James Mourilyan Tanner (1 de agosto de 1920 - 11 de agosto de 2010) fue un pediatra endocrinólogo conocido por el desarrollo de la Escala de Tanner, que mide las etapas del desarrollo sexual durante la pubertad. Fue profesor emérito del Instituto de Salud Infantil en la Universidad de Londres.
Biografía
Tanner nació el 1 de agosto de 1920 en Camberley, Surrey, Reino Unido y fue educado en el Colegio de Marlborough y en el Colegio Universitario del Suroeste de Inglaterra. Su familia viajó extensamente mientras era un joven porque su padre, un soldado en el ejército británico, fue ubicado en varios lugares. Tanner era un hurdler de alto rango que bien podría haber participado en los Juegos Olímpicos de Verano de 1940 que debían celebrarse en Londres, pero fueron cancelados después del estallido de la Segunda Guerra Mundial. Decidió convertirse en médico y no seguir a su padre en el ejército después de que su hermano murió a principios de la guerra. Asistió al Hospital St. Mary's de Londres, bajo una beca en la que instruyó a sus compañeros de educación física. Él fue a los Estados Unidos para terminar sus estudios médicos como parte de un grupo de estudiantes británicos financiados por the Rockefeller Foundation. Conoció a su primera esposa, su colega Bernice Alture, mientras estaba en la Escuela de Medicina de la Universidad de Pensilvania y realizó su pasantía en el Hospital Johns Hopkins.
Tanner supervisó un estudio iniciado por el gobierno británico en un orfanato en Harpenden a partir de 1948. Si bien el estudio había sido originalmente planeado para estudiar los efectos de la desnutrición en los niños, Tanner trazó y fotografió el crecimiento de los niños en el estudio durante un período de varios años, desarrollando la escala de Tanner, que mide la maduración sexual en adolescentes basada en características que pueden medirse objetivamente, incluyendo el tamaño de los genitales y la cantidad de vello púbico. Los datos recabados condujeron al desarrollo de la gráfica de crecimiento moderna, utilizada por los pediatras de todo el mundo para monitorear el patrón de crecimiento en los niños hasta la adolescencia, con curvas separadas que miden la trayectoria de crecimiento de niños y niñas identificados como madurando temprano, normal o tarde. Basándose en su investigación, Tanner señaló que el 90% de la altura de un niño individual se basa en factores genéticos, pero que el medio ambiente es el factor clave cuando se estudian a miles de niños. Al estudiar las características de crecimiento de grandes poblaciones, Tanner llegó a la conclusión de que los datos de toda la comunidad sobre la estatura de los adultos eran un indicador de cómo una sociedad fomenta a sus jóvenes.
Tanner hizo una investigación temprana sobre el uso de la hormona del crecimiento humano para dirigirse a los niños cuyo crecimiento se retrasó significativamente y fue responsable de seleccionar el pequeño puñado de niños en el Reino Unido que serían tratados con la escasa oferta de HGH extraída de cadáveres humanos. Después de que un número de pacientes de todo el mundo murió en 1985 debido a una enfermedad cerebral infecciosa propagada por los tratamientos de HGH, Tanner inmediatamente detuvo la terapia, pero había pacientes que insistieron en que estaban dispuestos a asumir el riesgo de abordar el retraso de crecimiento de su hijo. Los tratamientos se reanudaron en la década de 1990 después de la introducción de hormona de crecimiento humano genéticamente modificada.
Falleció a la edad de 90 años el 11 de agosto de 2010 en Wellington, Somerset, debido a un golpe y cáncer de próstata. Fue recordado por su segunda mujer, Gunilla, así como por una hija, una hijastra, un hijastro y tres nietas.
