܦ݂ܳܐ ܘܥܰܠ ܗܳܕ݂ܶܐ ܟ݁ܺܐܦ݂ܳܐ ܐܶܒ݂ܢܶܝܗ ܠܥܺܕ݈݁ܬ݁ܝ ܘܬ݂ܰܪܥܶܐ ܕ݁ܰܫܝܽܘܠ ܠܳܐ ܢܶܚܣܢܽܘܢܳܗ܂
Yo también te digo que tú eres Kepha, y sobre esta Kepha edificaré mi Iglesia, y las puertas del Sheol no la vencerán.
Mateo 16:18[17]

Sin contar los pasajes anteriores, Jesús se dirige a él siempre como Simón, excepto cuando anuncia que lo negará: «Pedro, te digo que hoy mismo, antes que cante el gallo, tres veces negarás que me conoces».[f]

Misterio de las negaciones de Pedro. Primer paso de la Hermandad del Carmen Doloroso (Sevilla).

Origen

Las reconstrucciones de la vida de Simón Pedro se basan en lo que afirman los autores de los libros del Nuevo Testamento, más algunos textos de Clemente de Alejandría y Clemente Romano; este último, obispo de Roma a finales del siglo I, y que quizás conoció en persona a Pedro.

Según la narración evangélica, Pedro era un pescador judío de Galilea.[18]El Evangelio según San Juan afirma que nació en Betsaida,[g] un pueblo junto al Lago de Genesaret, de cuya ubicación no hay certeza, aunque generalmente se busca en el extremo norte del lago. Ejercía el oficio de pescador junto a su hermano Andrés, quien también fue apóstol.[h]

Casi todas las tradiciones e informaciones sobre él son a partir del llamamiento de Jesús; se tiene muy poca información de su vida anterior. El nombre de su padre se cita en Mateo 16:17: Jesús le habla como «Simón, hijo de Jonás», en hebreo שמעון בן יונה.

Simón se estableció en Cafarnaúm, donde vivía con su suegra en su propia casa,[i] al tiempo de comenzar el ministerio público de Cristo (alrededor del 26-28 d. C.). Por ende, Simón era casado y según Clemente de Alejandría tenía hijos.[19] El texto apócrifo Hechos de Pedro menciona que había tenido una hija.[20] También según Clemente de Alejandría, la esposa de Pedro habría sufrido el martirio.[21]

La llamada de Jesús

San Pedro, pintura de El Greco.

Pedro fue incorporado como discípulo al principio del ministerio de Jesús. Los evangelistas sinópticos (Marcos, Mateo y Lucas) describen su entrada de manera diferente a como lo hace Juan. Aquí se ven las diferencias entre los dos:

Caminando por la ribera del mar de Galilea vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés, echando la red en el mar, pues eran pescadores, y les dice: «Venid conmigo, y os haré pescadores de hombres». Y ellos al instante, dejando las redes, le siguieron.
Mateo 4, 18-20
Encontró primero a su hermano Simón y le dijo: Hemos encontrado al Mesías. Y se lo presentó a Jesús. Jesús miró fijamente a Simón y le dijo: Tú eres Simón, hijo de Jonás, pero te llamarás Cefas, que quiere decir Pedro.
Juan 1, 41-42

Según Juan 1:40-42 fue su hermano Andrés quien lo introdujo al grupo, tras encontrarse ambos entre los seguidores de Juan el Bautista. La narración de los evangelios sinópticos ofrece otro punto de vista: al ver a Simón Pedro y a su hermano Andrés recoger las redes, Jesús los invitó a hacerse «pescadores de hombres».[j] En esos textos, fue Simón el primero en reconocer a Jesús como el Hijo de Dios, y no su hermano Andrés.

Posición entre los apóstoles

Simón podría decirse que fue el discípulo más allegado de Jesús, y esto, se nota en los evangelios. Existen muchos pasajes donde se presenta a Simón muy cerca de Jesús, por ejemplo:

  • En varias ocasiones Pedro habla en nombre de los demás apóstoles.[p]
  • Jesús con frecuencia se refiere especialmente a Pedro.[q]
  • Pablo habla de Pedro destacando su lugar preeminente entre los miembros de la Iglesia primitiva: «Como lo hacen los demás apóstoles, los hermanos del Señor y el mismo Cefas»,[r] y lo considera —junto con Santiago y Juan— como columna de la Iglesia.[a]
  • Según dos pasajes del Nuevo Testamento fue el primero en reconocer a Jesús como el Mesías esperado. «Y él (Jesús) les preguntaba: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. Pedro le contestó: “Tú eres el Cristo”».[s] El propio Jesús confirmó la importancia de esta confesión de Simón Pedro, que le valió la calificación de «bienaventurado». Se trata de la única persona concreta a la que Jesús aplicó tal epíteto.[22]
  • Los cuatro evangelios recogen también la profecía de Jesús anunciando la traición de Pedro quien lo negaría tres veces consecutivas por miedo a ser reconocido como seguidor de Jesús. Aun cuando la noche de la última cena, Pedro juró no apartarse de Jesús, al ser interpelado sobre su asociación con Jesús, negó tres veces conocerlo antes del canto del gallo, es decir, antes de que la noche acabase, cumpliéndose así la profecía del Mesías.[t]
  • En el mismo pasaje correspondiente a la cena del Señor, Jesús le dijo: «Yo he rogado por ti para que tu fe no desfallezca. Y tú, después de que hayas vuelto, confirma a tus hermanos».[u] En el hecho de que solamente a Pedro está dirigida esa oración de Jesús, y que la tarea de fortalecer y servir de apoyo a sus hermanos después de la muerte es encomendada por Jesús a Pedro, ha visto la Iglesia católica otro fundamento para sostener el primado de Pedro sobre los demás apóstoles.[23]
  • Según el Evangelio de Juan, Jesús resucitado se aparece otra vez a siete de sus discípulos en el lago de Tiberíades, y dirigiéndose a Pedro le hace reafirmar tres veces su amor por Él, encargándole la tarea de ser pastor de sus ovejas y apacentar sus corderos.[w] La Iglesia católica se basa también en este pasaje del Nuevo Testamento para sustentar su creencia de que san Pedro fue el 1.er papa.

