domingo, 16 de agosto de 2026

PERSONAS MONÓNIMAS

 

Hesíodo

«Pseudo-Séneca»: identificado mucho tiempo como un busto del filósofo estoico, podría representar realmente a un poeta arcaico, posiblemente Hesíodo. Copia romana de un original helenístico, Museo Británico.
Información personal
Nombre de nacimientoHesíodo, Ἡσίοδος
Nombre en griego antiguoἩσίοδος Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimientohacia la segunda mitad del siglo VIII a. C. o la primera del siglo VII a. C.
Ascra, cerca de Tespias, Antigua Grecia
FallecimientoAscra, cerca de Tespias, Antigua Grecia
SepulturaTomb of Hesiod in Orchomenos y Orcómeno Ver y modificar los datos en Wikidata
Lengua maternaGriego antiguo Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
OcupaciónPoeta, escritor, rapsoda y mitógrafo Ver y modificar los datos en Wikidata
GéneroPoesía
Obras notablesTeogonía, Trabajos y días, Catálogo de mujeres, El escudo de Heracles

Hesíodo (en griego antiguo: Ἡσίοδος [Hēsíŏdŏs]; en neogriego: Ησίοδος; en latín: Hēsiodus) fue un poeta de la antigua Grecia. Su datación en torno al año 700 a. C. es objeto de debate. Algunos autores también lo han considerado también como el primer filósofo griego.[1][2]

Cronología

Desde la Antigüedad se discutía acerca de la relación cronológica entre Homero y Hesíodo.[3]Tradicionalmente en varios autores antiguos, entre los que se incluyen el sofista Hipias y Gorgias, el comediógrafo Aristófanes, el filósofo Platón, el historiador Heródoto y los logógrafos Helánico, Ferécides y Damastes de Sigeo, y el filósofo neoplatónico Proclo seguían una lista de los primeros poetas griegos: Orfeo, Museo, Hesíodo y Homero, en ese orden.[4] En la colección de anécdotas de Aulo Gelio, el texto conocido como las Noches áticas, él presenta una discusión erudita sobre la prioridad temporal de los poetas Homero y Hesíodo. Él presenta al filósofo Jenófanes y al historiador ático Filócoro como quienes pretenden que Homero vivió con anterioridad a Hesíodo, mientras que del otro lado, el historiador Éforo y el poeta Lucio Accio pensaban que Hesíodo era anterior.[5]La Crónica de Paros, un mármol que tiene inscripciones cronológicas, afirma que Hesíodo nació entre el 937 y 935 a. C., mientras que Homero lo haría entre el 907 y 905 a. C.[6]Por último, el historiador bizantino Tzetzes afirma que Hesíodo y Homero vivieron durante el reinado de Arquipo de Atenas, quien reinó alrededor del 1013-994 a. C.[7][8]

La investigación actual suele situar cronológicamente a Hesíodo como posterior a Homero y sitúa su nacimiento hacia la segunda siglo VIII a. C. El paradigma presente que sigue la filología es la tesis que propone M. L. West, afirmando que Hesíodo era antecesor directo a los poetas líricos y elegíacos, debido a las imitaciones a sus obras en sus textos, siendo coétaneo, posiblemente, al poeta Eumelo de Corinto y el elegíaco Calino. Estos argumento se sustentan más que nada en los tópicos literarios del Cercano Oriente y por términos lingüísticos.[9][10]Sin embargo, existen posturas disidentes que discuten acerca de la posible cronología tardía (siglo VII a. C.), haciéndolo contemporáneo de Arquíloco de Paros, puesto que es posible que las coincidencias temáticas que se dan entre las obras de ambos pueda ser debida a que los dos usaran una fuente común.[11][12]

Biografía

La enciclopedia bizantina Suda en el artículo correspondiente a Hesíodo, nos transmite una corta biografía sobre su persona: siendo todavía joven fue llevado por su padre Dío y su madre Paquímedes o Picídeme hacia Ascra, en Beocia. Por lo demás, nos da una curiosa genealogía: Hesíodo, hijo de Dío, y éste, hijo de Apélides, y éste, de Melanopo. Agrega el artículo que el tal Melanopo fue abuelo de un antepasado de Homero, y por tanto, hacía a Homero y a Hesíodo primos en cierto grado. Sumándole el hecho de que descienden, teóricamente, de Atlas, sin dar razón o detalle.[13][14]

Las Musas le obsequian a Hesíodo una rama de laurel y le otorgan el arte del canto. Por John Flaxman. L'Oeuvre des jours et la Théogonie d'Hésiode. 1910.

Independiente de la validez de la genealogía que nos proporciona al Suda, el propio Hesíodo nos da mayores luces acerca de su vida familiar. Su padre se dedicaba al comercio en la ciudad eolia de Cime, pero qué, arruinado, debió embarcar sus posesiones y marchar. Se establecería en una parcela en las laderas del monte Helicón, en la ciudad de Ascra, la que describe como «mala en invierno, insoportable en verano y nunca buena». Allí formaría familia, y tendría a dos vástagos: Hesíodo y Perses que se encargarían del pastoreo de ganado.[15]En algún punto de su juventud, mientras apacentaba sus ovejas presenció a las Musas, quienes antes de cualquier palabra le dijo: «pastores que vivís en el monte, maldito oprobio, solo vientres, sabemos decir muchas mentiras semejantes a verdades, y sabemos, cuando queremos, manifestar la verdad». Tras ello, le entregaron una rama verde de laurel que hacía de báculo, y le infundieron de voz profética para celebrar el pasado y el futuro, ordenándole siempre cantar a la estirpe de los dioses.[16]Será, sin embargo, en algún punto del fallecimiento de Dío y la repartición de la herencia donde comenzarían los problemas entre los hermanos por la posesión de la hacienda. Es presumible que a través de los halagos y de obsequios, Perses consiguió ciertos bienes de la herencia, bajo el beneplácito de los reyes de Tespias, a los que Hesíodo acusa de «devoradores de regalos» y que no conocen siquiera sobre los laboriosos trabajos. Hesíodo, sin embargo, evitando volver a repetir tales instancias de pleito con su hermano bajo otro arbitraje de los reyes, cree más oportuno arengarlo a aprender sobre el trabajo y la dignificación que éste significa.[17]

Hesíodo y la Musa, por Gustave Moreau (Museo de Orsay, París).