EPÓNIMO :
La escala de Tanner o estadios de Tanner o escala de madurez sexual (EMS) es una valoración de la maduración sexual a través del desarrollo físico de los niños, adolescentes y adultos. La escala define las medidas físicas de desarrollo basadas en las características sexuales externas primarias y secundarias, tales como el tamaño de las mamas, genitales, volumen testicular y el desarrollo del vello púbico y axilar. Estas tablas son usadas universalmente y permiten una evaluación objetiva de la progresión puberal. Esta escala fue ideada por el pediatra británico James Tanner (1920-2010).[1][2][3]
Hay una variación natural muy amplia entre personas sanas de todo el mundo en el rango de inicio de la pubertad, condicionado por patrones sexuales, familiares y étnicos.[4]
Escalas
La escala de Tanner describe los cambios físicos observados en genitales, mamas y vello púbico, a lo largo de la pubertad en ambos sexos. Esta escala, que está aceptada internacionalmente, clasifica y divide las transformaciones puberales en cinco etapas sucesivas, que van del niño (grado I) al adulto (grado V).[5][6]
Genitales masculinos
| Tanner I o prepuberal | Volumen testicular menor de 1,5 ml. Pene pequeño, de 5 cm o menos. Edad normalmente menor de 10 años. | |
| Tanner II | Volumen testicular entre 1,6 y 6 ml. La piel del escroto se adelgaza, se enrojece y se agranda. La longitud del pene sin cambios. Edad entre 10 y 14 años. | |
| Tanner III | Volumen testicular entre 6 y 12 ml. El escroto se agranda aún más. El pene comienza a alargarse. Edad entre 14 y 16 años. | |
| Tanner IV | Volumen testicular de entre 12 y 20 ml. El escroto se agranda más y se oscurece. El pene incrementa su longitud, y hay diferenciación del glande. Edad entre los 16 y los 18 años. | |
| Tanner V | Volumen testicular mayor de 20 ml. Escroto y pene de adulto. Edad 18 años o mayor. |
Mamas femeninas
Escala de Tanner para las mamas y vello púbico femenino.
| Tanner I o prepuberal | Sin tejido glandular; la areola sigue los contornos de la piel del tórax. Edad normalmente menor de 9 años. | |
| Tanner II | Botón mamario, con una pequeña zona de tejido circundante glandular; la areola comienza a ensancharse. Edad entre 9 y 13 años. | |
| Tanner III | La mama comienza a elevarse, y se extiende más allá de los límites de la areola, que continúa aumentando, pero permanece dentro del contorno mamario. Edad entre 13 y 15 años. | |
| Tanner IV | Elevación y aumento de tamaño de los senos; areola y pezón forman un montículo secundario que sobresale del reborde de la mama. Edad entre 15 y 17 años. | |
| Tanner V | La mama alcanza su tamaño definitivo de adulto; la areola vuelve al nivel de la superficie mamaria, pero el pezón sigue haciendo prominencia. Edad 17 años o mayor. |
| Táriq ibn Ziyad طارق بن زياد | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nombre en árabe estándar moderno | طارق بن زياد | |
| Apodo | Sendero o Camino | |
| Nacimiento | 670 Argelia[n. 1][n. 2][n. 3] | |
| Fallecimiento | 720 Damasco, Siria | |
| Religión | Islam | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Guerrero y líder militar | |
| Cargos ocupados | Adjunto de Musa ibn Nusair | |
| Lealtad | Califato Omeya | |
| Rango militar | General | |
| Conflictos | ||
Mohamed Ṭāriq iklaf o Táriq ibn Ziyad (Táriq, Táreq o Táric) (en árabe: طَارِق بْن زِيَاد, romanizado: Ṭāriq ibn Ziyād; en tamazight: ⵟⴰⵔⵉⵇ ⴱⵏ ⵣⵢⴰⴷ, romanizado: Ṭariq bn Zyad;[cita requerida] Tarik, Tariq o Tarij en la transcripción tradicional española) fue un general argelino que, junto a Tarif ibn Malik, dirigió la conquista musulmana de la península ibérica (Hispania visigoda), según la historiografía tradicionalmente admitida, fundada en crónicas musulmanas de los siglos X y XI.[1] Dada la arraigada y amplia confusión historiográfica que persiste, es preceptivo recalcar que esta figura histórica no debe confundirse con Tarif ibn Malik que el año 710 ya había desembarcado también en el Campo de Gibraltar.[2][3][4]
