Municipios de España cuyo nombre cambió con la reforma de 1916
| Peralejos de las Truchas | ||
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| Ubicación de Peralejos de las Truchas en España | ||
| Ubicación de Peralejos de las Truchas en la provincia de Guadalajara | ||
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| País | ||
| • Com. autónoma | ||
| • Provincia | ||
| • Comarca | Molina-Alto Tajo | |
| • Partido judicial | Molina de Aragón[1] | |
| • Mancomunidad | Real Señorío de Molina y su Tierra y La Sierra | |
| Ubicación | 40°35′34″N 1°54′33″O | |
| • Altitud | 1187 metros (mín: 1080 m s. n. m., máx: 1701 m s. n. m.) | |
| Superficie | 70,76 km² | |
| Población | 148 hab. (2025) | |
| • Densidad | 2,09 hab./km² | |
| Gentilicio | peralejano, -a | |
| Código postal | 19313 | |
| Alcalde (2019-2023) | Timoteo Madrid Jiménez (PSOE) | |
| Sitio web | https://www.peralejosaltotajo.es | |
Peralejos de las Truchas es un municipio y localidad española de la provincia de Guadalajara, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha. El término municipal, que cuenta con una población de 148 habitantes (INE 2025), se ubicó históricamente en el sur del Señorío de Molina, en la Sexma de la Sierra. Geográficamente pertenece a la rama castellana o interna del sistema Ibérico, y dentro de esta rama se encuentra en la zona de contacto entre la sierra de Albarracín y la serranía de Cuenca. Forma parte del parque natural del Alto Tajo.
Geografía física

El terreno de Peralejos de las Truchas es en general montañoso, en especial alrededor de los tres ríos que bañan su término (el río Tajo, el río de la Hoz Seca y el río Cabrillas, donde existen farallones rocosos con escarpes verticales de más de 100 m. El punto más bajo se encuentra a unos 1080 m y el más alto a 1701 m sobre el nivel del mar.
La parte norte está constituida por la Muela Utiel, continuidad de los relieves bastante llanos existentes al noroeste y aislada por el encajamiento de la red hidrográfica. La parte sur tiene un relieve en general con mayor aspecto serrano sin estructuras tan grandes como la Muela Utiel. Desde 1998 forma parte del parque natural del Alto Tajo.
Clima
El clima de Peralejos de las Truchas es mediterráneo, pero muy matizado por la altitud, con claras influencias continentales.
La precipitación media anual se sitúa en unos 830 mm, recogiéndose de media en verano (junio-julio-agosto) unos 120 mm. Pero tanto la precipitación interanual como la mensual es muy variable.
Las temperaturas suelen ser bajas, salvo en verano, cuando son suaves (por el día se pueden alcanzar los 30 °C a veces, y por la noche bajan a unos 9 °C de media). La temperatura media anual se sitúa en unos 8,6 °C. Ningún mes supera los 19 °C de media. En la clasificación de Allue-Andrade se define como clima mediterráneo subhúmedo de tendencia centroeuropea.
Fauna y vegetación
Al ser un clima de transición entre los atlánticos y los mediterráneos, además de presentar muchos tipos de exposiciones debido a la montuosidad, la vegetación es muy variada, encontrándose especies típicamente mediterráneas y especies típicamente eurosiberianas. Aproximadamente la mitad de la superficie municipal se encuentra cubierta de bosque, siendo la especie principal el pino albar (Pinus sylvestris), el pino negral (Pinus nigra) y el chaparro (Quercus faginea), pero existen también ejemplares de encina, tilo, fresno de montaña, olmo de montaña y abedul. En el siglo XIX se mencionan «varios montes poblados de pinos, robles, estepas, espinos, zarzas y otros arbustos» existentes en el término.[2]
La fauna es variada, destacando las rapaces, como por ejemplo, águilas y sobre todo muchos buitres. Entre las especies de mamíferos se encuentran ciervos, corzos y zorros. Pueden encontrarse reptiles como la víbora hocicuda y la culebra de escalera.
Historia
Las primeras menciones escritas sobre Peralejos de las Truchas datan del siglo XIII, sin embargo, en esa mención aparece ya como un lugar de bastante población, por lo que se infiere que existía en la ubicación actual antes de esa fecha. En el mismo término municipal existen restos de asentamientos prerromanos, entre ellos algunos que perduraron hasta la Edad Media.
