viernes, 14 de agosto de 2026

PERSONAS MONÓNIMAS

 

Annabella

Annabella en 1934.
Información personal
Nombre de nacimientoSuzanne Georgette Charpentier
Nacimiento14 de julio de 1907
Bandera de Francia París, Francia
Fallecimiento18 de septiembre de 1996 (89 años)
Bandera de Francia Neuilly-sur-Seine, Francia
Causa de muerteInfarto agudo de miocardio Ver y modificar los datos en Wikidata
SepulturaCementerio de Passy Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadFrancesa
Lengua maternaFrancés Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
CónyugeAlbert Sorre (matr. 1930; fall. 1932)
Tyrone Power (23 de abril de 1939 - 26 de enero de 1948, divorciados)
Información profesional
OcupaciónActriz
Años activadesde 1927
SeudónimoAnnabella Ver y modificar los datos en Wikidata
Distinciones
  • Copa Volpi Ver y modificar los datos en Wikidata

Annabella (París, 14 de julio de 1907-Neuilly-sur-Seine, 18 de septiembre de 1996) fue una actriz cinematográfica de nacionalidad francesa.

Biografía

Nacida en París, Francia,[1] su verdadero nombre era Suzanne Georgette Charpentier.

Gracias a una fotografía enviada por su padre a un productor, Annabella debutó en el cine a los dieciséis años de edad en la obra maestra de Abel Gance Napoleón. Fue con ocasión de ese rodaje que adoptó su nombre artístico gracias a una sugerencia de Abel Gance inspirada en un personaje de Edgar Allan Poe.

Fue el cine sonoro el que hizo de ella una estrella. La cinta de René Clair Le Million (1931) la mostró al gran público como una de las mayores seductoras del cine francés. Con Jean Gabin actuó en La Bandera, de Julien Duvivier. En 1934 se casó con el actor Jean Murat, con el que tuvo una hija, Anne. En 1936 ganó la Copa Volpi a la mejor actriz en el Festival Internacional de Cine de Venecia por su trabajo en el film Veille d'armes (1935). Más adelante fue elegida para hacer el primer papel femenino en la cinta británica Wings of the Morning (1937), junto a Henry Fonda.

Contratada por 20th Century Fox, ella fue a Estados Unidos, actuando en Suez (1938), con Loretta Young y Tyrone Power, con el que se casó en 1939. Ambos fueron de viaje de novios a Roma. A los pocos meses la pareja viajó de nuevo a Europa para llevar a la madre de Annabella a vivir con ellos, mientras que su padre y su hermano se quedaban en Francia. Su hermano finalmente murió a manos de los nazis. Annabella hizo otro viaje para llevar a Estados Unidos a su hija. Power adoptó a Anne. Anne Power posteriormente se casó con el actor Oskar Werner.[2] Darryl F. Zanuck, irritado por la boda de su principal estrella, Power, no volvió a elegirla para actuar en sus películas, a pesar del contrato con 20th Century-Fox, y tampoco fue cedida para trabajar con otros estudios.[2] Ella y Power actuaron juntos en la obra teatral Liliom, representada en New Haven. Mientras Power servía durante la Segunda Guerra Mundial, Annabella actuó en la pieza teatral Blithe Spirit en Chicago.

Como actriz teatral en el circuito de Broadway recibió excelentes críticas por su actuación en Jacobowsky and the Colonel, bajo dirección de Elia Kazan, en 1944. Annabella mantuvo una relación sentimental con el escritor Roald Dahl, y se negó a conceder el divorcio a Power para que éste se casara con Judy Garland.[3] Cuando Power volvió de la guerra, la pareja decidió intentar reflotar su matrimonio.[2] Annabella volvió a trabajar en el cine, haciendo el primer papel femenino en 13 Rue Madeleine (1947), en compañía de James Cagney. Finalmente, ella y Power se divorciaron en 1948, y Annabella volvió a Francia. En 1952 hizo su última película, y se retiró tras una actuación televisiva en 1954.

Annabella pasó los últimos años de su vida en su propiedad en Saint-Pée-sur-Nivelle, acompañada de Jules Roy. Falleció en 1996 a causa de un Infarto agudo de miocardio en Neuilly-sur-Seine. Fue enterrada en el Cementerio de Passy.