El topónimo "Gibraltar" es el derivado en español del árabe Ŷabal Ṭāriq (جَبَل طَارِق), que significa "montaña de Táriq", nombrada así tras su desembarco en este lugar.[3] Otros topónimos que a su vez vienen del derivado de su nombre son Torija y Tarija, de Tāriq o Tarik, que luego devinieron en Tarij y cuya evolución posterior nos ha dado los topónimos previamente mencionados.[5]

Origen
No está claro el origen de Tarik. Según las fuentes más antiguas era persa nacido en Hamadán, cliente del propio Musa ibn Nusair o de la tribu de Said,[6] mientras que los textos bereberes, de época almorávide en adelante, lo hacen miembro de la tribu bereber Nafza, por entonces asentada en Tripolitania.[7]
Historiografía
Ante todo debe recalcarse, como apuntan varios historiadores, el problema de las fuentes para el conocimiento de esta época y sus protagonistas y para construir «una historia fiable» como afirmaba Wenceslao Segura Martínez durante el XIII centenario del desembarco: «Los dos instrumentos básicos en la investigación histórica (los documentos y la arqueológica), están ausentes en los años claves del inicio de la invasión musulmana.»[8][9][10]
Historiografía tradicional
Fue el subalterno de Musa ibn Nusair, que tras someter el Magreb durante su servicio, le nombró gobernador de Tánger.[4] Desde allí fue enviado por Musa ibn Nusair -durante la campaña de expansión musulmana hacia la península ibérica- al encuentro del conde de Ceuta don Julián.[1]
El conde visigodo de Septa (Ceuta), el godo Olbán o Julián que gobernaba sobre los bereberes, vasallos de los visigodos pero sometidos a los árabes, hizo de intermediario para conseguir la colaboración de Musa ibn Nusair a favor de los seguidores del rey difunto Witiza en la guerra civil entre los dos partidos que se disputaban la corona visigoda.[11]
En el 710 se produce la elección de Rodrigo/Roderico como rey. Una parte de la nobleza visigoda apoya a Agila II, hijo de Witiza, después de ser nombrado rey por su padre y anterior monarca, ejerce como tal dividiéndose el territorio.[12]
Ese mismo año, Táriq hizo una expedición de tanteo con unos cuatrocientos musulmanes a las costas andaluzas sin problemas. Parece ser que Musa pidió la opinión de Al-Walid, quien le ordenó que no cruzara el estrecho.[13]
El apoyo de los Omeya llegaría a la península donde don Julián les facilitará el paso por el estrecho de Gibraltar en su propio beneficio, este ansiaba recuperar sus territorios perdidos tras la elección de don Rodrigo y vengar la deshonra de su hija por parte del mismo.[11]
En el 711 Musa ibn Nusair ordenó a Táriq que partiera hacia Hispania, para ponerse en contacto con don Julián y marchar junto a su ejército. El 27 de abril de 711 las fuerzas de Táriq desembarcaron en la bahía de Gibraltar, tras lo que ordenó, según cuenta la leyenda, quemar todas las naves y realizó una proclama a la tropa.[14]
Gibraltar, una de las dos míticas columnas de Hércules, fue renombrada como derivación del árabe Ŷabal Ṭāriq (جَبَل طَارِق), o «montaña de Táriq», en recuerdo del general Táriq ibn Ziyad, quien dirigió el desembarco en este lugar de las fuerzas del Califato Omeya de Walid I en 711.[1]

El rey godo Rodrigo partió hacia el sur. Parece ser que nobles de la Bética favorables a Agila II recibieron a Táriq y a sus soldados. Las normas de los Concilios de Toledo prohibían solicitar ayuda al extranjero para ocupar el poder. Rodrigo y Agila acordaron una tregua para combatir juntos a los recién llegados. La situación de Táriq pasó a ser comprometida. Ninguno de los dos partidos le reconocía como aliado, sino que al contrario, unían sus fuerzas dejando al bereber con el mar a la espalda y con un ejército reducido de tan solo siete mil hombres. Táriq envió un mensajero a Musa, quien le mandó cinco mil hombres más dirigidos por el propio Musa ibn Nusair.
