Anaristo (en griego antiguo: Ἀνήριστος) hijo de Espertias, fue un embajador lacedemonio, nieto de Anaristo,[1] que participó en la guerra del Peloponeso como general.[2] en la batalla de Potidea. Fue enviado al comienzo de la guerra, alrededor del 430 a. C., para solicitar la ayuda del rey de Persia. Fue traicionado por Sádoco, hijo de Sitalces, rey de los tracios odrisios. Lo capturaron cerca de Bisante junto con los otros embajadores que lo acompañaron, Nicolao, Pratodamo el tegeata,, Timáridas y el argivo Pólide, y fueron conducidos a Atenas, donde fueron ejecutados sin juicio previo.

Anaxarco, (gr. Ἀνάξαρχος) fue un filósofo griego del siglo IV a. C. en Abdera. Junto con su aprendiz Pirrón, formó parte del séquito de Alejandro Magno, del que fue amigo personal. Por su frescura y entereza, se le conoció como el Eudaimónico.
Biografía
Tuvo por maestros a Diógenes de Esmirna y a Metrodoro de Quíos, y, como ellos, siguió la escuela atomista y escéptica de Demócrito, doctrina que llevó hasta su última consecuencia en el orden físico y en el moral. Se convirtió en amigo y consejero de Alejandro Magno, a quien siguió en su expedición a Asia. Le acompañó en esto su aprendiz, Pirrón de Elis, al que enseñó a mantener la indiferencia ante las circunstancias exteriores, convirtiéndose con ello en el antecedente directo de todo el pensamiento escéptico.[1]
La biografía y personalidad de Anaxarco no se conocen con certeza, ya que sólo se conservan de él anécdotas de carácter filosófico, quizá de dudosa historicidad, que a menudo le presentan como una figura contradictoria. Su papel en la corte de Alejandro, cuya amistad le brindaba la posibilidad de hablar con franqueza frente a todo rango o jerarquía, parece haber sido a la vez el de un adulador y un contestatario.[2][3] Por un lado se mofó de las comparaciones que Alejandro hacía entre él mismo y los dioses, contándose en particular una ocasión en la que, al oír tronar sobre el palacio, Anaxarco preguntó a Alejandro si él podía lanzar truenos como Zeus, a lo que el macedonio rio y respondió que se abstendría de hacerlo para no asustar a los demás cortesanos.[4][5] En cambio, animó a Calístenes y otros detractores a adorar a Alejandro mientras vivía, ya que predijo que también lo harían cuando muriese, y aseguraba a Alejandro que no existía más justicia que la que él como rey decretase.
Durante una cena con Alejandro y su séquito en Tiro en 331 a. C., Anaxarco preguntó humorísticamente por qué se les servía pescado (kephalos) y no cabezas cortadas (kephale) de tiranos, lo que ofendió a uno de los invitados, Nicocreón, tirano de Chipre, quien se volvió su enemigo personal.
Tras el retorno de la expedición de la India, Pirrón, se distanció de Anaxarco, prefiriendo acercarse al pensamiento de los filósofos indios de la corte, que no veían con buenos ojos a Anaxarco y su intensa vida social. En una ocasión, al ver a Anaxarco tropezar y caer en un pantano, Pirrón pasó de largo en lugar de socorrerle, lo que ofendió a varios presentes, pero no al propio Anaxarco, que en vez de eso lo elogió por su adherencia a la doctrina de la impasibilidad que él mismo le había enseñado.[6]
A su vuelta a Grecia tras la muerte de Alejandro, Anaxarco intentó no pasar por los dominios de Nicocreón, pero un naufragio le hizo recalar en Chipre y le puso en manos de su enemigo, que le ordenó dar muerte machacándole con mazas de hierro en un gran mortero. Anaxarco encaró su muerte con entereza, burlándose de sus verdugos en medio del dolor con la frase: «machaca el envoltorio de Anaxarco, que a Anaxarco no lo machacas». Según una versión, cuando Nicocreón amenazó con cortarle la lengua, el propio Anaxarco se la cortó a sí mismo de un mordisco y se la escupió al tirano a la cara (lo mismo que se atribuye a veces a Zenón de Elea). Esto le convirtió en un ejemplo del autodominio del sabio para el pensamiento posterior.