Cuando Hesíodo ya gozaba de fama de poeta, éste viajaría por única vez por mar, rumbo a la ciudad de Calcis, en Eubea. Este iría a participar en un certamen poético en los juegos fúnebres en honor a Anfidamante, venciendo a sus contrincantes y obteniendo un trípode con asas el cual dedicó a las Musas del Monte Helicón. Sobre su carrera poética, en la obra perdida de Aristóteles, Sobre los poetas, se informa que Hesíodo fue criticado en vida por Cércope, un poeta por lo más desconocido, y que tras su muerte, sería vilipendiado por el filósofo Jenófanes.[18] Sobre la muerte de Hesíodo tenemos una única versión más o menos fiable, procediendo de un escolio del filósofo neoplatónico Proclo a la obra Trabajos y días. En ese extracto él afirma que en la obra perdida de Aristóteles, la Constitución de los orcomenios, Hesíodo yacía enterrado en su natal Ascra, la cual sería atacada, saqueada y destruida por Tespias, siendo recogidos los supervivientes por la ciudad de Orcómeno. Ellos, siguiendo un mandato divino, exhumaron los restos de Hesíodo y los trasladaron hacia su ciudad para enterrarlo en el ágora de la ciudad, colocando, supuestamente, la siguiente inscripción en su tumba:

«Ascra, rica en trigales fue su patria; pero, muerto él, sus huesos guarda la tierra de los Minias, domadores de caballos, de Hesíodo, cuya gloria es la mayor entre los hombres cuando se someten al juicio de la sabiduría». [19]

Leyenda

Durante el siglo III a. C. noticias acerca de la vida de Hesíodo empezaron a circular, dotándola de leyenda y relacionándola con diversos aspectos mitológicos y personajes insólitos. La obra que inaugura esta cuestión es la conocida como Sobre Homero y Hesíodo, su vida y certamen (en griego antiguo: Περὶ Ὁμήρου καὶ Ἡσιόδου καὶ τοῦ γένους καὶ ἀγῶνος αὐτῶν; en latín: Certamen Homeri et Hesiodi), aunque tradicionalmente se le llamen el Certamen de Homero y Hesíodo. Esta composición surgió de la propia noticia de la victoria de Hesíodo en un certamen poético en Calcis, pero que fue siendo dotada de misticismo a través de una supuesta rivalidad y victoria contra Homero.[20]Y parecería ser también, según un análisis, que se vio masificado por una interpolación en los Trabajos y los Días, sumándole versos, que hoy se consideran espurios. Además, también se ha puesto a la palestra una supuesta noticia hesiódica hallada en un escolio: «Entonces, por vez primera, Homero y yo [Hesíodo], aedos, en Delos celebramos a Febo Apolo de la espada de oro, al que Leto diera a luz».[21] Sin embargo, como se ha puesto a consideración, estas noticias permiten analizar los orígenes del Certamen de Homero y Hesíodo, no para el análisis de la vida del propio poeta beocio.[22]Este opúsculo, por lo demás, nos brinda de biografías fantasiosas acerca de ambos poetas:

«Algunos dicen que fue mayor que Hesíodo, en cambio, otros creen que fue más joven y pariente suyo; y hacen la siguiente genealogía: de Apolo y Toosa, hija de Poseidón, nació Lino; de Lino nació Píero; de Píero y de la ninfa Metone, Eagro; de Eagro y Calíope, Orfeo; de Orfeo, Ortes; de este, Harmónides; de este, Filóterpes; de este, Eufemo; de este, Epífrades; de este, Melanopo; de este, Dío y Apeles; de Dío y Picimede, la hija de Apolo, Hesíodo y Perses; de Perses, Meón; y de la hija de Meón y el río Meles, Homero».[23]

Esta genealogía, aunque presenta similitudes con la provista por la Suda, busca congeniar no solo a los poetas épicos más consagrados: Orfeo, Lino, Homero y Hesíodo en una misma estirpe coligada a dioses como Apolo, sino que también ligarlos con aspectos religiosos-mitológicos, como la invocación del epónimo del monte Pieria y padre, a su vez, de las Piérides, quienes compitieron contras las Musas.

La aldea de Ascra, en las cercanías de Tespias. Enmarcadas dentro de la región de Beocia.