La base de Rodrigo estaba situada en Córdoba. El ejército de Agila se encontraba en las proximidades de Cartago Nova. Entre el 19 y el 26 de julio de 711, en la laguna de la Janda tuvo lugar la batalla conocida como batalla de Guadalete.
Pero los seguidores de Agila, en un momento determinado, abandonaron la batalla y provocaron, directa o indirectamente, la derrota de Rodrigo. Murieron muchos nobles, incluso el propio Rodrigo, aunque este dato no es completamente seguro. Táriq completó esta victoria con una segunda en Écija, rematando a la nobleza goda.[15]
Aunque antiguamente los reyes se llevaban sus tesoros a la batalla, no es probable que Rodrigo llevara el tesoro real en su séquito. No obstante, Táriq debía creer que el tesoro viajaba con ellos y que sería transportado a Toledo. El mismo mes de julio del 711, Táriq dejó a sus lugartenientes en puntos estratégicos (Málaga, Granada y Córdoba) y llegó a Toledo seguido por el rumor de que la "Mesa de Salomón" se encontraba allí.[16]
Allí se encontró con Oppas, hermano del ex rey Witiza, posible señal de que Agila ya había sido proclamado en Toledo donde el clero le era favorable. Se sabe que el arzobispo Sinderedo, partidario de Rodrigo, huyó hacia Roma pero se desconoce si fue por causa de la toma de poder por parte de los viticianos o por los musulmanes.
En Toledo Táriq encontró el tesoro real, pero resultó difícil de llevárselo, ya que las autoridades de Toledo solo estaban dispuestas a entregar una parte como pago de los servicios prestados. Según la leyenda, entre este tesoro se encontraba la "Mesa de Salomón". Táriq decidió quedarse en la capital del reino y esperar instrucciones de Musa ibn Nusair. Tenía fuerzas suficientes como para no ser atacado dentro de la ciudad y los viticianos no se atrevían a romper las relaciones, puesto que el poder de Agila no estaba suficientemente consolidado y una ciudad amurallada era difícil de tomar mediante un ataque del exterior.
El año siguiente Musa cruzó el estrecho con dieciocho mil hombres y, deshecha la resistencia en Emérita (Mérida), donde empleó un año para el sitio y la conquista, se reunió con Táriq en Toledo en el verano del 713. Durante este tiempo, Musa no se detuvo y avanzó hacia Astorga sin encontrar resistencia.[17]
Después, Táriq debía colaborar con las expediciones que hizo Musa hacia Zaragoza, Tarragona, Pamplona y Galicia.
Numerosos elementos tribales —los masmuda, nafza, wazdadya, malzuza, zanata, miknasa, madyuna, awraba, zuwara en particular— se establecieron en la Península con Táriq o después de él atraídos por las perspectivas de enriquecimiento que abría la nueva conquista. No sabemos cómo estos bereberes de la primera inmigración, que eran elementos militares, se articularon con los cuadros del yund árabe establecido en al-Ándalus.[18]
Táriq y Musa partieron hacia Damasco a finales del 714 para rendir cuentas al califa sobre su gestión. Llegaron poco antes de la muerte de Al-Walid y Musa fue juzgado. Parece que el propio Táriq actuó como acusación, aportando pruebas contra Musa. La muerte de Al-Walid detuvo el proceso, concluido por su hermano, el nuevo califa Suleimán. Táriq pasaría en Damasco los años previos a su muerte, falleciendo finalmente en el 720.
