Para otros usos de este término, véase Esopo (desambiguación).
| Esopo | ||
|---|---|---|
Molde de yeso de una estatua helenística que se cree que representa a Esopo; original en la Colección de Arte de la Villa Albani, Roma. | ||
| Información personal | ||
| Nombre nativo | Αἴσωπος | |
| Otros nombres | Aesopus | |
| Nacimiento | ca. 600 a. C. | |
| Fallecimiento | ca. 564 a. C. (≈36 años) | |
| Nacionalidad | Griega | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Fabulista | |
| Obras notables | fábulas de Esopo | |
Esopo (en griego antiguo: Αἴσωπος, romanizado: Aísōpos) fue un fabulista y narrador de historias de la Antigua Grecia, acreditado como el autor de numerosas fábulas conocidas colectivamente como las Fábulas de Esopo. Si bien su existencia sigue siendo incierta y no se conservan escritos suyos, numerosos relatos que se le atribuyen se recopilaron a lo largo de los siglos y en muchos idiomas, en una tradición oral que perdura hasta nuestros días. Muchos de estos relatos se caracterizan por personajes animales antropomórficos.
Se pueden encontrar algunos detalles sobre la vida de Esopo en fuentes antiguas, como Aristóteles, Heródoto y Plutarco. Una antigua obra literaria, el Romance de Esopo, narra una versión episódica, probablemente muy ficticia, de su vida, con la descripción tradicional de él como un esclavo (en griego antiguo: δοῦλος) de aspecto sumamente feo que, gracias a su astucia, consigue la libertad y se convierte en consejero de reyes y ciudades-estado. Esopo ha sido representado en la cultura popular durante los últimos 2500 años en numerosas obras de arte y como personaje en muchos libros, películas, obras de teatro y programas de televisión.
Biografía
En la Época Clásica su figura gozaba de gran popularidad, pero se vio rodeado de elementos legendarios que hacen difícil establecer de manera precisa cualquier dato seguro sobre su biografía; de hecho, S. Josifovich estima que nunca existió, aunque Ben Edwin Perry, Anton Wiechers, How-Wells y Janos Sarkady entre otros defienden de un modo u otro su autenticidad;[1] también se piensa que el personaje parece ser un remedo del consejero babilonio Ahikar, secretario del rey Senaquerib.[2]
La primera referencia que se conoce sobre Esopo es una cílica de figuras rojas fechada en torno al año 470 a. C.; en ella, se ve a Esopo hablando con una zorra.[3] En fuentes literarias de la Grecia clásica, aparece citado por Heródoto,[4] Aristófanes,[5] Aristóteles,[6] y Platón. Este último dice que Sócrates se sabía de memoria los apólogos de Esopo y los versificaba.[7] Hacia el siglo I se estima que surgió una biografía novelada de autor anónimo titulada Vida de Esopo,[8] y mucho más tarde, en época medieval, Máximo Planudes elaboró otra Vida de Esopo, repleta de elementos folclóricos y legendarios.[9]
Con respecto a su ubicación cronológica, suele haber coincidencia en que vivió en torno al siglo VII y siglo VI a. C.: Heródoto lo hace contemporáneo del rey Amasis (570 a. C.-526 a. C.); Heraclio de Ponto, escoliasta[10] de Aristófanes, lo ubica hacia el 540 a. C., mientras que, para Fedro, habría sido contemporáneo de Pisístrato (ca. 606-527 a. C.)[11] La Suda sitúa el punto central de su vida en la 40.ª Olimpiada (año 620 a. C.) y su muerte en la 54.ª (564 a. C.)[12]
Diversos autores sitúan en diferentes lugares su nacimiento: Heraclio de Ponto lo menciona como una persona natural de Tracia;[11] Calímaco dice que era de Sardes;[13] Fedro, en sus Fábulas, ubica el lugar de origen de Esopo en la región de Frigia,[14] al igual que Aulo Gelio;[15] Planudes, por su parte, sitúa el nacimiento de Esopo en Amorio, también en Frigia.[11] Según la Suda, había diversos lugares que se consideraban como la patria de Esopo: Sardes, Samos, Mesembria (en Tracia) y Cotiea (en Frigia).[12]
Diversas fuentes señalan que fue esclavo de Janto y posteriormente liberto de Yadmon o Idmon. Compartió esclavitud con la cortesana Rodopis.[16] Tras ser liberado, Esopo estuvo al servicio del rey Creso de Lidia.