Según la historia del Certamen, la disputa poética que había iniciado a instancias de los juegos fúnebres en honor a Alcídamante, concluyó con una victoria de Hesíodo, pues el rey consideraba más admirable premiar a quien ensalzaba la agricultura y la paz frente a quien cantaba sobre la guerra y las matanzas.[24] Ufano de su victoria, Hesíodo depositaría el trípode de bronce en el monte Helicón, en honor a quienes le infundieron el canto. La Antología palatina, una colección de epigramas griegos, nos transmite lo que estaba grabado en el premio que debió ver Pausanias en su viaje por Beocia[25]:

«Hesíodo dedicó esto [el trípode] a las Musas Helicónidas, obtenido tras vencer con el himno al divino Homero en un certamen en Calcis».[26]

Tras esta victoria, reza una leyenda acerca de la muerte de Hesíodo: decía que un oráculo había advertido a Hesíodo que debía evitar el paso por Nemea, por lo que cambió de ruta para tratar de eludir el peligro, pero en Énoe, en Lócrida Ozolia, encubrió a un hombre que había seducido a la hija de su huésped. Los hermanos de ella, para vengarse, atrajeron a Hesíodo al santuario de Zeus Nemeo, donde lo mataron, junto a su sirviente, y lo tiraron al mar.[27] El cuerpo fue recogido por delfines, que lo dejaron en Rion, situado junto a Molicria a la entrada del golfo de Corinto. Los locrios recogieron el cuerpo, persiguieron a sus verdugos, los mataron y los arrojaron al mar.[28] Pero, según cuenta Alcidamante, quienes mataron a Hesíodo huyeron en una embarcación, hasta que Zeus los fulminó.[19]El cuerpo de Hesíodo fue sepultado en un lugar guardado en secreto por los habitantes de Naupacto, ya que los de Orcómeno querían llevarse los restos.[29] Sin embargo, sobre la misma noticia señala que algunos admitían como verdadero y otros no que la causa del crimen fuera la deshonra de la joven, y cuenta que los de Orcómeno, aconsejados por la Pitia, siguieron el vuelo de una corneja, que les condujo hasta la tumba de Hesíodo, y así se hicieron con sus restos.[30][31]

Obras

Hesiodi Ascraei quaecumque exstant (Escritos reunidos de Hesíodo el ascreo), 1701.

La figura de Hesíodo y sus obras resaltó por una gran influencia en toda la Antigüedad. Con particular importancia de la Teogonía y de los Trabajos y días, rápidamente trajeron consigo una masificación, edición y análisis por parte de la aristocracia y eruditos griegos y romanos. A su persona, como también le ocurriría a Homero, se le atribuirían multitud de obras que tendrían semejanzas lingüísticas, estilísticas o temáticas de mayor o menor calidad. Sea como fuere, tradicionalmente se han estipulado las siguientes obras de Hesíodo: la Teogonía, los Trabajos y Días, el Escudo y el Catálogo de mujeres, aunque estos dos últimos aún tienen fuertes críticas desde la filología.

Será la obra de Hesíodo un baluarte que recuperarían los anticuaristas y los mitógrafos en la confección de sus obras, siendo las que más beben de él la Biblioteca mitológica del pseudo-Apolodoro y los logógrafos Acusilao de Argos, Helánico de Atenas y Ferécides de Atenas. Por lo demás, sabemos que la suerte de su obra se extiende hasta el periodo bizantino, por las noticias que existen de él en la biblioteca de Focio y en las Sudas.

Teogonía

La Teogonía (en griego antiguo: Θεογονία, lit. «el origen de los dioses»;[32] en latín: Theogonía) es una poema se carácter teogónico, esto significando que aborda el origen del universo, la naturaleza de los dioses y las características que definen el tiempo mítico. Para ello, la Teogonía se divide, a grandes rasgos, en cuatro partes: el proemio enunciativo, la cosmogonía, la teogonía de los viejos dioses, los olímpicos, así como de las deidades menores, y, por último, un colofón de los inicios de los héroes.

Sobre la fecha de composición de la Teogonía, pareciera el último tercio del siglo VIII a. C., probablemente entre el 730 y 700  a. C., cuando fue terminada por un joven Hesíodo.[33] La influencia oriental en el poema hesiódico ha sido una problemática estudiada profusamente por filólogos e historiadores, con énfasis particular en los paralelismos de ciertos mitos presentes en la Teogonía con las tradiciones hititas y hurritas, como el caso de la Canción de Ullikummi, que vendría a representar un supuesto paralelismo con la batalla de Zeus y Tifón, o en el caso babilónico, que vendría a haber semejanzas entre la aparición de la humanidad en los poemas sumerios y la figura de Pandora, o incluso sobre la anómala naturaleza de la Hécate hesiódica.[34][35]La innovación principal de la Teogonía dentro del crisol de la poesía épica y genealógica arcaica es el dejar en su totalidad toda la tradición mitológica y religiosa, conectando desde los albores hasta los dioses de su presente, siendo la primera poesía en definir estos hechos, cuestión que sería retomada posteriormente por los órficos y los mitógrafos. De todas formas, parece ser evidente que la Teogonía no es otra cosa que un himno a Zeus, su abolengo y ascenso al poder, dotándole de mayor singularidad griega.[36]

Teogonía de Hesíodo. Líneas 566-586. Detalla la creación de Pandora y el castigo de Prometeo por robar el fuego de los dioses. Biblioteca Marciana, Gr. 464, fol. 158v, Venecia.

La estructura programática de la Teogonía de Hesíodo se puede dividir en ciertos segmentos:

  • Proemio. vv. 1-115.
  • Genealogía I. Dioses primordiales y la estirpe de Gea. vv. 116-153.
  • Mito de Sucesión I. Castración de Urano. vv. 154-210.
  • Genealogía II. Los descendientes de Nix. vv. 211-232.
  • Genealogía III. Unión de Gea y del Ponto. vv. 233-336.
  • Genealogía IV. La unión de los Titanes y sus descendientes. vv. 337-616.
  • Mito de Sucesión II. La Titanomaquia. vv. 617-728
  • La descripción del Tártaro. vv. 729-819.
  • Mito de Sucesión III. Nacimiento de Tifón y sus descendientes. Tifonomaquia. vv. 820-880
  • Victoria de Zeus y división del universo. vv. 881-885.
  • Genealogía V. Los dioses olímpicos, sus uniones y descendencia. vv. 886-962.
  • Interpolación I. Unión de diosas con hombres mortales o catálogo de los héroes. vv. 963-1019.
  • Interpolación II. Proemio del Catálogo de mujeres. vv. 1020-1022.