Desde que se tienen noticias siempre ha estado vinculado al Señorío de Molina, dentro del cual fue evolucionando y aumentando su población hasta llegar a un máximo de unos 800 habitantes en el siglo XX. Luego la despoblación rural mermó su población hasta reducirla a unos 175 habitantes de derecho en el último censo (la población de hecho será de unos 100 habitantes).
Durante la repoblación algunas familias como la hidalga Arauz que venían de las Vascongadas se establecieron en su término municipal para dedicarse a la forja de hierro y minería, de larga tradición en el País Vasco, centrándose más tarde en actividades ganaderas: pastoreo de vacas y ovejas. La Ermita de Ribagorda es testigo mudo de ello. Allí están enterrados vástagos de la familia Arauz. También la casa grande de los Arauz en la plaza mayor, que es una hermosa representante de la arquitectura popular y que data de principios del siglo XVIII.
A mediados del siglo XIX la villa tenía contabilizada una población de 764 habitantes.[2] Aparece descrita en el decimosegundo volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:
PERALEJOS: v. con ayunt. en la prov.de Guadalajara (17 leg.), part. jud. de Molina (5), aud. terr. de Madrid (27), c. g. de Castilla la Nueva, dióc. de Sigüenza (16). sit. en un barranco y dominada de elevadas sierras, su clima es escesivamente frio en invierno y caluroso en verano: tiene 170 casas, la consistorial con cárcel, escuela de instruccion primaria, frecuentada por 50 alumnos, dotada con 2,000 rs., otra de niñas sin mas dotacion que la convenida con los padres de las discípulas; varios pozos de buenas aguas, una igl. parr. de primer ascenso (San Mateo Apóstol), servida por un cura y un beneficiado. térm.: confina con los de Taravilla, Megina, Tragacete y Checa; dentro de él se encuentran varias fuentes, la ermita de Ntra. Sra. de Ribagorda, y 2 minas, una de hierro y otra de carbón de piedra, ambas casi abandonadas. El terreno, que participa de quebrado y llano, es de mediana calidad; comprende varios montes poblados de pinos, robles, estepas, espinos, zarzas y otros arbustos; hay 2 deh. de pastos naturales; bañan el térm. una rambla que atraviesa el pueblo, y el r. Tajo, que pasa a dist. de 1/2 hora; sobre el último hay un puente de piedra, próximo á arruinarse. caminos: los locales, de herradura, y en mal estado. correo: se recibe y despacha en la cab. del part. prod.: toda clase de cereales, legumbres, patatas, leñas de combustible y pastos, con los que se mantiene ganado lanar, cabrío y vacuno; abunda la caza de perdices, liebres, conejos y ciervos, y en el Tajo se pescan muchas y buenas truchas. ind.: la agrícola, dos ferrerías, dos molinos harineros y varios de los oficios mas indispensables. comercio: esportacion de hierro y lanas, é importacion de los art. que faltan, hay 2 tiendas de abacería. pobl.: 178 vec, 764 alm. cap. prod.: 3.112,300 rs. imp.: 240,700. contr.: 9,780.(Madoz, 1849, pp. 800-801)
Hasta la reforma de la nomenclatura municipal de 1916 el municipio se llamaba simplemente Peralejos. En dicha fecha su nombre fue modificado por el de Peralejos de las Truchas.[3]
Natural de Peralejos fue el escritor José Sanz y Díaz que dispone de una amplia obra escrita entre otras: Verdadera Historia del Señorío de Molina. Erudito, estudió el bachiller en Molina de Aragón y periodismo en Madrid.
Demografía
Peralejos de las Truchas cuenta con una población de 148 habitantes (INE 2025).
| Gráfica de evolución demográfica de Peralejos de las Truchas[4] entre 1842 y 2021 |
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color #99B2FF Población de derecho según los censos de población del INEcolor #007fcc Población de hecho según los censos de población del INE |
La población empadronada en Peralejos de las Truchas es de 153 personas (habitantes de derecho datos del INE año 2015), pero los habitantes reales (de hecho), varían entre los 100 los días de semana invernales y los 400 o más a los que aumenta en fines de semana, festivos y en verano.
