sábado, 24 de octubre de 2026

PERSONAS MONÓNIMAS

 

Sofonisba
Información personal
NacimientoSiglo III a. C. Ver y modificar los datos en Wikidata
Cartago (Estado púnico) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento203 a. C. Ver y modificar los datos en Wikidata
Cirta (Numidia) Ver y modificar los datos en Wikidata
Causa de muerteVeneno Ver y modificar los datos en Wikidata
Familia
PadreAsdrúbal Giscón Ver y modificar los datos en Wikidata
Cónyuge
Información profesional
OcupaciónConsorte Ver y modificar los datos en Wikidata
Sofonisba moribunda, de Guercino.

Sofonisba (en griego Σοφόνισβα; en púnico 𐤔𐤐𐤍𐤁𐤏𐤋 Saphanbaʿal, Cartago, siglo III a. C.-Cirta, 203 a. C.) fue una aristócrata cartaginesa de la segunda guerra púnica. Hija del general Asdrúbal Giscón, jugó un papel central en el juego de alianzas de Numidia durante la guerra antes de poner fin a su vida para evitar caer en manos de los romanos. Debido a su notable importancia en las crónicas históricas, Sofonisba fue inmortalizada en innumerables obras pictóricas, teatrales y literarias los siglos posteriores, destacando la dignidad de su propia muerte, y a veces adscribiéndola al arquetipo de la mujer fatal.[1][2]

Biografía

Cuando Sofonisba aún era muy joven, su padre la prometió como esposa al heredero númida Masinisa, a cuyo lado Asdrúbal combatiría en Hispania contra los romanos, para afianzar la alianza entre Numidia y Cartago. Sin embargo, el senado de Cartago anuló los esponsales sin el conocimiento de los implicados y la prometió en su lugar a Sifax, otro gobernante númida de mayor poderío que hasta entonces había estado aliado con Roma.

Según el cronista Apiano, esta decisión se debió no sólo a que Sifax pareciera mejor partido, sino también a que el compromiso entre Sofonisba y Masinisa había convertido a Sifax en un obstáculo para Cartago. Hallándose enamorado de Sofonisba y naturalmente indignado por sus futuras nupcias, Sifax había animado rebeliones en las tierras púnicas y enviado mensajeros a Escipión el Africano proponiendo que intentasen tomar Cartago juntos, con tal de hacerse por la fuerza con la hija de Asdrúbal. Por ello, los senadores cartagineses decidieron atraerlo a su causa concediéndole lo que buscaba, a lo que Asdrúbal tuvo que acceder a regañadientes. De esta manera, Sifax se casó con Sofonisba en el 206 a. C., convirtiéndose entonces en el mayor aliado de Cartago y empujando a Masinisa a aliarse secretamente con Escipión a causa del despecho. Asdrúbal intentaría asesinar a Masinisa en África para impedir otra vuelta de tuerca a la situación, pero el númida escapó y se retiró a sus tierras.[3]

La muerte de Sofonisba, de Giambattista Pittoni.

Los autores grecorromanos concurren en alabar las habilidades de Sofonisba, más propias de una verdadera agente política cartaginesa que de una simple moneda de cambio matrimonial.[1] Así, Diodoro Sículo la describe como "hermosa de apariencia, una mujer de variados modos, y una dotada de la habilidad de dominar a los hombres a su voluntad",[4] mientras que Dión Casio, quien habla de la profunda educación en letras y música que Sofonisba poseía, afirma que "poseía la finura propia de la vida urbana y una gracia seductora, y en su conjunto era tan atractiva que, con sólo verla o incluso escucharla, cualquiera quedaba cautivado por ella".[5] Leal a Cartago ante todo, Sofonisba aprovechó la influencia que ejercía sobre Sifax para hacerle obedecer a la causa púnica, logrando que el rey uniera fuerzas con su suegro y se enfrentara a los romanos en las batallas de Útica y los Grandes Campos, que a pesar de sus esfuerzos terminaron en sendos fracasos.

