viernes, 14 de agosto de 2026

PERSONAS MONÓNIMAS

 Para otros usos de este término, véase Aristóteles (desambiguación).

Aristóteles

Busto de Aristóteles en Roma, Palazzo Altemps
Información personal
Nombre en griego antiguoἈριστοτέλης
Apodo"El Estagirita", "El Filósofo"
Nacimiento384 a. C.
Estagira, Reino de Macedonia
Fallecimiento322 a. C. (62 años)
Calcis, Reino de Macedonia
Causa de muerteEnfermedad digestiva
SepulturaEstagira
NacionalidadGriego
Familia
PadresNicómaco
Festis
CónyugePitias de Aso
Herpilis
HijosPitias la Joven
Nicómaco
FamiliaresArimnesta (hermana mayor)
Arimnesto (hermano mayor)
Educación
Educado enAcademia de Atenas
Alumno dePlatón
Información profesional
OcupaciónFilosofía
ÁreaMetafísico, biólogo, cosmólogo, lógico, zoólogo, crítico literario, matemático, ético, epistemólogo, filósofo político, polímata, filósofo del lenguaje, escritor, astrónomo y científico
Cargos ocupadosEscolarca del Liceo
AlumnosAlejandro Magno, Aristóxeno, Clearco de Solos, Dicearco de Mesina, Eudemo de Rodas, Fanias, Neleo de Escepsis, Paléfato, Ptolomeo I y Teofrasto.
Movimiento

Escuela peripatética

Aristotelismo
Obras notables

Aristóteles (en griego antiguo: Ἀριστοτέλης [Aristotélēs]; en griego moderno: Αριστοτέλης [Aristotélis]; en latín: Aristoteles; Estagira, 384 a. C.-Calcis, 322 a. C.)[1][2][3][4] fue un filósofo, polímata y científico griego nacido en la ciudad de Estagira, al norte de la Antigua Grecia. Es considerado junto a Platón, el padre de la filosofía occidental. Sus ideas han ejercido una enorme influencia sobre la historia intelectual de Occidente por más de dos milenios.[1][2][5]

Como fundador de la Escuela peripatética de filosofía en el Liceo de Atenas, inició la amplia tradición aristotélica que le siguió, la cual sentó las bases para el desarrollo de la ciencia moderna.

Fue discípulo de Platón y de otros pensadores, como Eudoxo de Cnido, durante los veinte años que estuvo en la Academia de Atenas.[6] Poco después de la muerte de Platón, Aristóteles abandonó Atenas para ser el maestro de Alejandro Magno en el Reino de Macedonia durante casi cinco años.[6] En la última etapa de su vida, fundó el Liceo en Atenas, donde enseñó hasta un año antes de su muerte.[6]

Aristóteles escribió cerca de 200 obras, de las cuales solo se han conservado 31 (ninguna de ellas destinada a la publicación) en el Corpus Aristotelicum, sobre una enorme variedad de temas, entre ellos: lógica, metafísica, filosofía de la ciencia, ética, filosofía política, estética, retórica, física, astronomía y biología.[1] Aristóteles transformó muchas, si no todas, las áreas del conocimiento que abordó. Es reconocido como el padre fundador de la lógica y de la biología, pues si bien existen reflexiones y escritos previos sobre ambas materias, es en el trabajo de Aristóteles donde se encuentran las primeras investigaciones sistemáticas al respecto.[7][8] Aristóteles también ha sido llamado el padre de la ciencia política, zoología, embriología, derecho natural, método científico, retórica, psicología, realismo, crítica, individualismo, teleología y de la meteorología.[9]

Contrario al platonismo, Aristóteles desarrolló una filosofía en donde la fuente del conocimiento es la experiencia. Según su teoría hilemórfica, cada entidad sensible es una sustancia compuesta de materia, aquello que constituye las cosas; y forma, lo que organiza la materia, siendo esta última su esencia. Toda sustancia tiende hacia una causa final dirigida por su naturaleza (teleologismo). Según el filósofo, el ser humano es un animal racional constituido por un cuerpo y alma, cuyo fin último es la actividad intelectual mediante el ejercicio de la razón, virtud (areté) propia del alma, llegando así al bienestar (eudaemonia). Las virtudes éticas, las cuales se forman mediante el hábito, son el término medio entre dos excesos o vicios. Los humanos viven por naturaleza en comunidad, formando así Estados (polis) con el fin de preservar la felicidad de sus ciudadanos. También defendió el valor de la retórica, el arte poético y la superioridad del varón griego.

Entre muchas otras contribuciones, Aristóteles formuló la teoría de la generación espontánea, el principio de no contradicción y las nociones de categoría, sustancia, motor inmóvil, acto y potencia. Algunas de sus ideas, que fueron novedosas para la filosofía de su tiempo, hoy forman parte del sentido común de muchas personas. Influyó en el pensamiento islámico durante la Edad Media, así como en la escolástica cristiana. Su ética, aunque siempre influyente, ganó un renovado interés con el advenimiento moderno de la ética de las virtudes.

Biografía

Primeros años

La juventud de Aristóteles por Charles Degeorge (1875).