EPÓNIMO :
| Gibraltar | ||||
|---|---|---|---|---|
| Territorio británico de ultramar | ||||
| Lema: Montis Insignia Calpe[1] (en latín: ‘Insignia del Peñón de Gibraltar’) | ||||
| Himno: God Save the King (en español: ‘Dios salve al rey’) ¿Problemas al reproducir este archivo? Himno local: Himno de Gibraltar | ||||
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| Coordenadas | 36°08′N 5°21′O | |||
| Capital | Gibraltar | |||
| • Población | 33 140[a][2] | |||
| Idioma oficial | Inglés | |||
| • Otros idiomas | Español | |||
| Entidad | Territorio británico de ultramar | |||
| • País | ||||
| • Rey • Gobernador • Ministro principal | Carlos III Ben Bathurst Fabian Picardo | |||
| Fundación • Captura anglo-holandesa • Cedido a los Británicos • Día Nacional | 1-4 de agosto de 1704 11 de abril de 1713 10 de septiembre de 1967 | |||
| Superficie | Puesto 242.º | |||
| • Total | 6,8/4,8[b] km² | |||
| • Agua | 0 km² | |||
| Fronteras | 1,6 km[c] | |||
| Altitud | ||||
| • Media | 11 m s. n. m. | |||
| Población (2025) | ||||
| • Total | 40,126 hab. | |||
| • Densidad | 5988 hab./km² | |||
| Gentilicio | gibraltareño, ña[d] | |||
| • Moneda | Libra gibraltareña (£, GIP) | |||
| Código postal | GX11 1AA | |||
| Prefijo telefónico | +350[e] | |||
| ISO 3166-2 | 292 / GIB / GI | |||
| Dominio Internet | .gi | |||
| Sigla territorio para aviones | VP-G | |||
| Sigla territorio para automóviles | GBZ | |||
| Sitio web oficial | ||||
| ||||
Gibraltar (en inglés: Gibraltar, AFI: [dʒɨˈbɹɒːɫ̩tə]) es un territorio británico de ultramar situado en una península del extremo meridional de la península ibérica, que hace frontera terrestre con España, país que reclama su soberanía. Para la ONU, Gibraltar, como colonia,[4][5] es uno de los territorios no autónomos bajo supervisión de su Comité Especial de Descolonización, al igual que otros dieciséis casos más.
Atendiendo al artículo X del Tratado de Utrecht, «la ciudad y castillos de Gibraltar, juntamente con su puerto, defensas y fortalezas» en 1713[6] serían una propiedad a perpetuidad de la Corona británica en territorio de jurisdicción española, debiendo ser ofrecido a España en primer lugar si el Reino Unido renunciase, vendiera o enajenase de alguna manera dicha propiedad. El istmo entre el peñón y las otras fortificaciones españolas es para España territorio ocupado ilegítimamente, atendiendo a su interpretación del tratado.[3][7][8][9]
Gibraltar está situado en el extremo meridional de la península ibérica, al este de la bahía de Algeciras, y se extiende sobre la formación geológica del peñón de Gibraltar (en inglés: the Rock of Gibraltar o también, the Rock), península que domina la orilla norte del estrecho homónimo, comunicando el mar Mediterráneo y el océano Atlántico. Alberga una población de 33 140 habitantes en una superficie de menos de 7 km², con una economía basada en el sector de servicios, principalmente como centro financiero, turístico y puerto franco. Aprovechando su privilegiada posición estratégica, cuenta con una base aeronaval de las Fuerzas Armadas Británicas.
Gibraltar fue conocida en la antigüedad como promontorio o monte Calpe (en latín, Mons Calpe),[10] una de las dos míticas columnas de Hércules, y posteriormente renombrada como derivación del árabe Ŷabal Tāriq (جبل طارق), o «montaña de Tariq»,[11] en recuerdo del general Táriq ibn Ziyad, quien dirigió el desembarco en este lugar de las fuerzas del Califato Omeya de al-Walid I en 711. Fue escenario de combates en los siglos XIV y XV, en el marco de la Reconquista, e integrada finalmente a la Corona de Castilla en 1462. En 1704 fue tomada por una escuadra angloholandesa en apoyo del Archiduque Carlos, pretendiente durante la guerra de sucesión española, al término de la cual, las Coronas británica y española firmaron el Tratado de Utrecht en 1713. Desde entonces, el devenir político de Gibraltar ha sido objeto de controversia en las relaciones hispano-británicas.