Patrimonio

La iglesia de San Mateo[2] se encuentra en la calle de la Fuente. Edificada en piedra caliza de la zona, en el siglo XVI, consta de una sola nave rectangular, dividida en tres partes separadas por arcos de medio punto y torre campanario con dos campanas. La mayor parte del templo está construido en mampostería con varios sillares principales reforzando ventanas, arcos y portada. En el patio que da acceso al templo, varias acacias presiden los dos arcos del pórtico de la fachada sur. En el arco de la portada se puede leer en latín la fecha que esculpió el cantero, 1652. Destaca en su interior el órgano del siglo XVII, seis capillas con altares barrocos, uno de ellos dedicado a la Virgen de Ribagorda, patrona del pueblo. El retablo principal es barroco churrigueresco. Su patrimonio más destacable son los doce lienzos, del siglo XVII, copia de originales del Apostolado del pintor español, José de Ribera fallecido el mismo año de terminación de la portada de la iglesia. Se desconoce el autor de las copias que están pintadas "alla prima", sin dibujos previos y con gran economía de medios. Destaca el tenebrismo expresado en los claroscuros de influencia clara del pintor milanés del siglo XVI, Miguel Ángel Caravaggio.
| Perales del Alfambra | ||
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Vista de la localidad | ||
| Ubicación de Perales del Alfambra en España | ||
| Ubicación de Perales del Alfambra en la provincia de Teruel | ||
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| País | ||
| • Com. autónoma | ||
| • Provincia | ||
| • Comarca | Comunidad de Teruel | |
| • Partido judicial | Teruel[1] | |
| Ubicación | 40°38′04″N 1°00′07″O | |
| • Altitud | 1140[2] m | |
| Superficie | 104,24 km² | |
| Población | 293 hab. (2025) | |
| • Densidad | 2,81 hab./km² | |
| Gentilicio | peralense | |
| Código postal | 44163 | |
| Alcalde (2023) | Pedro Manuel Polo Íñigo (PSOE) | |
Perales del Alfambra es un municipio y localidad española de la provincia de Teruel, en la comunidad autónoma de Aragón. El término municipal, ubicado en la comarca de la Comunidad de Teruel y que incluye también la pedanía de Villalba Alta, tiene una población de 293 habitantes (INE 2025).
Geografía
El municipio[3] está integrado en la comarca de Comunidad de Teruel, se sitúa a 37 km de la capital provincial. El término municipal está atravesado por la carretera nacional N-420, entre los pK 615 y 622, y por las carreteras autonómicas A-1509, que se dirige a Visiedo, y A-1510, que conecta con Rillo, además de por una carretera local que permite la comunicación con Orrios. Tiene un área de 104,24 km² con una población de 251 habitantes (INE 2021) y una densidad de 2,41 hab./km².
El relieve es predominantemente llano, caracterizado por una amplia meseta (Llano de Visiedo) interrumpida por algunas ramblas y el valle del río Alfambra. Al este del río, el terreno es más escarpado y ascendente hacia la sierra del Pobo. La altitud oscila entre los 1480 m en el extremo suroriental, ya en la sierra del Pobo, y los 1050 m a orillas del río. El pueblo se alza a 1165 m sobre el nivel del mar.[4]
| Noroeste: Rillo | Norte: Fuentes Calientes | Nordeste: Cañada Vellida |
| Oeste: Visiedo | Este: Galve | |
| Suroeste: Alfambra | Sur: Orrios | Sureste: Orrios |
Historia
Hacia mediados del siglo XIX, el lugar tenía contabilizada una población de 537 habitantes.[5] Aparece descrito en el decimosegundo volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:
PERALES: l. con ayunt. en la prov., dioc. y part jud. de Teruel (6 leg.), aud. terr. de Zaragoza, y c. g. de Aragon. sit. en medio de una llanura en el valle que forma el r. Alfambra: el clima es algo frio por estar combatido del viento N., y las enfermedades mas comunes catarros y pulmonias. Se compone de 142 casas de regular construccion; una escuela de primeras letras concurrida por unos 30 niños; igl. parr. (San Blas) servida por un cura de entrada y de concurso y provision ordinaria, y un cementerio que en nada perjudica á la salud pública. Confina el térm. por el N. con el de Visedo y Puentes Calientes; E. Galvez; S. Villalba alta, Urrios y Alfambra, y O. Camañas. El terreno es todo de secano, pero sus pastos son de escelente calidad. Los caminos conducen á los pueblos limítrofes en regular estado. El correo se recibe de la cap. de la prov. prod.: trigo, centeno, cebada, avena, lentejas, nabos y patatas; hay ganado lanar, cabrio y vacuno, y caza menor. pobl.: 134 vec., 537 alm. riqueza imp.: 58,881 rs.(Madoz, 1849, pp. 801-802)
Hasta la reforma de la nomenclatura municipal de 1916 el municipio se llamaba simplemente Perales. En dicha fecha su nombre fue modificado por el de Perales del Alfambra.[6]
Demografía
Perales del Alfambra cuenta con una población de 293 habitantes (INE 2025).