Filmografía

Teatro

Premios y distinciones

Festival Internacional de Cine de Venecia
AñoCategoríaPelículaResultado
1936[4]Copa Volpi a la mejor interpretación femeninaVíspera de combateGanadora








Annupamaa
Información personal
Nacimiento2 de septiembre de 1967 Ver y modificar los datos en Wikidata (58 años)
Chennai (India) Ver y modificar los datos en Wikidata
NacionalidadIndia
Información profesional
OcupaciónCantante Ver y modificar los datos en Wikidata
Años activadesde 1991
InstrumentoVoz Ver y modificar los datos en Wikidata

Annupamaa Krishnaswami (nacida el 2 de septiembre de 1967), conocida también como Anupamas, es una cantante de playback o de reproducción india. Ella es conocida sobre por su famosa canción titulada, Chandralekha (Konjam Nilavu) de Thiruda Thiruda. Ella es también conocida por su voz especial, que se adapta a todo tipo de canciones electrónicas.

Biografía

Annupamaa nació en Chennai, Tamil Nadu, India, el 2 de septiembre de 1967. Ella estudió y se formó en género muiscal de Carnatic a la edad de 4 años y comenzó a cantar en concursos escolares de la edad de 8 años. Ella estudió en la Escuela Secundaria Superior de San Antonio, de Nueva Delhi y obtuvo su título de licenciatura en inglés de Kamala Nehru College, Nueva Delhi en 1989. Se retiró del campo de la comunicación desde el prestigioso Instituto Indio en Nueva Delhi. Después de su pasión por convertirse en una cantante. Anupama está casada con J. Murali Krishnaswami, un director creativo de BBDO RK Swamy y reside en Mumbai.

Canciones notables

CanciónÁlbumComposición
Akhila AkhilaNerukku NerDeva
Anbal Unnai3 RosesKarthik Raja
Antha VennilaSandhippomaVidyasagar
Break the RulesBoysA. R. Rahman
ChandralekhaThiruda Thiruda / Chor ChorA. R. Rahman
Chinna PonnuKashmirDeva
Dil Se ReDil SeA. R. Rahman
Dus (female)DusShankar-Ehsaan-Loy
Gulmohar MalareMajunuHarris Jeyaraj
Hay Hay Ye MazbooriHaz Aur Shahadat (álbum)Khurshid Alam Qawwal
Hello DoctorKadhal DesamA. R. Rahman
HosimaChocolateDeva
Ichankaatule Muyal OnnuV.I.PRanjit Barot
Ied Ka DinHaz Aur Shahadat (álbum)Khurshid Alam Qawwal
If you wannaNewA. R. Rahman
Indiran AlleV.I.PRanjit Barot
I Wanna Be FreeTehzeebA. R. Rahman
Iyaiyo KanavaRangeela Tamil versionA. R. Rahman
Jaan Tum Ho MeriVishwavidhaataA. R. Rahman
July Maddham VanthalPudhiya MugamA. R. Rahman
Kaatrodu PuyalaiRishiYuvan Shankar Raja
Kama KamaEnakku 20 Unakku 18A. R. Rahman
Kadhal NiagraEn Swasa KaatreA. R. Rahman
Kumuru KumuruAanaiD. Imman
Love LoveUlavuthuraiShah
Maara MaaraKadhal AzhivathillaiVijaya T. Rajendar
Mama VaralamaSagiyePradeep Ravi
Mercury PookkalRatchaganA. R. Rahman
Mogama ThakamaKama
Nazrein Milaana Nazrein ChuraanaJaane Tu... Ya Jaane NaA. R. Rahman
Pappu Can't DanceJaane Tu... Ya Jaane NaA. R. Rahman
Polladha Manmadha BaanamHey RamIlaiyaraaja
Pooveukenna PootuBombayA. R. Rahman
RahathullaGhajiniHarris Jeyaraj
SalaamHaz Aur Shahadat (álbum)Khurshid Alam Qawwal
SandhipomaEnakku 20 Unakku 18A. R. Rahman
Sandhosha KanneereUyireA. R. Rahman
Sundara En SundaraSuper PoliceA. R. Rahman
Signore SignoreKannathil MuthamittalA. R. Rahman
Teri Jawani Mast MastTathastuVishal-Shekhar
ThilothammaKadhal MannanBharathwaj
Thithikkara VayasuThimiruYuvan Shankar Raja
Thudikindra KadhalNerukku NerDeva
USA USAAchchamundu! Achchamundu!Karthik Raja
Yaa Rasool KhudaHaz Aur Shahadat (álbum)Khurshid Alam Qawwal
Yeh RaatAksRanjit Barot









Antálcidas (griego Ανταλκίδας) fue un general espartano del siglo IV a. C.