Etimología
El topónimo Gibraltar deriva del árabe Ŷabal Tāriq (جبل طارق), topónimo derivado del nombre del general Tāriq ibn Ziyad, que dirigió el desembarco en este lugar de las fuerzas omeyas de Walid I en 711.[11] Actualmente, los pobladores de habla española e inglesa denominan a la península Gibraltar, aunque los últimos la conocen coloquialmente como Gib o the Rock (‘la roca’).
Historia
Antigüedad, Edad Media y Edad Moderna

La península y el peñón de Gibraltar, debido a su situación privilegiada en una de las orillas del estrecho homónimo, han sido conocidos desde la antigüedad, como demuestran los yacimientos prehistóricos de las cuevas de Gorham's y Vanguard (40 000 años).[12] Fenicios y griegos visitaron Gibraltar y la mitología griega identificó el peñón como una de las Columnas de Hércules, denominada Calpe.
Gibraltar siguió el devenir de la costa meridional de la península ibérica, pasando del dominio romano al vándalo, posteriormente al visigodo, para ser parte del Imperio bizantino después, volver de nuevo a manos visigodas, pasando finalmente en 711 al poder musulmán, junto con el resto del reino visigodo. Hasta entonces no se tiene constancia de ningún asentamiento estable en el territorio. No obstante, la conquista del territorio por los musulmanes conllevó un hecho significativo: la atribución de un nombre que, con algunas variaciones, ha sobrevivido hasta hoy: جبل طارق (Ŷabal Tāriq, 'monte de Táriq') en honor del caudillo musulmán Táriq Ibn Ziyad.
El primer asentamiento permanente data de la época almohade. En 1160 el sultán almohade Abd al-Mumin ordenó la construcción de una fortificación en el territorio, cuyos restos aún forman parte del castillo de esta época. Este pasaría posteriormente a manos del reino taifa de Granada, el cual lo conservaría hasta 1309, fecha en que es tomado por tropas castellanas. En 1333 es conquistado por los meriníes (los tradicionales benimerines), que habían invadido la España musulmana, quienes lo ceden al reino nazarí de Granada en 1374. Frente a Gibraltar se entabló la batalla naval de 1407 entre la Corona de Castilla y el Reino nazarí de Granada, con victoria de la escuadra castellana. Finalmente, en 1462, es vuelto a ocupar, esta vez definitivamente, por las tropas del I duque de Medina Sidonia, a cuyo sucesor se le concedió en 1488 el marquesado de Gibraltar, que en 1502 se reincorporó al dominio real. Un año después, los Reyes Católicos le concedieron su propio escudo de armas.
En 1540 fue asaltado por una escuadra turca proveniente de Argel.[13] A finales del siglo XVI, la fortaleza de Gibraltar se volvió clave en las guerras que libraba la Monarquía Hispánica en el Mediterráneo, por un lado contra los corsarios berberiscos y por otro contra los protestantes holandeses e ingleses. Por ello en 1579 se trazó un proyecto de modernización del puerto de Gibraltar, que finalmente se llevó a cabo durante el reinado de Felipe III a un coste de 250 000 ducados, y se emplazó allí una escuadra de galeones para vigilancia del estrecho.[14]
En 1607 y 1621 se libraron sendas batallas navales entre el Imperio Español y las Provincias Unidas, con desigual resultado.
Ocupación y cesión al Reino Unido

I Asedio, huida de la población civil a las poblaciones colindantes e invasión angloholandesa.