Perseguido por las fuerzas romanas después de la batalla, Sifax fue apresado y derrocado en la consiguiente Batalla de Cirta, cayendo en así en las manos del conquistador Masinisa. A pesar del tiempo transcurrido, Sofonisba aún ejercía tal efecto sobre Masinisa que éste le prometió perdonarla de la cautividad y no entregarla a los romanos, y tras ello la desposó sin retraso, aceptando los pretextos de Sofonisba de que había sido forzada a casarse con Sifax contra su voluntad. Sin embargo, Escipión se negó a ratificar los esponsales y exigió la entrega inmediata de Sofonisba como parte del botín de guerra de Roma, temiendo que la princesa pudiese atraer a Masinisa a la causa púnica como había hecho con Sifax. Esta precaución se habría visto corroborada no solo por las confesiones del propio Sifax, sino también por las averiguaciones que había realizado Cayo Lelio, el lugarteniente y consejero de Escipión.[6][7]

La Muerte de Sofonisba, de Mattia Preti.

De entre los varios autores que recogen estos hechos, Plutarco da un motivo más galante, pretendiendo que Escipión habría exigido la entrega de la princesa para evitar que Masinisa, que la habría obligado a casarse con él, pudiera cobrarse en la persona de Sofonisba su despecho por su anterior matrimonio con Sifax.[8]

En cualquier caso, Masinisa se vio enfrentado a la perspectiva de entregar a su nueva esposa o ser declarado enemigo de Roma. Decidiendo en última instancia conservar sus alianzas con Escipión, el númida aceptó entregar a Sofonisba, pero antes envió a ésta una copa de veneno con el que suicidarse para escapar del presidio romano. Digna hasta el final, Sofonisba tomó el veneno sin dilación y murió, no sin antes reprochar a Masinisa haberse casado con ella sólo para venderla después.[1] En contra lo que sugeriría la crudeza de este desenlace, la amistad entre Masinisa y Roma pervivió hasta mucho después de la muerte del primero en 148 a. C., tal y como Escipión había pretendido.





Solón

Busto titulado 'Solon' (Museo Nacional, Nápoles)
Información personal
Nombre en griego antiguoΣόλων ο Αθηναίος Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacimientoc. 638 a. C.
Antigua Atenas
Fallecimientoc. 558 a. C.
Probablemente Chipre[1]
Información profesional
OcupaciónComerciante, legislador, poeta y filósofo
Años activodesde Siglo VII a. C., hasta Siglo VI a. C.
Cargos ocupadosArconte epónimo (desde 594 a. C., hasta 593 a. C.) Ver y modificar los datos en Wikidata

Solón (en griego Σόλων) (c. 638 a. C.-558 a. C.) fue un poeta, reformador político, legislador y estadista ateniense, considerado uno de los Siete Sabios de Grecia.

Gobernó en una época de graves conflictos sociales, producto de una extrema concentración de la riqueza y poder político en manos de los eupátridas, nobles terratenientes de la región del Ática. Su Constitución del año 594 a. C. implicó una gran cantidad de reformas dirigidas a aliviar la situación del campesinado asediado por la pobreza, las deudas (que en ocasiones conducían a su esclavización) y un régimen señorial que lo ataba a las tierras de su señor o lo conducía a la miseria. En particular, se distinguen las reformas institucionales y el nuevo sistema censitario creados con objeto de abolir la distribución de los derechos políticos basada en el linaje del individuo y, en su lugar, constituir una timocracia. Como resultado, los estratos medios obtuvieron una mayor cuota de poder político, pero los estratos más bajos no consiguieron que fuese oído su reclamo de una nueva repartición de tierras, que en un principio anhelaban.