La tradición señala que llegó a Delfos con una gran cantidad de riquezas de parte del rey Creso para hacer ofrendas a Apolo y para distribuir una parte entre los habitantes del lugar pero, tras una disputa con los delfios, decidió hacer únicamente el sacrificio a Apolo y reenvió el resto de las riquezas a Sardes, para reintegrárselas a Creso. Entonces Esopo fue acusado por los delfios de sacrilegio y murió despeñado desde las rocas Fedríades o desde la roca Hiampea. Como la acusación resultó ser falsa, los delfios quisieron compensar económicamente a quien tuviera derecho, para calmar la cólera de Apolo. Fue un nieto de Yadmon, a quien Esopo habría servido como esclavo, el que se presentó a cobrar la indemnización.[4][17][18]
Taciano cita una famosa estatua de Esopo realizada por Aristodemo.[19] Otra estatua suya fue realizada por Lisipo, que algunos estudiosos han puesto en relación con un busto de Villa Albani de época romana.
| Esquilo | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nombre en griego antiguo | Αἰσχύλος | |
| Nacimiento | 525 a. C. Eleusis (Grecia) | |
| Fallecimiento | 456 a. C. Gela (Italia) | |
| Causa de muerte | Muerte accidental | |
| Familia | ||
| Padre | Euforión de Eleusis | |
| Hijos | ||
| Información profesional | ||
| Ocupación | Tragediógrafo, guerrero, dramaturgo y escritor | |
| Género | Tragedia griega | |
| Obras notables | ||
| Conflictos | Batalla de Salamina, batalla de Maratón y batalla de Platea | |
Esquilo (en griego antiguo: Αἰσχύλος, Aischýlos; Eleusis, ca. 525 a. C.-Gela, ca. 456 a. C.) fue un dramaturgo griego. Predecesor de Sófocles y Eurípides, es considerado como el primer gran representante de la tragedia griega.[1]
Biografía
Nació en Eleusis (Ática) hacia el 525 a. C., lugar en el que se celebraban los misterios eleusinos. Pertenecía a una noble y rica familia de terratenientes. En su juventud fue testigo del fin de la tiranía de los Pisistrátidas en Atenas.
Luchó contra los persas y participó en las batallas de Maratón (490 a. C.), Salamina (480 a. C.) y Platea (479 a. C.).
Algunas de sus obras, como Los persas (472 a. C.) y Los siete contra Tebas (467 a. C.), son el resultado de sus experiencias de guerra. Fue también testigo del desarrollo de la democracia ateniense. En Las suplicantes (463 a. C.), puede detectarse la primera referencia que se hace acerca del "poder del pueblo", y la representación de la creación del Areópago, tribunal encargado de juzgar a los homicidas. En Las euménides (458 a. C.), se apoya la reforma de Efialtes (462 a. C.), transferencia de los poderes políticos del Areópago al Consejo de los Quinientos.[2]
Se acusó a Esquilo de haber revelado los misterios de Eleusis, por lo que fue juzgado y absuelto.
Viajó a Siracusa invitado por Hiéron, para el que produjo Las mujeres de Etna en honor a la nueva ciudad que había fundado ese tirano, y puso de nuevo en escena Los persas. Tras la representación de la Orestíada (458 a. C.), volvió a visitar Sicilia, donde murió en Gela, entre el 456 y el 455 a. C.
Tuvo un hijo, Euforión, que, como él, fue poeta trágico.
Esquilo escribió 82 piezas (algunas fuentes las cifran en 90), consiguió su primera victoria en composición dramática en el 484 a. C., siendo sus rivales Pratinas, Frínico y Quérilo. Solo fue vencido por Sófocles, en el año 468 a. C.
De la importancia de la obra de Esquilo da fe el hecho de que se permitiera que sus obras fueran representadas y presentadas en el agón («certamen») en los años posteriores a su muerte, junto a las de los dramaturgos vivos; un honor excepcional, ya que era costumbre que las obras de los autores fallecidos no se pudieran presentar al agón.
De toda su obra, solo se conservan siete piezas,[3] seis de ellas premiadas, y sustanciosos fragmentos de otras tantas.
Pese a la importancia de su obra, en su epitafio no fue recordado como poeta ni como dramaturgo, sino por su valor en la batalla de Maratón:
Αἰσχύλον Εὐφορίωνος Ἀθηναῖον τόδε κεύθει
μνῆμα καταφθίμενον πυροφόροιο Γέλας·
ἀλκὴν δ’ εὐδόκιμον Μαραθώνιον ἄλσος ἂν εἴποι
καὶ βαρυχαιτήεις Μῆδος ἐπιστάμενος.‘Esta tumba esconde el polvo de Esquilo,
hijo de Euforio y orgullo de la fértil Gela
De su valor Maratón fue testigo,
y los medos de larga cabellera, que tuvieron demasiado de él.’
| Esquines | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nombre de nacimiento | Esquines, Αἰσχίνης | |
| Nombre en griego antiguo | Αἰσχίνης | |
| Nacimiento | 389 a. C. Atenas | |
| Fallecimiento | 314 a. C. Samos | |
| Familia | ||
| Padres | Atrometus Glaukothea | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Político y orador | |
| Cargos ocupados | Embajador | |
| Obras notables | Contra Timarco | |
Esquines (en griego antiguo: Αἰσχίνης) fue un político y orador ateniense nacido en el 389 a. C. y muerto en Samos en el 314 a. C. Fue uno de los diez oradores áticos.