Concluyó con Artajerjes II Mnemón, rey de Persia, en el año 387 a. C., una paz ignominiosa (Paz de Antálcidas): por ese tratado, Esparta, con el objetivo de esclavizar a Grecia, compró la ayuda del gran rey sometiéndole todas ciudades griegas de Asia Menor.

Situación antes de la Paz de Antálcidas

Los rumores de unificación política entre Corinto y Argos, el vigoroso despertar de Atenas y la ausencia de una salida ventajosa a una guerra de desgaste que no sólo consume sus recursos financieros, sino que cada vez es más impopular entre sus aliados, persuaden a un amplio sector de la ciudadanía espartana de la conveniencia de reencontrarse con Persia como medio de poner fin al conflicto de la guerra de Corinto. De esta forma coincidiendo con una temporal desaparición de Agesilao II en nuestras fuentes, quizá como consecuencia de la batalla de Cnidos, se inician en 392 a. C. los contactos con representantes del Gran Rey.

Primeras negociaciones de paz

Antálcidas, hábil diplomático y estratega, a la vez que enemigo declarado del rey Agesilao, a quien seguramente los persas no querrían ver aparecer por Asia ni siquiera en misión diplomática, será el encargado de conducir las negociaciones por parte espartana.

Según Plutarco,[1] Antálcidas quería la paz a toda costa, incluso cometiendo la infamia de abandonar a los griegos de Asia, porque entendía que la guerra no hacía sino incrementar la fama y el poder de Agesilao.

Su primer paso será llamar la atención de los persas sobre la ironía que supone sufragar la reconstrucción del Imperio ateniense, cuando durante tres cuartas partes del siglo V a. C. éste les había desterrado de una región, Jonia, que servía de puente entre dos civilizaciones tan diferentes.

Desarrolladas en Sardes y con la asistencia de delegaciones de los estados que conformaban la coalición enemiga, estas conversaciones tendían a buscar una solución pacífica al conflicto desde una doble vertiente: la renuncia espartana a cualquier pretensión hegemónica sobre Asia Menor y el reconocimiento por todas las partes del derecho de autonomía de todas las ciudades griegas, tanto de las islas como del continente.
El principal caballo de batalla y la razón por la cual, atenienses, beocios y argivos acabaron por rechazar la paz fue precisamente esta cláusula de autonomía, puesto que ni Atenas quería verse privada de las islas de Lemnos, Imbros y Esciro -viejas cleruquías, presumiblemetne recuperadas por Conón, situadas en la ruta de importación de grano-, ni Tebas estaba dispuesta a aflojar su hegemonía sobre las demás ciudades beocias, ni Argos a marcharse de Corinto.

Pero la propuesta espartana había calado hondo en el sátrapa persa Tiribazo, que en secreto comenzó a suministrar fondos a Antálcidas para armar una flota y después arrestó a Conón en Sardes, aprovechando que éste formaba parte de una embajada ateniense. Liberado poco después, Conón se retiró a la corte de Evagoras I de Salamina, el rey chipriota que defendía el helenismo de la isla contra la dominación persa, donde morirá al cabo, debido a una enfermedad.[2] Artajerjes que no olvidaba la campaña asiática de Agesilao, no participó de las inclinaciones proespartanas de Tiribazo y le sustituyó al frente de la satrapía por el proateniense Estrutas.