II Fracaso del capitán Villadarias de reconquistarlo
III A pesar de llegar los nuevos refuerzos, Felipe V decide rendirse.
En el contexto de la guerra de sucesión española, una flota del bando en favor del pretendiente archiduque Carlos, formada por navíos ingleses y holandeses, atacó en el verano de 1704 varias localidades de la costa sur española hasta llegar a la bahía de Algeciras el 4 de agosto de 1704, donde tomaron posiciones para el ataque a Gibraltar. Las fuerzas borbónicas defensoras contaban con 80 soldados y 120 cañones, de los que un tercio estaban inservibles, junto con 300 milicianos con escasa o nula instrucción militar, lo que revelará ser insuficiente para hacer frente a la fuerza asaltante que totalizaba 12 000 hombres y 1500 cañones, y el apoyo de infantes de marina. Entre ellos se encuentra un batallón de 350 soldados catalanes que protagonizarían el asalto terrestre, desembarcando en la playa de La Caleta, que pasó a ser conocida desde entonces como Catalan Bay.
Tras cinco horas de bombardeos, los marinos ingleses secuestraron a un grupo de civiles entre los que había mujeres y niños, utilizándolos como escudos humanos y notificándolo por carta a los sitiados.[15] Los defensores accedieron a negociar su capitulación haciendo entrega de la plaza al príncipe de Hesse-Darmstadt.

La ocupación de Gibraltar supuso el desplazamiento de la mayor parte de su población. El 5 de agosto, el cabildo de Gibraltar presidido por Cayo Prieto Laso de la Vega junto con el gobernador militar de Gibraltar, el general de artillería Diego de Salinas, deciden abandonar Gibraltar al no desear prestar juramento de fidelidad al archiduque. Se vota por aclamación popular (en voz alta), pero se deja voluntad al vecindario para marcharse o quedarse. Al día siguiente, 6 de agosto, se inicia el éxodo, con los atributos identificativos de la ciudad: pendones, archivos, sellos, documentos, imágenes religiosas, libros de registros parroquiales con actas de nacimientos, defunciones y bodas, etc., encabezando la marcha el regidor Bartolomé Ruiz Varela hacia la ermita de San Roque, origen del actual San Roque y en Algeciras, despoblada y en ruinas hasta entonces. A finales de ese mismo año de 1704 tropas hispanofrancesas ponen sitio a la ciudad pretendiendo sin éxito tomarla por las armas. La posesión británica sería reconocida en el Tratado de Utrecht en 1713, que puso fin a la guerra. Por este tratado, España cedía a perpetuidad el peñón a Gran Bretaña sin jurisdicción alguna, estableciéndose, no obstante, una cláusula por la cual si el territorio dejaba de ser británico, España tendría la opción de recuperarlo. Técnicamente, Gibraltar fue una Colonia anglo-holandesa desde 1704 hasta 1707 y una colonia holandesa y británica desde el 1 de mayo de 1707 (fecha del nacimiento del Reino Unido) hasta el 13 de julio de 1713 (fecha de la firma del Tratado de Utrecht). Desde el 13 de julio de 1713, Gibraltar sería solamente posesión británica según los términos del tratado y Holanda retiró su bandera y sus tropas.
El mencionado Tratado de Utrecht puso fin a las hostilidades con el Reino Unido, y el reconocimiento del pretendiente Felipe V como rey de España por parte británica a cambio de la cesión de los territorios de Gibraltar y Menorca.[16]
España hizo varios intentos para recuperar Gibraltar durante el siglo XVIII: el primero, ya nombrado unos meses después de la toma de la ciudad y un segundo asedio unos años después del Tratado de Utrecht, en 1727. El más duradero y persistente tuvo lugar entre 1779 y 1783, conocido como El Gran Asedio, pero fue igualmente infructuoso. Al margen de la guarnición británica, en el territorio se fue estableciendo población de origen diverso (fundamentalmente genovesa, pero también maltesa, portuguesa, judía y norteafricana) y finalmente recibió en 1830 el estatus de colonia británica. Durante el siglo XVIII, tras una terrible epidemia, la Corona Española acordó la cesión de una zona humanitaria en el istmo entre el peñón y las fortificaciones españolas, cuya mitad más próxima a Gibraltar fue posteriormente ocupada ilegalmente por los británicos. La apertura del canal de Suez (1869) subrayó la importancia estratégica de Gibraltar.