| Perales del Puerto | ||||
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| Ubicación de Perales del Puerto en España | ||||
| Ubicación de Perales del Puerto en la provincia de Cáceres | ||||
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| País | ||||
| • Com. autónoma | ||||
| • Provincia | Cáceres | |||
| • Partido judicial | Coria | |||
| • Mancomunidad | Sierra de Gata | |||
| Ubicación | 40°09′17″N 6°40′56″O | |||
| • Altitud | 440 m | |||
| Superficie | 36,28 km² | |||
| Población | 874 hab. (2025) | |||
| • Densidad | 24,09 hab./km² | |||
| Gentilicio | peraliego/a | |||
| Código postal | 10896 | |||
| Alcalde | Andrés Manzano Redondo (PP) | |||
| Patrona | Virgen de la Peña | |||
| Sitio web | peralesdelpuerto.es | |||
Perales del Puerto es un municipio y localidad española de la provincia de Cáceres, en la comunidad autónoma de Extremadura. El término municipal tiene una población de 874 habitantes (INE 2025).
Geografía
El término municipal de Perales del Puerto limita con[1] Cilleros al oeste; Hoyos al noroeste; Acebo al norte; Villasbuenas de Gata al este; Gata al noreste; y Moraleja al sur.
Historia
Ara dedicada a Júpiter
Ara de granito local, con coronamiento formado por tres molduras que corren por las cuatro caras. La parte superior está muy erosionada. Fue hallada formando parte de la pared de una finca en la Dehesa de Arriba. El texto ha sido retocado recientemente. Sin embargo las líneas 1 y 2 son evidentes: presentan una dedicación a Iuppiter Optimus Maximus. La 3 es más problemática puesto que en función del texto que sigue, Arcobrigenses, lo lógico sería pensar en unos vicani, aunque, no vemos en la pieza ningún rastro del primer trazo de la V. Acani podría interpretarse como un nominativo plural, un grupo étnico, los Acani. No sería la primera vez que aparece una referencia de este tipo relacionada con Arcobriga. En la inscripción rupestre de la Ponte do ídolo en Braga, se acepta comúnmente, que el término Ambimogidus designa la división étnica a la que pertenecía Caecilius Fronto de la ciudad de Arcobriga que dedicó el monumento. También podría pensarse en unos A(uli) Cani, una familia que fuera originaria de Arcobriga, interpretación que resulta muy forzada. Así pues, preferiríamos corregir Acani en "vi"cani y de este modo desarrollaríamos: Io_v¬i / O_p¬(timo) · Ma(ximo) / _vi¬cani · Arcobri / genses / [a(ram)] · p(osuerunt) · a(nimo) · l(ibentes)
Conocemos con seguridad una localidad con el nombre de Arcobriga en Celtiberia. La existencia de otra Arcobriga, mencionada por Ptolomeo, que habría estado situada en el Occidente de la Península no ha sido confirmada de momento, aunque, si fuera cierta, preferiríamos que estos vicani procedieran de esta última, de la que no sería extraño que procediesen otros Arcobrigenses atestiguados en la zona próxima de Coria y Braga. Testimonios de dedicaciones a Júpiter por vicani indígenas en Lusitania, no son excepcionales: vicani Tongobrigenses en Brozas, Cáceres; vicani Camalocenses (freguesia y municipio Crato, distrito Portalegre); vicani Atucausenses (freguesia y municipio Amarante, distrito Porto) y vicani Mace[..]enses (en el mismo Perales del Puerto). Tras estas dedicaciones a Júpiter podría ocultarse una divinidad indígena. La proximidad del lugar del hallazgo de esta ara al monte Jálama, situado al Norte de S. Martin de Trevejo, que identifican con el dios Salama, divinidad considerada por algunos como posible versión indígena de Júpiter, avalarían la hipótesis.