Aristóteles nació en 384 a. C. o 383 a. C., durante el primer año de la olimpiada XCIX,[10][11][12][13][14] en la ciudad de Estagira, la actual Stavros (razón por la cual se lo apodó el Estagirita),[6] no lejos del actual Monte Athos, en la península Calcídica, entonces perteneciente al Reino de Macedonia (actual región de Macedonia de Grecia).[15] Su padre, Nicómaco, pertenecía a la corporación de los asclepiadeos, es decir, que profesaba la medicina, y fue médico del rey Amintas III de Macedonia,[16] hecho que explica su relación con la corte real de Macedonia, que tendría una importante influencia en su vida; y su madre, Festis, era oriunda de Calcis y también estaba vinculada a los asclepiadeos.[15]

En la época del rey Arquelao I de Macedonia, al ser su padre médico del rey Amintas III de Macedonia, ambos residieron en Pella, y Aristóteles no pudo permanecer mucho tiempo en aquel lugar, ya que sus padres murieron cuando él era aún muy joven, y se trasladó probablemente a Atarneo.[15] En 367 a. C., cuando Aristóteles tenía 17 años, falleció su padre, y se hizo cargo de él su tutor Proxeno de Atarneo,[15] que lo envió a Atenas, por entonces un importante centro intelectual del mundo griego, para que estudiase en la Academia de Platón.[17] Allí permaneció por veinte años.[17]

Período en la Academia

Para completar la educación de Aristóteles, Proxeno lo envió a Atenas para inscribirle a la Academia, habiéndose extendido ya su fama y la de Platón por el mundo griego.[15]

Bajorrelieve de Platón enseñando a Aristóteles, por Luca della Robbia (c. 1439).

Aristóteles conoció a Platón cuando tenía 17 años de edad,[18] y permaneció en la Academia desde 367 o 366 a. C. hasta 347 o 346 a. C., justo con el momento en el que coincide el segundo viaje que realizó Platón a Sicilia.[19] Debido a que Aristóteles acudió a la Academia durante su periodo de máximo esplendor, pudo desarrollarse de forma adecuada.[15] Eudoxo de Cnido ejerció la primera influencia decisiva sobre Aristóteles, ya que pudo ejercer su influencia en la exigencia «salvar los fenómenos»,[20] lo que es lo mismo, «hallar un principio que explicase los hechos conservando intacto su modo genuino de presentarse».[21] El propio Platón le llamaba «el lector» debido a su afán de formarse mediante escritos en lugar de hacerlo de forma oral (como se hacía en la Academia).[22]

Debido a que las ideas filosóficas de Eudoxo diferían de la filosofía platónica y concluían en aporías, Aristóteles hizo caso omiso de las mismas, pero sí se relacionó con Espeusipo, Filipo de Opunte, Erasto y Corisco.[15] Tanto Espeusipo como Filipo de Opunte fueron escolarcas de la Academia, Heraclides Póntico la rigió cuando Platón hizo su tercer viaje a Sicilia, Filipo publicó la obra Leyes, y Erasto y Corisco asociaron sus nombres con Aristóteles.[15] Durante este periodo de juventud escribió varios diálogos y el Protréptico, una exhortación a la filosofía muy popular dirigida al público general. Ninguna de estas obras se ha podido conservar salvo algunas en fragmentos.[cita requerida]

Aristóteles participó probablemente en los Misterios eleusinos, escribiendo sobre ellos: "La experiencia es aprender" (παθείν μαθεĩν).[23][24]

Formación de su filosofía

Tras la muerte de Platón en 347 a. C., Aristóteles dejó Atenas. La historia tradicional registra que Aristóteles partió por su decepción de que la dirección de la Academia pasara al sobrino de Platón, Espeusipo, aunque esto es improbable, pues un macedonio no podía heredar bienes atenienses.[25] Es posible que temiera los sentimientos contra los macedonios en Atenas en ese momento y se fue antes de la muerte de Platón.[26]

Aristóteles se trasladó a Atarneo y a Aso, en la península de Asia Menor, donde vivió aproximadamente tres años bajo la protección de su amigo y antiguo compañero de la Academia, Hermias, quien era gobernador de la ciudad.[17] Cuando Hermias fue asesinado, Aristóteles se mudó a la ciudad de Mitilene, en la isla de Lesbos, donde permaneció dos años.[16][17] Allí continuó con sus investigaciones junto a Teofrasto, nativo de Lesbos, enfocándose en zoología y biología marina.[16] Además se casó con Pitias de Aso, la sobrina de Hermias, con quien tuvo una hija del mismo nombre, Pitias la Joven.[17]

Alejandro Magno y el Liceo

Alejandro Magno y Aristóteles. El filósofo fue su formador intelectual y le inculcó sus conocimientos en la etapa adolescente durante más de dos años. Se considera que esas enseñanzas fueron elementos decisivos para los objetivos que se propuso Alejandro. Su sobrino, Calístenes, quien fue su biógrafo, lo acompañó en la campaña contra Persia. Las cartas entre Alejandro y Aristóteles quedaron registradas en el libro de Pseudo Calístenes, Vida y Hazañas de Alejandro de Macedonia.

En 343 a. C., el rey Filipo II de Macedonia convocó a Aristóteles para que fuera tutor de su hijo de 13 años, que más tarde sería conocido como Alejandro Magno, en la localidad de Mieza.[16][17][27] Aristóteles viajó entonces a Pella, por entonces la capital del imperio macedonio, y enseñó a Alejandro durante dos años, al menos, hasta que inició su carrera militar.[17] Durante el tiempo de Aristóteles en la corte macedonia, dio lecciones también a otros dos reyes futuros: Ptolomeo y Casandro.[28]

En 335 a. C., Aristóteles regresó a Atenas y fundó su propia escuela, el Liceo, llamado así por estar situado dentro de un recinto dedicado al dios Apolo Licio.[17] A diferencia de la Academia, el Liceo no era una escuela privada y muchas de las clases eran públicas y gratuitas.[16] A lo largo de su vida, Aristóteles reunió una vasta biblioteca y una cantidad de seguidores e investigadores, conocidos como los peripatéticos (de περιπατητικός, 'itinerantes', llamados así por la costumbre que tenían de discutir caminando).[16] La mayoría de los trabajos de Aristóteles que se conservan son de este período.[16] Escribió muchos diálogos, de los cuales solo han sobrevivido fragmentos. Los trabajos que han sobrevivido están en forma de tratado y no estaban destinados, en su mayor parte, a una publicación.[cita requerida]