Biografía

Según Plutarco, es probable que Solón fuese hijo de Execéstidas, descendiente de Codros y, por tanto, de ascendencia Melántida, aunque Dídimo de Alejandría lo tiene por hijo de Euforión.[2] Su madre, afirma Plutarco siguiendo a Heráclides Póntico, fue una prima de la madre de Pisístrato. Durante su juventud, tras caer su familia en la pobreza, hubo de dedicarse al comercio y a escribir poesía. En principio realizaba esto último sin otro fin que el de entretenerse, pero progresivamente fue volcando el tono de sus versos hacia un costado más filosófico y político.[2]

De acuerdo siempre con Plutarco, la iniciativa de Solón en empresas comerciales correspondió más a un afán de aventura y conocimiento que a uno de lucro. El autor resalta la austeridad de la vida del joven Solón,[2] y destaca algunos de sus versos al respecto, en los que el poeta no distingue diferencia entre...

«...el que posee gran copia de oro y plata,

campos extensos de abundantes mieses,

y mulas y caballos, y el que solo

tiene un pasar honesto que le baste

a comer y vestir cómodamente;

y si en mujer e hijos a esto acreces

belleza y juventud, la dicha es plena».

— Solón.

Siendo Solón aún joven finalizó la guerra que Atenas mantenía con Megara por la posesión de Salamina. Aquel, de acuerdo a Plutarco, se dirigió a la plaza y recitó un poema elegíaco denominado Salamina, con el que convenció a los atenienses de que no debían rendirse. La guerra volvió a establecerse con Solón a la cabeza y, finalmente, Salamina fue recuperada.[2]

Algunos autores antiguos le reconocen a Solón un papel decisivo en la «primera guerra sagrada», como agitador de los anfictíones en su guerra contra Cirra por el dominio del templo de Delfos.[2]

Su fama de moderado en una época marcada por los conflictos entre un bando popular y la aristocracia antigua lo llevó al arcontado y a que se le otorgara un poder especial para legislar e introducir cambios en la forma de gobierno.

Solón ante Creso durante su visita a Sardes, por Gerrit van Honthorst.

Sin embargo, aunque sus leyes resolvían varios problemas de la sociedad ateniense, no era suficiente para las clases más bajas, que esperaban medidas más radicales, sobre todo en lo relacionado con la cuestión agraria y la repartición de tierras. Solón en cambio buscaba el justo medio, atribuyéndosele la frase ”guarda todo con mesura”.

Dejó a los atenienses por el lapso de 10 años, en los que debían respetar las leyes, cosa que no ocurrió, y recorrió varios países como Chipre, Lidia y Egipto, de donde obtendrá —a partir de varios sacerdotes—[3] el relato de la Atlántida, conservado por Critias y después ampliado y adaptado[4] por Platón en sus diálogos Timeo y Critias, regresando a Atenas durante el gobierno del tirano Pisístrato, que se mantuvo respetuoso con el viejo legislador. Debatió sobre el sentido de la ley con el filósofo Anacarsis —el escita— y falleció el año 558 a. C.

Heródoto relata que en su viaje a Lidia, Solón se entrevistó con el rey Creso. Según la leyenda, convencido el monarca de ser el hombre más dichoso del mundo, consultó a Solón sobre quién era, a su juicio, el más afortunado entre los hombres. Solón dio algunos nombres, todos de personas fallecidas. Consternado Creso por no haber sido nombrado entre ellos, le preguntó si en tan poco apreciaba su prosperidad. A esto, Solón respondió diciendo que no le era posible ponderar la dicha de un hombre vivo, pues su fortuna es caprichosa y, por tanto, solo puede ser evaluada una vez que el individuo ha muerto.[5] La mayoría de la crítica —incluso Plutarco[6]— considera poco probable que este encuentro se haya producido alguna vez, puesto que a sus dificultades cronológicas se añade el evidente carácter legendario del relato.[7]

Labor política

Contexto histórico

La comunidad ateniense, aunque fundamentalmente agrícola en la época, había alcanzado, desde los comienzos de su unificación política, una estratificación social ya bastante avanzada.[8] Los eupátridas o «bien nacidos», nobles terratenientes de la zona del Ática, eran dueños de la mayor parte de la tierra y señores de una considerable proporción de la población. Al respecto, señala Aristóteles:

Los pobres se hallaban esclavizados no sólo ellos en persona, sino también sus hijos y sus mujeres, Recibían la denominación de pelates y hectemorioi («los de la sexta parte»), pues precisamente bajo tales condiciones labraban las tierras de los ricos. Y, en general, la tierra estaba en manos de unos pocos. Y si los indigentes no abonaban el precio del arriendo, se los podía llevar esclavizados, a ellos y a su prole. También los préstamos se aseguraban mediante la esclavización personal (...)
Areópago y Acrópolis de Atenas. Las tierras poseídas por los eupátridas se ubicaban principalmente en las llanuras del norte y noroeste de Atenas, siendo éstas las zonas más fértiles de toda la región ática.

El estrato intermedio entre eupátridas e indigentes, lo constituían dos grupos: geomoros (o geomori), agricultores dueños de escasas tierras en zonas infértiles; y los demiurgos (o demiurgi), artesanos sin tierras. Con el progresivo desarrollo del comercio marítimo ático y la exportación de artesanías, los sectores carentes de tierras productivas (pequeños productores rurales, artesanos, mercaderes, etc.) se concentraron en Atenas, su puerto (Pireo) y la costa (Paralia); junto con los metecos, inmigrantes sin derechos políticos e incluso sin derecho a la posesión de casa propia.[8]

Al caer la monarquía, el poder político se basó en un gobierno de nueve arcontes, elegibles año a año exclusivamente por los eupátridas.[9] Al abandonar sus cargos, los exarcontes ingresaban al Areópago,[nota 1] órgano de autoridad indiscutible, que representaba la instancia superior para la mayor parte de los asuntos y poseía el voto decisivo en la elección de los arcontes. De tal manera, los eupátridas tuvieron en sus manos, a la vez que la concentración del poder económico, la concentración absoluta del poder político ateniense.[8]

Durante los siglos VII y VI a. C., se produjo la sublevación y posterior lucha de los atenienses contra los eupátridas y sus instituciones. Los más pobres reclamaban, ante todo, un nuevo reparto de tierras y la abolición del derecho vigente sobre el endeudamiento. Los estratos medios, por su parte, en tanto ya poseían cierta estabilidad económica, ansiaban ante todo el poder político, por lo que exigían la anulación de los privilegios políticos de los eupátridas.[8]

Las leyes de Dracón, redactadas hacia el 621 a. C., se promulgaron en el contexto de este enfrentamiento y, si bien pueden ser interpretadas como una reafirmación escrita de las leyes vigentes y benefactoras de la aristocracia, también, desde otro ángulo, pueden ser consideradas como la primera delimitación legislativa, clara y definida, que acotaba la arbitrariedad de los jueces hasta entonces basados en el Derecho consuetudinario.[8]

A comienzos del siglo VI a. C. el enfrentamiento había llegado a un punto sin retorno. Desde tiempo atrás la situación entre las dos facciones antagonistas estaba bloqueada.[10] Aristóteles se refiere al clima entonces reinante:

La mayoría del pueblo se hallaba subyugado por unos pocos, y el pueblo se había sublevado contra los nobles. El alboroto era muy fuerte, y durante largo tiempo unos lucharon contra otros.
Aristóteles, op. cit. 5.2

En este clima de stásis (guerra civil), los dos partidos le eligieron como magistrado de la ciudad a este poeta-soldado:

[algún otro] no hubiera podido contener al pueblo [...] Pero yo, entre éstos, como en el espacio entre dos ejércitos, me erigí como un mojón.
Loreux, Nicole, op. cit., p. 174

Estos dos versos son citados por Aristóteles, quien juzgó conveniente transmitirlos.[11] Aristóteles, aludiendo a la división tradicional de las ciudades entre ricos y pobres, opone una definición de toda ciudad constituida en tres partes. La tercera es la más importante, dado su posición intermediaria entre los antagonistas: desde el centro se distinguen los extremos más claramente.[12] A este mesón[nota 2] político le corresponde la forma media de politeia (constitución), en tanto «que es la única que está a salvo de la guerra civil»[13] Las ciudades pequeñas, según el «estagirita» están expuestas a disturbios porque es «fácil dividir a la población en dos sin que quede nada en medio».[14]

En el año 594 a. C., Solón fue elegido arconte y árbitro (diallaktés), asumiendo poderes extraordinarios.[9] Según Aristóteles, contó tanto con el apoyo de los eupátridas como con el de los no nobles, en tanto ambas partes lo veían como defensor de sus respectivos intereses.