Conversaciones griegas de paz

Entretanto, en el invierno de 392-391 a. C., las conversaciones de paz se reanudan en Esparta, esta vez sin presencia persa, aunque de nuevo se ven abocadas al fracaso. James DeVoto ha señalado a Agesilao, enemigo de Antálcidas como el responsable de este acercamiento diplomático puramente griego.
Nuestra única y subjetiva fuente para este encuentro lo constituye el discurso Sobre la paz con los lacedemonios del orador Andócides, miembro de la misión diplomática ateniense que defendió posteriormente la opción de la paz ante un pueblo que, por ello mismo, condenó a todos sus integrantes al exilio.

Definitivas negociaciones de paz

Hechos más sobresalientes del resto de la guerra

Entre ellos, se encuentra, sobre todo por su incidencia en el imparable declive demográfico de la clase dirigente de los homoioi, la aniquilación casi completa, en el verano de 390 a. C., de la móra o batallón[3] del ejército lacedemonio acantonado en Lequeo, bajo los golpes de los peltastas entrenados y mandados por Ifícrates, el estratego ateniense que se erige en esta primera mitad del siglo IV a. C. en digno heredero de Demóstenes por su audacia y su diestra utilización de las tropas subhoplíticas.
Puesto que existe una aparente contradicción entre el hecho de que una móra conste aproximadamente de 600 hoplitas y el que Jenofonte diga que, habiéndose salvado sólo unos pocos, perecieron en total unos 250, es muy posible que el historiador haya reflejado únicamente las bajas espartiatas.
Su relato confirma, de todos modos, la conmoción que la noticia causó en Agesilao y sus hombres, entre quienes había padres, hermanos e hijos de los caídos.[4]

Por otra parte, desde que fuera elegido como estratego en 390 a. C., el ateniense Trasíbulo no dejó de cosechar éxitos en el Egeo ante el navarco espartano Teleutias, hermano de Agesilao II.
Restaurada la influencia ateniense en Tracia, Trasíbulo puso proa a Bizancio y Calcedonia, a las que hizo aliadas y arrendatarias de una tasa del 5 % que Atenas impuso sobre el tráfico de mercancías en el estrecho del Bósforo.
Controlados los estrechos, Trasíbulo descendió a lo largo de la costa de Asia Menor camino de Rodas, engrosando a su paso la nómina de aliados atenienses, hasta que encontró la muerte a manos de los indignados habitantes de Aspendo, que vengaban de esta forma el saqueo de sus campos.

En 387 a. C. el proceso de reconstrucción de la supremacía naval ateniense en el Egeo saltó en pedazos cuando, gracias a la ayuda de Tiribazo, restaurado en su satrapía de Sardes por un Artajerjes persuadido ya de que la expansión ateniense en el Egeo era más dañina para sus intereses que cualquier potencial amenaza espartana, y del tirano siracusano Dionisio I, Esparta decidió enviar al Helesponto al mando de Antálcidas a la sazón navarco, un mínimo de 80 naves, un número que sobrepasaba con creces la flota de que disponía Ifícrates.

Ante el peligro de que un corte en la ruta de aprovisionamiento del grano del mar Negro repitiera la hambruna que vivió la ciudad en 405-404 a. C., Atenas se vio forzada a aceptar, en la primavera de 386 a. C., los términos de la paz consensuados con antelación por Antálcidas y Tiribazo, exactamente los mismos de 392 a. C.

Al igual que en la última fase de la guerra del Peloponeso (Guerra de Decelia), la colaboración persa había sido providencial para que Esparta alcanzara la victoria final sobre la coalición enemiga.

Los argivos se sumaron pronto a la paz, cansados como estaban de ver invadido periódicamente su territorio por los lacedemonios. No así los tebanos, que pretendían jurar en nombre de todos los beocios, ni los corintios que se resistían a despedir a la guarnición argiva instalada en su ciudad.
Cuando Agesilao amenazó a ambos con la guerra y comenzó a organizar una campaña, los tebanos hubieron de aceptar la desintegración de la Liga Beocia y los corintios la evacuación de los argivos de su territorio y el regreso de los oligarcas exiliados.

Muerte

Al final de su misión en Persia, probablemente en 367 a. C, que fue un fracaso, Antálcidas, perseguido por la indiferencia general, disgustado profundamente y temeroso de las consecuencias, se refugió en Persia, y allí, según se dijo, se dejó morir de hambre.

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