Durante este período, murió su esposa Pitias, y Aristóteles empezó una nueva relación con Herpilis, se cree que, como él, nativa de Estagira. Aunque algunos suponen que no era más que su esclava, otros deducen de las últimas voluntades de Aristóteles que era una mujer libre y probablemente su esposa en el momento de su muerte. En cualquier caso, tuvieron descendencia juntos, incluyendo un hijo, Nicómaco, que nombra como padre a Aristóteles y a quien dedicó su Ética a Nicómaco.[29][30]

Aunque poco se sabe de su aspecto físico, Aristóteles fue descrito como calvo, de piernas cortas, ojos pequeños, balbuciente, elegante al vestir y, según sus propias opiniones, falto de hábitos ascéticos.[31] Era un hombre práctico y un observador cuidadoso. De mente alta y buen corazón, dedicado a sus seres queridos y justo con sus rivales.[32] Diógenes Laercio declaró que tenía inclinación a la burla y cita algunas expresiones que testimonian su fácil ingenio.[31]

Muerte

Cuando Alejandro murió en 323 a. C., es probable que Atenas se volviera un lugar incómodo para los macedonios, especialmente para quienes tenían las conexiones de Aristóteles.[16][17] Según se cuenta, declaró que "no veía razón para dejar que Atenas pecara dos veces contra la filosofía" (clara alusión a la condena de Sócrates). Aristóteles dejó Atenas y se estableció en Calcis, en la isla de Eubea, donde murió extrañamente al año siguiente, a la edad de 61 o 62 años −en 322 a. C.−, por una enfermedad de los órganos digestivos.[16][17][30] Su testamento fue conservado por Diógenes Laercio.[33]

En mayo de 2016, durante el congreso internacional "Aristóteles, 2.400 años" celebrado en la Universidad de Salónica, Konstantinos Sismanidis, director de las excavaciones en la ciudad de Estagira, dio a conocer las conclusiones de su equipo de arqueólogos sobre un edificio descubierto en 1996 y ahora reestudiado a la luz de dos manuscritos que hacen alusión al traslado posterior de las cenizas del filósofo, en una urna de bronce, a su ciudad natal. Según ellos, el edificio, hallado en el interior de una fortaleza bizantina posterior, "no puede ser otra cosa que el mausoleo de Aristóteles", aunque aclararon que "no tenemos pruebas, pero sí indicios muy fuertes que rozan la certeza".[34]

Su filosofía

El pensamiento de Aristóteles abarca prácticamente todas las facetas de la investigación intelectual. Aristóteles hizo filosofía en sentido amplio, que también describiría como "ciencia". El uso del término ciencia tiene un significado diferente al que cubre el término "método científico". Distingue tres tipos de filosofías, ciencias o saberes: saber práctico, que incluye la ética y la política; saber productivo, significa el estudio de las artes, incluida la poética; y saber teórico, puramente contemplativo al no intervenir en el objeto de estudio, que abarca la física, las matemáticas y la metafísica.[35] La lógica y la retórica no constituyen para Aristóteles saberes sustantivos.[36]

Metafísica

La palabra "metafísica" parece haber sido acuñada en el siglo I d. C. por Andrónico de Rodas, quien reunió varias de las obras de Aristóteles para el tratado que conocemos con el nombre de Metafísica.[37] La metafísica, según Aristóteles, es en primer lugar, una teoría de los principios (archai) generales del pensamiento (que aborda en más detalle en su lógica); y en segundo lugar, una doctrina (logos) del ser (on) en cuanto tal.[38] La metafísica de Aristóteles gira en torno a dos cuestiones fundamentales: la del comienzo y la de la unidad.[39]

La filosofía primera

Platón y Aristóteles en la La escuela de Atenas, por Rafael Sanzio (1509).

En el comienzo del libro IV de la Metafísica, aparece formulada la conocida declaración enfática según la cual «hay una ciencia que estudia lo que es, en tanto que algo que es y los atributos que, por sí mismo, le pertenecen».[40] Inmediatamente añade Aristóteles que tal ciencia «no se identifica con ninguna de las ciencias particulares, sino que posee el objeto de estudio más extenso y menos comprensible que pueda existir: el ser».

Ninguna de las ciencias particulares, como las matemáticas y las ciencias naturales (la física), se ocupa «universalmente de lo que es», sino que cada una de ellas secciona o acota una parcela de la realidad ocupándose de estudiar las propiedades pertenecientes a esa parcela previamente acotada.[41] Aristóteles la llamó "primera filosofía" o "ciencia primera" y teología.[37] La filosofía primera, luego llamada metafísica, es la ciencia más general por ser la ciencia del ser en cuanto ser, y Aristóteles la identificaba con la sabiduría (sofía), de la que habla también en el libro quinto de la Ética nicomáquea.

[...] si hay algo eterno e inmóvil y separado, es evidente que su conocimiento corresponde a una ciencia especulativa —theoría—, pero no a la Física [...] ni a la Matemática, sino a otra anterior a ambas [...] la Ciencia primera versa sobre entes separados e inmóviles... habrá tres filosofías especulativas: la Matemática, la Física y la Teología (pues a nadie se le oculta que, si en algún lugar se halla lo divino, se halla en tal naturaleza [la inmóvil y separada]), y es preciso que la más valiosa se ocupe del género más valioso. Así, pues, las especulativas son más nobles que las otras ciencias, y ésta (la teología), más que las especulativas.
Metafísica. VI, 1026a.