Existen conexiones evidentes entre el final de la Teogonía y el inicio del Catálogo de mujeres, siendo realmente los últimos versos los mismos que comienzan el Catálogo en los papiros supervivientes. Sin embargo, resulta ser que el final veraz de la Teogonía nos resulta desconocido y la conexión que poseemos no es otra cosa que una interpolación espuria de algún individuo que quiso unir ambas obras hesiódicas en uno solo. Por lo demás, la conexión, menos evidente, con los Trabajos y los Días, se deja en evidencia con la formulación temática y filosófica existente no sólo en el acto de corrección sobre la naturaleza de las Érides, sino también en cómo el mito de Prometeo y Pandora está íntegramente construida bajo mismos preceptos de pensamiento e incluso de composición poética, enfocados en las características del propósito de doble fase de este mito.[37]

La transmisión del texto fue afortunada en términos materiales, pues en la Biblioteca de Alejandría se presupone que había como mínimo cuarenta copias de la Teogonía.[38] De los papiros en rollo y en códice que poseemos son de los siglos I-IV d. C. y aunque no son tan numerosos, sí son cruciales para la ecdótica hesiódica y la comprensión crítica actual de la Teogonía en su completitud. En este sentido, la cantidad de códices medievales y modernos que poseemos son un poco más de setenta, que se extienden alrededor del siglo XI-XV d. C. y que son los antecesores directos antes de la aparición de la editio princeps Aldus Manutius, publicada alrededor de 1495 en la ciudad de Venecia.[39]

Trabajos y días

Los Trabajos y días (en griego antiguo: Ἔργα καὶ Ἡμέραι; en latín: Opera et dies) es un poema sapiencial, didáctico y hemerológico que aborda, a través de una enseñanza a Perses, hermano de Hesíodo, cómo obtener riquezas a través del trabajo honesto, el respeto por la justicia divina y la comprensión de los métodos y actividades que debe llevar el campesino y el comerciante para no sucumbir a la pobreza. Esta obra se caracteriza por elevar la condición del campesino y dotarle de la areté ('excelencia') a través del trabajo, en contraposición a la idea homérica de que la areté se alcanza por medio de las grandes hazañas y únicamente por la aristocracia guerrera. Para tales propósitos, Hesíodo divide en dos secciones el poema: los Trabajos, por un lado, y los Días, por otro, complementándose debido a la funcionalidad de los mejores momentos para las labores agrícolas y el conocimiento de los días en su mayor o menor idoneidad.[40]

El poema se compuso como una adecuada secuela de la Teogonía, pues si esta trataba sobre cómo Zeus obtuvo el poder, los Trabajos y días abordaba qué significaba el gobierno de Zeus para el hombre.[41] Esta característica nos indica que la fecha de composición del poema debió ser a finales del siglo VIII o inicios del VII a. C. Sin embargo, la completitud de los Trabajos y los Días, aún se encuentra a debate. Aunque ya era bien conocida por elegíacos y poetas de mediados del siglo VII a. C.y la transmisión ya era generalizada para el siglo VI a. C. fue discutido por los eruditos antiguos sobre las cualidades integrales de la obra: los más importantes fueron los filólogos alejandrinos y la visión de Plutarco al atetizar la opinión sobre los versos 654-662 debido a la leyenda del Certamen; ninguna de ellas se nos ha legado íntegramente.[42]Será quizás la opinión de Pausanias la más interesante, pues él, según una placa que observó en Beocia, vio que los Trabajos y los Días comenzaba en nuestro actual verso 11, considerando el proemio espurio. Aunque lo más probable es que rondase en el mundo antiguo versiones de la obra con y sin el proemio.[43]Por último, la situación de los Días ha suscitado discusión sobre su naturaleza y autenticidad: desde el siglo XIX y hasta mediados del siglo XX, parecía ser que la tesis principal era pensarlos como una interpolación posterior, sin embargo, como se ha argumentado, no es posible negar la continuidad de los Trabajos y de los Días debido a la confluencia del pensamiento popular existente en Hesíodo.[44]

De Hesiodi Ascraei "ΕΡΓΑ ΚΑΙ ΗΜΕΡΑΙ" de Nicolai Vallae, Basilea, Mich. Ising., 1539, p. 6–7.

La estructura programático de los Trabajos y días se puede dividir de la siguiente manera:

  • Proemio. vv. 1-10.
  • La condición humana. La situación de las dos Eris y exhortación a Perses. vv. 11-46.
  • Mito de Prometeo y Pandora. Engaño a Zeus, creación de la primera mujer, orígenes de los males y los trabajos. vv. 47-105.
  • Mito de las cinco edades. Edad de oro, plata, bronce, de los héroes y de hierro. vv. 106-201.
  • La justicia divina y la ley de los hombres. vv. 202-297.
  • Los trabajos. Necesidad de trabajar, ética del campesino, relación social con la comunidad, conocimientos agrícolas, el calendario, la navegación y comercio marítimo, y organización doméstica. vv. 298-764.
  • Los días. La diferencia de los días y sus beneficios, contrariedades o insignificancias. vv. 765-828.

La transmisión de los manuscritos en códice de los Trabajos y Días fueron los más fecundos durante la Edad Media y el Renacimiento, habiendo poco más de doscientos sesenta ejemplares.[45]La editio princeps de este poema estuvo a manos, al igual que la Teogonía, de Aldus Manutius, publicada en 1495 en Venecia.