Ara dedicada a Júpiter Medidas: 37 x 57 x 20 Actualmente se conserva en un domicilio particular de Acebo.
Arcóbriga
Arcóbriga es una palabra de origen celta formada por el lexema ARC que significa rey o piedra. La mayoría de los topónimos que comienzan por los lexemas ARCO, ARK o ARC tienen la particularidad de que se encuentran o sobre yacimientos arqueológicos de época romana o muy cerca de sus calzadas y vías. Estos topónimos se localizan especialmente en la Lusitania, Celtiberia y Bracarense, y todos están relacionados con la palabra piedra. Por otro lado, los topónimos terminados en BRIGA, en un principio, significaron elevación o altura; pero muy pronto adquirieron el significado de ciudad, castro, fortaleza o lugar fortificado. El sufijo BRIGA fue adoptado por los romanos como sufijo apelativo para referirse a ciudades fortaleza. Dejando a un lado la Arcóbriga celtibérica localizada en Monreal de Ariza, Zaragoza, hubo otras dos Arcóbrigas Lusitanas, ambas documentadas por Ptolomeo, pero no localizadas. Hubo una Arcóbriga no documentada textualmente, pero que sí aparece en la Epigrafía de la ciudad de Braga, según Ptolomeo estaba esta ciudad en la región celta de gletas, entre el Algarve y el Alentejo portugués. La que más nos podría interesar es la Arcóbriga capital occidental de la diócesis placentina, que reemplazó a la población verata de Ambracia tras ser destruida ésta a causa de diversas invasiones allá por el año 400 d. C. A ella, quizás, pudiera referirse una lápida encontrada en Coria que obedece a un ACEMILIUS MARCELLUS.M.F. ARCOBRIGENSIS. O un ara votativa a dedicada a Júpiter, cuyos dedicantes eran VICIANI ARCOBRIGENSIS encontrada en Perales del Puerto.
Pues bien, la supuesta población de la Arcóbriga se encuentra en medio de una espesa vegetación que denominan el Valle de los Ascentros, en el término de Perales del Puerto. Al tratarse de un asentamiento fortificado habría que hablar de un Castro, construido en ladera, que podría tener una superficie aproximada de poco más de 1 ha. Se conservan en pie varios sajurdones o chozos y parte del recinto amurallado con un ancho de muralla de media de unos 3 m. En los alrededores se observan diversos manantiales de agua, pozos y el cercano curso de un arroyo, además, se encuentra en una vía de comunicación privilegiada, próximo a la vía Dalmacia, que unía Extremadura con la Meseta, y que discurría desde Coria hasta Ciudad Rodrigo.

En el entorno se han encontrado diversas piezas de origen romano, dos Aras y un Arula dedicadas al Dios Romano Júpiter (tras es cual es muy posible que se escondiese una dedicación al Dios indígena Sálama) y otra Ara dedicada al Dios indígena Palantico. Domingo Domené en su obra "Historia de Sierra de Gata" utiliza la existencia de este Ara dedicada al Dios Palantico, como parte de una teoría que indicaría que los primeros pobladores de Sierra de Gata fueron los Ilirios, un pueblo indoeuropeo muy poco conocido pero que tuvo gran importancia en Europa Central. Años después, en torno al año 800 a. C., una crecida y diversa cantidad de esos nuevos indoeuropeos cruzó los Pirineos Occidentales y se extendió, poco a poco, por el interior de la Meseta. Uno de los grupos recién llegados fue el de los Vetones. La llegada de los Romanos supuso enfrentamientos, Vettones y Lusitanos lucharon juntos, por defender, que se reconocieran las demarcaciones de su territorio, así como sus derechos de mercado y pastoreo, como siempre habían hecho. Consumado el dominio Romano, el asentamiento pudo no verse afectado por la orden de César, de bajar los Castros a los llanos, para tener un mayor control de los pueblos indígenas. Es de suponer que la decadencia llegase en la época medieval, cuando las Órdenes Militares tomaron el control del puerto de Perodiçola o Perales, surgiendo en sus inmediaciones un asentamiento que daría lugar a la actual población de Perales del Puerto.