Aristóteles pues propone la ontología como un proyecto de ciencia con pretensión de universalidad que parece corresponder al estudio de lo que es, en tanto que algo que es.[38][42] Argumenta que los principios de esta ciencia serán, en cierto modo, los primeros principios de todos.[43] Aristóteles parece seguir la teoría correspondentista de la verdad, donde la verdad es decir que "el Ente es y que el No-ente no es".[44][45] Con ello antes de abordar el tema del ser, Aristóteles comienza argumentando en el libro I de la Metafísica que la primera filosofía debe abordar los principios (archai) o axiomas de las leyes del pensamiento, siendo el primer principio el principio de no contradicción,[46] el más seguro de todos los principios lógicos.[38][47] Como es un primer principio, no se puede demostrar. De éste surgen los demás, como el principio de identidad[48] y tercero excluido.[49] Aristóteles elaboró su lógica más en detalle en el Órganon.[43][47][50]

Crítica a la teoría de Platón

Aristóteles recopiló y estudió el pensamiento de filósofos anteriores a él, desde Tales hasta su maestro (inaugurando la historiografía filosófica).[51] Él construyó un sistema filosófico propio y sometió a crítica la teoría de las formas de Platón. Si bien Aristóteles admite, al igual que Sócrates y su maestro, que la esencia es lo que define al ser, concibe (a diferencia de sus antecesores) la esencia como la "forma" (μορφή) que está unida inseparablemente a la materia, constituyendo juntas el ser, o que denomina sustancia (ver: Hilemorfismo).[52]

Al igual que su maestro Platón, la filosofía de Aristóteles apunta a lo universal. La ontología de Aristóteles sitúa lo universal (katholou) en particulares (kath'hekaston), cosas en el mundo, mientras que para Platón lo universal es una forma que existe separadamente a la que imitan las cosas reales. Para Aristóteles, la "forma" sigue siendo aquello en lo que se basan los fenómenos, pero se "instancia" en una sustancia particular.[47] Los universales residen en las cosas particulares (in re) y no son previos a ellas (ante rem). Por ejemplo, la salud no existe por sí sola, sino como un atributo en los seres individuales que son sanos.[53] Luego las formas universales no solo están en la mente humana, sino en los objetos.[52][54] Otra crítica es el argumento del tercer hombre, en el que si un hombre es un hombre porque posee la forma de hombre, entonces se requeriría una tercera forma para explicar cómo el hombre y la forma del hombre son ambos hombres.[55]

Al contrario que Platón –que concebía la «existencia» de dos mundos posibles o reales (algunos eruditos creen que la teoría platónica es en realidad un realismo de las ideas)–, Aristóteles poseía una teoría que discurría entre el mundo de las nociones y el mundo sensible, si bien estaba abierto a admitir la existencia de sustancias separadas e inmóviles (como se muestra en la Física y en la Metafísica). Para Aristóteles, Platón “separó la sustancia de aquello que es su sustancia”, transformando de ese modo lo general (el concepto) en una entidad; duplicando las realidades innecesariamente.[56][57]

Acto y potencia

Aristóteles argumentó que una capacidad, como ser músico, podría adquirirse (la potencia se actualiza) mediante el aprendizaje.[58][59]

Parménides de Elea argumentó que el cambio es imposible, pues el cambio es el paso del ser al no ser o la inversa. Esto es inaceptable, ya que el no ser no existe y nada puede surgir de la nada. Por otro lado, los heraclíteos sostuvieron el cambio constante de todas las cosas. Platón propuso una especie de síntesis con un mundo sensible, caracterizado por un proceso constante de transformación y, por el otro, un mundo abstracto y perfecto de las Ideas, caracterizado por la eternidad y la incorruptibilidad.[cita requerida] Frente a Parménides y Platón, Aristóteles pretende resolver la antinomia entre lo permanente y lo mutable asumiendo un pluralismo ontológico.[60][61]

La expresión «algo que es» se dice en muchos sentidos, pero en relación con una sola cosa y una sola naturaleza [...]
Metafísica. IV, 2, 1003a-1003b

Aristóteles reconoce la polisemia del verbo ser en sus distintos usos y aplicaciones, pero estos diferentes sentidos se refieren a una sola cosa, a una misma naturaleza, a un principio único.

Si bien Aristóteles diferencia entre «cambio» (μεταβολή) y «movimiento» (κίνησις),[62] con frecuencia él se refiere a estos términos como sinónimos de toda clase de cambio en general.[63] En la Metafísica, Aristóteles enfatiza al ser en acto (entelecheia, o enérgeia, del griego: ἐντελέχεια, o ὲνέργεια) y en potencia (dynamis, del griego: δύναμις).[64] El acto es la sustancia como se presenta y la potencia son sus capacidades de ser. Aristóteles entiende el cambio y el movimiento como «la actualización de lo que está en potencia».[65] Estos dos conceptos poseen cada uno dos matices distintos:[66]

ActoPotencia
EntelequiaEnergeiaActivaPasiva
La “realización” de un ser que estaba en potencia.[67] (ej. el árbol es entelequia de la semilla).La acción de una potencia activa.[68] (ej. placer es una energeia del cuerpo).La posibilidad de producir una acción.[69]La posibilidad de recibir la acción de una potencia activa.[69]

No hay generación desde la nada (ex nihilio), sino desde lo que Aristóteles llama privación, un cierto no ser en el sentido de no ser algo determinado. El "no-ser" para Aristóteles "es" porque el "no-ser" no es una nada absoluta, sino un poder, una actividad, una potencia de la sustancia para «llegar a ser» (gígnesthaí). La impotencia y la imposibilidad son lo contrario de la potencia, la privación de esta.[70] El acto es el reconocimiento del ser en potencia.[71] El cambio del cosmos esta subordinado al acto y la potencia, siendo el acto anterior con absoluta superioridad a la potencia, ya que todo cambio «es el acto de lo que no ha alcanzado su fin».[72][73] El movimiento en sí mismo es una potencia eterna, ya que si se actualiza no hay movimiento. Luego el cambio es pues un «acto imperfecto de lo que está en potencia en tanto está en potencia».[74][75]

Sustancia y accidente

Aristóteles también entendía al ser como sustancia (ousía), aquello que existe por sí mismo, el “esto” (tóde ti). Este término tiene muchos sentidos en los que se puede decir que una cosa "es", pero está relacionada con un punto central.[76] Distinguió cuatro sentidos de la sustancia: la esencia (to ti ên einai), universal (kathólou), género (génos) y sujeto (hypokeímenon).[77][78]