Catálogo de mujeres

El Catálogo de mujeres (en griego antiguo: Γυναικῶν κατάλογος) o también llamado Eeas (en griego antiguo: Ήοιαι), o, incluso, Catálogo de las heroínas (en griego antiguo: Γυναικῶν ἡρωικῶν κατάλογος), es un poema genealógico que a través de la fórmula ἢ οἵη («o como la que») invoca la estirpe de los héroes, fruto de la unión de los dioses y mujeres mortales. De esta forma, el Catálogo de mujeres es un compendio que aborda toda la edad heroica, desde los comienzos hasta el final de esta, ordenada en forma de catálogo.[46]

Catálogo de las Mujeres (fr. 177 M-W.). Papiro de Oxirrinco XI 1359 fr. 2 (3rd c. AD, Oxyrhynchus). Acerca de la unión de Zeus y Electra, naciendo los héroes Dárdano y Yasión

La paternidad de la obra a Hesíodo es una aún cuestionada, aunque en la antigüedad estaba la idea generalizada de que él sí era el autor del Catálogo de mujeres.[47] La mayoría de los filólogos creen que el poema debió ser compuesto entre finales del siglo VII e inicios del VI a. C. por las cualidades lingüísticas y temáticas de la obra, ya que ciertas secciones del Catálogo de mujeres parecen ser más antiguas que otras.[48] Esto, sin embargo, debe entenderse como un ejercicio intelectual de un poeta único, que con su propio genio de influencia hesiódica establece una ordenación original que pretende a través de cinco genealogías, abordar no sólo los ciclos épicos de los Argonautas, de la guerra tebana y la guerra de Troya, sino también dar un sentido unificado a la edad heroica, cosa que no sería posible si hubiesen intervenido varios rapsodas o poetas en la confección final del Catálogo.[49] Hay algunos, como M. L. West quienes dan una fecha tentativa tardía: entre el 580 y 520  a. C. como época de composición[50]o J. Schwartz, quien la fija entre el 506 y 475  a. C.[51] La postura disidente, que piensa que el Catálogo es una obra de finales del siglo VIII a. C. o inicios del siglo VII a. C.por las semenjanzas lingüísticas resultado de la comparación cuantificable de la poesía arcaica, es la de Richard Janko, quien la ve extremadamente semejante a la Teogonía.[52] De todas maneras, aunque Hesíodo no sea su autor en términos críticos modernos, la estructura y estilo de la obra, así como el trato a los personajes, es fundamentalmente hesiódico.[53]

El Catálogo de mujeres se divide, tentativamente, en cinco libros que divide las estirpe de los héroes griegos a través del patronímico: el Libro I se centra en los Deucaliónidas, con el linaje principal siendo el de los Eólidas, que se extiende hasta el el Libro II que tras ellos, se enfoca en los Ináquidas, con énfasis en el abolengo de los Danaidas; el Libro III, se centra en los Agenóridas, y la transición hacia el Libro IV, quizás el momento de reconstrucción más dificultosa, presupone quizás el comienzo de la estirpe de Pelasgo, de todas maneras, el libro continúa con los Atlántidas con un foco en la estirpe de Heracles y Pélope; por último, el Libro V son los pretendientes de Helena y el final de la Edad Heroica.[54]De todas formas, existen una serie de fragmentos que se presuponen como parte del Catálogo de mujeres, pero que no han sido adscrito en su totalidad en uno u otro libro.

Fragmentos (ed. M-W.)[55]Contenidos
Frr. 1Proemio. Anunciación de la temática del Catálogo de mujeres, así como el nombramiento de los principales dioses que yacieron con mujeres mortales.
Frr. 2-54Libro I. Descendencia de Deucalión y sus hijos, principalmente de Eolo, Doro y Juto.
Frr. 55-102Libro II. Descendencia de Eolo y de Ínaco. Las principales estirpes son las de Foroneo, Atalanta, Dánao y Deyón.
Frr. 103-138Libro III. Descendencia de Agénor y del arcadio Pelasgo. Principalmente la descendencia de Europa y Licaón.
Frr. 139-190Libro IV. Descendencia de Atlas, con énfasis en la estirpe de Dárdano, Heracles y Pélope.
Frr. 191-204Libro V. Pretendientes de Helena. Final de la Edad Heroica.
Frr. 205-245Fragmentos de localización incierta.

Escudo

Heracles luchando contra Cicno. Cara A de una ánfora ática de figuras negras.

El Escudo (en griego antiguo: Ἀσπίς; en latín: Scutum) es, junto a la Teogonía y los Trabajos y los Días, el único poema de las obras hesiódicas que ha tenido una tradición manuscrita.[56] Esta característica, sin embargo, no ha llevado a la crítica a pensar que sea un poema compuesto de la mano de Hesíodo. La discusión sobre su autenticidad sigue viva, con el consenso mayoritario en considerar el Escudo como uno de influencia hesiódica.[57] Existen, sin embargo, posturas contrarias, que por cuestiones de estilo temático y filológicas, sí la consideran del propio Hesíodo.[58] De todas formas, lo cierto es que la composición del Escudo es uno bastante tardío dentro de la épica arcaica, gran cantidad de especialistas sitúan su cronología en el siglo VI a.C., quizás entre el 590 y 570 a.C., en un ambiente donde se denota más la imitación de motivos homéricos y hesiódicos que del propio estilo épico.[59][60][61]

El argumento principal del Escudo se puede dividir en tres partes: la introducción a la temática, o sea, el combate de Heracles contra Cicno y luego contra el padre de éste, Ares; la segunda correspondería al grueso del poema, la descripción del escudo de Heracles; y por último, el combate propiamente tal, con un breve epílogo.[62] Todos estos elementos, en conjunto, han llevado a ver al Escudo como una composición atolondrada y desproporcionada, con un estilo narrativo pobre que prefiere una poética abreviada frente a una más típica y amplia.[63]Estas características han llevado a incluso catalogarla como «una de las obras más mediocres que fueron legada por los antiguos».[64]