Tras la muerte de Jesús

Tras la pasión, muerte y resurrección de Jesús, la figura de Pedro es menos precisa. Si bien, varios de los evangelios —tanto canónicos como apócrifos— dejan entrever que había tenido un vínculo especial con Jesús. En Lucas 24:34 se narra una comunicación especial del resucitado a Pedro, por ejemplo.

El Evangelio de Mateo no vuelve a nombrar a Pedro tras haber este negado conocer a Jesús. El autor de Hechos de los apóstoles, sin embargo, presenta a Pedro como una figura crucial de las comunidades paleocristianas; es él quien preside la selección para la sustitución de Judas Iscariote (Hechos 1:15-26), él quien toma la palabra y se dirige a la multitud el día de Pentecostés (Hechos 2:14-41), él quien castiga la mentira de Ananías y Safira a los Apóstoles (Hechos 5:1-11), él quien es examinado públicamente por el Sanedrín junto con Juan (Hechos 4:7-22, Hechos 5:18-42).

Pietro Perugino: Cristo entrega a Pedro las llaves del reino de los cielos (Fresco de la Capilla Sixtina, 1480-1482).

Es el primer apóstol que supuestamente obra un milagro público: tras invocar el nombre de Jesús, los cristianos afirman que cura milagrosamente a un hombre a las puertas del templo de Jerusalén (Hechos 3:1-10). En otra oportunidad, la Biblia afirma que resucita a una mujer (Hechos 9:36-43).

Se reafirma juez en el caso de Simón el Mago, quien pretende comprar el poder de invocar al Espíritu Santo (Hechos 8:14-25). Emprende misiones a Lida, Jaffa (Joppe) (Hechos 9:18-42) y Cesarea (Hechos 10:1-33).

De acuerdo con los Hechos de los Apóstoles, Pedro y Juan fueron enviados de Jerusalén a Samaria, Palestina (Hechos 8:14) para invocar al Espíritu Santo que descendiera sobre los fieles de aquella región.

Posteriormente, Pablo de Tarso, luego de su conversión y de tres años de residencia en Arabia y Damasco, fue a Jerusalén a conocer a Pedro, con quien estuvo quince días (Gálatas 1:17-18).

Aproximadamente en el 42-44 d. C. Pedro, quien se hallaba en Jerusalén, fue encarcelado por el rey Herodes Agripa I, pero fue liberado por un ángel. Después de su liberación milagrosa, Pedro saldría de Jerusalén para marcharse a "otro lugar" (Hechos 12:1-18).[24]

Tiene una intervención destacada en el Concilio de Jerusalén (50-51 d. C.), cuando Pablo sostiene que el mensaje de Jesús debe extenderse también a los gentiles (pueblos no judíos) Hechos 15:1-11.

En todos estos ejemplos, en los que la figura de Simón Pedro se destaca por encima del resto de los apóstoles, ha visto la Iglesia católica una confirmación de la enseñanza de que él ejercía el primado sobre ellos. La predicación de Pedro, sin embargo, estuvo por lo general en los primeros años limitada al pueblo judío a diferencia de Pablo que predicaba a los «gentiles» (personas no judías), aunque fue Pedro quien bautizó al primer cristiano no judío de nombre Cornelio y a su familia, en Cesarea, debido a una visión tenida en Joppe (Hechos 10:1-33).

Por lo que se refiere a los hechos sucesivos, el autor de los Hechos, que se centra luego en las actividades de Pablo de Tarso, no ofrece ulteriores informaciones sobre Simón Pedro.