Cruz de la Orden Militar de Alcántara
Alfonso VII, ante las dificultades para defender y repoblar Ciudad Rodrigo y su comarca por la proximidad de los musulmanes e incluso de los portugueses de quienes siempre podía esperarse un ataque, otorgó al salmantino don Suero Fernández Barrientos y a un grupo de caballeros del mismo origen un pereiro o campo de perales próximo a la ermita de San Julián, junto al río Coa, a 45 km al oeste de Ciudad Rodrigo, y a 22 km de Sabugal.
En 1156 por consejo del ermitaño, que se llamaba Pedro Amando, los recién llegados se unieron en hermandad, imitando a los caballeros del Temple y del Hospital. El obispo residencial más próximo en el reino de León, don Ordoño, de Salamanca, les dio como regla religiosa la de san Benito, en su versión cisterciense. Los caballeros transformados en frailes (freyres decían ellos), eligieron como prior a don Suero, edificaron una torre que les servía de defensa y convento y bautizaron el lugar con el nombre de San Julián del Pereiro. Haciendo gala de humildad, tomaron como escudo de armas un peral silvestre, pardo, sin hojas, y con las raíces descubiertas, sobre campo de oro.
Para animar a las órdenes militares a recuperar lo perdido, en 1181 Fernando II cedió a la Orden del Hospital, en propiedad y con derechos de jurisdicción, el lugar de Villasrubias y al año siguiente dio a la Orden del Pereiro los derechos de portazgo del puerto de Perodiçola, paso indispensable para los ganaderos trashumantes y por ello era una buena fuente de ingresos. El puerto cambió de nombre y pasó a llamarse del Pereiro, de donde devino a Perales y junto a él nace un asentamiento que daría origen a la población de Perales del Puerto.
Años más tarde, como muestra de agradecimiento a los castellanos por la ayuda recibida en la conquista de Alcántara a los musulmanes en 1214, el rey hizo entrega de dicha población a la Orden de Calatrava tres años más tarde; pero esta orden era esencialmente castellana y Alfonso IX estaba decidido a "leonizar" su reino en la medida de lo posible. El rey debió presionar para que Calatrava cediese la nueva propiedad a la Orden del Pereiro; esa cesión tuvo lugar el 16 de julio de 1218; el Pereiro se obligaba a obedecer, nominalmente, al maestre de Calatrava. A partir de este momento, la Orden de San Julián del Pereiro, además de modificar el escudo con el peral sin hojas que habían adoptado los fundadores del Pereiro añadiéndole las trabas distintivas de la Orden de Calatrava, utilizando una cruz sinople similar pero en color verde en lugar del rojo, cambió de nombre para pasar a llamarse Orden de Alcántara.