En las Categorías, Aristóteles distinguió la sustancia primera, aquella que no se predica de un sujeto ni está en el sujeto; de la sustancia segunda, aquella que se predica de la sustancia primera, tal como la esencia o el género. Luego Sócrates, como hombre individual, es una sustancia primera; y ser hombre o animal racional es su género o esencia, es decir, su sustancia segunda.[79][80] El filósofo definió la esencia como un ser en sí, y solo las sustancias tienen una esencia.[81] En un sentido ontológico, la sustancia "es causa y principio".[82] Solo existe la sustancia primera, en la que se realiza la esencia y no al revés. La esencia como forma (eîdos) o definición (lógos) de la sustancia está en las cosas mismas, negando así la teoría de las formas platónicas.[83] Los cambios de una sustancia serían aquellos en los que desaparece la sustancia o aparece la adquisición de otra; solamente podrían ser dos: generación (génesis) y corrupción (phthorá).[84][85] La sustancia en la metafísica aristotélica se divide en tres clases: la sensible y perecedera (cuatro elementos); la sensible y eterna (éter); y la eterna, inmóvil y separada (dios).[86]

Para el filósofo, todo movimiento es de un contrario (enantía) a otro. Para ello debe haber un sujeto que experimenta y persiste después del cambio, mientras que el contrario deja de persistir.[87] Como la sustancia es una especie de unidad y no posee contrarios,[88] entonces los cambios sustanciales no son movimientos,[89] «sino cambios por contradicción»;[90] luego el movimiento solo es la actualización «a partir de un sujeto y hacia un sujeto».[91][63] Hay cambio cuando un sujeto que carece de una determinada perfección la adquiere por sí mismo (cambio natural) o por otro (cambio artificial).[92] En el libro I de la Física, Aristóteles pone el ejemplo de la "transformación" (de una forma a otra) de un "hombre iletrado" a "letrado", siendo aquí el hombre, privado de lectura o con la potencia de leer, el sustrato persistente del cambio entre los contrarios no-poder leer a poder leer.[93]

Todo proviene del ser; pero, sin duda, del ser en potencia, es decir, del no-ser en acto. [...] Todo lo que cambia tiene una materia [...] Si hay realmente el ser en potencia, de él es de quien provienen los seres; no de todo ser en potencia, sino tal ser en acto de tal ser en potencia. [...] (S)i no hubiera habido más que una materia, sólo se hubiera convertido en acto aquello que hubiera sido la materia en potencia. Por lo tanto, hay tres causas, tres principios: dos constituyen la contrariedad, de una parte la noción sustancial y la forma, de la otra la privación; el tercer principio es la materia.
Metafísica. XII, 2, 1069b 5-30.

Por otra parte están los accidentes (symbebekós), una forma de ser que se da en una sustancia sin ser una de las características distintivas de su esencia.[94] Los cambios accidentales, por el contrario, serían aquellos que se producirían sin que su forma sustancial devenga en otra. Es decir, algo (el sustrato) pasa a otro modo de ser, pero sigue siendo algo, y sigue siendo sustrato del cambio. Estos accidentes no pueden existir separados de la sustancia, porque “son los modos del ser” que existen en la sustancia sin ser necesariamente tales ni constantes. Junto con la sustancia, Aristóteles los asocia con sus categorías del ser[76] y distingue principalmente solo tres tipos de cambios: el de la cualidad, el de la cantidad y el del lugar.[63][80][90]

Las cosas -algunas sólo en acto, otras en potencia y en acto- son o un «esto» o una cantidad o una cualidad, y de la misma manera en las otras categorías de lo que es. En cuanto a las que son relativas a algo, se dicen según el exceso o el defecto, o según la actividad o la pasividad, o, en general, según su capacidad de mover o de ser movida [...] Cada una de estas categorías está presente en las cosas de dos maneras: por ejemplo, con respecto a un «esto», en su forma o su privación; con respecto a la cualidad, en lo blanco o lo negro; con respecto a la cantidad, en lo completo o lo incompleto; y de la misma manera con respecto al desplazamiento en el arriba o el abajo, lo pesado o lo ligero. Por consiguiente, las especies del movimiento y del cambio son tantas como las del ser.
Física. III, 1, 200b 25 - 201a 10.

Hilemorfismo y teleología

Aristóteles elabora su teoría hilemórfica, en la que un sujeto como "sustancia sensible" puede entenderse como un compuesto (sýnolon) de materia (hilé) y forma (morphé, eidos).[84] La forma es lo que unifica cierta materia en un solo objeto. La materia es el sustrato constitutivo de algo. Esta es relativa, pues a cada forma le corresponde su materia (a la casa le corresponde los ladrillos), y lo que es materia, en otro contexto es una forma (los ladrillos les corresponde la arcilla).[57][95]

Estatua de Aristóteles en Ceuta.