Por su origen y por su notoriedad, Solón se contaba entre las primeras personalidades en el país, y por sus condiciones económicas, en la clase media.
Aristóteles, op. cit.
Fue, pues, elegido Arconte, después de Filómbroto,[15] y juntamente medianero y legislador: a satisfacción de los ricos, por ser hombre acomodado, y de los pobres, por la opinión de su probidad.
Plutarco, Vidas paralelas: Solón, XVI.

Al asumir como arconte, Solón se propuso realizar una serie de reformas que quedaran plasmadas en una nueva Constitución ateniense.






Soolking
Información personal
Nombre de nacimientoAbderraouf Derradji
عبد الرؤوف درّاجي
Nacimiento1989-12-10
El Hammamet, Argel, Argelia
ResidenciaFrancia
NacionalidadArgelina
Información profesional
Ocupación
Años activo2008-presente
SeudónimoSoolking Ver y modificar los datos en Wikidata
GénerosHiphop, trap, pop, reggae, reguetón, rapear, soul, pop rap, R&B contemporáneo y raï Ver y modificar los datos en Wikidata
InstrumentoVoz Ver y modificar los datos en Wikidata

Abderraouf Derradji (en árabe: عبد الرؤوف دراجي‎; El Hammamet, Argel, 10 de diciembre de 1989), más conocido por su nombre artístico Soolking o MC Sool, es un rapero, cantante y bailarín argelino activo en Francia.

Biografía

Abderraouf Derradji nació en El Hammamet, un suburbio del norte de Argel, aunque creció en Staoueli. Su familia es de origen cabilio.[1] Su padre era percusionista, inculcándole desde joven el interés por la música y el baile.[2]

En 2008 se mudó a Francia para dedicarse de lleno a la danza,[3][2] pero la falta de oportunidades motivó su regreso a Argelia, donde se unió a la agrupación de rap Africa Jungle.[4] Ahí adoptó su primer nombre artístico, MC Sool, y participó en el lanzamiento de dos álbumes.[4] En 2014 es descubierto por un productor marsellés y retorna a Francia,[5] comenzando su carrera en solitario en 2016 de la mano del sello Affranchis Music, propiedad del rapero Sofiane.

Consiguió reconocimiento nacional con los sencillos «Milano», «Guérilla»[5] y «Dalida»,[4][6] esta última como homenaje a la cantante franco-italiana Dalida[2] y sampleando su éxito «Paroles, Paroles».[7] Tanto «Guérilla» como «Dalida» fueron certificadas disco de diamante y platino[8] por el Syndicat National de l'Édition Phonographique, respectivamente.[9][10]

El 2 de noviembre de 2018, Soolking lanzó su primer álbum de estudio en solitario, titulado Fruit du démon,[11] que fue certificado disco de oro en Francia.[12][13] El 23 de agosto de 2019, durante su gira de promoción del álbum, Soolking realizó un concierto en el Stade 20 Août 1955 de Argel, acompañado por los artistas L'Algérino, Fianso, Alonzo y Dhurata Dora.[14] Durante el ingreso al estadio cinco personas fallecieron a causa de una estampida humana.[15]

El segundo álbum de Soolking, Vintage, fue publicado en 2020.[16] Contó con varias colaboraciones de artistas destacados como Black M[17] o Dadju,[18][19] entre otros.[20] Fue certificado disco de oro cinco meses después de su lanzamiento.[21] Su tercer disco, Sans Visa, salió a la venta el 26 de mayo de 2022.[

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