Edad Contemporánea
Hacia mediados del siglo XIX, el lugar tenía contabilizada una población de 1096 habitantes.[2] Aparece descrito en el decimosegundo volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz de la siguiente manera:
PERALES: l. con ayunt. en la prov. y aud. terr. de Cáceres (14 leg.), part. jud. do Hoyos (3/4), dióc. de Coria (4), c. g. de Esremadura (Badajoz 25). sit. sobre una colina al SE. de las sierras de Gata; es de clima templado; reinan los vientos N. y se padecen constipados é irritaciones gastro-intestinales: Tiene 201 casas generalmente de dos pisos; la del ayunt.; cárcel; escuela dotada con 1,300 rs., á la que asisten 67 niños; igl. parr. (la Asuncion) con curato de primer ascenso y provision ordinaria; en los afueras la ermita del Salvador, y al NO. la arruinada de Ntra Sra de la Peña: se surten de aguas potables de una fuente al E. de escelente calidad. Confina el térm. por N. con los de Hoyos y Acebo; E. Villas-buenas; S. Moraleja, y O. Cilleros, á dist. de una leg. escasa por los dos últimos puntos, 1/4 por los demas, y comprende 65,000 pies de olivo, en lo que consiste su principal riqueza; 1.000 peonadas de viña; un pequeño monte de alcornoque poco poblado; una deh. de propios con matorrales de robles y alguna tierra de labor. Le baña una rivera llamada de Perales que nace al N. del pueblo, corre al S. y desagua en el Alagon á las 4 ó 5 leg del l.; tiene al N. del mismo pueblo un puente de canteria que lleva su mismo nombre. El terreno por N. y O. es quebrado y escabroso, formando parte de las sierras (V. Gata) que vienen del E. y se introducen en Portugal; por E. y S. bastante plano, aunque siempre desigual y todo fértil y pizarroso: los caminos vecinales, pasando á Castilla la Vieja una calzada, que se denomina puerto de Perales, y es el menos pendiente de los de aquella serranía: el correo se recibe en Coria por el baligero de la estafeta del pueblo, dos veces á la semana. prod.: aceite, vino, centeno y toda clase de hortalizas; se mantiene ganado vacuno, lanar, cabrio, de cerda, y de 00 á 70 yuntas de labor, y se cria caza menuda y algunos peces y truchas. ind. y comercio: 7 lagares de aceite; 5 molinos harineros; una tahona; se esporta el aceite, principalmente á Oporto, donde se embarca para el estranjero, y se importan de Castilla los granos; hay un mercado todas las semanas. pobl.: 200 vec., 1,096 alm. cap. prod.: 2.036,000 rs. imp.: 101,800 rs. contr.: 15,550 rs. 15 mrs. presupuesto municipal: 7,000 del que se pagan 1,500 al secretario por su dotacion, y se cubre con los productos de propios.(Madoz, 1849, p. 801)
Hasta la reforma de la nomenclatura municipal de 1916 el municipio se llamaba simplemente Perales. En dicha fecha su nombre fue modificado por el de Perales del Puerto.[3]
Demografía
Perales del Puerto cuenta con una población de 874 habitantes (INE 2025).
| Gráfica de evolución demográfica de Perales del Puerto[4] entre 1842 y 2021 |
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color #99B2FF Población de derecho según los censos de población del INEcolor #007fcc Población de hecho según los censos de población del INEEn estos censos se denominaba Perales: 1842, 1857, 1877, 1887, 1897, 1900 y 1910. |
Transportes
El pueblo está atravesado de norte a sur por la carretera EX-109 o avenida Sierra de Gata, que une la provincia de Salamanca con Moraleja.
Patrimonio
Iglesia
Iglesia parroquial católica bajo la advocación de Nuestra Señora de la Asunción, en la diócesis de Coria.[6]
Ermita de Nuestra Señora de la Peña
La Ermita de Nuestra Señora de la Peña se encuentra ubicada en una pequeña elevación en la confluencia de los términos municipales de Perales del Puerto, Hoyos y Cilleros.
"Sancta Maria de la Peña es buen monte de oso en invierno, et en verano. Et es la voceria por cima de la sierra de Sancta Maria. Et son las armadas, la una en el valle de Aguilar, et la otra en el Alcornocosa". Así es como Alfonso XI (1312-1350) lo cita en el Libro de la Montería.
Cuenta la leyenda que el origen de la misma se debe a la aparición de la Virgen en una peña próxima a unos pastores de los tres pueblos citados, erigiéndose en su honor la ermita en cuestión, cuya construcción actual dataría del siglo XVII o XVIII. La ermita se encuentra en estado ruinoso y de abandono, se conservan en pie parte de las paredes maestras y alguna arquería de la nave principal. La cabeza está construida con cantería de granito ayudada por cuatro contrafuertes, la bóveda de piedra y adobe, y posee un pequeño tragaluz orientado al sur. De la nave se conservan parte de los muros, de un tamaño similar a la cabeza, posee dos puertas, orientadas al sur y al oeste. Próximo a la ermita se encuentra un púlpito tallado en roca granítica.