Esquines fue un duro rival de Demóstenes, con el que se enfrentó política y judicialmente. Esquines representaba la facción pro-macedonia de Atenas, mientras que Demóstenes reclamaba la guerra contra Filipo.
Biografía

No están claros los datos concernientes a su parentesco y a sus primeros años, aunque parece probable que sus padres, aunque pobres, fuesen respetables. El padre de Esquines fue Atrometos, un profesor de letras de la escuela elemental. Su madre, Glaucotea, asistía en los ritos religiosos de iniciación para los pobres. Después de ayudar a su padre en la escuela, pasó un tiempo como actor, y sirvió en el ejército, en el que se distinguió. También ocupó varios puestos de alguacil en tribunales, y en particular en la Boulé.
Entre las campañas en las que participó Esquines, se encuentra la de Fliunte en el Peloponeso (368 a. C.), la batalla de Mantinea del año 362 a. C., y la campaña de Foción en Eubea (349 a. C.). La caída de Olinto (348 a. C.) llevó a Esquines a la arena política, y fue enviado en una embajada para levantar al Peloponeso contra Filipo II de Macedonia.
En la primavera del 347 a. C., Esquines se dirigió a la asamblea de los Diez Mil de Megalópolis (Arcadia) instándoles a unirse y defender su independencia ante Filipo. Sin embargo, en el verano del mismo año formó parte de la embajada de paz enviada a Macedonia, momento en el que parece que Filipo logró ponerlo completamente de su parte.
Sus dilatorias durante la segunda embajada (346 a. C.), que había sido enviada para ratificar los términos del tratado de paz entre Atenas y Macedonia, hicieron que fuese acusado por Demóstenes y por Timarco de alta traición. Esquines contraatacó acusando a Timarco de haber perdido el derecho de hablar frente al público como consecuencia de sus relaciones en la juventud, que le habían dejado una reputación de prostituto (Timarco había sido el erómeno de muchos hombres en la ciudad portuaria del Pireo).
Esquines tuvo éxito: Timarco fue condenado a la atimia y fue destruido políticamente, según Demóstenes. Este comentario fue más tarde interpretado por el Pseudo Plutarco en sus Vidas de los Diez Oradores como que Timarco se había ahorcado tras abandonar la asamblea, si bien ese hecho es discutido por algunos historiadores modernos.[1]
Este discurso, Contra Timarco, es considerado muy importante por la gran cantidad de leyes atenienses que cita, y por la luz que arroja sobre la construcción de relaciones homosexuales entre los hombres de esa época. En particular, es un documento muy valioso que muestra la permisividad que existía entre los atenienses a la hora de contemplar las relaciones homosexuales entre hombres adultos y muchachos. Muestra que dichas relaciones eran permitidas siempre y cuando estuviesen basadas en el deseo y en la persuasión, tal y como Esquines describe sus propias relaciones con jóvenes, sus discusiones con ellos y los poemas que les dirige, a la vez que lo utiliza para evitar que dichas relaciones puedan usarse en su contra. Por otra parte, las relaciones que estaban basadas en acuerdos financieros en los que el joven vendía sus favores a cambio de dinero (que era de lo que se acusaba a Timarco), no eran aceptadas y, por el contrario, eran condenadas.
Como consecuencia de su exitoso ataque a Timarco, Esquines fue absuelto de los cargos de traición que éste le había imputado.[2]
En el 343 a. C., Demóstenes renovó sus ataques contra Esquines en su discurso titulado Sobre la Falsa Embajada. Esquines replicó con otro discurso homónimo y logró una vez más ser absuelto de las acusaciones. En el 339, siendo uno de los delegados atenienses (pylagorae) en la anfictionía, pronunció un discurso que desencadenó la cuarta guerra sagrada.
En un intento de venganza, Esquines buscó imputar la culpa de estos desastres a Demóstenes. En el 336, cuando Ctesifonte propuso que su amigo Demóstenes fuera galardonado con la Corona de Oro por sus distinguidos servicios al estado, fue acusado por Esquines de haber violado la ley al proponer dicha moción. El tema siguió en discusión hasta el 330, momento en que los dos rivales pronunciaron los discursos Contra Ctesifonte y Sobre la Corona. El resultado fue una completa victoria de Demóstenes.
Esquines se exilió de forma voluntaria y se fue a vivir a Rodas, en donde abrió una escuela de retórica. Más tarde se mudó a la isla de Samos, donde murió a la edad de setenta y cinco años.
Sus tres discursos, que en la antigüedad recibieron el apodo de "las tres gracias",[3] se sitúan al nivel de los de Demóstenes. Focio menciona nueve cartas escritas por Esquines a las que denomina "las nueve musas"; las doce que están publicadas bajo su nombre (Hercher:[4] Epistolographi Graeci, París, 1873) no son genuinas.
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