Será la descripción del escudo la parte que más interesó a los antiguos, pues mostraba diversas escenas mitológicas: veíanse los horrores de la guerra, todos aquellos démones y espíritus que representaban lo maligno; víose también fieras salves, leones, jabalíes y demás bestías; también a los heroicos lapitas luchando contra los centauros, y también a las dos caras de la guerra, al terrorífico Ares y a la prudente Atenea. Y en el Olimpo al todopoderoso Zeus y a la augusta Leto, y en coro divino a las Musas de Pieria. También a Perseo con su escudo reflectaria luchando y matando a Medusa, tras esa imagen también vio a las Keres y a las Moiras, severas cumplidoras del destino. También el escudo mostraba la felicidad de una amurallada ciudad, con sus gentes en júbilo y danzas, y otros saciándose el hambre con el festín, y otros laboriosos hombres segando el trigo, y por último una competición de caballeros en búsqueda de la obtención de botín. Y en los márgenes del escudo, como símbolo final, vio al anchurosos y caudaloso Océano, que encerraba dentro de sí todas las figuras y motivos que fueron expuestos. [65][66]

Las obras atribuidas a Hesíodo

Desde la Antigüedad una variedad de poemas que nos ha sido remitidos de manera fragmentaria ha sido atribuidas, con mayor o menor popularidad, a Hesíodo. Estos poemas abordan diferentes cuestiones temáticas, desde el género de catálogo, de carácter gnómico y/o parenético, epilios, de mántica, astrología, otros didácticos, y quizás, un canto fúnebre.

Las Grandes Eeas

El poema conocido como Grandes Eeas (en griego antiguo: Μεγαλαι εοιαι, 'Megalai Ehoiai') a pesar de compartir similitud en el título con el Catálogo de las Mujeres, lo cierto es que no hay que entenderlas como una misma obra. Los fragmentos que nos han llegado, la mayoría siendo parafraseo o citas descontextualizadas no permite definir grandes patrones temáticos en la obra o singularidades filológicas. Esto ha llevado a la distribución arbitraria de los fragmentos entre el Catálogo de mujeres y las Grandes Eeas, siendo que, a excepción de aquellos que tenían mención específica, el conjunto en total podría variar entre uno y otro.[67]

Fragmentos (ed. M-W.)Citas y/o contenido[68]
Fr. 246«Que esta [Micene] era hija de Ínaco y mujer de Aréstor lo dice el poema épico que los griegos titulan Grandes Eeas».
Fr. 247«De acuerdo con […] el poema épico de las Grandes Eeas el padre de Epidauro era Argo, el hijo de Zeus».
Frr. 248-253Corresponden a varios fragmentos asociados a Heracles, sus descendientes y los descendientes de éstos. Las más importantes resultan las hijas de Hilo, epónimo de la tribu lacedemonia.
Frr. 254-256Se hace una narración de acontecimientos míticos y etiológicos sobre Frixo y su descendencia.
Fr. 257De Hieto hizo mención también el que compuso el poema épico que los griegos llaman Grandes Eeas: «Hieto, tras haber dado muerte en sus lares a Moluro, amado hijo de Arisbante, a cuenta del lecho de su esposa, abandonando su casa huyó de Argos criadora de caballos y llegó junto a Orcómeno Miníada; y el héroe lo acogió y le dio parte de su hacienda, como corresponde».
Fr. 258«Se cuenta en las Grandes Eeas que Pirene era hija de Ébalo».
Fr. 259aSe narran los pretendientes de Hipodamía asesinados por Enómao: Alcátoo, Mármax, Euríalo, Eurímaco y Crótalo. Se consideran también: Mermnes, Hipótoo, Pélope de Opunte, Acarnas, Euríloco, Automedón, Lasio, Calcón, Tricorono y Aristómaco.
Fr. 260«En las Grandes Eeas se dice que Endimión fue elevado por Zeus al cielo y que, enamorado de Hera, se dejó engañar por la imagen de una nube y, expulsado por culpa del amor, descendió al Hades».
Fr. 261Se narran hechos de la vida de Melampo, particularmente su encuentro con el rebaño del héroe Ificlo y sus dones sobrenaturales con serpientes y adivinación.
Fr. 262«En las Grandes Eeas Escila es hija de Forbante [Forcis] y Hécate».
Fr. 363a«A Atenea [...] el que escribió las Grandes Eeas».

La boda de Ceix

El poema hesiódico llamado La boda de Ceix (en griego antiguo: Κήυκος γάμος) refiere a un epilio de las hazañas de la figura de Heracles. Parece ser que esta obra está vagamente conectada con el final del Escudo, ya que en sus últimos versos se nos indica que tras derrotar a Cicno, Heracles se dirigía a la casa de Ceix.[69] Por lo demás, el título refiere al argumento: la boda de Ceix de Traquis, en Tesalia, con la bella Alcíone, de la estirpe de los eólidas. Por lo demás, el contenido de los fragmentos supervivientes insisten en mensajes enigmáticos y/o proverbios.[70]

Fragmentos (ed. M-W.)Citas y/o contenido
Fr. 263«Hesíodo, en la Boda de Ceix, dice que él [Heracles] desembarcó para ir a buscar agua y fue abandonado en Magnesia, donde las llamadas Áfetas en razón de su abandono».
Fr. 264*«"Espontáneamente los nobles a banquetes de nobles acuden". Hesíodo utilizó el proverbio en el sentido de que Heracles visitó la casa de Ceix de Traquis y dijo así».
Frr. 265-267Los siguientes fragmentos corresponden a una serie de comentarios papiráceos y parafraseos sobre mesas y trípodes, así como un enigma en el que intervienen madres e hijos.
Fr. 268«En la Boda de Ceix se dice lo de: "(los) sin padre"».