La materia se diferencia de una materia prima sin forma, incognoscible y eterna que constituye toda realidad; de una materia determinada que subyace a la primera por analogía (como la madera o el bronce).[96][97] La materia, en tanto principio de las cosas existentes, está en potencia porque tiende hacia la forma, por lo que permanece en cambio. La forma "no puede desearse a sí misma, pues nada le falta [...] lo que la desea es la materia"[98] y la forma la actualiza, siendo esta siempre en acto, ya que muestra lo que algo es en acto, es decir, su esencia. Cuando la materia está en acto, es porque posee su forma.[99][100] La forma sustancial es la que hace al ente ser lo que es. Las formas accidentales son las que transformándose en el ser, no crean ni destruyen a ese ser. El sujeto del accidente es idéntico a la forma sustancial, pero no en el accidente mismo.[101][102] Aristóteles sugirió que un ser puede explicarse por cuatro tipos diferentes de factores activos simultáneamente a los que denomina "causas"(aition, αἴτιον).[103][104] El filósofo distingue cuatro causas:

Y puesto que, evidentemente, es preciso adquirir la Ciencia de las primeras causas (decimos, en efecto, que sabemos una cosa cuando creemos conocer su causa primera), y las causas se dividen en cuatro, una de las cuales decimos que es la substancia y la esencia (pues el porqué se reduce al concepto último, y el porqué primero es causa y principio); otra es la materia o el sujeto; la tercera, aquella de donde procede el principio del movimiento, y la cuarta, la que se opone a ésta, es decir, la causa final o el bien (pues éste es el fin de cualquier generación y movimiento).
Metafísica (983a 25–983b)
Causa materialCausa formalCausa eficienteCausa final
El sujeto material del que está hecho la sustancia y contiene su esencia.La esencia o forma de la sustancia soportada en la materia.El agente que produce el "movimiento".Lo que dirige el "movimiento" hacia un fin.
Ejemplificadas con una estatua:
El mármol o el bronce.La idea en la mente del escultor que da vida a la escultura.El "arte técnico" del escultorEl propósito por el cual está hecha la estatua.

La concepción teleológica de la naturaleza en Aristóteles, en el sentido de que «la naturaleza [...] no hace nada en vano»[105] y exhibe finalidad (telos). La naturaleza es pues una actividad acorde a un fin. Aristóteles dice que «lo que cada cosa es, una vez concluido su desarrollo, decimos que es su naturaleza» y «aquello por lo que existe algo y su fin es lo mejor, y la autosuficiencia es a la vez, un fin y lo mejor».[106] Define un fin como «aquello para lo cual, y el principio de la definición y del concepto». Por ejemplo, el fin de una sierra es serrar, la cual es necesario que sea de hierro ya que su fin «es causa de la materia y no la materia del fin».[107] En el caso de los dientes de un animal, su finalidad es el propósito de morder y masticar, el cual es bueno para la existencia o felicidad del animal.[108]

Según el filósofo, los cambios que suceden por naturaleza son causados por sus causas formales. Añade que la causa formal y la final son en esencia una misma cosa,[108] y «aquello en lo que primeramente proviene el movimiento es específicamente lo mismo que estas, pues el hombre engendra al hombre».[109] La distinción de la potencia y el acto conduce a la doctrina de la escala jerárquica de los seres que tiende a actualizarse hacia la perfección de su contenido (causa final).[110] Sin embargo, en su Física y Metafísica también dijo que hay "accidentes" causados por "casualidad (τυχή)". Aristóteles podría haber agregado el azar como una quinta causa indeterminada (apeiron) que ocurre cuando dos cadenas causales se unen por accidente.[111] Tanto para Aristóteles como para muchos otros autores antiguos, la causa final era la más importante en cuanto a la explicación de la filosofía práctica.

Teología

Aunque Aristóteles utilice el término «dios» (to theion), no habla del Dios del cristianismo o de cualquier otra religión monoteísta. Este es un dios considerado solamente como una hipótesis filosófica para dar completitud a toda una teoría sobre el cambio. Su teología está basada en su visión cosmológica y fue uno de los primeros filósofos en formular un argumento cosmológico para la existencia de un dios. Su razonamiento luego sería adoptado por teólogos judíos, cristianos y musulmanes y contribuiría al concepto de Dios.[112]

Motores y móviles

Aristóteles sostiene el principio causal de que «todo lo que está en movimiento (móviles), es movido por otro (motores)».[113] Aunque Aristóteles cree que el movimiento del universo es eterno,[114] no puede haber una serie infinita de motores, ya que estos no generan el movimiento sino que se limitan a transmitirlo.[115] Nada finito puede mover algo eternamente, pues una magnitud finita no puede tener una potencia infinita y viceversa.[116] Además, la potencia motriz inicial del movimiento se va perdiendo por el rozamiento.[117]

Pero si hay una causa motriz, o una causa eficiente, pero que no pase al acto, no por esto resulta el movimiento, porque lo que tiene la potencia puede no obrar. [...] Pero aquí se presenta una dificultad. Todo ser en acto tiene, al parecer, la potencia, mientras que el que tiene la potencia no siempre pasa al acto. La anterioridad deberá, pues, pertenecer a la potencia. Si es así, nada de lo que existe podría existir, porque lo que tiene la potencia de ser puede no ser aún.
Metafísica. XII, 6, 1071b 15-30.

Por lo tanto, es necesario que el acto sea anterior a la potencia en cuanto a la esencia[118] y debe haber seres que no sean los primeros en una serie temporal, pero que inspiren el movimiento eterno sin que se muevan "como la belleza mueve al alma".[119]

Motor inmóvil

La creación y expulsión del paraíso de Giovanni di Paolo, 1445.

En el libro VIII de la Física, Aristóteles habla de un ser como acto puro (actus purus) inmaterial que no padece ningún cambio y que es el principio físico del mundo. Por no ser material, él mismo no es algo físico (Física, II, 7, 198 a 36). Después, en el libro XII (Lambda) de la Metafísica, Aristóteles aboga por la existencia de un ser divino y parece identificarlo con el «primer motor inmóvil», quizá influenciado por el Nous de Anaxágoras. El primer motor no puede tener magnitud, ni finita o infinita, y en consecuencia, es indivisible y sin partes.[119] Lo define como una sustancia inmóvil incorruptible frente a las sustancias físicas sensibles.[115]

Esto, unido a que en el capítulo noveno habla de la vida del motor inmóvil como pensamiento «autocontemplativo» o «pensamiento del pensamiento» (νοήσεως νόησις; noeseos noesis), porque su actividad es, en sí misma, vida perfecta y eterna. Dios no pueden distraerse potencialmente de esta eterna autocontemplación porque, en ese instante, dejarían de existir.[120][121] Esto ha llevado a muchos autores a hablar de Providencia.[122]

Si, por consiguiente, Dios se halla siempre tan bien como nosotros algunas veces, es cosa admirable; y, si se halla mejor, todavía más admirable. Y así es como se halla. Y tiene vida, pues el acto del entendimiento es vida, y Él es el acto. Y el acto por sí de Él es vida nobilísima y eterna. Afirmamos, por tanto, que Dios es un viviente eterno nobilísimo, de suerte que Dios tiene vida y duración continua y eterna; pues Dios es esto.
Metafísica. XII, 7, 1072b 25.