EPÓNIMO :

San Pedro y Miquelón
Saint-Pierre-et-Miquelon  (francés)
Colectividad de ultramar





Lema: A mare labor (latín: ‘Del mar, el trabajo’)
Coordenadas46°51′N 56°18′O
CapitalSan Pedro
 • Población5808
Idioma oficialFrancés
EntidadColectividad de ultramar
 • PaísBandera de Francia Francia
Presidente de la República
Pte. Cons. Gral.
Prefecto
Emmanuel Macron

Stéphane Artano

Jean-Pierre Berçot
Eventos históricos1763
1976
1985
 • FundaciónSiglo XVII
SuperficiePuesto 218.º
 • Total242[1] km²
 • Agua0 % km²
Fronteras0
Altitud 
 • Media240 m s. n. m.
PoblaciónPuesto 195.º
 • Total6069 hab.
 • Densidad25 hab./km²
GentilicioSampedrino, -a
PIB (nominal)Puesto 146.º
 • Total (2001)U$S 48,3 millones
 • PIB per cápitaU$S 6900
 • MonedaEuro (€, EUR)
Huso horario(UTC-3)
 • en verano(UTC-2)
Código postal97500[2]
Prefijo telefónico508
ISO 3166-2666 / SPM / PM
Sitio web oficial
¹ El franco de San Pedro y Miquelón Fue la moneda oficial entre 1890 y 1965, luego se la reemplazó por la divisa circulante en Francia y por el dólar canadiense, circulando ambas monedas al mismo tiempo.

San Pedro y Miquelón[3] (en francés: Saint-Pierre-et-Miquelon) es un archipiélago situado en América del Norte, frente a las costas canadienses de Terranova. Desde 1985 es una colectividad territorial francesa con un estatuto particular.[4] Tiene el número 975 en la numeración de los 105 departamentos de Francia y su código postal es el 97500 para todo el archipiélago. Además, forma parte de los Territorios especiales de la Unión Europea (UE).[5]

La colectividad es un archipiélago compuesto por dos islas principales, la isla de San Pedro y la de Miquelón, que se encuentra unida por un istmo de arena a la isla de Langlade, y más de una decena de pequeños islotes,[6] al este de la costa canadiense, en el Atlántico Norte, y a 25 km al sur de la isla de Terranova.[7] Se trata del único territorio francés en América del Norte, un vestigio de lo que fue el Virreinato de Nueva Francia que incluía otros territorios como Quebec y Luisiana.[6]

Toponimia

En 1520, el navegante portugués João Álvares Fagundes bautizó el archipiélago como "Las Once Mil Vírgenes" (l'archipel des onze mille vierges) antes de que Jacques Cartier los renombrara en 1536 "Isla de San Pedro" «Isle Sainct Pierre».[8] San Pedro es el patrón de los pescadores (junto con San Andrés, San Antonio de Padua, San Nicolás de Myra y San Zenón de Verona).[9] El término Miquelón (Mikeleune) es de origen vasco, pues inicialmente fueron vascofranceses procedentes de San Juan de Luz los principales colonizadores del territorio.[6] Procede del nombre vasco "Mikel".[10][11][12]

El nombre de la isla adyacente, Langlade, aparece como Terra England entre 1610 y 1675, Langlois en 1670 (mapa de Visscher), c dangleterre en 1674 (mapa de Denis de Rotis)[13] y Detcheverry desde 1689,[14] Lanaloy en 1675 (mapa Thornton), I anglois miclon en 1675, Angueleterraco en 1677 (mapa Detcheverry), Langlois en 1693, Cap de Langlais en 1694, Langlois en los mapas de 1700, 1719 y 1721.[15]

Historia

Hay evidencias de que las islas estaban habitadas en época prehistórica, y se han descubierto herramientas de la cultura esquimal Dorset en San Pedro, algunas datadas c. 3000 a C.

Los primeros asentamientos europeos en San Pedro y Miquelón datan del siglo XVI.[6] Estos asentamientos europeos franceses de las islas están entre los más antiguos de América, junto con los de España y Portugal, datando al menos de principios del siglo XVI. Al principio fueron solo balleneros vascos los que visitaban las islas de manera estacional durante la temporada de pesca, pero a mediados del siglo XVII ya había población francesa asentada de manera permanente.

Las islas fueron utilizadas como base pesquera estacional por los franceses de La Rochela, Granville, Saint-Malo y del País Vasco francés. El territorio fue apreciado por sus ricos caladeros de pesca, se caracterizaron por periodos conflictivos entre Francia e Inglaterra.

Al final del siglo XVII y principios del siglo XVIII, los ataques ingleses en la isla y la ratificación del Tratado de Utrecht obligaron a la población francesa a abandonarla, y los británicos tomaron posesión de ella durante 50 años, desde 1713 hasta 1763. Los franceses recuperaron la isla gracias al Tratado de París (1763) (por el que los franceses cedían todo el territorio de Nueva Francia a Inglaterra, salvo las islas de San Pedro y Miquelón, para finalizar la guerra de los Siete Años). Los colonos volvieron a vivir tranquilos durante 15 años.

Entre 1763 y 1778, las islas se convirtieron en refugio de los acadianos deportados de la incipiente Nueva Escocia en 1755, en Canadá. Pero debido al apoyo de Francia hacia las Trece excolonias británicas durante su lucha por la independencia de los Estados Unidos y después de una derrota sufrida en Quebec por ambas tropas estadounidenses y francesas, las fuerzas británicas de Nueva Escocia atacaron las islas en 1778, y deportaron nuevamente a la población compuesta por los refugiados acadianos.

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