Melampodia

La obra conocida como Melampodia (en griego antiguo: Μελαμποδία) parece no sólo tener una fuerte componente de la mántica arcaica, sino también en su forma gnómica. Aunque de difícil reconstrucción, parecen existir la conjunción narrativa de varios otros personajes mitológicos con poderes de adivinación.

Fragmentos (ed. M-W.)Citas y/o contenido
Fr. 270«Con el humo implacable de oscura pez y de cedro».
Fr. 271«Hesíodo, en el segundo libro de la Melampodia, dice: hasta él llegó Mares, veloz mensajero, a través de la casa; traía una copa de plata que había llenado, y la dio al soberano».
Fr. 272«"es grato [...] en el banquete y la floreciente fiesta disfrutar de historias una vez del banquete saciados" dice Hesíodo en su Melampodia».
Fr. 273«Y Hesíodo expresa a propósito de Melampo: y grato es también conocer un claro indicio de cuántos males y bienes a los mortales los inmortales reparten».
Fr. 274«y entonces el adivino echaba mano a la soga del buey e Ificlo el lomo le tentaba; y por detrás de él, con una copa en una mano y empuñando el cetro en la otra, caminaba Fílaco, y en medio de los esclavos dijo».
Fr. 275Acerca de la transexualismo de Tiresias debido a su desacuerdo con Hera, así como un acertijo.
Fr. 276Refiéras este fragmento a la extrema longevidad del adivino Tiresias, que se dice que vivió siete generaciones.
Fr. 277«Hesíodo, en el tercer libro de la Melampodia, llamó "de hermosas mujeres" a Calcis de Eubea».
Fr. 278Acerca del arribo del adivino Calcante a Colofón y un fragmento con un acertijo.
Fr. 279«Hesíodo dice que Anfíloco fue aniquilado por Apolo en Solos».

Descenso de Pirítoo

De este poema, el Descenso de Pirítoo (en griego antiguo: Πειρίθου κατάβασις), o alternativamente, el Descenso de Teseo al Hades, solo sabemos que refiere a una catábasis, o sea, un descenso hacia el inframundo, tema común en la mitología griega. El único fragmento referido ha sido también pensando como parte de la épica arcaica conocida como Miníada. Por lo demás, su atribución a Hesíodo se mantiene siendo meramente especulativo, debido a que conocemos esta supuesta obra gracias únicamente al Papiro Ibscher, col. I. (siglo I d.C.), editado por Reinhold Merkelbach.[71]

Fragmentos (ed. M-W.)Citas y/o contenido
Fr. 280Teseo y Pirítoo desciende al inframundo para raptar a Perséfone y desposarla. En ello, se encuentran con el alma de Meleagro, hijo de Eneo, que les narra su guerra contra los curetes y su muerte de manos de las flechas de Apolo. Cuando los héroes le cuentan su cometido a Meleagro, este se horroriza y les insta a desistir, recordando el matrimonio de Pirítoo e Hipodamía.

Dáctilos Ideos

La obra conocida como Dáctilos ideos (en griego antiguo: Ἰδαῖοι Δάκτυλοι) tal vez un epilio, refiere a los Dáctilos del monte Ida, supuestos benefactores de la humanidad, los primeros en forjar los metales. Debido a que sólo sobreviven dos testimonios, que no fragmentos, no es posible reconstruir la trama alguna. Solo queda mencionar que al parecer estos eran personajes ligados a la diosa madre mediterránea (sea Rea o Cibeles).[72]

Fragmentos (ed. M-W.)Citas y/o contenido
Fr. 282a«Aristóteles cree que el que enseñó a mezclar y templar el bronce fue un lidio, Escites; Teofrasto cree que fue un frigio, Delas; otros creen que la elaboración del bronce la enseñaron los cálibes, otros creen que fueron los Cíclopes; Hesíodo cree que el hierro fue descubierto en Creta por los llamados Dáctilos Ideos».
Fr. 282b«Celmis y Damnameneo, los primeros Dáctilos Ideos, descubrieron el hierro en Chipre, y otro Ideo, Delas, descubrió la aleación del bronce, pero fue Escites según Hesíodo».

Máximas de Quirón

El poema gnómico-parenético llamado Máximas de Quirón (en griego antiguo: Χείρωνος Ὑποθῆκαι) o, alternativamente, Preceptos de Quirón, constituye una serie de consejos, enseñanzas y proverbios de carácter ético-religioso y prácticos para el público griego. La utilización del centauro Quirón, el maestro de variada cantidad de héroes, como preceptor de la enseñanza se sustenta en la raigambre épica-popular de su sabiduría.[73]

Fragmentos (ed. M-W.)Citas y/o contenido
Fr. 283«A Hesíodo se le atribuyen las Máximas de Quirón, cuyo comienzo es: Observa ahora bien en tus agudas mientes cada uno de estos preceptos míos: en primer lugar, cada vez que llegues a casa, haz hermosos sacrificios a los dioses sempiternos».
Fr. 284Un comentario gramático sobre «remendar el cezado», que aparecería en las Máximas de Quirón.
Fr. 285«Algunos consideraron que no había que enseñar las letras a los niños hasta que tuvieran siete años, puesto que esa era la edad para poder empezar a entender y aguantar la tarea de los estudios. De esta opinión cuentan que era Hesíodo muchos que vivieron antes del gramático Aristófanes, pues él fue el primero que negó que las Máximas, en cuyo libro se encuentra escrito esto, fuesen de este poeta».