Antiguamente se celebraba una Romería en la Peña donde según la tradición apareció la Virgen. Su celebración era el lunes de la octava de Pascua de Resurrección, a ella asistían vecinos de los tres pueblos que rivalizaban en ofrendas y atenciones. Durante la Guerra de la Independencia, por el año 1809, los franceses saquearon y quemaron la ermita, que desde entonces se encuentra en un estado de ruina progresiva. Es de suponer que la imagen de la Virgen fue de alguna forma puesta a salvo, porque se conserva en la actualidad en la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, de Perales del Puerto, es la Patrona de la población y su celebración sigue siendo el segundo lunes tras el Domingo de Resurrección.
Tumba de La Cama del Moro
La historia sobre las tumbas es corta, porque escasos o nulos han sido nuestros conocimientos sobre estas necrópolis; para la gente de los pueblos en la mayoría de los casos su nombre era: "Las tumbas de los moros". ¿Por qué las llamaban así? La razón habría que buscarla en la casi total ausencia de símbolos religiosos o profanos y en las relaciones que habrían tenido con el mundo musulmán. Cuando encontraron esos signos, eran tan exiguos, que no se atrevían a determinar que una simple cruz visigótica o griega, con un arco mozárabe de herradura, tuvieran relación con una historia de repoblación, parecida a la que nuestros mayores habrían iniciado unos siglos después. Por entonces el poderío musulmán estaba en expansión. Las racias de Almanzor llegaron ocupar la mayoría de la península ibérica, quedando a merced de dictador del califato omeya de Córdoba.
En la Edad Media, dentro del ámbito cristiano, se practicaron diferentes formas de enterramiento, con un ritual único, relacionado con la creencia en la inmortalidad del alma y en la resurrección del cuerpo. Aunque las costumbres ligadas a este ritual evolucionaron a lo largo de la época, con distintas normativas para hacer los enterramientos dentro o fuera de los templos y sus límites, sus características se mantuvieron constantes: inhumación, orientación de las tumbas al Este (para "mirar" hacia el sol naciente por la asociación luz-Dios-resurrección), vinculación a los edificios religiosos, y ausencia de ajuar en la mayoría de los casos. Los tipos de enterramientos según la estructura pueden ser:
Tumbas excavadas en la roca: el hueco en la roca es trapezoidal, con fondo recto o en bañera. Las más evolucionadas resaltan los bordes de la tumba en un intento de imitar los sarcófagos. La cubierta se hace con una o varias losas. Su cronología, sin límites precisos, oscila entre los siglos VIII y XII.
Tumbas de lajas: es la manera más sencilla de enterramiento. La estructura se basa en una excavación en la tierra de forma trapezoidal o rectangular, la colocación de lajas o losas en posición vertical adaptadas a las paredes del hueco, con o sin mortero, y cubierta de losas horizontales apoyadas en las verticales. La mayoría carece de suelo, aunque algunas pueden tener losas, piedras planas o roca madre. La cabecera puede estar marcada por dos o tres piedras que proporcionan una estructura antropomorma. Su cronología, podría abarcar desde el siglo IX al siglo XVI.
Sarcófagos de piedra: su utilización estuvo limitada a las capas más pudientes de la sociedad. La caja suele ser trapezoidal y su interior antropomorfo. La cubierta varía entre la simple a dos aguas y la poligonal, sin decoración o con ella, incluyéndose inscripciones y heráldica. Aunque existen ejemplos anteriores al siglo XI, su uso se debió generalizar a partir del siglo XII.
Como complemento en el mundo funerario medieval, destacan las Estelas, sencillos monumentos de piedra que servían para indicar la situación de la tumba, colocadas en la cabecera a modo de lápida, y también posiblemente, para delimitar el recinto funerario. La Estela medieval más frecuente es en forma de disco, decorado generalmente con una cruz y motivos geométricos, con un pie liso para hincarlo en el suelo. Material: Granito Dimensiones: - Largo/Ancho: 185 cm x 41-30 cm - Profundidad: 36 cm-34 cm Orientación: W-E Forma: ovalada, de paredes curvas y fondo de bañera. Tiene forma antropomorfa en la base de la cabeza. No hay restos de la cubierta.
Festividades
Las principales fiestas son:
- Fiestas en honor de la Virgen de la Peña (segundo lunes después del Domingo de Resurrección).
- Fiestas del emigrante en honor de la Virgen de la Peña (primer fin de semana de agosto).
- Fiestas en honor a San Andrés (30 de noviembre).





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