Filosofía
Existen dudas sobre el corpus filosófico de Anaxarco, ya que sus obras no se han conservado, y de sus postulados, al igual que de su vida, no se conocen más que fragmentos y anécdotas. Por su generalidad, sin embargo, parece ocupar un lugar intermedio entre el atomismo de Demócrito, maestro de su maestro, y el escepticismo de Pirrón, su propio aprendiz, siendo Anaxarco mismo un escéptico primitivo similar a Demócrito o Jenófanes. Sin embargo, también comparte rasgos éticos con escuelas tan variadas como el cinismo y el cirenaísmo.[2]
Anaxarco mantiene que la percepción humana no se corresponde con la realidad, y que todo lo que el hombre percibe en el mundo puede ser falso y engañoso, en nada diferente del teatro, los sueños o la locura. Su escepticismo, no obstante, es pragmático: enfrentado a la incertidumbre de la existencia, afirma que el único fin posible en la vida es la búsqueda de la felicidad o eudaimonía, para lo cual es necesario cultivar la indiferencia a las perturbaciones o adiaforía, no habiendo precisamente mayor perturbación que el intento vano de dilucidar lo verdadero o falso a través de los sentidos. El escepticismo anaxárquico justifica la felicidad y no el bien como guía de conducta al comprender que, al ser imposible determinar si una acción es buena o mala, tampoco es posible perseguir el bien en sí mismo.[2]
Un fragmento de una de sus obras, Sobre el reinado (Peri baseleias), estipula que la amplitud de conocimientos puede ser tanto beneficiosa como perjudicial, y estipula que el saber qué decir y cuándo decirlo es lo que verdaderamente demarca al sabio. El cuerpo general de este tratado podría haber sido la apuntalación de la autoridad de gobernantes como Alejandro.[2] A diferencia de Pirrón o a las escuelas helenísticas a las que preceden, Anaxarco no huía de los lujos ni de la pompa alejandrina, lo que le valió la censura de muchos.
Compartía con Metrodoro la doctrina atomista de la multiplicidad de mundos.
Andócides (Ανδοκίδης, ca. 440-390 a. C.) fue uno de los primeros oradores áticos, miembro de una antigua familia aristocrática ateniense que se hacía descender del dios Hermes. Fue acusado de haber tomado parte en la mutilación de los hermas en 415 y de haber profanado los misterios de Eleusis.
Obra
Sobreviven tres de sus discursos:
- el primero, Sobre su regreso, pronunciado en la ekklesía probablemente en 410 a. C., cuando abogó sin éxito que se suprimiera la limitación de sus derechos;
- el segundo, Sobre los misterios, fue escrito en 399 a. C., cuando, tras la rehabilitación en sus plenos derechos por la amnistía de 403 a. C., se defendió con éxito contra la pretensión de que continuara sujeto a la anterior limitación (el sexto discurso de las obras de Lisias parece que es parte del proceso); es interesante como relato ocular de un suceso curioso en la historia de Atenas.
- El tercer discurso, Sobre la paz, es un discurso político que insta a la paz con Esparta en 390 a. C., el cuarto año de la guerra de Corinto.
| Andra | ||
|---|---|---|
Andra en 2015 | ||
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Alexandra Irina Mihai | |
| Nacimiento | 23 de agosto de 1986 (39 años) | |
| Residencia | Bucarest | |
| Nacionalidad | Rumana | |
| Familia | ||
| Cónyuge | Cătălin Măruță | |
| Hijos | 2 | |
| Educación | ||
| Educada en | Spiru Haret University | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Cantante y presentadora | |
| Años activa | 2000-presente | |
| Géneros | Pop, R&B | |
| Instrumento | Voz | |
| Discográfica | MediaPro Music | |
| Artistas relacionados | Andreea Bălan | |
| Sitio web | ||
Alexandra Irina Măruță, nacida Alexandra Irina Mihai (Câmpia Turzii, 23 de agosto de 1986), y más conocida como Andra, es una cantante y presentadora de televisión rumana. De 2011 formó parte del jurado del popular programa de televisión Românii au talent. En 2014 ganó el premio MTV Europe Music Award al "mejor artista de Rumania".
Carrera profesional
Andra comenzó su carrera musical a los 7 años y tuvo su primera gran interpretación musical en un concurso denominado Tip Top Minitop en calidad de invitado, interpretando la canción de Whitney Houston "I Will Always Love You". Además de música contemporánea, la joven también podía hacer canto de música popular, así que fueron a un concurso llamado Pe fir de baladă a la edad de 9 años, que se celebró en Târgu Jiu, en el que no pudo finalizar entre los tres primeros, pero sí ganó una mención especial. A los 11 años, participó en un concurso de música folclórica, Toamna Arieșeană, donde esta vez sí ganó el primer premio.
Al igual que su padre, Alexandru Mihai, Andra decidió participar en un concurso de música celebrado en Bucarest organizado por Titus Munteanu. Al entrar en la competencia participaron 450 niños y Andra logró clasificarse. Con 14 años de edad grabó su álbum debut autotitulado Andra, producido por Costi Ioniță. El álbum contiene 10 canciones y resultó ser muy exitoso.
En 2011 formó parte del jurado del popular programa de televisión Românii au talent, de la cadena Pro TV,[1] que fue la emisión más visto del año en Rumania.[2] Tiene un hijo y una hija
Discografía
- Andra - (2001) - Nova Music
- Dragostea mea - (2002) - Nova Music
- Vreau sărutarea ta - (2003) - CatMusic
- Rămâi cu mine - (2005) - CatMusic
- Best of - (2007) - CatMusic
- De la frate la soră - (2007) - MediaProMusic
- Vis de iarnă - (2007) - MediaProMusic
- Dragostea rămâne - (2008) - MediaProMusic
- Album de familie - (2008) - MediaProMusic
- Femeia - (2009) - MediaProMusic
- Iubește-mă astăzi, Iubește-mă mâine - (2009) - MediaProMusic
- Something New - (2010) - MediaProMusic
- Telephone - (2012) Nova Music
- Inevitabil va fi bine - (2013) - MediaProMusic
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