El «Dios» aristotélico no es creador del mundo, solo es la causa final de todo cambio y movimiento eterno del universo, reduciendo la multiplicidad diversa de los fenómenos a una unidad inteligible.[123][124] Aristóteles argumentó a favor de la idea de varios motores, como son los motores inteligentes de los planetas y las estrellas.[125] Estos parecen ser dioses, pero todo hace suponer que sean sustancialmente diversos de Aquel "primero", que merecería ser identificado con el que el hombre contemporáneo entiende por Dios, uno que accionaba la primera esfera celeste y vivía más allá de la esfera de las estrellas fijas (Ver: Cosmología).[126]

Lógica

Grabado de la Sabiduría entregando la llave de la Razón a Aristóteles, para distinguir al hombre de las bestias (c. 1690).

Se denomina a la lógica aristotélica, también conocida como lógica tradicional[127][128] o lógica silogística,[129][130] a los sistemas de lógica formal basados en los trabajos de Aristóteles, quien es ampliamente reconocido como el padre fundador de la lógica.[131] También se la denomina como lógica de términos.[132][133][134]

Los principales trabajos del filósofo griego sobre esta materia se agrupan tradicionalmente bajo el nombre de Órganon («herramienta») y constituyen la primera investigación sistemática sobre los principios del razonamiento válido o correcto, siendo el silogismo la noción central de su lógica.[135][136] La lógica para Aristóteles era una instrumento necesario para adentrarse en la filosofía y la ciencia, aunque no sería propiamente una "ciencia" en sí puesto que su objeto de estudio no es un género de una sustancia concreta, sino el método científico en general. Su lógica en Aristóteles estaba pues a su vez vinculada con su metafísica.[137][138][139][140]

El sistema lógico aristotélico fue desarrollado más adelante en la historia antigua principalmente por sus seguidores, los peripatéticos. Sin embargo era el único sistema de la época, los estoicos propusieron un sistema de lógica proposicional que fue estudiado por los lógicos medievales. La lógica aristotélica resurgió después del siglo iii por el Isagoge de Porfirio, muy influyente tanto en el Oriente latino a través de Boecio. La lógica aristotélica predominó en la Edad media, primero en la filosofía islámica a través de los comentarios de Al-Farabi en el siglo X, y más tarde en la Europa cristiana en el siglo Xii con el auge de la escolástica, permaneciendo dominante hasta finales del siglo XIX.

En la actualidad, algunos académicos afirman que el sistema de Aristóteles no puede aportar mucho más que valor histórico, debido a la llegada de la lógica matemática. Sin embargo, la lógica de Aristóteles se emplea, entre otros campos de estudio e investigación, en la teoría de la argumentación para ayudar a desarrollar y cuestionar críticamente los esquemas de argumentación que se utilizan en la inteligencia artificial y los argumentos legales.

Los juicios categóricos y la silogística

Se llama cuadro de oposición al esquema mediante el cual se estudian las relaciones formales entre los diversos tipos de juicios aristotélicos, considerando cada juicio con términos idénticos:
- A = Universal afirmativo. Término Sujeto tomado en su extensión universal; término Predicado particular; cualidad afirmativa (Todo S es P).
- E = Universal negativo. Término Sujeto tomado en su extensión universal; término Predicado universal; cualidad negativa (Ningún S es P).
- I = Particular afirmativo. Término Sujeto tomado en su extensión particular; término Predicado en su extensión particular; cualidad afirmativa (Algún S es P).
- O = Particular negativo. Término Sujeto tomado en su extensión particular; término Predicado en su extensión universal; cualidad negativa (Algún S no es P).

Todo juicio o proposición (apophansis) en la lógica de Aristóteles se compone de dos términos (horos; terminus), un sujeto (hipokeimenon y un predicado (katêgorein; y puede ser verdadera o falsa.[135][141] Luego, todo enunciado afirmativo simple, puede reducirse a « es ».[142]

Una proposición es categórica si tiene alguna de las siguientes cuatro formas:[143]

  • Universal afirmativo  = Todo  es  —por ejemplo, todos los humanos son mamíferos.
  • Universal negativo  = Ningún  es  —por ejemplo, ningún humano es un reptil.
  • Particular afirmativo  = Algunos  son  —por ejemplo, algunos humanos son varones.
  • Particular negativo  = Algunos  no son  —por ejemplo, algunos humanos no son varones.