Grandes Trabajos

El poema gnómico-parenético conocido como los Grandes Trabajos (en griego antiguo: Μεγαλα εργα) como paralelo a los Trabajos y días, solo nos llegaron dos fragmentos. Nada de la información que estos poseen nos permiten dimensionar la extensión de la obra o su argumento principal.

Fragmentos (ed. M-W.)Citas y/o contenido
Fr. 286«Si uno siembra males, malos frutos cosechará; si sufre lo que él hizo, recta justicia será».
Fr. 287«"generación... de plata". Lo "de plata" algunos lo asimilan a la tierra, porque dicen que en los Grandes Trabajos él hace derivar de la Tierra la genealogía de la plata».

Astronomía

El poema llamado Astronomía (en griego antiguo: Ἀστρονομία) o alternativamente, Astrología, pareciera replicar las enseñanzas que Hesíodo hace sobre los movimientos de los astros y los días en sus Trabajos y Días, quizás también en su aspecto mitológico, debido al nombramiento de las Híades y de las Pléyades. Pareció gozar de fama estilística y poética por la manera en que Arato de Solos la toma como modelo para sus Fenómenos, por lo que varios eruditos la consideraron genuinamente hesiódica, aunque esto no estuvo desprovisto de crítica y negación, debido a diferencias de dicción formular.[74]

Fragmentos (ed. M-W.)Citas y/o contenido
Fr. 288-290aEnunciación de que Hesíodo en su Astronomía las llama siempre Peléyades.
Fr. 290b«El ocaso matutino de las Pléyades, cuenta Hesíodo —pues también existe una Astrología bajo el nombre de este— que se produce cuando tiene lugar el equinoccio de otoño».
Fr. 291«Sobre ellas dice Hesíodo: Ninfas semejantes a las Gracias, Fésile, Corónide y la bien coronada Cleea, la encantadora Feo y Eudora de largo peplo, a las cuales llaman Híades las tribus de hombres sobre la tierra».
Fr. 292«oblicuo, según Hesíodo, cuando sale (el Boyero) y en línea recta cuando se pone».
Fr. 293«semejante a un río que corre».[75]

Egimio

El poema épico titulado Egimio (en griego antiguo: Αἰγίμιος) que ha sido atribuido tanto a Hesíodo como a Cércope de Mileto, un poeta órfico-pitagórico, corresponde a una obra de al menos dos libros que narran acontecimientos míticos del pueblo dorio. Pareciera ser que el título lo recibe por el primogénito de Doro, el propio Egimio, y los mitos de los fragmentos estarían asociados de una u otra manera a su estirpe.[76]

Fragmentos (ed. M-W.)Citas y/o contenido
Fr. 294«El autor del Egimio dice: y le puso (a Ío) de guardián a Argo, fuerte y grande, mirando con cuatro ojos por uno y otro lado, infundióle la diosa furia inagotable y sobre sus párpados no caía el sueño, sino que estaba en guardia permanente».
Fr. 295«(...) el autor del Egimio dicen que [todas ellas (las Grayas)] tenían un único ojo y un solo diente; pues bien, en Hesíodo, de las [hijas nacidas] de Forcis, [Medusa] dio a luz a † † el cual empuñaba en sus manos una espada [de oro]».
Fr. 296«"Abántide": Eubea, según dice Hesíodo en el segundo libro de Egimio sobre Io: en la divina isla de Abántide, la que antes llamaban Abántide los dioses siempre existentes y Zeus la denominó Eubea con el sobrenombre de una vaca».
Fr. 297«Amímone engendró de Poseidón a Nauplio…y este se casó, según dicen los poetas trágicos, con Clímene, la hija de Catreo, pero según el que escribió los Nostoi con Filira y según Cércope con Hesíone, y engendró a Palamedes, Éace y Nausimedonte».
Fr. 298Se mencionan dos versiones que en Hesíodo se hallan sobre el abandono de Ariadna por Teseo.
Fr. 299Se menciona una versión que debía aparecer en el Egimio sobre el viaje de Frixo a la corte de Eetes en la Cólquide, junto al vellocino de oro.
Fr. 300«El autor del Egimio dice en su segundo libro que Tetis echaba a una caldera de agua a los hijos nacidos de Peleo, con el ánimo de comprobar si eran mortales…; y cuando ya muchos habían perecido, Peleo se enfadó e impidió que Aquiles fuera metido en la caldera».
Fr. 301«Y el autor del Egimio, ya sea Hesíodo o Cércope de Mileto: aquí estará un día, caudillo de huestes, mi lugar de refrigerio».

Endecha por Bátraco

Este poema solo es mencionado por la Suda como parte de las obras de Hesíodo. La Endecha por Bátraco (en griego antiguo: Ἐπικήδειον εἰς Βάτραχον) es un canto fúnebre a un tal Bátraco que supuestamente Hesíodo había amado.[13]

Ornitomancia

Seguramente el poema atribuido a Hesíodo llamado Ornitomancia (en griego antiguo: Ὀρνιθομαντεία) es parte de las enseñanzas de las artes adivinatorias de las aves. Aunque el testimonio que transmite la existencia del poema niega que sea de Hesíodo, los filólogos modernos creen que la Ornitomancia funcionaría como transición espuria de los Trabajos y los días.[77]

Otra gran cantidad de poemas

Bajo este acápite se recogen obras menores atribuidas a Hesíodo, pero que tienen poco o nada de análisis comparativo que permita considerarlos siquiera pseudo-hesiódicos, a saber: Los alfareros (en griego antiguo: Κεραμεῖς), una vieja canción ática; Sobre los salazones (en griego antiguo: Περὶ ταρίχων), un tratado sobre salazón; así como innominados poemas de los que tenemos solo esa alusión.[

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