Siglo XX

A principios del siglo XX, las autoridades británicas levantaron la barrera fronteriza (1909), luego popularizada en España como «la verja», en el terreno del istmo.
En la Primera Guerra Mundial, hubo especulaciones sobre una posible entrada de España en la guerra del bando de los aliados. Entre otras condiciones para entrar en la guerra, como la de obtener la soberanía sobre Tánger o el control de Portugal, España pidió la devolución de Gibraltar a cambio de un territorio en el norte de África que devendría de soberanía británica. No obstante, los británicos no lo consideraron necesario dado que supuestamente ya tenían todo lo que deseaban de España, y no se fiaban de la movilización del ejército español.[17]
Durante la Segunda Guerra Mundial también se construyó un aeropuerto en dicho terreno, que España no reconoce como británico. La llegada de la guerra mundial significó un aumento aún mayor de la importancia estratégica de Gibraltar como escala y punto de aprovisionamiento, mientras que la totalidad de la población civil era evacuada hacia Londres, Irlanda del Norte, Casablanca, Madeira y Jamaica. Además, fue base de los vuelos para cartografiar España durante la guerra, claves para la Operación Torch y Operación Backbone.[18]
Tras el fin de la guerra, la actitud de las autoridades franquistas se fue endureciendo. A principios de la década de 1960, el gobierno español planteó la situación de Gibraltar ante el comité de descolonización de las Naciones Unidas y la Asamblea General adoptó las resoluciones 2231, de 1966, y 2353, de 1967, por las que se instaba al inicio de conversaciones entre España y el Reino Unido para poner fin a la situación «colonial» de Gibraltar, salvaguardando los intereses del pueblo gibraltareño. En respuesta a estas resoluciones, las autoridades de Gibraltar apelaron al derecho a la autodeterminación y el Reino Unido organizó un referéndum en 1967 para los gibraltareños, en el que el 99,64 % de los votantes expresó su voluntad de permanecer bajo soberanía británica. En 1969, la constitución otorgada por el gobierno británico estableció el cambio en el estatus de la colonia, transformada en un territorio británico de ultramar (British Overseas Territory). El nuevo marco estableció también la transferencia de los asuntos internos al ejecutivo local, elegido por los propios gibraltareños, mientras que se reservaban exclusivamente al representante del gobierno de la Corona los asuntos exteriores y de defensa.

La concesión de mayor autogobierno fue interpretada por las autoridades españolas como una contravención del Tratado de Utrecht y una maniobra en la dirección equivocada.[cita requerida] En 1969 el gobierno español suprimió las comunicaciones terrestres entre España y Gibraltar. Los accesos permanecieron cerrados hasta siete años después de la muerte de Franco, en 1982, tras la llegada al poder del socialista Felipe González, cuando solo se abrieron al tráfico peatonal. El cierre fue traumático tanto para la economía del Campo de Gibraltar (ya que varios miles de españoles trabajaban en la colonia) como para la de Gibraltar en sí, que sufrió una crisis económica, que hubo de ser contrarrestada mediante la inyección económica de más fondos por parte del Reino Unido.
En el marco de las negociaciones de adhesión a la Comunidad Económica Europea, España y el Reino Unido establecieron el inicio del proceso de Bruselas (1985), por el que esta se comprometía a comenzar un diálogo con España acerca de Gibraltar, que incluía asimismo el asunto de su soberanía. También se normalizaron completamente las comunicaciones terrestres. Desde entonces, España, con mayor o menor intensidad, ha seguido reclamando la retrocesión de Gibraltar.

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