A partir de estos cuatro ejes, Aristóteles en su obra Sobre la interpretación muestra un cuadro de oposición de los juicios (ver la imagen de la derecha), donde se relaciona los valores de verdad entre cada juicio categórico. De ellos surgen juicios contrarios ( ), subcontrarios ( ), contradictorios ( ; e  ); y subalternos ( - ; y  ).[144]

Tradicionalmente se las letras anteriores () como operadores infijos para escribir las proposiciones categóricas de forma concisa. La siguiente tabla muestra la forma más larga, la notación abreviada:

Proposición categóricaAbreviación
Todo  es .
Ningún  es .
Algún  es .
Algún  no es .
Los Primeros analíticos representa el primer estudio de la lógica formal, donde la lógica se entiende como el estudio de los argumentos. En Primeros analíticos, Aristóteles construyó la primera teoría de la inferencia válida como la "silogística".[141] La noción central del sistema aristotélico es el silogismo (o deducción; del griego, apódeixis; o en latín, sullogismos).[145][146] El silogismo es, según la definición de Aristóteles, «un discurso (logos) en el cual, establecidas ciertas cosas, resulta necesariamente de ellas, por ser lo que son, otra cosa diferente».[147] El silogismo es una inferencia en la que una conclusión (sumperasma) se sigue necesariamente de otras dos proposiciones, las "premisas" (protasis).[142] Un ejemplo clásico de silogismo es el siguiente:
  1. Todo hombre es mortal. [Premisa mayor: "hombres" es el término medio; "mortal" es el término mayor]
  2. Todo los griego es hombre. [Premisa menor: "hombres" es el término medio; "griego" es el término menor]
  3. Por lo tanto, todos griego es mortal. [Conclusión: "griego" es el término menor; "mortal" es el término mayor]
En este ejemplo, tras establecer las premisas (1) y (2), la conclusión (3) se sigue por necesidad. La noción de silogismo es similar a la noción moderna de argumento deductivamente válido, pero hay diferencias.[148] La tradición aristotélica denomina "silogismo categórico" a un silogismo que está compuesto por exactamente tres proposiciones categóricas (dos premisas y una conclusión), y si ambas premisas comparten exactamente un término (llamado el término medio, ), que además no está presente en la conclusión. El silogismo mencionado más arriba es un silogismo categórico.

Categorías del ser

Listado de las diez categorías aristotélicas
CategoríaGriego antiguoLatínPreguntaEjemplo
Sustanciaοὐσίαsubstantia¿Qué es?Un humano, un caballo...
Cantidadποσόνquantitas¿Cuánto / qué tamaño / qué peso tiene?Un metro, un kilo...
Calidadποιόνqualitas¿Cómo es?Blanco, caliente, dulce...
Relaciónπρός τιrelatio¿Qué relación tiene con alguien o algo?Doble, medio, grande, maestro...
Lugarποῦubi¿Dónde está?En un mercado, en el Liceo...
Tiempoπότεquando¿De cuándo es?Ayer, el año pasado, un siglo...
Situaciónκεῖσθαιsitus¿En qué postura se encuentra?De pie, sentado, tumbado...
Posesiónἔχεινhabitus¿Cómo se encuentra?Armado, descalzo...
Acciónποιεῖνactio¿Qué hace?Come, corta, quema...
Pasiónπάσχεινpassio¿A qué se somete la cosa?Ser comido, ser lanzado...

La palabra categoría deriva de la palabra griega katêgoria que significa predicado o atributo. En la obra Categorías, Aristóteles la lista de las diez categorías está presente en Tópicos I.9, 103b20-25 y Categorías 4,1b25-2a4. Las diez categorías se pueden interpretar de tres maneras diferentes: como tipos de predicados, como clasificación de los sermones o como tipos de entidades.

Este listado de diez categorías aparece también en Metafísica, V, 7, 1017 a 25; Segundos analíticos, I, 22, 83 a 21-22; y en Física, V, 1, 225 b 6-8, pero no menciona las categorías de posesión (échein) y situación (keîsthai).[149] Existe la hipótesis de que Aristóteles consideraba las categorías de posesión y situación como subcategorías, subsumibles quizás en héxis y diáthesis respectivamente, dos sub-clases de cualidad.[150] La categoría más importante es la sustancia o entidad, habiendo dos tipos, la entidad concreta o primera y abstracta o segunda.[151] En cierto modo, la entidad concreta no es una categoría porque no se puede predicar.[152] Entonces, aun sabiendo uno por definición qué es una cosa, no sabrá si es o si existe, pues el ser no es ningún género ni entidad de nada. En esto punto se diferencia mejor la ontología aristotélica de la platónica.[153]

El tratado aristotélico de las Categorías ha sido ampliamente discutido y objeto de un gran número de críticas. Kant criticó que las categorías aristotélicas están enumeradas al azar y no son deducidas de un principio general (véase Categoría de Kant). Para Jesús Mosterín, la teoría aristotélica de las categorías es muy oscura porque no se sabe bien cuando Aristóteles habla de cosas o de nociones y ni justifica porque son esas y no otras.[154]

Otros aportes a la lógica

Crátera ática del Museo Arqueológico de Tera. Aristóteles introdujo la lógica modal con el ejemplo «mañana habrá una batalla naval» y «mañana no habrá una batalla naval».

Además de su teoría de los silogismos, Aristóteles realizó una gran cantidad de otros aportes a la lógica. En Sobre la interpretación se encuentran algunas observaciones y propuestas de lógica modal, así como una controversial e influyente discusión acerca de la relación entre el tiempo y la necesidad.[155][156] Según Aristóteles, del par de proposiciones «mañana habrá una batalla naval» y «mañana no habrá una batalla naval», parece que alguna tiene que ser verdadera hoy y la otra falsa. Supongamos que la primera fuera verdadera hoy. Luego, mañana habrá una batalla naval. Pero entonces el futuro ya está determinado, y no depende de nosotros. Lo mismo sucede si suponemos que la segunda proposición es verdadera hoy. Sin embargo, nos parece que el futuro no está determinado, y que en algún sentido importante sí depende de nosotros. Frente a esta situación, Aristóteles discute la posibilidad de que las proposiciones acerca del futuro no sean ni verdaderas ni falsas, es decir una lógica plurivalente.

Aristóteles también reconoció la existencia e importancia de los argumentos inductivos, en los cuales se va «de lo particular a lo universal», pero dedicó poco espacio a su estudio.[157] Por si fuera poco, Aristóteles fue el primero en realizar un estudio sistemático de las falacias. En sus Refutaciones sofísticas identificó y clasificó trece tipos de falacias,[158] entre ellas la afirmación del consecuente, la petición de principio y la conclusión irrelevante.

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